Capítulo 29


Hace muchos años, antes de que Santiago trabajase acá, vivía el famoso pintor Alejandro Mendoza, antes de que el mundo lo conociera era un joven que el único que se percataba de su existencia era el mismo y las cucarachas, al parecer huyó de casa a los 18 años o lo echaron por desear ser artista, vino a estudiar en una academia de arte no muy lejos de acá y residía en este viejo teatro gracias a la amabilidad de una señora que se compadeció de su pasado pero eso es tan solo rumores, nunca en su tiempo de vida hablo de este lugar salvo el día de su fallecimiento, estuvo a punto de terminar una declaración pero no la culmino debido a que su corazón por fin exhaló su último segundo de vida, Mmm... vaya desgracia para todos sus seguidores. Lo que pudo escribir era que la primera obra que hizo mucho antes de dar a conocer la principal que lo lanzo a la cima, sabes que para un artista la primera obra es la más valiosa. Según relataba, se encontraba en el lugar donde surgió, el único sitio donde encontró su inspiración y la manifestó en su máxima expresión y ninguna de las que vinieron después podían igualar su belleza, nunca pudo superarlo y no quería que la conocieran hasta ese momento cuando sentía que estaba a un paso del paraíso o tal vez del Gehena, pero no dijo exactamente en donde, muchos dedujeron que era en este viejo teatro, hasta muchos de sus seguidores lo andaban buscando excautivamente como si persiguieran las huellas de un tesoro pero nadie lo encontró, al final lo dejaron por perdido y lo convirtieron en una leyenda en el mundo de las artes conocida como el enigmático cuadro de Mendoza.

Esta foto me la obsequio el señor Santiago más su historia—señala Marcus— es la única evidencia de que alguna vez estuvo acá y solo tal vez haya la posibilidad de que ese misteriosa obra este no muy lejos de nosotros pero como en esos tiempos era un pequeño aventurero y Alexandra la más curiosa, emprendimos una expedición en cada rincón de las habitaciones de este viejo teatro sin ningún éxito, el señor Santiago nos consoló con estas palabras —Lo mágico de esa obra no es la obra en sí, si no lo enigmática que es haciéndote viajar por tu imaginación, tal vez esa obra no exista en realidad, más bien el misterio que la envuelve sea la misma obra en realidad, quizás esa fue el último cuadro que nos pintó Alejandro hacia todos nosotros, enmarcándolo en su intrigante historia.

— ¿Tú cre.crees que la obra en sí, sea la historia que.que dio como legado Alejandro antes de mo.morir?

—Quizás...—aparta la mirada el joven— pues de todos los años que llevo viviendo acá nadie lo ha visto jamás, así que tal vez no exista

—Y si existiera ¿Qué.que pasaría?

—Bueno el teatro se llenaría hasta reventar, todos querrían ver con sus propios ojos la verdadera creación que nunca fue superada y tal vez el Gran Telón Azul se convierta en patrimonio nacional.

— ¿Tan im.im.importante es?

—Como se nota que no sabes nada de historia y mucho menos de arte—me mira con inferioridad— ¡PUES CLARO! Renacuajo y ni siquiera el jefe del Gnomo ese podría demoler esta construcción ¿A caso no prestas atención?

—Entiendo—asiento— pero de.de.debemos hacer algo, volver a in.intentarlo

—Si quieres perder el tiempo ve y hazlo pues se nota que no entendiste nada de lo que dije

—Pe.pero dijiste que tal vez ex.ex.exista

—Si Renacuajo pero también dije que nadie lo ha visto jamás o ¿A caso sufres de la memoria?

—Pero ¡es mejor eso que.que.que solo ver unas viejas fotos!— exclamé sin contemplación y se ofendió pues se marcha sin darme más de sus odiosas respuestas, atravesando el muro de percheros cargados. Con esta oportunidad a la mano no puedo pasarlo por alto ¡Hay que intentarlo!

