Capítulo 15

Recuerden comentar para que así me animo a seguir 😊💜 .  Las quiero.

Damian Ross...

Los ojos  de Mary se quedaron fijos en mi cuando afirmé que era reto lo que quería. Mi corazón latió de sobremanera y sentí que todo el mundo se me quedó viendo solo a mi.

—Acercarse —dijo Bianca y toma de la mano a Mary que no parecía estar atenta a la situación.

Creo que no se lo esperaba, y yo menos, pero era algo que tenía que definir y esta era mi oportunidad.

Desde que está saliendo con el baboso de Liam todo cambió. La pienso constantemente, me molesta que comparta más tiempo con ese estúpido que conmigo, ya no soporto escuchar su nombre y lo que menos soporte es verla con él.

¿Por qué de repente todo cambió?

Eso me he estado preguntando.

¿No sé suponía que amaba a Diana?

¿Ahora por qué pienso en esa zanahoria fea?

Max y yo lo discutimos en la cocina mientras hacíamos sandwiches, me dijo que mis reacciones era de alguien celoso y que si no definía lo que sentía no iba a saber que estaba pasandome con ella.

Porque nadie le quita la idea a él que me estoy empezando a enamorar de ella y el único pendejo que no lo quiere ver soy yo.

Es imposible.

Digamos...que me gusta...que me trae, la verdad no tengo idea por qué, porque...mi padre me va a matar al decir esto pero es que es fea y extraña, a veces te mira como una lunática y parece un chico.

Aunque hoy.

Hoy se vió diferente, no le pude quitar los ojos de encima. Ese traje de baño naranja le quedaba tan bien.

No tenía idea que debajo de toda esa ropa había un cuerpazo roba mirada y unos pechos más grandes que los de Diana.

¿Dónde mierdas lo tenia guardados?

Sentí muchas cosas al verla así, deseos que no imaginé en mi vida tenerlos hacia ella. Casi muerdo mi labio delante de todos.

Mary parecía una diosa.

Todos la miraban, nadie podía dejar de hacerlo, solo un tonto no lo haría.

Luego del asombro, llegó la molestia. ¿Por qué vendría así? Aquí quería impresionar.

Por eso le pedí que se pusiera la camisa para que se cubriera. La primero porque se que ella no es así por eso me dio rabia y la segunda porque, Jake es un baboso de mierda, un animal que se coge todo lo que tengas piernas y estoy seguro que Mary la tiene en la mira.

He estado atento a él, he visto como la mira y sé que cuando tiene una víctima en su radar, ninguna tiene escapatoria.

—¿Beso de pico o con lengua?

¿Qué?

Eso nunca lo había escuchado, pero bueno supongo que también es válido. Lo que sea, tengo que definir que me está pasando con esta zanahoria fea y sexy.

—Como se lleve la situación —sale de mi y creo que no le gusta mi comentario, ella me mira sería y negaba con la cabeza.

—No puedo —dijo con voz temblorosa —. Tengo novio, no puedo.

Todos los presentes se disgustan y yo también. Bebo la última gota que le queda a mi vaso y me acerco. Agarro su nuca y la pego a mis labios antes que pudiera reaccionar.

Las reacciones de mis amigos fue de entera sorpresa y después de romper el hielo, no escucho nada más, ni vitores, ni silbidos ni risas. Solo los latidos de mi corazón y creo que también los de ella.

El beso fue algo torpe y lastimero, me dolieron los labios con el choque, creo que hasta me los rompí y la lastimé a ella, estuve a punto de apartarme cuando siento sus manos en mi nuca.

Mis cejas se alzan sorprendidas y no puedo evitar abrir los ojos. Lo hice por unos breves segundos para confirmar no sé que.

Nuestras lenguas se encontraron y se acariciaron, su boca sabía bien, entre alcohol y menta. Sus labios eran algo rigidos pero se sentían bien. Incluso mejor que los de Diana.

Diana es un diez pero Mary es un cien.

Continúo sin pensar en las consecuencias, mis manos temblaban y mi corazón era abatido por el sentimiento, por eso que había estado negando y que me parecía incrédulo.

Beso sus labios, los muerdo y me separo unos mini segundos para asegurarme que sigue allí y vuelvo a unirlos.

Hasta que siento fuerte empujón y toda la magia se disipó en cuestión de minutos.

—¡Pero que beso! Lastima que no le gustó mucho querido Damián.

Miro a Bianca sin comprender y luego miro al frente.

El rostro pecoso de Mary ya no estaba. Quise correr detrás de ella pero yo estaba tan ensimismado que no podía moverme.

Max coloca una mano en mi hombro y se acerca a mi oído.

—Si ese beso no define nada, tu estás loco — lo miro por encima de mi hombro.

—Yo...

—Admitelo amigo — paso la lengua por mis labios —. Y creo que ella también siente algo por ti.

—Acaba de salir huyendo.

