Capítulo 39


Suena el intenso chillido de la alarma y de un golpe se abre la puerta, era un soldado rojo en nuestra recamara insultándonos por no habernos levantado antes. No han pasado ni medio segundo y a muchos de nosotros nos lanzan al suelo diciendo —VAMOS LEVANTENCE CUERDAS DE RATAS MAL NACIDAS O ACASO PIENSAS QUE ESTAN DE VACACIONES— afuera nos obligan a correr cuatro kilómetros, cinco vueltas para ser exacto y el que no logre soportar esa ardua exigencia, se le motivará con una dosis de puños y patadas más una cucharada de humillaciones bañadas con la tinta de sus salivas —LEVANTATE PEDASO DE MIERDA O QUIERES LAMER LA SANGRE QUE DERRAMASTES EN MI PISTA ¡VAMOS!— luego nos bañan con agua tan fría que se te entumece el cuerpo. No había privacidad, cada parte de nuestro cuerpo es vulnerable a la mirada de cualquiera de nosotros, cosa que no era difícil pues estamos a una distancia de hombros con rose de hombros mientras que un soldado rojo nos moja con una manguera.

Luego como a las siete de la mañana iniciaba nuestra jornada de trabajo, debíamos cavar hoyos y túneles buscando no tengo ni idea, algunos dicen que es oro, otros que es una mina de diamantes y pocos que es para buscar fósiles pero yo soy del grupo que es el 80% que piensan que nos hacen cavar por el simple hecho de hacernos trabajar y morir haciéndolo.

No le encuentro sentido a nuestro trabajo, solo nos lanzan picos y palas. Las instrucciones son claras y concisas —Caven hasta que se le rompan las manos y cuando eso suceda, caven el siguiente hoyo— y no podíamos contradecir aquello que parecía más una amenaza que una orden, los que no aguantaban se le motivaban con lo típico: golpes, patadas y regaños. Cuando caía la lluvia no había descanso y debíamos seguir trabajando viendo como el agua entorpecía nuestro trabajo pues la tierra húmeda es muy pesada. Cuando era el turno del sol era mucho peor, aquellos parecía un horno que te ardía la espalda como si fuera la rejilla de una parrillera, si es de freír un huevo ya hubiese quedado quemado en menos de diez segundos, algunos que no soportaban caían de un golpe sobre la tierra seca. Cuando venía el capataz le lanza un tobo de agua fría pero si este no se movía lo acribillaban con un disparo en la cabeza, luego mandaba a dos prisionero a que lo entierren en uno de esos hoyos. Fue allí que entendí porque nos mandaban a cavar, estos huecos son los que van a recibir nuestros cuerpos cuando nos llegue la hora, que forma tan perversa de hacernos cavar nuestra propia tumba.

Quien es el salvaje que se le ocurrió este sistema, un campo de prisioneros donde alberga, ingenieros, arquitectos, abogados, comerciantes entre otras personas que se ganaban la vida sin delinquir ¡Esto es una locura! Solo porque son personas que no comparten sus mismos ideales con el gobierno, no se merecen un trato como este. Escuché en algunas conversaciones por partes de unos hombres que trabajaban en cercanía con los ministros o alguien de alto cargo que el presidente de nuestra nación, ósea Veneciana se alió con una potencia comunista llamada Runsta, ahora el líder de aquella nación ósea el señor Vladimir Petrov hizo un trato con Nicario Marzuno en traer su fuerza armada e instalarla en este territorio para poder resguardar la seguridad de nuestro pueblo pues se espera que la nación Capitalista llamada Unión de las Estrellas este financiando una guerra civil y un posible golpe de estado. Nicario por temor a que su mismo ejército le vaya a jugar un motín, Vladimir le propuso unir sus fuerzas para mantener el control de su poder, encargándose de dar castigo a todo aquel que se subordine o no comparta sus mismos ideales.

Aquello parecía un relato de ciencia ficción que si es de escucharla como relato suena entretenido, lo que te causa terror es que pueda ser real y sea la causa de nuestro confinamiento. Ahora entiendo la bandera roja con ese símbolo cruzado, este campo de prisionero los construyo el ejército de Rusnta pero ¿Por qué ese hombre tiene tanto interés en traer su armada a nuestro territorio? Escuché a un hombre que ha estudiado política y opina que lo que está ocurriendo en nuestro país es un experimento de algún modelo económico y político que quiere emprender la potencia de Rusnta y si lo logra, servirá de ejemplo para que muchas otras naciones lo sigan, formándose alianzas y así poder expandirse por todo el mundo, es por eso que la fuerza armada de la Unión de las Estrella se instaló en el país vecino llamado Colomgo pues teme que eso suceda ¿Acaso aquella artimaña será real? O ¿Es tan solo las especulaciones paranoicas de un hombre atormentado? Sea lo que sea, en lo que estoy seguro es que si sigo en este capo de prisionero mis días están contados.

