Capítulo 16
Aquí estoy de vuelta ^_^ eso sí, con un nuevo nombre de usuario: DeepFeelingsInMe
Estoy haciendo lo del reto de escribir 20 cosas sobre mí, el mío se llama "20 estrellas perdidas en el vacío" por si queréis echarle un vistazo y conocerme mejor :)
Y empecé un nuevo proyecto de estilo más poético y es algo más personal: Noches de insomnio literario por si queréis leerlo :)
Capítulo 16
Me despierto poco a poco, con una sensación extraña y comienzo a observar donde estoy. Estoy en una cama y el lado a mi izquierda esta algo hundido. Allí veo a Sam y me sebresalto. Luego recuerdo lo que pasó la noche anterior y siento que estoy a punto de derrumbarme, pero no me encuentro en casa de Beth, tal y como recordaba. Esta habitación era distinta a la habitación en la que me acosté, miré a Sam, que me estaba mirando con algo extraño en su mirada... ¿culpabilidad, tal vez?
-Esto no es la habitación de casa de Beth.
-Bueno, yo... creí que sería más seguro... y Beth y su familia correrían peligro si nos quedábamos.... sabía que no querrías venir por tu propia voluntad, sé que lo dijiste, pe-pero...
-¿Sam...? ¿¡Qué has hecho!?
-Es que...
En otro momento diría que era adorable el ver como estaba tartamudeando, pero esto me olía mal y tenía la impresión de que no me iba a gustar su respuesta.
-¿Podrías juntar más de dos frases seguidas y contarme lo que hiciste?
-No espero que lo comprendas pero...
En ese momento se abrió la puerta y un hombre vestido de negro y con aspecto de uno de esos guardaespaldas que dan miedo, entró en la habitación en la que nos encontrábamos.
-El Maestro os llama a su despacho.- la verdad, no me sorprendió el sonido grave de su voz, tampoco el tono serio con el que lo dijo, todo concordaba con esa imagen de "chico rudo" que tenía ese individuo.
A regañadientes salí del cuarto, aunque la curiosidad estaba empezando a poder conmigo a cada paso. Todo lo que había a mi alrededor era nuevo y exótico para mi, tanto me sorprendió lo que veía, que pasé por alto el pedirle explicaciones a Sam.
Por eso, "delicadamente" le pegué un codazo para llamar su atención. Él, que estaba hablando con el otro hombre, se giró hacia mí molesto.
-¿Qué ocurre?
-Te lo vuelvo a repetir, Sam. ¿Dónde estamos?
Él no pareció contento con mi tono pero... ¡Él me había traido en un sitio desconocido! ¿Qué se esperaba?
-Señor... - esta vez fue el hombre vestido de negro el que habló.
-Déjalo... ella solo está confusa, se le pasará. En general en una niña muy educada.
Estuve a punto de replicar porque me dijo niña, pero con una mirada, me dio a entender que no era el momento y yo, no sé por qué, le hice caso.
Fuimos el resto del camino en silencio, con nuestras pisadas resonando en el suelo de impoluto mármol blanco, hasta que llegamos a una gran puerta de madera con grabados en dorado.
El hombre de negro, al que llamaría así puesto que no sabía su nombre, El hombre que nos guiaba, llamó cinco veces a la puerta y una voz desde el interior nos indicó que pasasemos. El otro se quedó fuera, mientras que Sam y yo entramos.
Me sorprendí al entrar yvlo primero que vi fue el techo. Era algo magnífico, con pinturas decorando una gran bóveda. Desconocía quién lo había pintado, pero era algo similar a lo que decoraba las iglesias cristianas a las que había ido.
-Buenos días señorita Sarah.
Reaccioné al escuchar mi nombre y miré hacia el lugar del que provenía la voz.
En el centro de la estancia estaba situado un gran escritorio de madera y sentado en él, había un hombre bastante anciano. Todo en él era blanco, pero para no quedar como una irrespetuosa, dejé de mirar la estancia y respondí a su saludo.
-Buenos días, señor.
-Por favor, siéntense. Hay mucho de lo que hablar. Lo primero de todo, aquí todos se refieren a mi como el maestro, aunque está en su elección hacerlo o no. Responderé a todas las preguntas que supongo, inundan tu mente. Se preguntará la razón por la que sé tu nombre, somnis, al que conoce como Samuel, ha estado informándome sobre los avances que hacía con usted. Lamento la precipitada resolución de los hechos que se han producido, pero por su seguridad y la de sus allegados, la hemos traido aquí.
-¿Y qué es aquí? ¿dónde estoy?
-Lamento que su protector no le haya brindado la información necesaria -dijo mirando severamente a Sam. -Está en la sede de los Luxor o Guardianes de sueños. Confío en que Samuel sí que le haya hablado de nosotros.
-Esperen un momento, esto es... ¡es de locos! Yo... yo, no me lo creo. A ver, ¿dónde está la cámara oculta? Tiene que haber una por aquí. -dije mirando por todas partes, sin encontrar nada.
Ellos dos parecían muy serios, pero no podía ser real, no... mierda.
