Sin satisfacción suficiente
La primera clase del día seguía sin comenzar; como era costumbre, ciertos jóvenes caminaban juntos a la academia.
El varón de los presentes se encargaba de hacer preguntas, mientras que la chica las respondía.
De esa forma llevaba desenvolviéndose la conversación.
-Entonces... ¿Nino realmente regresó al departamento?- Preguntó un chico de cabellos alborotados.
La mayor de las Nakano era quien caminaba a su lado.
Normalmente ella suele esperarlo para caminar juntos, aunque esta misma siempre se justificaba diciendo que 'era una coincidencia' que se cruzaran sus caminos.
Algo que resultaba bastante extraño, pues el edifico donde ella vive y la casa de aquel chico se encuentran en direcciones opuestas.
De igual manera, el joven no indagaba mucho en el tema. Después de todo le resultaba agradable tener a alguien que le acompañara.
-Si, ella ya regresó.- Respondio brevemente.- Quisiera saber si...- Antes de que ella pudiera realizar propuesta alguna, el Son hizo una nueva pregunta.
-¿Nino e Itsuki hicieron la paces? Itsuki me dijo que lo intentaría, pero no sé si de verdad lo hizo.
-Si, ambas parecen estar bien. Bueno, yo...
-¡Que bien! ¿Qué hay de Yotsuba, sigue faltando a las tutorías?
Las distintas preguntas que Goku hacia comenzaron a irritar a Ichika. Ella agradecía la preocupación del joven, mas le molestaba que siguiera preguntando por sus hermanas.
-¿Podrías dejar de hablar de ellas?
Fue una reacción impulsiva, no racional. Rápidamente se arrepintió de haber dicho eso.
Aquella pregunta llamó la atención de Goku. No por el volumen de su voz, puesto que realmente no la levantó, sino por el tono de esta.
La molestia que era desprendida de ellas logró desconcertar a Goku.
-¿Sucede algo?- Preguntó con confusión.
-Y-Yo...- Ichika se llenó de nerviosismo, incluso detuvo su caminar.
No entendía porque le era imposible hablar ni el motivo por el cual le costaba moverse.
O tal vez si entendía la razón, pero aún así le parecía imposible creer que aquel joven podría paralizarla de tal manera.
¿Siempre fue tan cobarde? ¿A dónde se había ido toda la valentía para desenvolverse que mostró cuando a penas eran conocidos?
La única acción que pudo hacer fue levantar su mirada, encontrando el rostro de aquel que estaba a su lado.
Esa expresión de preocupación que se le era entregada le agradaba. Le hacía feliz saber que toda la atención de Goku iba dirigida hacia ella.
No quería que esa satisfacción fuera momentánea, anhelaba sentirla siempre.
-No quiero que sigas hablando de ellas, quiero que preguntes por mi. Solo que... ¿por qué me cuesta tanto decírtelo?- Pensó Ichika con frustración.
-Si te sientes mal podría acompañarte a casa.
-Díselo... responde... di algo...- Se decía a si misma en su mente.
Hasta que la propia sugerencia de Goku le dio una idea, 'acompañarla a casa', eso definitivamente podría serle útil.
Una sonrisa pareció formarse en su rostro; tosió falsamente antes de responder.
-Creo que me siento un poco mal, ¿podrías acompañarme al departamento?
-¿De verdad? Supongo que si es eso podrías faltar por hoy. Tal vez debería decirle a tus hermanas.
-¡No!- Respondió de forma apresurada.- Quiero decir... yo me encargaré de eso, no es necesario que tú las preocupes.
Goku asintió sin estar del todo convencido.
-Bien... entonces deberíamos ir a algún hospital para que te revisen.
-No, eso tampoco será necesario. Dudo que sea algo grave, seguramente será suficientemente con las medicinas que hay en casa.
-Se esta comportando algo extraña, probablemente si esta enferma...
