Capítulo 8.
CAPÍTULO 8.
Lo que pensó iba a ser una agradable charla con su hijo menor, concluyó en algo inesperado, Choi Minsoo ahora tenía frente a él también a Lee Taemin de pie junto a Minho, hombro con hombro, muy cerca uno de otro.
El alfa arqueó una ceja, ese fue el único gesto que emitió después de haber recibido tan impactante noticia: Su hijo era pareja de uno de los descendientes directos de un alfa de dudosa reputación. Minsoo no era nadie para separar lo que el destino había unido, pero por todos los cielos que no estaba de acuerdo con ello, y tampoco dejaría que las cosas sucedieran tan fácilmente.
Cruzó los brazos sobre su pecho y se sentó mejor, pegándose al respaldo para estar más cómodo, y dijo: —ustedes no pueden estar juntos, es decir, tienen responsabilidades, cada uno con su manada.
—Estamos conscientes de eso, alfa, es por eso que nosotros no-
Taemin trató de explicar de la mejor manera que aún no había consumado su unión, pero el alfa alzó la mano para hacerle callar e interrumpió diciendo: —tú tienes que regresar a Busan pronto, hoy mismo de ser posible.
—¿Hoy?— exclamó Minho, —pero esta noche es-
—Sé lo que hay esta noche— interrumpió su padre, —y puedo apostar a no será la primera ni la última que te perderás, así que es mejor que permitas que Lee cumpla con su deber, no le causes problemas.
Taemin miró a Minho interrogante, ¿qué ocurría esa noche, además del fin del ciclo lunar?
—Te aconsejo que te prepares para partir— volvió a tomar la palabra Minsoo, esta vez dirigiéndose a Taemin, —tanto Siwon como mi hijo mayor Minseok se encuentran ausentes, así que mi sobrino, Choi Minki, te escoltará hasta la salida de Seúl— informó.
...
Siwon tamborileó los dedos sobre el volante del deportivo, la noche anterior no había podido localizar al sujeto que el alfa Choi había nombrado, y no porque no hubiera encontrado el lugar, sino porque el sujeto había terminado su jornada en el hospital y nadie pudo darle noticias de su paradero, pues no sabían exactamente donde vivía; pero hoy, ahora, Siwon cumpliría con su encomienda.
Vio a un grupo de chicas salir de las instalaciones, entre ellas la enfermera que la noche anterior le había dado la poca información disponible; tomó la carpeta del asiento del copiloto y bajó rápido del auto para cruzar la calle. Ella le reconoció al instante, pues le sonrió y dijo, —veo que en verdad te urge hablarle.
—Sí, así es— sonrió también, ella era amable y Siwon pensó que no tenía por qué ser descortés, —¿sabes si ha llegado ya?— indagó después de mirar el gafete de la chica con su nombre.
—Claro, desde muy temprano— informó Krystal, —él es muy cumplido y responsable con sus deberes, aunque, si no hay ninguna emergencia, a esta hora seguramente estará en el área del café.
Siwon agradeció la información, luego se despidió de Krystal y sus acompañantes e ingresó al hospital.
Las paredes blancas parecían brillar con la luz solar, pues el ventanal era enorme y los vidrios impolutos; con seguridad fue directo a la recepción y preguntó a la mujer allí, esta era todo lo opuesto a Krystal, pues parecía que nunca hubiera sonreído en su larga vida.
Sin embargo, cuando Siwon mencionó el nombre de Lee Jinki la mujer no fue quien le respondió, sino una voz masculina y amable que le habló desde su espalda.
—Soy yo, ¿en qué puedo ayudarte?
Siwon giró en redondo y se encontró con un sujeto, un omega con una deslumbrante sonrisa, con un sencillo y extraño colgante en el cuello, que vestía de blanco, de cabello castaño y anteojos, pero eso no fue lo que lo descolocó, sino que el chico parecía demasiado joven para estar allí y ser... lo que sea que fuera.
—Mi nombre es Choi Siwon, y el señor Choi Minsoo me ha enviado— usó la palabra "señor" y no "alfa", pues la mujer a solo unos pocos metros era humana y la mayoría de los que merodeaban también lo eran.
—¿Choi Minsoo?— Jinki pareció tratar de recordarlo, —¿el que vive a las afueras de Seúl?
