Capítulo 8

Holaaa, aquí vengo con un nuevo capítulo de "Guardianes de sueños" agradecería que os pasaseis por mi otra historia "Karma" aunque sea para echarle un vistazo XD la podéis encontrar en mi perfil.

Bueeeno. Si mal no recuerdo, en el anterior capítulo se desvelaba algo más del misterioso chico que aparece en los sueños de Sarah, pero en este cap. habrá... algo que puede que os confunda y tiene que ver con la llegada del también misterioso mejor amigo de Beth. Sí, ese chico que Sarah no conoce en persona porque él se fue antes de que ella fuese mejor amiga de la pelirroja y que iba a venir...

ESpero que os guste el capítulo, bellezas!!<3

P.D: Capítulo dedicado a @Ana_al, mi gemela perdida a la que estoy ansiosa de ver pronto ;)<3

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Capítulo 8: ¿Gemelos?, parte 1

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¿Podemos quedar esta tarde? Mis padres quieren veros a ti y a tu hermano.

7:45 a.m.

El sonido que provocó el mensaje de Sergio me despertó por la mañana, ayer conseguí dormir un poco, después del sueño, que esta vez se volvió de lo más extraño. ¿Por qué un chico tan lindo tenía que estar como una cabra?

Le contesté con otro mensaje: << creo que sí, si a mi hermano se le pasó la borrachera, vamos. ¿Dónde?>>

En la playa principal que hay donde el lago.

7:46

Tendría que acordarme y no hacer planes esta tarde. Comencé a prepararme, para la tediosa rutina que me esperaba. Una vez lista, fui hacia la habitación de mi hermano, a despertarlo, porque ya había terminado su expulsión.

-Hum, déjame dormir... tengo resaca.

-No, Tom. Tienes que volver al instituto. Además, vamos a llegar tarde.

-No quiero ir...

-Venga, no actúes como un niño pequeño.

-Agh!! ¡YA VOY!

Salió de la cama, y fue al baño, para ducharse, que falta le hacía porque olía a vómito, a sudor y a alcohol.

***

Ya estabámos en casa, tras un pesado y aburrido día de instituto (como los demás) Yo no era de suspender, pero tampoco de sacar las notas más brillantes. Era... normal, como lo era en todo lo demás.

Estaba viendo la tele, criticando los dibujitos para niños pequeños. De verdad, NO echaban nada bueno en la tele, sólo eran telediarios, dibujitos o programas para abueletes aburridos.

-Wow, hermanita. Sabía que eras una enana y una niñata, pero...¿En serio?¿Estás viendo Dora la exploradora?

-Lo primero, esta “enana” es solo un poco más baja que tú, solo nos llevamos dos años de diferencia, así que tampoco soy una niñata y sí, estoy viendo Dora la exploradora, estoy comprobando si es verdad lo que dicen.

-¿Qué dicen?

-Que no es posible que haya alguien más estúpido que tú.

-Vale...¡espera! ¡Idiota te la vas a cargar!

-¿Ves? Comienzas aceptando lo que eres, es un gran progreso. Definitivamente, la palabra “idiota” también podría funcionar para describirte.

Después de esa pequeña pelea, los dos comenzamos a reirnos, me gustaban esos momentos con mi hermano, me divertía mucho. La verdad es que nunca (que yo recuerde) tuvimos peleas reales, todo fueron estupideces. Nada fuerte. Entonces me acordé de Sergio, tenía que avisarle a mi hermano para que no hiciese planes.

-Oye, Sergio me mandó un mensaje, dice que sus padres quieren vernos. Hemos quedado en la playa de siempre. La que está junto al lago.

-Pff, vale iré... ¿hice algo estúpido ayer?

-Insinuaste que Sergio y yo hicimos algo en mi habitación y lo confundiste a él con la lámpara de pie, pero eso está en el nivel “normal” de tu escala de estupidez.

-Jjajaja, muy graciosa, hermanita.

-¿A que sí?

-Ah, toma. Mamá dejó una nota esta mañana, se me olvidó dártela, supongo que estarás preocupada, leéla.

Ayer llegué tarde, vi que ya estábais dormidos. Estoy en la panadería, preparaos el desayuno y Sarah, recuérdale a tu hermano que hoy tiene que ir al instituto. Mamá os quiere.”

