Capítulo 7: ¿Traición?
El mes transcurrió fatal, no volví al trabajo con Leslie, me quedaba en casa, no quería comer, no podía dormir, odio saber que la gente me engaña y me hace sentir estupido, sobretodo cuando me lo dicen cara a cara como lo dijo Thomas, no puedes sentir amor por alguien tan rapido, es imposible, solo es atracción.
Finalmente Thomas me contrató en Amadeus, aquellas semanas me despejaron de lo sucedido, habían pasado al menos tres meses y medió cuando ella volvió.
-Bienvenido a Amadeus, hogar de la buena comida y...
-Te fuiste-Leslie me miró interrumpiendo mi monologo cotidiano
-Hogar de la buena comida y la bebida, soy Patrick Chambler, seré su servidor esta noche, nuestro menú tiene diversos platillos especiales, le recomiendo los rollos de pizza, son masa de pizza hecha de forma cilindrica con relleno de queso mozarella, peperoni...
-¿En serio trabajas aquí?-volvió a interrumpir, esta vez suspiré.
-Leslie mira, dejáme trabajar, ¿si?, ya tuve suficientes con lo que pasó la ultima vez-
-Patrick dejáme explicarte...
-No hay nada que explicar, tu estabas con él, y yo como estupido pensé que sentias algo por mi, pero seamos realistas Leslie, alguien tan estupido como yo se reemplaza facíl y más ya que solo teníamos una semanas de conocernos, te suplico que pidas algo o me dejes en paz-dije calmado intentando sobrevivir a mi ira interna.
-Actuaste como niño-mordió su labio inferior-, si, él es mi novio, se llama Jhon, y...-Me di vuelta atras y caminé hasta la barra, la puerta se abrió dejando entrar a un tipo, cuando este tomó asiento junto a Leslie supe era ese tal Jhon. Atendí varias mesas y al pasar al lado de su mesa me tomaron del brazo.
-Disculpe, ¿usted no sabe quien soy verdad?-dijo la voz masculina que se limitó a apretar mi brazo.
-Un cliente del restaurant, vine aquí hace rato pero la señorita no pidó nada, parecía satisfecha con solo el estar sentada tomando su vaso de agua, ¿desea más agua, o está preparada para ordenar?-dije soltandome de mala gana.
-Pat...-Me miró pidiendo calma, mi tono sonaba extremadamente enojado y a la vez calmado, como el de una bestia gruñendo a su presa.
-Chico no quiero problemas, vine aquí a solucionar un asunto, traeme una ensalada gourmet y una botella con tu mejor vino, y para ella la especialidad de la casa-respondió sin problemas el hombre con el traje, asentí y regresé a la barra, sentía los ojos de Leslie puestos en mi pero no pensaba moverme a su antojo, ¡Me niego!.
Serví la comida, atendí otras mesas y el descanso de treinta minutos llego, paz, tranquilidad y calma sentí al subir para almorzar, pero fue interrumpida por Leslie que comenzó a llamarme.
"Ve a la zona de carga, ya"
"¿Por qué debería hacerlo?" -gruñí
"Solo ven y deja de quejarte maldita sea"
"Ese es tu maldito problema, no aceptas un no por respuesta"-Sky me miró. Era momento de acabar esto.
"Cállate y ven por favor..."-Colgó, dejé el teléfono en la mesa con frustración y pasé mis manos por mi rostro, esto no era fácil.
* * *
Algunas veces me detesto, de eso no hay duda, elijo las peores cosas para mi en los peores momentos.
-Bien aquí me tienes
-Regresa a trabajar-dijo suavemente, casi no la pude oír, era Abril, comenzaba a haber una temperatura bastante agradable, aunque yo me estaba quemando por dentro, me hacía el duro pero Leslie aún tocaba algo raro en mi, más yo no se lo iba a permitir.
-Oh claro, con gusto-dije con una sonrisa sarcástica dando media vuelta.
-A trabajar conmigo Pat, te triplicaré el sueldo, e incluso te daré un puesto de alto nivel, como supervisor del área de diseño. ¿Qué te parece?.
Dinero, un buen empleo, la pequeña vocecita de mi cabeza del interés gritaba emocionada, dinero, con eso podía hacer mucho, casa, auto, comida, invertir en el restaurante, ser socio, cuantas posibilidades y tan solo debo decir...
-No, largate de mi vida Leslie-gruñí mirarla a los ojos, aquello lo debió sorprender, tanto como a mi, admito.
Cuando entré los susurros mal hecho con respecto al tema de Thomas y Sky me hicieron sonreír, fingí toser y ambos me miraron con sorpresa intentando poner un tema de conversación absurdo, reí, estaba nervioso, raro, sin duda aquello me había sacudido... ¡Joder que era mucho dinero!, ¡¿Por qué diablos lo rechacé?!. Maldije internamente y me dispuse a continuar mi día, aunque aquello no se me olvidaría tan fácil.
Cuando la noche llegó Sky se adelantó y fue al apartamento, al principio tuve dudas con ella, la había dejado entrar muy rápido, incluso sin saber nada de ella, pero... ¿No tendría que ser así?, supongo que para que funcione un alquiler debes conocer a un extraño y que bueno..., socialicen.., supongo claro..., en fin las cosas con el eran fantásticas, no tenía novio, no llevaba amigas, y cocinaba delicioso, Thomas dice que tiene mucho talento, que le sorprende que estuvo a punto de elegir un trabajo erróneo cuando ella debe estar en un restaurante cinco estrellas, quiere ascenderla, pero aún no se a ganado ese respeto aún, por mi estoy feliz, pero por ciertas miradas sé que alguien no, Valebra, ésta se acerca mientras subo a la motocicleta.
-Me declaro inocente hasta que se demuestre lo contrario...-bromeé mientras acomodaba el interior de la bolsa que llevaba con varios envases de comida.
-Thomas me engaña con esa maldita...-La miré sorprendido como si hubieran roto un plato desde un segundo piso.
-Espera..., los viste haciendo..., digo... ¿Los viste haciendo algo?-Aquello sin duda me dejó mal parado, estaba sorprendido en todos los sentidos, como mirar la punta de una manguera que es abierta de pronto, no sabia como reaccionar.
-No..., pero los e visto muy raros, Thomas la mira a cada rato, acomoda su ropa, come con ella y no conmigo a la hora del almuerzo..., Patrick, ya no me ama, estoy gorda, tengo estrías, estoy vieja...-Bajó la mirada, sentí su miedo.
-"Esa mujer será mía, ya lo veras". Lo enamoraste con un golpe, siendo tú, tienes dos hijos, y es asqueroso pero por suerte no cuenta nada de la cama, pero sé cuando lo hacen, pone una cara rara de excitación y de adolescente enamorado, el te ama, solo observa a su empleada, te recuerdo que sólo trabaja con los chicos, no pienses mal-Mis palabras la hicieron sonreír, con su mano alzada despidió exageradamente a mi persona, algo no iba a terminar bien, de ello estaba seguro.
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