—Sí, él mismo.
—Oh, ¿en qué podría yo serle útil?
Siwon se relamió los labios y movió un poco la mano con que sujetaba la carpeta con papeles antes de decir, —es un tema delicado.
Jinki comprendió, pues asintió y dijo —ven, vamos por una taza de café y luego podremos hablar en privado en mi oficina.
...
—En verdad, lamento irme tan temprano, pero tu padre tiene razón— se excusó Taemin.
—¿No puedes quedarte, solo por una noche más?— Minho pensó que sería triste haber conocido a su pareja y no pasar aquél festival lunar en su compañía, cuando podrían pasear juntos en su forma lobo bajo la luna; además, claro, de que sería vergonzoso, pues Minki y otros lobos podrían mofarse de que "le habían abandonado".
Lee apretó los labios y negó, —por ahora no, pero te prometo que regresaré; le he dicho a mi hermano que estaría en Busan pronto, él quiere restaurar la paz en nuestras fronteras y debo ayudarle— sonrió, —por lo que puedes estar seguro de que estaré aquí con frecuencia.
Bien, Minho podía entender eso, aunque no quería decir que le disgustara menos.
Seguramente el ceño fruncido delató su malestar, pues Taemin se paró sobre las puntas de sus pies para alcanzar sus labios y dejar un suave beso sobre ellos, —confía en mí— dijo, —tendrás noticias mías más pronto de lo que crees.
—¿Es una promesa?— habían hablado sobre lo inconveniente que eran sus alejadas residencias, pero hasta el momento nada se podía hacer; Minho no imaginaba una solución, salvo hacer que Taemin se mudara a la propiedad Choi.
La sonrisa de Lee creció, —lo es— aseguró.
—O tal vez yo podría ir— se aventuró a proponer, esa era la segunda opción: que él se mudara a Busan.
—Podrías, pero primero debo informarle a mi hermano— se puso un poco más serio y explicó, —últimamente tiene mucho más cuidado con los que ingresan a nuestro territorio.
Minho asintió e inmediatamente Taemin agregó:—le explicaré personalmente nuestra situación, puedo asegurarte que tendremos su apoyo cuando decidamos cómo resolver esto.
Aun conociendo la existencia de su pareja, para los cambiaforma era más fácil mantenerse separados al no haber consumado su unión, esa era la razón por la cual, a sugerencia y petición de Taemin, habían mantenido las manos fuera uno del otro la noche anterior, algo sin duda arduo, pero que pudieron cumplir.
—Entonces te estaré esperando— dijo Minho poniendo la mano en la cintura de su pareja, no muy dispuesto a dejarlo ir.
—Estaré de regreso pronto— repitió mirando los grandes y expresivos ojos de Minho, pero alguien aclarándose la garganta le hizo prestar atención hacia su lado; Minki se hallaba de pie cerca de ellos, listo para seguir el auto de Taemin, escoltándolo hasta la salida de Seul, justo como el alfa Minsoo había ordenado.
...
Siwon miró a Jinki, el omega ajustó sus anteojos sobre el puente de su nariz usando el dedo índice derecho y se concentró en un documento por un par de segundos más, luego dijo, —definitivamente he tratado a individuos con estos síntomas, pero admito que no me he percatado si existe algún patrón sobre la naturaleza de los pacientes.
En otras palabras, Jinki no se había puesto a observar si eran humanos o cambiaformas.
—¿Habría alguna manera de tener esa información?— indagó Siwon.
Jinki le prestó toda la atención a su interlocutor y respondió, —por supuesto, pero puede que me lleve un par de horas, debo revisar los expedientes para verificar si otros médicos también han tratado estos casos, debo reunir toda la información para poder ofrecerte un reporte completo y satisfactorio.
—Eso suena bien.
—¿Quieres esperarlo, o prefieres que te lo envíe?— se deslizó un poco en su silla hacia su ordenador.
Siwon sopesó la oferta y finalmente se decidió por lo primero, el alfa Minsoo le había encargado esa tarea en calidad de "privado" y no se arriesgaría a que la información fuera interceptada.
—Sino te molesta, esperaré afuera— dijo el beta.
—Claro, trabajaré en ello de inmediato— y Jinkicomenzó a mover los dedos sobre el ordenador.
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