Capítulo 31


Misuk llegó al jardín y se sorprendió al verlo muy bien decorado, siguió siguió camino de rosas hasta la hermosa fuente en donde alguien que le desagraba estaba esperando la. Sintió nauseas al saber lo que sucedería a continuación, le enfermaba saber que el emperador se había obsesionado con ella, hace semanas estaba celoso de que Navier escogiera a Heinley y ahora estaba ahí hostigandola cuando anteriormente le había dicho que no.

—Juro que pagará muy fuerte esto -dijo para si misma y se posicionó frente a él, Sovieshu se arrodillo y sacó un delicado anillo con una pequeña piedra, Misuk mordió su labio inferior con molestia.

—Misuk...

La mano de ella lo interrumpió, su molestia aumento al ver que el ignoro su mano y siguió hablando de como quería pasar su vida junto a ella.

—Misuk, ¿aceptarías casarte conmigo?  -otro suspiro salió de sus labios y una tercera voz se le adelanto.

—Lo siento majestad, pero la princesa no puede casarse con usted - Sovieshu alzó la vista y miro a la persona que los interrumpió, Jae-sang alzó la carta con la negación de su padre — El emperador de Nature no acepta su matrimonio con Misuk y pide... no, no pide, ordena que libere a la princesa ahora mismo y la deje irse  - Sovieshu se levantó y le arrebato la carta a Jae-sang, Misuk pudo suspirar con tranquilidad al verlo ahí.

—Esto no puede ser -dijo molesto.

—Lo siento majestad, pero hace tiempo le dije que ya tenía una relación con otra persona.

—Cierto - dijo Jae-sang — otro fuerte pretendiente ha pedido su mano y mi padre lo está considerando aún, así que debemos irnos - hizo una reverencia y tomó la mano de su hermana para salir.

—¡Conde Karl! - grito con enfado el emperador, el asistente se acercó rápidamente a él — empieza a organizar mi boda con Rashta  -el hombre asintió adivinando lo que habia ocurrido.











—Me alegra verte -dijo Misuk tomando la mano de su hermano, Jae-sang beso su mano y entraron a la habitación de Misuk.

—Vine justo a tiempo -sonrió — Ese hombre es un pesado -suspiro — Hana prepara sus cosas, nos vamos mañana mismo -Hana abrió sus ojos cuando lo miro y salió rápidamente por más criadas para recibir ayuda.

—¿Nos iremos a casa?

—Supongo que tienes asuntos pendientes en otro lugar - Misuk asintió — tú decides nuestro camino.

—Bien.























Al siguiente día Rashta recibió la visita de la modista, estaba feliz de que al fin la princesa se iba a ir y su boda ya estaba decidida.

—Yo sabía que el emperador me amaba - Ga-eun quiso reír ante eso pero solo soltó una sonrisa.

—Trae los bocetos -dijo Ga-eun y la modista se acercó a Rashta, la peli plateado miró los libros con enojo. Ninguno de los bocetos era de su agrado.

—¿Debo vestir lo más sencillo posible?- Rashta estaba desconcertada y preguntó repetidamente al diseñador —¿No es la boda de Rashta?

Había oído decir al barón Lant que Su Majestad había declarado que la boda debía ser lo más grandiosa posible.

No dejaba de imaginar qué tipo de vestido llevaría. Se sintió asqueada de que ese diseñador tuviera la audacia de venir a decirle que debía vestirse lo más sencillo posible.

 —¿Por qué?

—Su Majestad me pidió que hiciera un vestido que te favoreciera.

—Entonces, ¿intentas decir que un vestido glamuroso y bonito no favorece a Rashta?  - Cuando Rashta preguntó al borde de las lágrimas, la diseñadora se puso nerviosa y agitó las manos frenéticamente.

—No quería decir eso.

—Eso es lo que le pareció a Rashta.

—No es eso… Es que Rashta es muy popular entre los plebeyos.

—Ni siquiera a un plebeyo le gusta todo lo sencillo”.

—Sí. Pero si la boda es extremadamente glamurosa, e incluso el vestido también, será… diferente a la imagen que la gente espera de Rashta. Eso es.

—Si la boda es glamurosa pero el vestido es sencillo, Rashta será enterrada viva.

Rashta refutó las palabras del diseñador, Ga-eun que estaba a un lado la miro con una pequeña sonrisa, quiso reír fuertemente ante esas tontas palabras pero solo siguió escuchando su berrinche.

Para el emperador Sovieshu, esto será un nuevo matrimonio. Además, acababa de divorciarse.

La gente seguiría comparándola con la emperatriz Navier.

—Llevar un vestido sencillo en esta ocasión…

Rashta se enfadó aún más por las acciones del diseñador. Definitivamente, este diseñador estaba tratando deliberadamente de hacerla parecer ridícula.