—Eso hacen muchas cuando el chico que le gusta la besa — mi corazón se detuvo y casi sonrío con la aclaración.

—¿Tú... Crees?

—Habla con ella.

Niego, asustado.

—Quedate con la duda y sigue sufriendo por Liam.

—Pero lo quiere a él.

Me mira dudoso.

—Ve hablar con ella — me empuja.

—Luego.

—Luego es tarde, anda. Ya.

Mary Dews...

Me llevo ambas manos a la cabeza y luego a mis labios. Dios mío, lo hizo de nuevo y está vez yo le correspondí. Juro que quería apartarme pero no pude, maldición no pude.

Había estando deseando un beso suyo desde hace dos años, asi cómo se los daba a la marquesa. Largo y profundo.

Sé que no debí, que estuvo mal y que debí parar pero amo a ese pendejo melenudo y... No pude resistirme.

Ese fue... Fenomenal, arrollador y quisiera que se repitiera otra vez, casi me muero.

Sentí todo, cada parte de mi ser, tal como la primera y tal vez para él fue... Asqueroso o extraño para mí fue la muerte porque se que, nunca se enamorara de mi.

Nunca.

Y ahora me siento terrible, por no detenerme, no pensé en Liam en ningún momento aunque haya dicho que tenía novio.

Me olvidé de él y todo lo que estaba alrededor pero creo que eso es lo que pasa cuando se está enamorado.

Porque todo a mi alrededor desapareció, la risas, los silbidos la música. Solo escuchaba los latidos fuertes de mi corazón y el de nuestros labios al moverse nada más.

Fue mágico, creo que hubo hasta fuegos artificiales. Porque... Dios fue espléndido.

—Mary.

Paso despacio y me giro brusca.

—Ah, hola.

Por un segundo creí que era, Damián.

—¿Que haces aquí sola? — miro alrededor.

¿Hace cuánto estaba aquí?

—Eh... Si, ya voy a la fiesta.

—¿Y por qué entrar si podemos quedarnos? — Jacke me mira de reojo mientras bebe del vaso rojo — . Estoy harto de la música, ya me duelen los oídos.

—Diles que le bajen al volumen.

Asiste con una sonrisa... Que inspira miedo y en ese instante recuerdo las advertencias de max y Damián.

—Quedate —me dice y me detiene cuando le paso por el lado. A través de las puertas de vidrio transparente podía ver a Damián y Máx platicando.

—Ya me voy.

—Ven, no seas tímida —intenta tocar mi cara y las curva de sus labios se elevan cuando le doy un manotazo. Sus ojos color avellana me analizan y viajan hasta mi pecho —. No te veías tan tímida cuando besaste a Damián.

Me acerca e intenta besarme, impongo fuerza y lo empujo. Jacke vuelve a acercarse y antes de tocarme, me pongo en posición de defensa y golpeo su rostro tal como me enseñó mi primo Dave.

Jacke vuelve a acercarse y está vez me domina. Intento safarme pero su fuerza es mayor a la mía. Miro hacia la salida y llamo a Damián con todas mis fuerzas. Lo último que veo es su figura antes de ser arrastrada por jacke.

—Conmigo si te puedes quitar todo.

—¡Sueltame!

—La pasaremos bien, creeme, incluso mejor que con Damián.

—¿Que te pasa?

—No pasará nada, confía en mi.

Sigo luchando y siento un frío en el cuerpo cuando me sube al sofá y se cierne sobre mi antes que pueda reaccionar.

—Tranquila, relajate.

Agarra mis manos, las pone encima de mi cabeza y comienza a besarme.

—Te pasaste de la línea —los besos se detienen y veo cómo es empujado —. Una cosa es que la seduzca y otra diferente es que quieras violarla.

Damián llega a mi lado y me ayuda a levantar. Lo abrazo sintiendome a salvo y me susurra que nos vayamos.

—Ella fue quien me sedujo.

—Como si no te conociera —le dice Max —. Largate de mi casa.

—¿Enserio?

—Si, es en serio, y si no te quiero cerca de ella.

—Ahora eres amiga de la cosa esa, que al parecer si una chica.

Damián se suelta y lo golpea, pero Jakie es más fornido que el melenudo y le devuelve el golpe.

Ahogo un grito y ambos se empiezan a pegar. Max y otro chico, le quitan encima a Jackie y yo me acerco para socorrerlo.

—¿Estas bien?— me pregunta y juntamos las manos. Asisto y me repite que nos vayamos.

No le contradigo y buscamos las cosas. El actuaba como si nada entre nosotros hubiese ocurrido y yo trataba de mantenerme la misma actitud aunque por dentro me sentía incomoda y al mismo tiempo mal.

Max nos pide que nos quedemos pero ya nosotros habíamos decido irnos, sin embargo logró que cambiaramos de opinión.

En la sala, Bianca dormía en el sofá y otros compañeros más.  Y los demás chicos, en la cocina y otros seguían en la piscina.