-Sé que no debería mentirle y cuando las demás se den cuenta probablemente se molestarán, pero no puedo evitarlo, ¿es esta la única forma que puedo pensar para conseguir su atención?
Incluso ella se sentía decepcionada de si misma. Pero al final de cuentas solo era una pequeña mentira, no llegaría a más.
La entrada del gran edificio se encontraba frente a ellos; Goku e Ichika habían llegado a donde reside la Nakano.
-Espero que te mejores.- Le dijo Goku levantando su mano en señal de despedida.
El Son tenía la intención de dejar el lugar, pero ella no lo permitiría, con sus siguientes palabras lo hizo saber.
-¡Espera! ¿No vas a acompañarme?
-¿Qué? Pero si ya llegamos. Tendré problemas si no voy a clases, yo no podré justificar mi falta.- Respondió el joven.
Ichika dudó de si seguir con su mentira, pero aún seguía sin sentirse conforme.
-¿Tienes pensado dejarme sola? No creo poder hacerme cargo de mi misma por mi cuenta.- Dijo Ichika tosiendo falsamente una vez más.
Uno podría esperar que el joven se quejaría mientras aceptaba a regañadientes e incluso que se negaría, pero ese no fue su caso.
Él inmediatamente mostró su preocupación. Lo primero que hizo fue acercarse a la chica, tocando su frente para tratar de revisar su temperatura.
-¿Te sientes muy mal? Nunca he cuidado a nadie, pero creo que no tengo opción. No puedo irme dejándote aquí.
La reacción de Goku sorprendió a la propia Ichika, su actuación tuvo un resultado mejor al que esperaba. Pero luego de pensarlo un poco, no era tan extraño que él se comportara así.
Comenzó a imaginar cómo sería si ella no hiciera más que descansar en su habitación mientras Goku la acompañaba, encargándose de cuidar de ella y cumplir cualquier cosa que le pida.
-"¿Ya te sientes mejor? ¿Prefieres comer, tomar un baño o...?"- El Goku de su imaginación no pudo continuar hablando, pues el sentimiento de alguien tocando su hombro atrajo su atención.
-Al fin reaccionas. Por un momento pensé que habías empeorado.
-Oh, n-no es nada. D-Deberíamos entrar ya.
En la pista para correr, el club de atletismo practicaba para el campeonato que estaba por venir.
Los miembros de dicho club corrían al rededor del lugar, algo nada fuera de lo común.
-¡Vamos, todavía no hemos terminado!- Gritó la capitana tratando de motivar a los demás corredores para que continuasen.
Ella era una estudiante de tercer año con un cabello de color negro atada en una cola de caballo, Yutori Eba.
Después de soltar aquel grito, la chica giró su cabeza para verificar que tanta diferencia en la distancia había entre ella y el resto de los miembros.
Pero para su sorpresa, cierta joven estaba considerablemente atrás.
Era normal que existiera cierta diferencia de habilidad entre los miembros. Sin embargo, aquella que se encontraba de última no era alguien que fuera considerada 'lenta', la realidad era que ella es una de las más prometedoras del club.
-¡Tomemos un descanso!- Ordenó la capitana desconsertando a los presentes.
-¿Eh? Hace solo un momento nos dijo que no habíamos terminado.- Murmuró una de las corredoras.
-¡Oye, yo estoy bastante cansada! ¡Si la capitana te escucha diciendo eso nos dirá que continuemos!- Otra le respondió molesta.
-¿De verdad? ¡Porque a mi me parece que la que no para de gritar es otra!
Eba ignoró sus comentarios; su propridad en ese momento no era reprenderlas.
Todo el club de atletismo se sentó en unas gradas cerca del lugar para descansar. Una vez ahí, Eba aprovechó para acercarse a Yotsuba, la cual parecía no estar concentrada en la práctica.
Eba sabía como tratar con ella, después de todo, fue ella misma quien la convenció de unirse al club.