***

Vi a Beth a lo lejos, en un banco cerca de la entrada del viejo edificio, fui corriendo hacia ella. Necesitaba desahogarme y contarle a Beth sobre Sergio, iba a llamarla, pero ella se me adelantó, y me llamo a voz en grito, cuando estaba casi tan cerca como para escucharla si ella me susurraba. Sí, no me había equivocado, con la voz tan fuerte que tenía mi mejor amiga, se la podría escuchar desde mi casa si ella gritaba a todo pulmón desde aquí.

-¿No me tienes que decir nada?-dijo Beth sonriente.

Comencé a hacer memoria, era imposible que ella se hubiese enterado de la llegada de Sergio, ella ni siquiera lo conocía, aunque le había enseñado fotos y hablado de él. Entonces ¿qué era...?¡MIERDA! ¡Su cumpleaños! Se me había olvidado, era una pésima amiga. Bueno, podía solucionarlo.

-Nop- Noté como soltaba un gritito de sorpresa y casi podía ver su cara, decepcionada, triste- ¡Tonta! ¿¡Cómo no te voy a felicitar por tu cumpleaños!?

-Ains... ya creía que te habías olvidado, amiga.

-Imposible.

Agh! Me odiaba a mí misma por ser tan hipócrita con mi amiga, pero no podía decirle: “¡Ey! Amiga, me olvidé de tu cumpleaños, pero ahora me acordé y...¡felicidades!” No, no podía decirle eso, le rompería el corazoncito tierno y alegre que ella tenía.

-Bueno, ¿mantendrás tu promesa de ir al cine?

-¿Tengo que hacerlo? - puse una cara... como si me fueran a matar y pidiendo que fuese rápido. Aunque en verdad no era tanto, pero para mí sí. No es que tuviera problemas para hablar con los hombres, pero... no me gustaba estar en lugares en los que sobraba o podría estorbar.

-Siii-dijo con voz de niña pequeña, ¡dios! No podía negarme cuando usaba esa vocecita y mucho menos cuando iba acompañada de ojos llorosos (que aunque sabía que eran falsos eran igual de efectivos) y parpadeando. Ella ponía una cara de cachorrito perfecta.

-Venga, pero es chantaje emocional. Sabes que no puedo negarme a nada cuando pones esa carita, no quiero ver a mi mejor amiga triste.

-Aww... si es que tengo a la mejor amiga del mundo.

-Es verdad, y lo sabes.

-Bueno, ¿qué día y a qué hora?

-Esta tarde, sobre las siete o así.

No... no puede ser, hoy tenía que encontrarme con Sergio, tendría que elegir entre mis dos mejores amigos. A ver, era el cumpleaños de mi mejor amiga, se lo había prometido aunque no quería ser un estorbo, pero también quería volver a ver a Sergio y sus padres, llevaba 6 años sin verlos. ¿Qué podría hacer?

-Beth es que... tengo un problema- ella se quedó callada, esperando una respuesta por mi parte- Sergio vino ayer, me... me lo dijo Paolo- digo refiriéndome a mi padre.- esta tarde iba a verlos a él y a sus padres.

-Llevabas seis años sin verlos, no es justo que les falles por mi... además no querías venir.

-No, Beth. No quiero que pienses que me lo invento para no ir. A mi me encanta estar contigo, eres mi mejor amiga, pero no quiero ser un estorbo para posibles momentos perfectos con tu amigo, ya te lo dije y a mi familia... puedo verlos en otro momento pero, me sabe mal dejarlos plantados otra vez, después de pasar de ellos por seis años.

-Tranquila, decide lo que quieras, no te voy a presionar; pero si vienes, avisa, por favor.

-Lo haré, gracias. Si esta tarde no voy, te prometo que quedaremos otra tarde y te invito a un helado y de tiendas al centro comercial.

-Vale, ¿entramos?

-Sí.

***

No sabía qué decidir, llamé a Sergio y se lo conté, afortunadamente fue comprensivo y no me presionó, tengo a dos mejores amigos que son de lo mejor.

Decidí tirarlo a suertes, si tiraba la moneda y salía Cara, iría al cine con Beth; si salía Cruz, iría a la “playa” con Sergio y sus padres, bueno y con mi hermano.

La moneda comenzó a girar en el aire y cayó en mi mano derecha, la tapé rápidamente con mi otra mano y tomé una pequeña respiración antes de descubrir la moneda y revelar que salió... Cara.

