Capítulo 9. Famosos de escuela

(Foto de arriba hecha por Makotodoodles)

Un nuevo día. Ya era miércoles. Nuestro querido pelimorado empezaba a abrir sus ojos al notar cómo la luz entraba por la ventana del cuarto. Iba a sentarse en su sitio para poder estirarse, pero notó que algo le estaba agarrando la camisa, por lo que fijó su vista hacia abajo, para ver cómo un pequeño peliazul  agarraba y babeaba su camisa, mientras seguía durmiendo hecho bolita muy pegado al tronco superior de Bonnie. Este se sonrojó notablemente y le acarició el pelo al pequeño, causando que este suspirara y se apegara más a él. Pasó así unos cinco minutos para luego levantarse con cuidado y darse una ducha rápida mientras Bon seguía durmiendo plácidamente. Al salir se vistió y preparó las cosas para volver a la escuela, pues aún debía ir a clases aunque el pequeño tuviera "ese" problemilla. No quería despertar al peliazul, pero tendría que desayunar un poco para aguantar el resto de la mañana hasta que volvieran a casa. Se acercó al pequeño que dormía agarrando con una mano su chupete y con la otra agarrando las sábanas. Bonnie comenzó a moverlo lentamente, para despertarlo.

- Bon... despierta dormilón- reía el pelimorado-. Tenemos que ir a la escuela...

- Mmm... - Bon abría un poquito su ojo derecho, para luego llevarse la mano a este y frotarlo mientras bostezaba- Ñu quello... quello domi... con Buhnie...

- No, Bon... venga, tenemos que irnos ya- sonrojado, el pelimorado cogió al bebé en brazos, y este se aferró a él, ocultando su rostro en el pecho del mayor.

Llevó al pequeño a la cocina para volver a ponerle en la silla con cojines para que comiera más cómodo. Tomó otro bote de papilla y le dio de comer al pequeño.

- ¡Dico!- decía el peliazul mientras disfrutaba de su desayuno y llevaba sus manitas a sus mofletes, haciendo un gesto tierno para que el pelimorado riera.

Bon quería intentar comer solo, por lo que cogió la cucharilla de la mano de Bonnie y se la llevó con cuidado a la boca, para así comer solito. Al pelimorado le impresionó lo rápido que aprendía el peliazul, por lo que aprovechó y se tomó unas tostadas con un poco de café mientras Bon comía por su cuenta, aunque eso no significaba que no le quitara el ojo de encima. Al terminar de desayunar, Bonnie fue a cambiarle el pañal al pequeño, y aprovecharía a cambiarle también la ropa, ya que haría frío, y no quería que el peliazul se fuera a resfriar. Ya cuando terminó, cogió a Bon en brazos y lo elevó al cielo, haciendo que este riera muy feliz. En ese momento, un mensaje le llegó al móvil. Lo cogió con una mano y Bon lo miraba curioso.

~En el chat~

Foxy: Hey, rarito. Estamos en frente de la casa. Es hora ir a la escuela.

Bonnie: Okey, ahora bajamos.

~Fuera del chat~

Suspiró el pelimorado, para luego dejar a Bon en la cama sentado, coger su abrigo y su mochila.

- Nos vamos a la escuela, Bon- sonrió el mayor, haciendo que el pequeño imitara su gesto.

Una vez ambos estuvieron listos, salieron de la casa, no sin antes cerrar con llaves, para encontrarse con la supuesta guardia de los chicos que ya los estaban esperando afuera.

- Por fin salís- bufó el pelirrojo, recibiendo un codazo de parte de Abby.

- Mejor vayamos yendo ya, con un poco de suerte puede que ni siquiera haya en la entrada- Cj ya se puso en marcha, para luego ser seguido por el resto.

Todo el camino fue en silencio. Foxy, Abby y Cj miraban a todos lados, por si había alguna fujoshi acechando, aunque también miraba de reojo a Bon de vez en cuando, mientras que Bonnie tenía una gotita en la cabeza, pues pensaba que era demasiado... Bon se había dormido en el regazo de Bonnie, pues no podía evitarlo y le era muy cómodo. Bonnie lo notó y le acarició la cabeza al pequeño. Notó que Cj les miraba, y sonrió dulcemente, acercándose a este.

- ¿Quieres cargarlo?- le preguntó tranquilo Bonnie, haciendo que el chico peliblanco-negro se sonrojara un poco.

- N-no, g-gracias... se me podría caer c-como la otra vez...- titubeaba y apartó la mirada avergonzado y el pelimorado volvió a sonreír.

- Tranquilo, no pasa nada, además ahora está dormido... si quieres puedes acariciarle el pelo.

- ¿E-en serio?- le brillaban los ojos al chico.

- Sí, claro- le acercó el pequeño y este, con la mano temblorosa, le acarició un poco sus cabellos. Eran suaves.

Estuvo un rato así, hasta que notó que Bon se movía un poco, lo cual lo hizo reaccionar y se sonrojó más, haciendo que Bonnie riera por su comportamiento. Ahora Cj estaba muy feliz, pues había logrado una cosa que pensó que no lograría. Una vez llegaron a la entrada de la escuela, se encontraron con el resto de la banda, quienes charlaban muy tranquilos, pero luego los miraron un poco confusos.

- ¿A qué vienen esas ropas?- Chica intentaba no reírse, pues le parecía muy gracioso que Foxy estuviera "disfrazado" de agente del FBI. Eso hizo que el pelirrojo se sonrojara.

- Ahora estamos en una misión, señorita- le siguió la corriente, tomó su mano y la besó con delicadeza, ahora haciendo sonrojar a la rubia.