En un comienzo la Nakano se negó diciendo que tenía obligaciones después de clases. Eba tenía pensado aceptar eso, pero cuando le dieron la noticia de que el club no podría participar por falta de miembros se dio la tarea de convencerla.
Fácilmente pudo buscar a alguien más, pero no podía dejar a cualquiera unirse. Si hacia eso solo tendrían 'peso muerto' durante la competencia, hacer eso haría que sus posibilidades de ganar fueran las mismas a las que tendrían si no participaran.
Por dicha razón tenía que ser Yotsuba. Ya sabía de sus capacidades físicas, con el poco tiempo restante le sería imposible buscar a alguien mejor.
Convencerla fue más sencillo de lo que esperaba. Yotsuba era bastante popular en la academia, prácticamente todos sabían que ella nunca podía decirle que no a alguien que necesite de su ayuda.
Cuando le dijo que no podrían competir sin su participación, ella aceptó sin pensárselo.
-Estoy faltando demasiado a las tutorías de Uesugi-san, ¿qué debería hacer?- Yotsuba se repetía una y otra vez.
Una voz fue la encargada de regresarla a la realidad.
-Nakano, ¿te sucede algo?- Con suavidad le preguntó Eba.
No sonaba como un regaño; ella comprendía que esa era la forma más adecuada para convencer a Yotsuba.
-Detuvo la práctica por mi culpa, ¿no es así? Lo siento... solo estoy un poco distraída.- Se disculpó la Nakano inclinando su cabeza.
-No tienes que disculparte, entiendo que tengas varias preocupaciones, pero en este momento concéntrate en esto. No podremos lograrlo sin ti, lo entiendes, ¿no?- Habló Eba con una sonrisa cálida, al menos eso trataba de aparentar.
-S-Si, lo sé... me esforzaré más la próxima vez.
-Bien, confío en ti.
Lentamente la capitana se alejó caminando hacia otros miembros. Tras eso, Yotsuba soltó un suspiro con pesadez.
Cada vez se sentía más desesperada.
-Papá ya intento despedir a Uesugi-san por nuestras notas. A este paso perderá su empleo por mi culpa, pero también me necesitan aquí, no puedo faltar a las prácticas.
Ya había pensado en la posibilidad de abandonar el club, pero cada vez que le decían lo necesaria que era descartaba aquella opción.
También pensó asistir a las prácticas solo en ocasiones para poder dedicar algo de su tiempo al estudio, mas esto tampoco le fue posible.
La capitana insistía en que faltar podía perjudicar su rendimiento. Sin poder refutar nada, Yotsuba aceptó lo dicho por Eba.
Bien podría decirse que no era que Yotsuba no supiera que responderle, sino que prefería evitar la opción de llegar a una discusión.
Además de eso, durante los últimos días ella no había hablado mucho con Futaro. No verlo había sido su propia idea, solo así podía evitar confrontarlo.
No sabia que podía decirle, lo único que podía hacer era disculparse con él por estar tan ocupada mediante mensajes de texto.
Al menos la discusión de Nino e Itsuki estaba resuelta, podría no ser suficiente pero le tranquilizaba saber que sus hermanas ya no estaban enojadas con la otra.
El día se desarrolló como Ichika esperaba; Goku estando al pendiente de ella mientras esta se encargaba de descansar.
Logro recibir la atención que tanto deseaba, no creyó que algo así podría gustarle tanto. Incluso convenció a Goku de cocinar algo para ella.
-"Espero que te guste."- Eso junto a la gran sonrisa del Son fue suficiente para volverla en la mejor comida que había tenido.
No por el sabor que tenía, sino por la emoción que le transmitía.
Además de eso, Goku se encargó de ordenar la habitación de Ichika, en la cual habían demasiadas prendas tiradas por el suelo. Esto no fue una petición de Ichika, sino que el propio Goku se ofreció a hacerlo.
