Prólogo
Hace mucho calor dentro del auto, el paisaje del Gran Cañón es muy rojo a esta hora. Quiero dormir... pero hay mucho calor. Quiero volver a casa, papá debe de estar enojado porque mamá tomo el auto, nunca lo había tomado sin el venir con nosotras.
Mamá esta muy enojada, cuando asomo la cabeza por mi ventana veo unas hermosas montañas, aunque todo es de color rojo y café, al fondo se ve un río. Cuando volteo a ver a mamá, ella esta llorando. No puedo ir con ella, papá me golpeara de nuevo si sabe que me quite el cinturón de seguridad. Y se que no debo distraer a mamá.
Cuando el auto se acerca a una curva veo por el espejo que tiene arriba el auto que una mancha nos persigue. Me paro y veo por el vidrio de atrás; pero no hay nada, cuando vuelvo a mirar el espejo; la sombre sigue hay. Mamá también la ve, hace que el auto valla mas rápido; no me gusta la velocidad.
Pasan los minutos y la sombra no se va, los otros autos que nos rebasan o pasan para el otro lado no ven a la sombra; mamá al verme por el espejo comienza a decirme cosas, pero no escucho nada. Quiero que pare el auto, quiero ir a casa, pero no quiero volver a ver a papá.
Vuelven las curvas, mamá no hace que el auto vaya más despacio, en eso un ruido comienza a escucharse a fuera, entonces mamá saca un poco la cabeza fuera del auto, cuando vuelve tiene una cara enojo, y el auto va más deprisa.
Tomo la manta y me cubro con ella; mamá comienza a cantar. La canción que Obāsan (abuela) canta cuando me quedo con ella.
El auto ya no esta en la carretera, no veo, pero algo me dice que ya no estamos en la carretera; retiro un poco de la manta, entonces mamá me quita el cinturón y me saca del auto y comienza a caminar rápido, veo por encima de su hombro; parece el mismo lugar, pero aquí veo pasto y dientes de león.
Mamá se pone a ver por todo el lugar y al parecer encuentra algo, me baja y me da mi mochila y su bolsa. Se acerca a una cueva, pero esta escondida entre unos matorrales, me arañe un poco, entonces entra conmigo a la cueva, camina un rato, apenas se ve la luz de la entrada. Mamá deja la manta en el suelo y a mí junto con las cosas sobre esta.
- Kazumi - dice mamá tomado mis mejillas - Tengo que salir y ver que la sombra ya no nos siga, pronto vendré por ti, así que por favor quédate aquí. - Mamá tiene los ojos vidriosos, no se porque, pero solo muevo mi cabeza en señal de afirmación.
Mamá besa mi frente y me dice algo que no entendí, mis parpados pesan, no quiero dormir, pero creo que de tanto llorar me dio mucho sueño. Mamá me deja sobre su bolsa y veo que empieza a dirigirse a la entrada.
Cuando desperté ya no había luz en la entrada, estaba un poco frío; alguien comienza a revolver mi cabello, cuando volteo tengo que parpadear para acostumbrarme a la oscuridad y veo a Obāsan; le doy los brazos y ella me carga. Nos dirigimos a la salida, cuando estamos fuera busco a mamá con la mirada, pero no la veo, cuando veo a la abuela ella solo niega con la cabeza. Entonces comienza a caminar, entonces me sube en el auto de mamá, me deja ir en el asiento de enfrente y comienza a manejar despacio.
Después de un rato se ven unas patrullas, una ambulancia y varias personas que no utilizan uniforme, los faros de los autos están altos, así que veo un cuerpo al lado de la carretera... es mamá...
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top