Capitulo final| Ejecución

“Llegué, vi y vencí.”

—JULIO CÉSAR.















El día de  la ejecución de Rashta llego, todo el pueblo se reunio en la plaza, todos lanzaron piedras, basura y otrosa cosas que mejor no se mencionan.

—¡Mancho al imperio!

—¡Nos engaño a todos! ¡Matenla!

—¡Ejecutenla! ¡Nos mintió a todos!

Mientras Rashta avanzaba toda clase de insultos se escucharon, su delgado y deteriorado cuerpo le impidieron caminar con orgullo, su corazón ardía en dolor y sus manos sangraban de vez en cuando.

Lo que alguna vez había sido la esperanza de los plebeyos, estaba siendo ejecutada y abucheada por los mismos que juraron su lealtad.

—Rashta jamás se arrepentirá de lo que hizo... y si hay otra vida, tal vez y solo talvez cambiaría mi triste destino.

Los abucheos no se hicieron esperar, el verdugo la acomodo en su lugar y con una última mirada el verdugo dejó caer la guillotina en su cuello, su cabeza cayó hacia adelante salpicando a las personas que estaba en frente de sangre.

Su hermoso cabello color plata fue manchado con la rojiza sangre, aquel hermoso rostro quedó con una expresión de horror y aún así se miraba tan hermosa que dolía saber que había muerto.

Sovieshu cerró sus ojos un momento, aquello era nuevo para el, luego de ver el cadaver de Glorym y escuchar los relatos de la Condesa, aquello era lo segundo más terrible.

Pero aquello no termino ahí, la ciudad se lleno de gritos de terror, el pueblo comenzó a correr sin parar y finalmente los causantes del alboroto llegaron.

Encabezando una caravana con miles de soldados la persona que menos espero ver Sovieshu llego.

—Misuk.

—Emperatriz para ti -dijo ella desde su caballo, alzó su espada contra Sovieshu y con duras palabras declaro; — Desde ahora, Yo Misuk, Emperatriz de Nature declaró este territorio, este basto imperio de Oriente como parte del imperio de Nature, la capital fue rodeada, los al rededores del imperio y fronteras fueron neutralizadas, la mitad del ejército se rindió ante nuestra llegada, rindete y vete pacíficamente, por tu pueblo que ha sufrido mucho. El imperio fue conquistado por la emperatriz de Nature.

Sovieshu se dejó caer en su lugar, otra traición que posiblemente no podría superar.

—¿Por qué? ¿Por qué me hiciste esto? Te amaba Misuk, te amo... - Misuk se bajó de su caballo y se acercó a el.

—Por qué este siempre fue mi plan, y sin siquiera haberlo ejecutado desde el principio, tu me ayudaste a completarlo.

Sovieshu se tocó el pecho con un gran malestar y sintiendo la desesperación apoderarse de él, en un arranque se lanzó desde el balcón en el que había visto la ejecución, milagrosamente había sobrevivido pero sus recuerdos eran escasos y parecía un niño pequeño, no todo acabó ahí para el, según dictámenes médicos estaba enfermo del corazón y su esperanza de vida era corta.


—De nada sirve traerlo, permanecerá encerrado en la torre -declaró Kosair a sus súbditos, la emperatriz asintió estando de acuerdo.

—Mi esposo tiene razón, Sovieshu será encerrado en la torre, desde hoy y para siempre, yo Park Misuk, la única Kitsune rojo de nuevencolas, declara a Oriente como parte indiscutible de Nature, los descendientes de mi familia obtendrán este trono como premio.

Desde su lugar sintió un aire frío recorrer su cuerpo, de repente todos a su alrededor dejaron de moverse y una fuerte luz la iluminó.

—Yo Eunji -dijo una fuerte voz, la luz cegadora brillo aun más  —Haz  cumplido tu meta, lograste todo lo que te propusiste, me alegra saberlo.