Más tarde encuentro a mi hermana pintándose la nariz como si fuera un payaso—Mabel— ella de la sorpresa se cubre la nariz pensando que la iba a regañar—¡Que!— se voltea ocultándose de mi—¿Quieres buscar un te.te.tesoro?

— ¿Tesoro?— se voltea destapándose la cara con sumo interés—Si— asiento —Escuche que.que en alguna parte de este te.teatro se esconde un valioso cuadro— lo relato en tono enigmático— ¿A caso tiene oro?— inquiere enrarecida — ¿Cuándo has visto un.un cuadro de.de.de oro?— la miro de forma seria —Pues dijiste que es un tesoro o ¿No?— me responde del mismo tono.

—Ahs...—resoplo pegando mi mano hacia mi frente—Tal vez Hermana, qui.quien sabe... ¿Quieres bu.bu.buscarlo?

—SIIIIIIIIII— se levanta de la silla afirmando con emoción (Es muy predecible)

Mientras íbamos recorriendo cada habitación, cada esquina y hasta en cada gaveta que revisaba mi hermana como si para ella un cuadro valioso entrase allí, emprendimos nuestra búsqueda. Cuando estaba caminando cerca del camerino de Alexandra esta sale a refrescarse un poco y escucho que decía — ¿Qué están haciendo?— estaba a punto de responderle hasta que se me atraviesa Marcus llevando una caja, pasa a su lado y dice — Le conté la historia del cuadro perdido — ¿Así?—exhala—Pero también le dijiste que no existe o...—se pone la mano sobre su cintura y le mira con reprensión— ¡Le dijiste que lo buscaran!

—Pues anqué no lo creas—repone Marcus— se lo remarque con la tinta gruesa de mis palabras pero ese niño tonto insiste en buscarlo, así que no tengo la culpa de que ande perdiendo el tiempo—sigue de largo.

—Cody— advierte Alexandra a pasos de mi —Escucha— dice, pero volteo y le digo—Hay que.que intentarlo, quizás se.se.sea nuestra única es.esperanza.

—Cariño—agarra mi mano— agradezco que lo hagas pero no hay cuadro, es solo una leyenda—suspira—Quizás Alejandro nunca estuvo aquí—baja sus hombros con desanimo.

—Pero Marcus me.me mostro una vi.vieja foto que iba dirigido a él

—Cariño ¿A caso piensas que solo existe un Alejandro en este mundo?

En ese momento comprendí a que se refería, suspiro profundamente y digo—No— ella asiente y se queda callada —Pe.pero hay que hacer algo—susurro—¿A dónde irán to.todos ustedes?— miro de nuevo sus tristes ojos vidriosos que eran tocados por un suave velo luminoso.

—No te preocupes—me acaricia el mentón—Buscaremos un lugar— una lagrima se le escapa de los ojos rosando su mejilla. Enseguida escucho a Mabel decir — ¿Roble que haces? ¡DEJA ESO!

El cachorro andaba jalando un pedazo de tapiz viejo que se andaba desprendiendo de una pared que se escondía en la oscuridad—Roble ¡No!— intercede mi hermana con el miedo a que lo termine de arrancar y el perro jala hasta desprender el primer trozo, nos acercamos y ella avergonzada dice —Lo siento— esperando un fuerte regaño.

Pusimos toda nuestra atención en lo que estaba detrás del tapiz, no parecía una pared, este tenía una cerradura — ¿Es una puerta?— inquirí examinando el objeto —Creo que si— indaga Alexandra aun curiosa.

Como si fuéramos una misma mente, ambos decidimos terminar lo que comenzó el perro, jalamos cada pedazo de ese viejo tapiz rojo con relieves de ramas y hojas, pedazo por pedazos, hasta que por fin desenvolvimos lo que había adentro — ¡Es una puerta!— exclama Alexandra sorprendida.

Con la tensión en alto imaginando lo que nos espera adentro, nuestros corazones palpitaban más a prisas, nos vemos a los ojos y caímos en que yo debía abrir primero, paso mi mano sobre la pequeña perilla vieja y oxidada sintiendo el frío de ese metal viejo que tiene años sin ser tocado por el calor de unos dedos humanos y andaba obstruida —Está cerrada— dije después de varios girones.