De igual manera Ichika no se quejó, pues que él hiciera eso también eran consideradas muestras de atención.
Pero aún con todo eso, seguía insatisfecha y no creía que eso fuera algo malo. Era normal querer que aquello continuara, al menos eso se decía ella.
Faltar a clases valdría la pena si podía experimentar ese tipo de cosas.
Durante el tiempo que pasaron juntos, la Nakano fingió tomar unas pastillas para 'sentirse mejor'. El punto de todo era que ella se sentía enferma, claramente tenía que tomar alguna medicina.
Fingir aquello no fue complicado, simplemente simuló introducirlas en su boca cuando en realidad las mantuvo en su mano. Goku no prestó la suficiente atención como para darse cuenta.
Pero aquella alegría no duró para siempre, mientras ella se encargaba de disfrutar de ese momento recibió una llamada, fue Nino la encargada de realizarla.
Goku estaba a su lado en ese momento, Ichika lo miró con nerviosismo pensando si debería responder o no.
Después de pensarlo un poco decidió contestar, no hacerlo probablemente le traería más problemas.
Una vez respondió, Nino no le dio tiempo de decir algo, pues ella se le adelantó.
-¿Dónde estás? No te hemos visto en todo el día. Estábamos esperándote en la salida para irnos juntas pero nunca llegaste.- Dijo Nino mostrando más enojo que preocupación, aún así en ningún momento gritó.
-Oh, l-lo siento, tuve un problema y tuve que quedarme en el departamento. Así que no es necesario que me sigan esperando.
El telefono de Ichika no estaba en altavoz, haciendo para Goku imposible saber con quien hablaba y lo que la otra persona decía. Pero eso no significaba que no pudiera escuchar las respuestas que ella misma daba.
-Bien. Cuando te veamos nos explicaras, nos tenias preocupadas.
Las palabras de Nino hicieron que Ichika se exaltara, aún no había pensado en que excusa dar; decir que le mintió a Goku para que la acompañara no parecía ser una opción.
-Le diré a Goku-kun que mis hermanas ya vendrán y que ellas se encargaran del resto para que se vaya. Así nunca sabrán que él estuvo aquí. Tal vez decirles que tuve un trabajo urgente servirá para que entiendan porqué me quedé, la última vez funcionó.
Ichika se calmó un poco con esa idea. Sin embargo, Nino aún no había terminado de hablar.
-Como nunca llegaste decidimos irnos sin ti. Estamos en la entrada del edificio.
Nino colgó antes de que Ichika pudiera formular alguna respuesta. La poca calma que aún parecía haber en la mayor de las hermanas se fue.
-Ichika, ¿ocurre algo?- Preguntó Goku extrañado por la expresión que ella mostraba.
Su rostro lucía pálido, además de la clara preocupación que este expresaba.
Ella no fue capaz de darle una respuesta, estaba tan nerviosa como para decir algo.
-¿Ahora que se supone que haga? ¿Esconder a Goku-kun y hacer que se vaya cuando ellas no estén prestando atención? Él probablemente me preguntara el porqué tiene irse a escondidas...
La situación no le dejaba pensar con claridad. Aún si hubiera una respuesta sencilla, ella no sería capaz de llegar a esta.
Goku se dedicó a observarla esperando a que ella hablara, pero no lo hizo.
Lo único que fue capaz de hacerla reaccionar fue la voz de una de sus hermanas; el tiempo se le había acando antes de que se diera cuenta.
-¡Ichika, ¿estás aquí?!- Le llamó Itsuki desde la sala del apartamento.
Como era de esperarse, el resto de sus hermanas se encontraban junto a ella, siendo Yotsuba la excepción, esta última seguía con el club de atletismo.
No esperaron por una respuesta; Nino e Itsuki comenzaron a dirigirse hacia la habitación de Ichika.
-Miku, ¿no vas a venir?- Itsuki preguntó.