Muchas saborean la idea de un plan de escape pero tristemente hubieron otros que hicieron el intento; once para ser exactos, algunos brutales, otros muy estúpidos y unos cuantos bien pensados pero gracias al factor momento inoportuno le hallaron la falla, la gran mayoría terminaron dos metros bajo tierra.

Han pasado dos semanas y de veinte prisioneros que se hallaba en mi barracón quedamos quince, allí adentro soy el único menor de edad, comencé a entablar cierto contacto (si se le puede decir así) con un nativo de esta prisión, llamado Mauricio: es alto, de piel blanca, cabeza pelada, mirada sensible con una cicatriz por donde se levanta la parte superior de su labio. Lo conocí al día siguiente cuando iniciamos nuestra jornada de trabajo —Oye niño ¿Cómo te llamas?— dice mientras iba cavando —Cody— sin más nada que agregar paleando la tierra— ¿Y tu padre?—No.no lo sé— seguía en mi jornada—Y co...— ¡YA CALLENSE!—interrumpe un guardia desde arriba de nosotros.

En la hora de almuerzo se me acerca con dos más—Que tal Cody—saluda mientras que se sienta al frente de mí—Hola— respondo con pocas ganas, andaba pensando en mi hermana—Te quiero presentar a mis dos amigos—señala a un hombre de lentes redondos, cabello disparejo, piel blanca y mirada intelectual— Hola—me da la mano antes de comer— Y este otro se llama Arango— señala a un hombre de piel oscura con una mirada dura. Tan solo se limita a levantarme la barbilla como su gesto de saludo. Sigo engullendo esa masa blanca que tenía poco sabor sin prestarle mucha atención a su grupo pues no me interesaba entablar una sólida amistad con alguien, no estaba de ánimo para eso—Oye se nota que no hablas mucho ¿A caso te gusta saborear esa porquería?

Meneo la cabeza mientras masticaba — ¿Quisieras comer algo mejor?— inquiere con brillo en sus ojos, tan solo le contesto levantando mis hombros— ¿A caso tu padre no te enseñó hablar como se debe? —ahora trago esa bola seca empalagosa que casi se me atora en la garganta, diciendo—Qui.quisiera a verlo tenido aunque se.sea para eso— se quedan callados y después de varios segundos sigue diciendo—Oye te voy a contar un secreto ven aquí— susurra en voz baja y acerco mi oreja hacia sus labios —Sabes que no muy lejos de aquí se encuentra un almacén— ¿Y eso que?—respondo con poco interés, aquella declaración me parecía innecesario— ¡Oh niño!—exclama indignado—¡Piensa! un almacén es donde guardan los alimentos, no solo la mierda que comemos nosotros sino también los mangares que consumen ellos—señala sutilmente a un guardia que desfilaba por cada mesa, ahora comprendí a lo que se estaba refiriendo, exalto los ojos como plato diciendo—¡Es pe.peligroso!—Dime algo que no sepa—alega con una media sonrisa—¿No ti.tienes miedo?—arrugo la frente mientras lo observo —Porque debería—suelta en tono relajado—Si al final de cuenta, moriremos aquí. Prefiero morir intentando conseguir algo que me de algún motivo para seguir viviendo en vez de esperar mi muerte en agonía como todos los demás ¿Tu qué piensas?

—Que.que estás loco

— ¿Eso crees?—se cruza de brazos viéndome con detenimiento— Más loco es cavar el hoyo donde descansaremos todos nosotros. ¡Mira Cody!—recuesta sus codos sobre la mesa acechándome con su mirada— ¿Crees que cavar esos huecos te hará vivir hasta que esta guerra termine? ¿Ha? ¿O Piensas que algún día conseguiremos oro como dice el viejo Jaime que lleva más tiempo aquí y su cordura se haya más inestable como la cuerda de un trapecista?

—No

— ¡Exacto! Entonces si lo que yo pienso es una locura, prefiero morir como un loco que como un ¡ESTUPIDO!

— ¿Y Cómo...?—Voy a eso—interrumpe—Descubrimos que para acceder a ese almacén primero hay que atravesar una reja metálica en la parte exterior, cada barrote están a esta distancia uno del otro— muestra la distancia con cada índice—Para un pequeño como tú no representaría ningún problema.

—Pe.pero debe te.tener vigilancia—indagué no muy convencido con el plan—Eso es lo de menos, ya tenemos la distracción—señala con su pulgar a sus dos amigos—Pe.pero ¿cómo las llevo? si mis bo.bolsillos están rotos—enseguida saca por debajo de su camisa una bolsa de lona— ¿De dó.donde la sa.sacaste?—inquirí sorprendido— ¡Eso no importa!—asevera con fastidio— ¿Te apuntas a la misión?

—No lo sé. Te.tengo que pe.pe.pensarlo

— ¡Cody!, Muchacho—toca mi hombro derecho con firmeza— por favor ¿Cuánto me puede costar para que asumas el riesgo?

—No cre.cre.creo que haya algo que.que.que pueda convencerme en ta.tan solo un golpe

— ¿Eso crees? ¿Cuántos años tienes?