Ella asiente —Ya vengo— dice y después de varios minutos regresa con el viejo barrendero que cargaba en sus manos un pedazo de alambre con forma de gancho—¿Podrás hacerlo?— le consulta la joven muy a la expectativa y aquel señor de mirada caída como si tuviera sueño examina el orificio de la cerradura detenidamente como si mirara una fórmula matemática y dice —No hay problema jovencita— mete el gancho y con un solo girón de muñeca desengancha el seguro.

Alexandra y yo nos vemos las caras y ella con su mirada me indica que abra la puerta, poso mi mano sobre la perilla y cuando di el primer girón, la puerta se soltó enseguida. Mientras seguía empujando sentí un olor a querosén, aceite, pintura y madera, típico aroma de un taller de pinturas artísticas. Cuando por fin abro la puerta vimos como una leyenda se volvía realidad, quedamos boca abiertos y Alexandra queda tan maravillada que cae de rodilla al suelo como si viera un hermoso ángel de frente — ¡ES HERMOSO!— exclama aun anonadada.

Era espectacular, jamás en mi vida había visto algo tan majestuoso, colores tan vivos, pincelados de una manera divina, parecieran que estuvieran vivos y volaran a través del cielo, cada tono, cada combinación era algo sin igual, lo veía y te hacia vivir hermosos recuerdos, era como viajar en tu mente visitando los paisajes que te montaba tu imaginación, lo mirabas una y otra vez y te hacía sentir que algo nuevo llegaba y lucia su mejor prenda, era como ver una cinta de video pero a la vez una misma imagen y al mismo tiempo. No sabía cómo explicarlo y pienso que es imposible hacerlo, cada quien lo interpreta a su manera, por un momento creí ver a mi madre saludándome pero luego vi nuestra casa con mi abuelo en la entrada hasta culminar en un hermoso atardecer de la ciudad, era como si el mural cambiara con tus emociones ¿A caso este cuadro tiene vida? ¿A caso esta es la gloriosa creación de Alejandro? Y si es así, ahora entiendo por qué la tenía oculta, quizás quiso dejar lo mejor para el final, el comienzo como su gran final, quizás, es tan solo mi opinión.

Alejandra se puso a llorar, se cubre la cara y gemía en lágrimas — ¿Por qué llora?— inquiere mi hermana confundida —Está fe.feliz Mabel, MUY FELIZ— dije.

Al día siguiente estaba acompañando a Alexandra en la visita del Chebo, la valiente chica absorbe una bocana de aire y valor, entrando a su oficina siendo observada de forma lujuriosa por sus vigilantes, aquel pequeño hombre andaba sentado en plena conversación telefónica, se percata de nuestra llegada y medio sonríe mientras iba definiendo el destino de unos pobres hombres victimas de sus artimañas —Ajam...—dice— sí, lánzalo bien lejos, pero que nadie te vea, ¿Lo amarraste bien?... Ah... ok... perfecto... ahora dile a su hijo que si no me paga lo que me debe, su madre le hará compañía también... Si, si, envíale la foto para que vea que hablamos enserio, Bien... Ha, casi se me olvida. Cuando vengas me traes un kilo de carne para mis pequeños, Bien, Adiós— cuelga porreando sobre el cenicero uno de sus habanos ya usados.

— ¡Hola!—sonríe de oreja a oreja—Pero que dulce visita contemplo esta mañana ¡SEAN BIENVENIDOS!— exclama mientras iba prendiendo otro de sus habanos—Discúlpenme un momento— se levanta de su silla de cuero negro mucho más grande que él y detrás se abre una escotilla descubriendo un enorme acuario pero en vez de peses habían pirañas, de una bolsa saca un muslo de res y lo lanza adentro hasta que por cuestiones de segundos se arma un torbellino de dientes, aletas y sangre, hasta que dejan un hueso tan blanco como la chaqueta que cargaba.