Max me entregó un botiquín de primero auxilios y se fué a ver qué estaban haciendo los demás.

Todo estaba en un incómodo silencio, Damián estaba recostado en el otro sofá, con los ojos cerrados y las manos debajo de su nuca. Tuve dudas de limpiarle la pequeña querida que tenía en la ceja, pero alguien debía hacerlo y max no parecía dispuesto ya que le teme a la sangre.

—¿Te hizo algo más? — pregunta abriendo un ojo y después el otro.

—Estoy... bien —dije nerviosa, las manos me temblaban y no podía mantener estabilidad.

Otra vez estoy cerca y mi mente lo único que hacia era repetir la escena del beso.

—Jamás había hecho algo así, sabíamos que le gustaba ligar con las chicas pero nunca a querer obligarlas.

—Quizas porque me resisti — mi voz sale aplastada por los nervios —. Pero le di su merecido.

—¿Lo golpeaste?

—Creo que eso fue lo que lo enfureció — hace una mueca cuando paso el algodón mojado en el corte de su ceja.

—Tal como cuando éramos niños.

—Igualito.

Sus hombros se agitan al reír. Mantenía los ojos cerrados y no podía despegar mis ojos de su boca y de ninguna parte de sus perfectas facciones.

¿Por qué los señores Ross lo hicieron tan bien?

—Recuerdo cuando me defendías de los chicos del vecindario — Sonrío con aprecio viendo la suya hacerse grande.

¿Cómo puede actuar tan normal mientras yo estoy deseando que no abra los ojos?

Mientras yo me muero con su cercania.

—Ellos te temian.

—Alguien tenia que poner en su lugar a esos abusadores.

—Yo me sentía apenado, se supone que era al revés.

—Bueno....— hago un poco de presión y aparto la vista de sus labios —. Hoy es la excepción.

—Pero igual me pegaron — expresa frustrado —. Me voy a meter en boxeo.

Rio.

—Estas loco — le digo y mi temor se hace realidad cuando abre uno de sus hermosos ojos.

—Perdon por haberte causado este mal rato.

—Ni lo menciones.

Mi mano queda suspendida en el aire cuando se incorpora en el sofá.

—Yo...ejem... Quiero decirte algo.

—¿Que? — los latidos de mi corazón se aceleran y pienso en lo que me dirá.

El beso solo fue por el reto...

—Vamos a un lugar donde podamos hablar mejor.

—¿A dónde?

La habitación de Max era enorme. Habían afiches de jugadores de fútbol americano pegados a la pared, una cama grande, un closet interno y en la esquina estaba  la computadora.  Con luces, de neon y la silla que usan los Gamers de color negro y gris.

Pasamos al balcón, y desde aquí se podía apreciar todo. Me aferro a la baranda y miro hacia abajo, la piscina estaba vacía y alrededor habían vasos regados.

Me quedo contemplando el lugar, tomando como excusa para no mirarlo y espero que suelte sus palabras.

—Linda la vista.

—Ujum.

—Mary...este.. hay algo que debo.

—Si, dime — finjo tranquilidad, pero mis manos sudaban.

—¿Podrias darte la vuelta?

Noo.

Me giro.

—¿Q-qué ibas a decirme?

—Eh...si.. eso.

Frota sus manos y las coloca en su nuca.

—Yo... Te di un beso.

Lo sabia.

¿Cómo hago para que no se note que casi me muero?

—Ah, eso — musito fingiendo desinterés —. Nada, fue un reto nada más.

— Si — suelta una risita —. El reto lo acepté porque...

Levanto un dedo y lo corto, estaba entrando un mensaje a mi teléfono. Damián expulsa aire y se dirige al otro extremo del balcón mientras yo saco mi saco mi celular.

Era Liam y ver el nombre en la pantalla me hizo sentir pésimo. Me siento en una de las sillas que estaba cerca y dudo si abrir el mensaje o no.

Me había enviado una foto.

Le di un mirada rápida a Damián quien seguia en el mismo lugar y volví mi cuello hacia la pantalla.

Doy un pesado suspiro y abro el mensaje.

Mis ojos se abren en shock y me llevo una mano a la boca. Siento que el mundo se me vienen abajo y suelto una exclamación.

Liamsito💜 : Jamás imaginé esto de ti. Terminamos Mary Dews, no quiero saber nada de ti.

—¿Que pasó? —Damian llega a mi lado y le muestro la foto de él y yo besándonos —. Mierda.

—Todo por tu culpa — le grito y salgo corriendo de la habitación.

- - - - -

Holaaa.

¿Que tal están?

Nuestros niños consentidos se besaron y no todo resultó bien.

¿Ahora que hará Mary?

¿Damián terminará confesando sus sentimientos?

Gracias por estar aquí y seguir este mundo lindo de Falling 💜💖

Un abrazo a todas y nos vemos.

Me sigo recuperando de las manos.

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