Capítulo 2 "Envidia"
Victoria tiene muchos amigos pero solamente dos son sus amigas verdaderas. Las conoció en el jardín y se convirtieron en el trio de oro ya que las tres eran rubias.
Sus amigas se llaman Emilia y Laura, con ellas vivió las más importantes y hermosas etapas de la vida, la infancia, sufrieron en la adolescencia y florecieron en la adultez.
Sin embargo, sus vidas no son tan felices como quieren hacer creer.
La abogada utiliza esa imagen de mujer infartante, despampanante, sexy y fuerte aunque la vida la convirtió así, oscureciendo su corazón y no se atreve a entregar su corazón al hombre que podría hacer cualquier cosa por ella.
Trata de hacerlo pero no puede, pensando que no nació para el amor ya que carece de él.
¿Sera eso cierto o todavía no encontró al hombre de su vida?
No lo sabe.
También está Emilia, quien yace sentada en el mostrador del Ateneo Grand Splendid y sus ojos azules miran con atención su espejo de cartera, revisando de que no se vean las marcas que su marido le dejo anoche. Se pasa un poco de maquillaje y guarda el espejo en la cartera.
Ayer volvió a ocurrir esos celos desmedidos de su marido, ella que siempre fue fiel a pesar de que Facundo se acuesta con cada mujer que se le acerca, aguantando las humillaciones de su parte, los golpes, los maltratos, el abuso psicológico.
Cierra los ojos y respira hondo, odia la realidad que tiene que vivir por la culpa de ese monstruo. No obstante, lo hace por su hijo ya que no quiere que sufra y mucho menos que sepa lo que su padre le hace.
La rubia trabaja en una de las librerías más hermosas del país, el edificio también cuenta con una cafetería y un lugar para leer allí los libros que están a la venta.
Emilia es la menor del trio, llevándole dos meses de diferencia a Victoria. Mañana cumplirá 42 años y no tiene muchas ganas de festejarlo.
¿Para qué? Ella no es feliz y no quiere vivir ese momento con Facundo, solo con su hijo.
Su hijo se llama Mateo, un muchacho de 18 años y está estudiando en la universidad en la carrera de Ingeniería. Ese chico es su orgullo, su felicidad y su cable a tierra. Solo por el quiere seguir viviendo porque sino ya hubiese intentado quitarse la vida para no seguir sufriendo.
Abre los ojos cuando escucha una voz y se trata de una clienta, sonríe de manera amable y agarra los libros para cobrarle a la señora.
-Son siete mil pesos, ¿va a pagar con tarjeta o en efectivo?
-Con tarjeta de crédito.
La rubia asiente y agarra la tarjeta de la señora junto con su documento de identidad. Lo corre en el posnet y espera a que el ticket salga, se lo entrega con una lapicera para que lo firme y guarda los libros en la bolsa, le entrega la bolsa junto al ticket de compra y la señora le agradece.
-Hasta pronto. -Emilia se despide.
Ve a la gente, la mayoría mujeres, dando una vuelta por la librería, disfrutando del lugar y del hermoso ambiente del lugar turístico. Ella respira hondo y trata de liberar su cabeza.
Por la Avenida Cabildo, una mujer camina con firmeza, sus labios sostienen su cigarrillo y le da una calada antes de dejar escapar el humo. Sus lentes de sol esconden sus ojos grises y detiene su paso al llegar a la esquina de la calle Juramento. Se acerca a la cafetería de dicha esquina y aprovecha la mañana agradable para desayunar al aire libre. Al ver al mozo, le pide un té con hierbas con un exprimido de naranja. El chico desaparece y ella saca el celular para leer las noticias desde internet.
Estuvo así durante unos minutos hasta que le entregan su pedido y le paga enseguida. Le pone un poco de edulcorante al té y utiliza la cuchara para mezclarlo.
Laura es la mayor del trio, y a diferencia de Victoria, conserva su cabellera rubia como Emilia, aunque su cabello es muchísimo más largo que el de Emilia, este le llega hasta la espalda y es lacio.
Ella trabaja en una empresa de cosméticos siendo la contadora de la marca. Cuenta con un buen pasar de vida y puede darse los gustos que desea.
Aún así, lo que la persigue a la mujer es la envidia que siente por sus amigas, envidiando la amistad que tienen Victoria y Emilia cuando ella también es una pieza importante para el trio.
La envidia le hace creer cosas que no son, siendo victima de ese sentimiento tan devastador que es el odio, haciendo que se olvide todo lo que ha logrado por si misma, su trabajo, su pasar de vida, ella puede tener de todo pero nunca le va a importar si el odio y la envidia están dentro de su organismo.
Ese odio le hizo cometer cosas de las que no siente culpa y nunca se arrepentirá. No le importa haber provocado un daño irreparable para la vida de Victoria, no le importa saber que Emilia es victima de violencia de genero y no hacer nada para sacarla de ese infierno, ni defenderla, nada. Se quedo callada y hace años que mantiene ese secreto.
Solo le importa ella misma, su bienestar y que todo el mundo este mal para poder restregar su felicidad.
En cambio, lo que no desea es ser madre. ¿Para qué? Si el hombre al que ama nunca se va a detener para mirarla con ojos de amor.
Solo la ve como una conocida y nada más, se tiene que conformar con eso. Sin embargo, Laura Danubio no se conforma con nada, ella siempre va a querer más.
Los ojos grises de Laura permanecen serios en el momento que guarda su celular y termina de tomar su té, deja la taza sobre la mesa y se queda mirando a los autos pasar, a la gente caminando por la vereda de en frente.
Prosigue con el exprimido y toma en cortos sorbos, respira tranquila y se queda allí un tiempo más.
Se pone de pie y cruza la calle en dirección a su trabajo.
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