—13

—Mmmm... ya no eres un niño—se rasca la barbilla en tono pensativo— Sabes, a tu edad muchos están iniciando en contemplar los atributos del sexo femenino ¿Tú me entiendes verdad?

—No

—No te hagas el inocente muchacho que a tu edad no me libraba de ellas y deseaban tener hasta la última edición en lo más recóndito de mi almohada—curvea la ceja de forma picara—Te.te equivocas no soy esa.esa clase de chico—dije apartando su mano de mi hombro.

— ¿Y porque no? ¿Qué tiene de malo ver a una mujer? Si a fin de cuenta alguna vez tendrás que hacerlo—sonríe— es parte de la vida o ¿Sera que eres los del otro lado? En ese caso puedo conseguirte algo parecido—se estruja la barbilla.

— ¡NO! Te.te equivocas, ta.tampoco soy de.de esos. Creo que ya no.no me interesa el tra.trabajo—me levanto de la silla y antes de partir me agarra con fuerza de la muñeca— ¡ESPERA!—suelta con mirada seria— Lo lamento ¿Si? Pero ¿Qué desearías tener ahora mismo?

—Mi.mi libertad y a mi.mi hermana

Después de esa fulminante respuesta se queda callado bajando su mano, observándome mientras me marchaba. Más tarde estaba deambulando cerca en donde se supone que está el almacén, mi barriga comienza a sonar—Tengo hambre— murmuro, de repente alcanzo un aroma a guisado que venía de la instalación de los guardias que disfrutaban de aquel manjar, mi barriga me dio a saber su suplica al saborear el olor, sentía que mi boca se derretía pues tragaba más saliva. Me puse a pensar en lo que me dijo Mauricio ¿A caso moriré en esta prisión? ¿Lo que estamos haciendo es una simple estupidez? ¿Valdrá la pena el riesgo? ¿Cuáles son los riesgos? Si me atrapan me van a matar pero si sigo cavando igual me van a matar, tarde o temprano.

Levanté la mirada al cielo que se hallaba despejado, era un hermoso día de brisa fresca, como si todo marchara bien, como si el trascurso de la naturaleza se mantuviera inmutable ante tales circunstancias que nos albergaban. El día pasaba emanando paz impasible, de repente vi una ardilla que me miraba, le extendí la mano y ella se me acercaba, extiende la nariz a ver si había algo en mis dedos, al no conseguir nada se marcha atravesando las rejas que me separan del almacén. Seguí pensándolo y vi en ambas direcciones de mis hombros, ni un solo guardia a la redonda, que raro pero era mi oportunidad, meto la cabeza entra la rejas, solo un rose de mi oreja hacia el frío metal de hierro forjado, mi corazón estaba a su máxima velocidad y tenía los puños contraídos y mi respiración era rápida pero no se escuchaba nada ni el soplido de la brisa, tranquilo muy tranquilo como el día, veo hacia atrás y no había nadie, vuelvo hacia el frente y veo a la ardilla caminar directo a la puerta, le sigo detrás.

Ahora veo que aquel rumiante entra por un orificio abierto en una esquina, al parecer eso era obra de alguna rata o son los efectos de un mal mantenimiento pero era lo suficiente como para arrastrar mi escuálido cuerpo. Adentro era diferente, estaba muy oscuro, sigo adelante y me tropiezo con algo grande cubierto por una lona bañada en polvo, sigo caminando y noto un destello de luz que venía de arriba, un orificio en el techo, me estoy dando cuenta que este lugar no es lo que todo el mundo piensa pero mi curiosidad no me dejaba regresar, más quería descubrir este lugar, de sorpresa siento que algo rosa mi tobillo, era una rata, del susto pego un brinco, si estuviera con Mabel ya habría oprimido la alarma roja de su voz. Inesperadamente piso una tabla podrida y caigo hacia un oscuro sótano, el destello de luz iluminaba el hueco, ahora como si callera del cielo un papel viejo que abrazaba mi cara, me lo quito de un solo agarre y enseguida me levanto sacudiéndome el polvo que me envolvía pero ahora por inercia de mi vista como si algo o alguien me estuviera dando una respuesta, noto lo que esta dibujado en ese papel, es un plano.

Mientras lo revisaba con suma intensidad como si buscara una respuesta, descubro que debajo de esta instalación hay un alcantarillado que desagua en un río que queda a unos metros de aquí, lo seguía examinando y mi corazón más se aceleraba y los bellos de mis brazos se erizaban como alfileres, me di cuenta también que no esta tan profundo y el almacén se halla en el otro cuarto, la luz que provenía del cielo iluminaba mi única salida, como si fuera una señal.


Continuará...

Buenas noches mis apreciados lectores, sé que habrán notado que he publicado varios capítulos en este día y es por cuestiones personales en la cual estaré ausente de Wattpad por un tiempo. Este libro lo terminaré hasta su punto final en este tomo (Luego escribiré la segunda parte) por causas fueras de este portal. Mis mejores deseos y espero que puedan seguir disfrutando de esta obra hasta su conclusión, pronto nos veremos. Un saludo de la Máscara ^^    

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