Prologo: Lets play
Iniciamos esta historia un poco rara, con lo que parecía ser una hermosa mujer castaña acostada en la cama de una lujosa habitación, ojos color avellana, tez clara y una figura de reloj de arena y sin ningún rasgo animal, demostrando que no es un animal, la cual estaba gritando fuertemente, pero, ¿porque?, simple, se encontraba en labor de parto. Donde inclusive el doctor parecía alterado por alguna razón.
Mientras, que afuera de la habitación se encontraba una silla, mirando hacia la nada, donde el hombre sentado en esta sostenía una taza de café, deseando lo mejor, que nada malo pase, y que...su hijo nazca sin problema alguno.
Pero todo se calmó de un momento a otro, los gritos de dolor de la mujer fueron reemplazados por un llanto de un niño, provocando que este se calmara y se dirigiera a la habitación, dejando ver a un enorme lobo de pelaje blanco con detalle en gris que semejaba a un bello color plateado por lo brilloso de este en la zona de su frente, ojos azules, casi tocando el turquesa, y unos grandes y fuertes brazos, se dirigió a la habitación. Pero grande fue su sorpresa al ingresar y quedar con la misma mirada atónita del doctor y ayudantes en la habitación.
El bebé, era un varón, claro estaba por su miembro, pero...este tenía rasgos humanos, aparte de sus orejas y cola que demostraban si ser de la raza del hombre.
???:Mira cariño...Jin nació al fin...me...alegro por el...-Dijo mientras hablaba con un tono demasiado cansado.
???:Yuri, ¿estás bien?-Pregunto un poco preocupado el can por su compañera de vida.
Yuri:Si...solo...me encuentro demasiado cansada...eso es todo...-Decía entre jadeos la mujer, pero era una vil mentira, ella sabía que no se encontraba bien.-Todo lo que importa es nuestro...hijo...-Dijo la mujer mientras miraba la cara de su bebé.-Alk, prométeme...algo...-Dijo la mujer mirando a su esposo.
Alk:¡Si, cualquier cosa!-Dijo rápidamente el lobo.
Yuri:Por favor, Alkray...prométeme...que cuidarás de nuestro niño...-Dijo la mujer.
Alk:¿Que quieres decir...?-Pregunto incrédulo el lobo.
Yuri:Solo...prométemelo...¿está bien?-Pregunto la mujer mienstras sonreía en dirección al Can.
Alk:Yo...yo lo juro, al igual que prometí amarte el día de nuestra boda.-Dijo directamente el lobo, mientras su ojo derecho empezó a brotar lágrimas.
Yuri:Me alegro...Alk, recuerda que siempre los amare...no importa lo que pase...yo siempre estaré ahí...-Dijo la mujer mientras cerraba lentamente los ojos y mantenía su agarre en su hijo.
Alk:Yuri, ¿Yuri?, ¡Yuri!
???:Mamá...-Dijo una voz de un joven, el cual se encontraba en una habitación grande.-Maldicion...mi imaginación jugando con mi mente otra vez...-Reprocho el joven mientras se sentaba en su cama dejando ver su salvaje cabello castaño y una larga cola canina, aparte de su gran tamaño.
???:Jin-sama, ¿está despierto?-Pregunto una voz profunda del otro lado de las puertas duales.
El ahora conocido como Jin solamente miro la puerta y sin siquiera levantarse contesto.
Jin:No tienes que preocuparte Shiro-kun, acabo de levantarme.-Contesto el joven mientras se levantaba de su cama dejando ver una figura aún más alta y robusta en algunas zonas.
Shiro:Entiendo, su padre no puede verlo esta mañana, pero le desea un buen viaje y un próspero año en la academia Jin-sama.-Informó el chico del otro lado mientras el joven castaño se cambiaba a lo que parecía un uniforme escolar, de chaleco morado, camisa blanca y pantalón marrón.
Jin:*suspiro*Con que mi padre haya dejado un mensaje me es suficiente, en cuanto la academia, preferiría no ir, pero no puedo rechazar una orden de mi padre, así que será mejor terminar con esto rápido.-Dijo el joven mientras acomodaba su corbata.
Shiro:¡No se preocupe Jin-sama, estaremos a su lado en todo momento!-Hablo decidido el joven del otro lado de la puerta.
Jin:Lo se, lo se...terminemos esto de una vez...-Dijo el joven saliendo con el uniforme completo, dejando ver a un castaño de casi dos metros con una mirada seria de color zafiro.
Shiro:¡A sus órdenes Jin-sama!-Afirmó un lobo de 1.70 de alto, ojos rojos y un bello pelaje blanco portando un uniforme a juego con su pelaje, pero justo detrás de él, en todo el pasillo habían dos filas en cada pared repleto de lobos grises.
Lobos:¡A sus órdenes Jin-sama!-Gritaron con orgullo los canes.
Jin:Muy bien, ¡en camino!
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