—Ahora si— se pone el habano sobre la boca y exhala el primer humo mientras se sentaba— ¿A qué se debe su inesperada visita? No me digan que ¡Ya tienen mi dinero!— se sorprende mientras soplaba otro humo.

—Vine a hablarle del teatro—dice Alexandra manteniéndose firme— es una reliquia histórica, no puede demolerla, adentro tiene pintado un mural de Alejandro Mendoza, es patrimonio del pueblo.

Enseguida aquel hombre absorbe una bocana de humo y expira profundamente, digiriendo lo que acababa de escuchar, carraspea un poco la garganta, al parecer no le agradó mucho la noticia —Vaya preciosa, tenemos un problema, UNO MUY GRANDE, entiendes ¿Verdad?

—Comprendo ¡Perfectamente!— dice la chica manteniendo su compostura—No— responde el Chebo un poco colorado—¡Veo que no! y tu padre debe ser un gran cobarde para que envié a su hija a que me de esa noticia—señala— ¿A caso piensas que me voy a quedar de brazos cruzados solo porque el teatro es pieza de museo?

—Y vine a hablarle de eso—añade la joven cosa que dejó mute al pequeño hombre prestando su oído—Le propongo extender un museo y cobrar la entrada hasta cubrir la deuda, ¡Le prometo pagar hasta el último centavo! Solo necesito que me dé más tiempo.

Enseguida el Chebo se recuesta sobre su sillón de cuero negro con patas de tigre riendo, solo riendo a carcajada como si aquello fuese un simple chiste para él—Vaya, veo que lo has pensado bastante, aparte de hermosa eres muy inteligente—sonríe—Mujeres así me enciende profundamente, me demuestra que no toda mujer bella es bruta, que lastima que seas hija de un miserable perdedor como tu padre, si fueras mi mujer te haría la actriz más cotizada de Hollywood y no lo digo solo como alago sino como propuesta, dulzura— le guiña el ojo y se pone el habano en la boca.

Alexandra sigue manteniendo su carácter inmutable, sin trastabillar en expresión y palabras —Entonces ¿Acepta mi propuesta?

— ¡PROPUESTA!— exclama el pequeño hombre con indignación—No tengo porque esperar a que me acondicionen, les dije claramente ¡TIENEN CINCO DIAS PARA CONSEGUIR MI DINERO! Ni más ni menos.

— ¡Pero es imposible!— responde Alexandra amargamente sorprendida—No tengo ese dinero ¿Qué más quiere de nosotros?

—Bueno linda a que me lo hagas varias noches y solo con eso reconsiderare tu propuesta— se pone el habano en la boca observándola de forma lasciva.

Alexandra cierra los puños hasta temblarle la muñeca, baja su cabeza dejando una sombra entre su frente y parte de los ojos, se queda pensando por varios segundos y una lagrima rosa su mejilla, sus hombros comienza a temblar, absorbe una bocana de aire y por fin levanta su frente, lo mira a los ojos y el Chebo sonriente dice — ¿Y bien? ¿Qué decides?...


Continuará...

Buenas noches mis apreciados lectores, esperoque le hayan ido de maravilla esta semana, ya estamos iniciando el segundo mesdel año 2018 y les apuesto que para otros esta fecha serán cosas del año pasadojejeje, sin más rodeo. Siguiente intriga: Por fin sabemos quién es ese talAlejandro, ahora comprendemos porque es de tal importancia para el teatro peroal parecer al Chebo no le interesa el museo y mucho menos conservar unpatrimonio del pueblo, ahora todo depende de la decisión de Alejandra encomplacer sus lujuriosos deseos por el bien del teatro ¿Qué piensas ustedes?¿Dirá que si? O ¿No? ¿Sera capaz de sacrificarse? O ¿Se negara rotundamente sinimportarle la consecuencia que le acaece? Todo eso lo sabrán en el siguientecapítulo. Saludos ^^ 

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