-Esto es secuestro, ¡ayuda, ayuda! ¡UNOS LOCOS ME HAN SECUESTRADO!
-Sarah, Sarah... ¡maldita sea, para! - dijo Sam algo alterado sujetandome por el brazo.
-¡Suéltame!¡NO ME TOQUES!
Me levanté rápidamente de la silla, tanto que por poco cae al suelo. Corrí hacia la puerta, intentando huir, pero antes de que llegase a la puerta, unos brazos me sujetaron por la espalda y me aprisionaron para que no pudiera moverme. Por la fuerza con la que me aprisonaban, supuse que eran los brazos de Sam.
-Lo siento. -susurró él en mi oido y la verdad es que sí que parecía estar arrepentido.
-Señorita Sarah, lamento el rumbo de los acontecimientos y sé que le afecta emocionalmente, mas lo que acaba de hacer ha sido algo bastante inoportuno.
-Quiero saber donde estoy. -exigí intentando que mi voz no temblara.
-Ya se lo he dicho, señorita. Está en la sede de los Guardianes de sueños.
Esto es de locos, ya había aceptado que había un chico en mis sueños que me hablaba de una comunidad de gente y bla bla bla, ¡pero es que no tenía sentido! No podía existir esa comunidad de Guardianes de sueños y yo no podía pertenecer a dicha comunidad como intentaban hacerme creer. No... simplemente no podía ser.
-Maestro... le pido que me permita explicarle a solas algunas... cosas, está afectada, usted podrá hablar con ella cuando ya no esté tan nerviosa y lo haya asumido.
Salimos de aquel despacho y caminamos por otra gran cantidad de pasillos y entramos en una habitación blanca que desconocía si era la misma en la que me desperté.
-Sarah, por favor déjame explicarte lo sucedido.
-Te pido que me enseñes la salida, quiero irme de aquí.
-No voy a hacerlo.
-Pues me iré yo sola.
Fui a abrir la puerta, pero para mi sorpresa, ésta estaba cerrada, pese a que no recordaba haber visto a Sam cerrarla.
-No voy a dejarte ir. Maldita sea, ¿por qué no ves que estoy aquí para ayudarte?
-¿Cómo quieres que crea que quieres ayudarme si me traes contra mi voluntad a un lugar desconocido y del que no me dejas salir?
-¡Era para tu seguridad! ¡Si no te sacaba de allí iban a ir a por ti!
-¡Y por qué te preocupa!¡Déjame en paz!
Los dos estábamos con la respiración agitada por el tono elevado que habíamos usado, pero no iba a parar hasta sacar respuestas. Y seguía pensando lo mismo hasta que me fijé en Sam.
Él tenía la cabeza gacha y se sujetaba con una mano el puente de la nariz.
-¿Quieres saber por qué me preocupa?, ¿por qué me preocupo por ti? -dijo él sin mirarme ni una vez. -Tengo una hermana, es como tú, me recuerda mucho a ti, un día salió sola, unos Negrum la atacaron, está paralítica. Se supone que soy tu protector, no quiero que te pase nada. Si no te hubiera traido aquí o incluso si no hubieses salido de esa casa a tiempo, te... te podría haber pasado eso o... no sé, no quiero ni pensarlo. Siento haberte traído aquí cuando tú no querías, pero no tenía otra opción, hubieses estado en peligro y pondrías en peligro a los que quieres.
-Sam... - sinceramente no sabía qué decir- en cierto sentido te agradezco que te preocupes por mí, pero comprende que quiera irme de aquí, mi hermano y mi madre estarán preocupados y también mis amigas. Yo... debo volver.
-No puedes volver y menos con tu padre y tu hermano rondando por allí.
-Mi padre bien, pero ¿qué tiene mi hermano de malo?
-Son... bueno, te podrían hacer daño.
-Mira, comprendo que yo te recuerde a tu hermana y es tierno que te preocupes por mí aunque sea por obligación, pero no sabes nada de mi vida, ya es suficiente con que hayas entrado inesperadamente en ella, estaba perfectamente antes de que tú aparecieras y por encima de todo, no tienes derecho a opinar sobre mi familia.
-Bien, intentaré hablar con el Maestro para que investiguen tu casa y los alrededores y que cuando esté despejado puedas volver, gracias por las aclaraciones respecto a tu vida. Intenta descansar, adiós.
Y salió por la puerta dejándome sola, con una sensación extraña en el pecho y entristecida por su tono dolido al decirme esas últimas palabras.
Como estaba agotada, decidí hacer lo que me recomendó Sam, me acosté en la cama, con una extraña sensación tras la pelea con él.
No hace falta decir que no tuve sueños esa noche.
***
Y POR FIN HE VUELTO! Siiii :) Después de taaaaanto tiempo :') ains que me emociono. Eché de menos escribir esta historia, espero que os guste el capítulo, espero que seais benebolentes conmigo, estuve escribiendo esto en los ratos libres que tenía entre semana y bueno... espero que os guste, comentad y votad, eso me anima mucho, sobre todo tras mi ausencia, así puedo saber si os sigue gustando y tal... :)
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top