Capítulo 12
La tripulación de los inferno's ahora mismo estaba metido en medio de su primer gran reto, las olas violentas dentro del camino elegido en el Reverse Mountain, las olas del mar habían causado algunos cuantos daños en el navío, por lo que ahora estaban estacionados en una isla, la cual tenía un pueblo alejado del lugar. Gracias a Mike, Sofia y Roxy se enteraron que el Logue pose tomaría una semana en calibrarse, por lo que tenían tiempo para reparar las abolladuras del barco y uno de las velas que se rasgó por culpa de unos escombros metálicos que cayeron sobre ellos.
— ¿¡De dónde demonios salieron esos escombros!? ¡Waaaa! -De bruces cayó el tercer al mando mientras sujetaba la vela en mal estado y rodar por la tabla hasta llegar a la arena.
— ¡Tío Mike! -gritaron la rubia y castaña que dejaron los materiales y fueron a ayudarle y sacar su cabeza de un montículo pequeño de arena.
— Ese idiota... -Murmuro el espadachín mientras el navegante solo reía por lo bajo.
— Creo que son efectos de los nervios, vice-capitán. -Secundo el mayor de hebras color negro oscuro.— Pero ciertamente... Esos escombros no parecían que fueran algo que la corriente llevara por su fuerza.
— ... ¿Piensas que pudo haber sido un ataque intencional? -El de mirada dorada giro a ver al navegante, quien dejaba sus utensilios y herramientas sobre la mesa rectangular que sacaron del cuarto de su capitana.
— Puede haber esa posibilidad, estamos en el nuevo mundo ahora, las disputas entre tripulaciones está más que justificado, todos ellos tienen un propósito...
— ... El one piece...
— No le tomen importancia a eso -Indico la capitana que se encontraba reparando la vela desde el techo de la cabina.— Esperemos nuevas novedades mientras el Logue pose se recarga... Mientras subíamos pude sentir el peligro, pero algo me decía que estaríamos bien...
— De no ser por tu rápida reacción por parte de su fruta nos habrían dado de lleno -El segundo al mando observo a su capitana quien suspiraba con pesadez.
— Fue instinto... Menos mal siempre le hago caso a este... Tsurugi, Blake, hay que mantener vigilancia constante en el barco...
— Mientras exploraba capitán, encontré una zona donde podríamos esconder el barco mientras nos hospedamos en el pueblo y compramos suministros -Musito sonriente el navegante con una sonrisa.
— Bien, revisen todo, aunque nos librámos de la Marine, todo ahora va a ser desconocido y no tenemos que dar pasos en falso...
— Capitán, ¿cuándo vera prudente el cambiar de barco? -Cuestiono el espadachín
— Pienso que cuando tengamos dos miembros más en el grupo... No tendríamos mucho espacio en ese momento... Así que les encargo que vean diseños entre cada destino, también vere opciones y los propondremos en la mesa.
Ambos hombres asintieron, mientras que entre las copas de unos árboles, una persona observaba a la embarcación, alejándose rapidamente de aquel lugar, pensando que no había sido visto, sin saber que los tres fundadores de los Inferno lo habían observado.
Pasado tres días, la tripulación de los Inferno se movió de lugar, partiendo a ver el pueblo, encontrando una zona con concurridos establecimientos, aquel lugar conocido como Kremcot, un lugar donde la minería era su mayor fuente de ingresos gracias a la joyería y espadas que forjaban en ese lugar. Los infernos investigaban la zona, mientras las tres mujeres del grupo comían unos cuantos bollos rellenos de chocolate.
Pero su viaje fue detenido abruptamente al ser interceptados por una mujer de cabellos rosado oscuro y mirada morada oscuro, quien llevaba unos lentes rojizos, sonriendo ampliamente.

— ¡Viajeros, bienvenidos a Kremcot!, ¡Mi nombre es Anzu y soy una aprendiz de forjadora de espadas!
“¿No les interesa comprar unas cuantas espadas, piratas?”

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top