—Solo hice lo que se me encomendó  - dijo ella cerrando sus ojos.

—Lo hiciste bien, Eunji, es hora de regresar a casa, tu vida aquí terminó.

Eunji no sabía como reaccionar, se había acostumbrado a ser Park Misuk princesa y emperatriz de Nature que ahora que era llamada Eunji sonaba irreal, todo parecía un juego.

Luego de haber matado a Rashta, de haber tomado al imperio de Oriente, todo, luego de haber logrado todo.

¿Debía regresar ahora que era feliz?

—¿Lista? Tu familia te espera.

—Mi familia esta aquí... - El dio la miro.

—¿No quieres irte? -el la miro y nego. —Bien Eunji, no, Misuk, es hora de regresar con tu familia y como regalo por haber cumplido mis órdenes te concedere algo que anhelas con el alma.

El dios tocó la cabeza de la joven y la hizo desaparecer.

Misuk abrió sus ojos y observo a todos a su alrededor, Kosair tomó su mano en señal de que había hecho bien y con la cabeza en alto regreso a Nature.






















Rashta.

Al abrir sus ojos noto el inmenso prado, hermosss flores de todos los colores h tamaños la recibieron, un delicioso aroma a pan recién horneado llegó a sus fosas nasales y una hermosa melodía inundó sus oídos.

¿Qué era aquella extraña paz?

¿Qué era aquella tranquilidad?

Sentía que finalmente descansaría de sus males, finalmente sería libre y feliz.

—¿Hija? - una risa que no conocía llegó a sus oídos, era una risa infantil y alegre.

Sintió calidez en su corazón, dos hermosos niños de cabellos blancos llegaron a ella, tomaron su mano y la instaron a caminar.

Pero conforme sus pasos iban aumentando el ambiente iba cambiando.

Cuando se fijó todo era oscuro y lo que alguna vez fueron sus hijos solo eram horrendas criaturas que comenzaban a comerse sus manos.

Un grito desgarrador salió de sus labios al ver cómo la escena cambiaba, era ella en aquella finca. Era ella dando a luz a su primer bebé, era ella en aquel cuarto oscuro en precarias condiciones dando a luz a un hijo bastardo de Alan Rimwell.

Su mente quedó en blanco a penas el bebé salió de su interior, al abrir sus ojos la imagen fue terrible, era aquel bebé por el cual había llorado y suplicado que estuviera vivo.

Estaba lleno de sangre y Morado, recuerda haber llorado con horror durante días y cuando finalmente se recuperó regreso a su triste vida.

Era una esclava en la casa del hombre que le había prometido el cielo y las estrellas.

Alan Rimwell la había buscado luego de unos días y habían estado juntos, su promesa fue lo que la motivo a ella a estar con él nuevamente, pero había sido un cruel engaño.

Alan había sido cruel con ella y finalmente Rashta huyo luego de tantos engaños y mentiras.

Así fue como conoció a Sovieshu, una triste forma de encontrar a alguien que prometió ser su salvador, pero que se convirtió en su verdugo.

—Si hay otra vida luego de esta, espero que tampoco sea feliz Majestad, y espero que ni Navier, ni yo nos encontremos con usted en esa.

La luz finalmente se apago y con ellos Rashta también.





























Misuk paseo por el jardín con una sonrisa, había sido la primera Emperador mujer, la primera en conquistar un imperio completo con el mejor ejército y había sido la que le había llevado paz y prosperidad a ambos imperio.

Park Misuk, la Kitsune de roja de nueve colas.

—Amor - Misuk dejó de observar las flores y se acerco hacia Kosair, el rubio la recibió con los brazos y ella se acercó para acomodar en su pecho, Kosair beso su frente con alegría. —Mi amada esposa.

—Mi amado Kosair.

—Me has hecho muy feliz Misuk, mi amada esposa, mi alegría- ella sonrió. —me diste todo y yo te daré todo, esta es nuestra historia.

La historia de La Kitsune.


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