—En absoluto. Rashta es muy guapa. No necesita muchos accesorios para brillar…

—¿Qué vestido llevaba la emperatriz depuesta? - En respuesta a la pregunta de Rashta, el diseñador le mostró el diseño del vestido de novia de Navier.

Era muy glamuroso.

Cuando Rashta apretó los labios y expresó su descontento con un tenso silencio, el diseñador se puso aún más nervioso.

Rashta empezó a sospechar del diseñador y preguntó: —Fue usted quien diseñó los vestidos de la emperatriz depuesta, ¿tengo razón?

—Así es. Diseñé su vestido de novia, su vestido de recepción de boda y muchos otros vestidos.

Rashta habló con tristeza, intuyendo que su sospecha era cierta.

—Te gusta la emperatriz depuesta, así que quieres que Rashta lleve un vestido sencillo para que la critiquen al compararla con ella, ¿verdad?

—En absoluto. Todo depende del ambiente zRashta señaló con el dedo el diseño del vestido de novia de Navier.

—Quiero que mi vestido sea más glamuroso y bonito que ese.

En cuanto el diseñador salió corriendo, Rashta se recostó con rabia en el sofá y dio una patada a un cojín.

Para Rashta, el diseñador se empeñó en recomendarle un vestido sencillo para que no destacara más que la emperatriz depuesta.

¿Le gustaría a los plebeyos una emperatriz con un vestido sencillo? Ella no lo creía.

—Incluso con una sábana Rashta se vería hermosa  - dijo Ga-eun — Deberías de pedir lo que tu quieras -Rashta asintió.

En ese momento, llegó otra persona. Era el duque Elgy. Pero no estaba solo, había un hombre a su lado al que ella nunca había visto antes.

—Euque. ¿Quién es…? -Cuando Rashta preguntó, el duque Elgy mandó al hombre al pasillo y dijo:

—Señorita, ¿recuerda lo que le expliqué sobre los periodistas?. ZLos ojos de Rashta se abrieron de par en par y asintió.

—¿Ha traído a un periodista?.

—Es un periodista plebeyo. Señorita, ¿ha recibido una propuesta de matrimonio de Su Majestad?

—Circula el rumor de que se casará con Su Majestad.

—Eso es...

—¿Es eso cierto? - Rashta, que no podía decirle la verdad al duque Elgy, se sintió apenada y bajó la mirada. El duque Elgy dejó escapar una carcajada.

—¿De qué te arrepientes? Sólo le he traído aquí porque ha oído el rumor y quería entrevistarte. - Rashta miró al duque Elgy con cara de desconcierto. Aunque él le había explicado lo de la entrevista y los periodistas, ella apenas había prestado atención entonces.

No recordaba nada, salvo que era complicado y que debía tener cuidado con sus palabras. Cuando Rashta parpadeó, el duque Elgy le explicó con una risita.

—Señorita, debería mencionar en la entrevista que su matrimonio es una victoria para los plebeyos”

—Rashta es ahora de la nobleza…

—Pero dígalo así. Diga que aunque hace poco que se enteró de que era de la nobleza, sigue pensando y actuando como “todos ustedes”.

—De acuerdo -dijo no estando los suficientemente segura, ella era una Noble ahora.

—Y di que, cuando te conviertas en emperatriz, estarás con los plebeyos. - Rashta estaba nerviosa, pero hizo lo que el duque Elgy le indicó. Cuando terminó la entrevista con el periodista de los plebeyos, esta vez vino un periodista de los nobles, y el duque Elgy volvió a aconsejarla antes de la entrevista.

—Enfatiza el dulce romance y el amor dramático con Su Majestad Sovieshu.

—¿No debería decir que estaré con los nobles?

—Eso sería contradictorio.

—Ah.

—Enfatiza el amor incondicional. Eso los complacería. -Rashta volvió a hacer lo que el duque Elgy le indicó. Después, estaba completamente agotada. Se tumbó en la cama en cuanto terminó la segunda entrevista.

Rashta, tumbada en la cama, se sentía inexplicablemente extraña.

—Me convertiré en la emperatriz y ascenderé a la posición más alta del país. Pero es molesto no poder expresarme libremente. ¿Tendré que ser así de cuidadosa cada vez que hable en el futuro.

—No me gusta mucho eso…

Tumbada en ese estado, sintió un débil movimiento fetal en su vientre. Rashta, que estaba sin fuerzas, se agarró el vientre con ambas manos.

¿Fue mi imaginación?

Ahora no sentía nada.

Pero el movimiento fetal que sintió cuando pensó que era extenuante fue reconfortante.

Rashta se cubrió el vientre con las manos y murmuró aturdida.

“Mamá se esforzará al máximo, mi bebé”































La escena final de Rashta y la modista fue extraída de la novela, solo agregue algunas frases para darle más sentido.



Pronto se vendrá la gran boda de Sovieshu y rashta y ya ando buscando el famoso vestido de Rashta.

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