-No.
-No, tu también vienes.- Habló Nino sin parecer estar dispuesta a escuchar otro "no" como respuesta.
Miku soltó un suspiro. No se negó a hacer lo dicho por Nino, pero realmente no tenía ganas de ver como sermoneaban a Ichika.
Dentro de aquella habitación, Ichika pensaba en que podía hacer o decir. Ninguna audición la había echo entrar en tal estado.
-G-Goku-kun, ¿qué tal si te escondes debajo de la cama?- Le sugirió Ichika con desesperación.
-¿Qué? ¿Por qué tendría que hacer eso?
-Es-Es un juego.
La repentina petición de Ichika confundió a Goku. Antes de que él pudiera seguir cuestionandola, la puerta del cuarto fue abierta.
Después de que sus tres hermanas ingresaran en la habitación, Nino fue la primera en hablar.
-Así que...- Se detuvo en el instante en que notó la presencia de Goku.- ¿Qué estás haciendo aquí?
No sonaba molesta, más bien estaba confundida. Sus acompañantes se sentían de una forma similar, ninguna espero encontrarlo en ese lugar.
-¿Nuevamente arrastraste a Son-kun contigo? Creí que ya te lo había dicho, si vas a ser lo suficientemente irresponsable como para faltar a clases al menos hazlo sola.- Le regañó Itsuki.
-Oigan, no se molesten con ella, está enferma.- Goku trató de defenderla.
En lugar de tranquilizar el ambiente, logró el efecto contrario. Ahora las tres miraban a Ichika esperando por una explicación, la cual seguía recostada en su cama.
-Eh, sí... es como Goku-kun dice, me siento mal.- Tosió falsamente tras terminar de hablar.
Sin embargo, ninguna pareció creer lo dicho por ella.
En circunstancias normales podría haber sido capaz de realizar alguna actuación que fuera capaz de convencerlas o al menos una mejor a la que hizo en esa ocasión. Pero en primer lugar, ella no había meditado la opción de decirles la mentira de que se encontraba enferma a sus hermanas.
Un silencio no tan largo se formó, solo un par de segundos bastaron para que una de las presentes decidiera continuar con la conversación.
-Oh, creo que ya sé lo que ocurre aquí. Tú y él solos...-- Habló Nino de forma acusadora.
Los nervios de Ichika no hicieron más que aumentar, no sabia lo que Nino estaba por decir, pero sabía que fuera lo que fuera no sería algo bueno para ella.
-Cuando Goku dijo que estabas enferma no parecia estar mintiendo pero claramente no lo estás... y eso es porque de verdad le hiciste creer que te sentías mal.- Sugirió Nino
Aquella suposición no ayudó a Itsuki a entender el punto de Nino. Al contrario, no encontraba razón alguna para que Ichika hiciera algo así.
Por su parte, Miku se mantenía mirando al suelo extrañamente sin decir nada. Ninguna de ellas fijó su atención en ella como para notarlo, a excepción de Goku. A pesar de que él se extrañó por su actitud, decidió no interrumpir el intercambio de palabras.
-Oye, no deberías mentirle. Estoy segura de que él te hubiera acompañado si se lo hubieras pedido.
Tanto Itsuki como Ichika se confundieron por las palabras de Nino. Era claro porque no la entendían; ella seguía pensando que Goku e Ichika tenían una relación que sobrepasaba a una amistad común.
A ojos de Nino faltar a clases junto a tu pareja sonaba como algo "romántico", pero nunca recurriría al engaño para lograrlo.
Mientras que Itsuki no entendía de donde había venido aquel cambio en Nino, hace solo unos momentos parecía estar molesta con Ichika.
-¿Vas a dejarla hacer lo que quiera?- Preguntó Itsuki.
-Si tuviera a alguien con quien faltar también lo haría, aunque preferiría que nos avisara cuando lo haga.- Nino respondió sorpresivamente calmada.- Después de todo son pareja, ¿no?