Iría al cine con Beth, a celebrar su cumpleaños. Comencé a prepararme rápidamente, eran las 6:30 y todavía tenía que comprarle un regalo decente a mi amiga. Me decidí por unos pantalones cortos negros ajustados y una blusa blanca, cogí mi chaqueta de cuero negra y me calcé unos tacones no muy altos de color negro. La verdad es que me encantaban los tacones, pero lo único malo era que, al ser alta, le sacaba media cabeza a todos los de mi edad si eran unos tacones muy altos, incluso podría estar a la misma altura que mi hermano... ¡eso sí era bueno!. Un poco de sombra de ojos gris, rímel y labial rosa palo, no me hacía falta colorete, ya tenía un rubor permanente en mis mejillas. Cogí mi bolso negro de tachuelas y metí allí mi móvil y las llaves de casa, un par de gomas y horquillas, para poder recogerme el pelo si era necesario y salí de mi casa, me despedí de mi madre abajo, en la panadería y le avisé que iba al cine con Beth, para celebrar su cumpleaños y ella me dijo que la saludara y felicitara de su parte. Mi madre apreciaba mucho a Beth, desde que éramos amigas, era como una segunda hija para ella, estábamos acostumbradas a estar la una en casa de la otra, sus padres también me apreciaban mucho. Afortunadamente, Beth llegó después del trauma pasado por mi familia tras el abandono de Paolo; si no, habría sido algo raro, seguramente habría sido distinto.

Volví a coger el autobús, desde allí les mandé un Whatsapp a Sergio y a mi hermano, el segundo ya no estaba en casa, seguramente estaría con sus colegas y se olvidaría de ir, verdaderamente lo sentía mucho por Sergio y por mis tíos postizos, para mí fueron como mis tíos, al final, se llevaron muy bien con mis padres, tras venir aquí todos los veranos.

El autobús me dejó a unas calles de la casa de mi amiga y, tras llegar a su calle, llamé a su puerta, la Nº 4, toqué al timbre y me abrió un chico que no conocía, pero al reparar en sus ojos, una sensación de reconocimiento me invadió, tenía esos ojos, tenía SUS ojos. Los ojos increíbles de aquel chico rubio que aparecía en mis sueños. No podía ser una coincidencia, los suyos eran los únicos ojos de esos colores que había visto; además, el chico también era rubio y eso era, demasiada coincidencia.Físicamente se parecían mucho, no sabía qué pensar.

Por lo menos me alivió saber, que yo no era la única que se quedó embobada mirando al de enfrente. El chico no paraba de mirarme, con una mezcla de confusión y reconocimiento, estaba segura que yo también lo miraba así.

-Bueno...-intenté romper así, el incómodo silencio que había y él por fin reaccionó.

-Ehm... pasa. Eres Sarah, ¿verdad?.

Ya estaba entrando a casa de mi mejor amiga, pero me paré al instante al escuchar eso. ¿Cómo sabía mi nombre? ¿Acaso era como el chico con el que soñaba? Él supo mi nombre sin habérselo dicho. Lentamente y, temiendo la respuesta, me giré a encarar a aquel chico.

-¿Cómo sabes mi nombre?-intenté decir con una voz lo más normal y calmada posible.

-Beth me dijo que a lo mejor venías, eres su mejor amiga, ¿verdad? Yo soy a la vez su mejor amigo.

Solté el aire que no sabía que estaba conteniendo, bien, se lo había dicho Beth. Eso no era tan raro; al fin y al cabo, no era tan extraño,, iba a ir con ellos, lo más lógico era que le hubiese hablado de mí. Por fin conocía al mejor amigo de Beth, pero de la forma más extraña.

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UHHH! vosotros qué pensais, son la misma persona o no?? dejadme en los comentarios vustras opiniones o dudas si es que las tenéis XD y yo contestarçé lo que pueda... sin hacer SPOILER ;)

P.D: Perdón si es difícil leer por el tipo de letra o los espacios o lo que sea, pero es que tengo los capítulos escritos en word y en una letra que no aparece aquí, por lo que los espacios y eso son más grandes.

P.D2: espero que os esté gustando mi historia;) de verdad que vustros comentarios me alegran mucho... es la mayor alegría de un escritos, creo... uff, plan sentimental ;)<3

BESITOS :* Infiinitelove <3

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