Ichika se sonrojo por aquello, en cambio Goku rió nerviosamente. Parecía que aún habían quienes creían ese rumor de que eran pareja, aunque tampoco era como si él se hubiera esforzado en aclararlo.
-¿De verdad pareciera como si Goku-kun y yo estuvieramos en una relación?- Pensó la mayor tanto feliz como avergonzada.
-¡Ellos no son novios! Además, Uesugi-kun no estará feliz cuando se entere de eso, recuerda que él vendrá en unos minutos. ¡Son-kun, no te dejes manipular de esa manera!- Regañó Itsuki a todos los presentes, con excepción de Miku.
-¿Qué? Eso significa que...- Se dijo Nino.
No fue difícil para ella deducir que Ichika tenía algún interés en Goku. Aunque ahora que lo pensaba, Itsuki también podía llegar a tenerlo.
Pasaban mucho tiempo juntos además de que ella decidió ir a la casa del Son cuando discutieron.
-Bien. Lo mejor será que vayas a tu casa.- Habló Nino arrastrando a Goku junto con ella.
-¿Qué? Pero aún no entiendo nada y tampoco me he despedido.- Respondió Goku, él no fue capaz de llegar a la misma conclusión que Nino.
-Bien, tienes cinco minutos. Dejémoslo solos Itsuki.
-P-Pero...- Itsuki no tuvo la oportunidad para quejarse; Nino la sacó rápidamente de la habitación. Dejando así a Goku e Ichika a solas.
Cuando eso ocurrió Miku ya no se encontraba en el lugar, nadie se percató de cuándo lo había dejado.
A pesar de que la situación se encontrara "resulta", los nervios de Ichika no se habían ido, incluso podría decirse que solo habían aumentado.
-Y-Yo, lo siento... es solo...- La joven pensaba en cómo podía justificarse, sabía que Goku no estaba molesto con ella, pero no quería que él se diera ideas erróneas.
O tal vez no podían ser llamadas de esa manera.
-Puede que tenga algunos problemas por falta.- Dijo Goku, antes de que Ichika pudiera responder, él continuó hablando.- Aunque tu enfermedad haya sido una mentira, lo mucho que me divertí no lo fue.
Su respuesta no era la que Ichika esperaba; ella creía que Goku se molestaría con ella, mas ese no había sido el caso.
Goku podría llegar a molestarse por haber sido engañado, pero eso no cambiaría como veía a Ichika, después de todo, ella seguía siendo su amiga.
-No quiero seguir esperando, quiero que me mire igual a como yo lo veo a él. Debo decírselo... ¿puedo hacerlo ahora?- Sus labios comenzaron a temblar por el esfuerzo que ella hacía para moverlos.
No podía seguir callada, ¿sería algo precipitado de su parte? No lo sabía, de lo único que estaba segura era que ya no quería que las cosas siguieran igual.
Por más tiempo que llevara conociéndolo, seguía sin estar segura de cual sería su respuesta.
Fin del capítulo
Algo que ya dije antes y repetiré es qué hay momentos en los cuales no entró en muchos detalles porque yo supongo que ustedes son capaces de deducir ciertas cosas.
Por ejemplo, en este capítulo se dijo que Goku e Ichika camina juntos seguido, algo que también se había dicho con anterioridad.
¿Esto que significa? Que posiblemente Ichika sea la que mejor conoce a Goku por el tiempo que pasan juntos, como también puede que Goku conozca a Ichika mejor que a las demás.
Si no son muy observadores probablemente varias cosas cómo estás se les pasan, por esto yo me pongo a escribir bibliesotas al final.
Otra cosa, hoy se cumple un año desde que publiqué el primer capítulo, como pasa el tiempo. 26 capítulos en un año, me parecen bastante pocos pero al menos la historia no está abandonada.
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