- Ya me han robado mi saludo...- se indignó Golden, cruzándose de brazos, todos los demás rieron.

- Irene nos ha mandado escoltar a "la parejita de conejos" para salvarlos de las fujoshis- dijo Abby marcando las comillas, aunque ese nombre se le había ocurrido a ella... y no le quedaba nada mal.

El resto volvió a reír, menos Bonnie, quien se había sonrojado mucho. Al entrar en la escuela, Chica y Foxy iban delante, Abby Joy y Freddy por detrás y Golden y Mangle ayudaban a Cj por los lados. El pelimorado casi no veía por dónde iban, así que sólo se limitó a seguir andando con el bebé en brazos. Lograron recorrer el primer tramo del pasillo pasando desapercibidos, pero no duró mucho hasta que un gritillo se escuchó al final de este.

- ¡¡OMG!! ¡CHICAS, HE ENCONTRADO A LA OTP!- la chica que los había visto silbó hacia sus lados para luego correr hacia los chicos, siendo seguida por su "ejército de fujoshis".

- ¡Oh, no, son demasiadas!- el pelirrojo intentaba cubrir lo máximo que podía a Bonnie y Bon, al igual que el resto, pero todas las locas ya habían llegado hasta estar justo en frente de estos.

Lo raro fue que se quedaron inmóviles, ahí quietas, con expresión de sorpresa.

- ¡¡KYAA!! ¡OH MY GOD, QUÉ RE LINDO!- soltó una rubia al fondo, y todas las demás gritaron con ella.

Y es que habían visto al pequeño durmiendo en brazos del pelimorado y claro, no lo pudieron evitar, y empezaron a gritar. El pequeño, al oír tanto griterío, se despertó de golpe, y como sus gritos le hacían daño en sus pequeños oídos... empezó a llorar. Aunque llorara y gritara, los gritos de las fujoshis eran más poderosos, y nadie le podía oír... bueno, excepto Bonnie, porque lo tenía en brazos y lo podía escuchar... pero eso colmó su paciencia. Le dio el bebé a Cj, se ató el pelo, y se puso delante de todas las chicas.

- ¡Callaos ya, locas! ¡¿Que no veis que hacéis llorar a un pobre bebé con vuestros gritos?!- Bonnie estaba MUY cabreado- ¡Dejadnos ya en paz! ¡No somos la única pareja homosexual de esta escuela! ¡Y aunque lo fuéramos, tenemos derecho a estar tranquilos con nuestro espacio personal! ¡Encima que ahora tenemos este problema, aún no nos dejáis tranquilos! ¡No podéis ir de cualquier manera a acorralar la primera pareja de gays que veáis! ¡Debéis controlarlos! Y si no lo hacéis por las buenas...- las fulminó con la mirada, quitándose las gafas- será por las malas...

Todas las chicas se pusieron pálidas al ver cómo el pelimorado les miraba con tanta frialdad con esos ojos de color sangre. Corrieron despavoridas hacia sus clases, creyendo que el pelimorado las seguiría, pero no fue así. Una vez el pasillo estuvo despejado, el chico se desató el pelo y se volvió a colocar las gafas. Sus amigos lo miraban fascinados, y el pequeño peliazul tenía brillitos en sus ojos. Nunca pensó que aquel chico que le daba tanto cariño... tendría un lado oculto.

- Wow... nunca creí verte así...- Foxy estaba boquiabierto- La única vez que te vi así fue cuando me comí tu pudin sin querer. 

- Ni me lo recuerdes...- suspiró Bonnie, para luego dirigirse al resto de sus amigos, los cuales le decían lo "impresionante" que había estado, aunque él no creía eso.

Cj aún tenía a Bon en brazos, pero este no se percataba ya que aún seguía impactado por el drástico cambio de su amigo. Sólo reaccionó cuando el pequeño empezó a tirarle del pelo, intentando llamar su atención para que lo llevara junto al pelimorado. Miró triste al pequeño, pues no quería dejarlo, pero sabía que debía hacerlo. Caminó hasta estar junto a Bonnie, para luego aclarar su garganta intentando llamar su atención.

- Ejem... creo que alguien quiere verte, Bonnie- le dijo el albino entregándole el peliazul, quien estiraba su bracitos para que lo cargara.

- Oh, gracias Cj- le sonrió el pelimorado y tomó feliz al peliazul entre sus brazos, y Bon se aferró a su cuello, dándole un tierno abrazo.

Cuando se separaron un poquito, el peliazul le dio un besito en su mejilla, como hacía el pelimorado con él en varias ocasiones, lo que hizo que al mayor se le encendieran las mejillas. Aquella acción hizo que el corazón de Cj se oprimiera un poco, causándole una sensación para nada agradable. Bonnie se fijó en eso, y se sintió un poco mal por ello.

- Bueno, vamos pronto con Irene, que dentro de poco empezarán las clases- Abby los empujó a todos, sangrando un poco por la nariz, pues aquella imagen no se borraría fácilmente de su mente... ni de su móvil.

Todos caminaron hacia el laboratorio de química, en el cual se encontraba Paola en la puerta esperando, o más bien, custodiando la entrada. Cuando todos llegaron, "la escolta" de Bon y Bonnie se retiró, cada uno fue a su respectiva clase. Paola les dio una señal de que guardaran silencio, y Bonnie asintió... Bon repitió el gesto de la chica, sin saber lo que significaba.

- Guardad silencio- susurraba la castaña-. Irene necesita mucha concentración para...

Se calló al ver cómo su amiga científica se había quedado dormida... aunque no lo parecía.

- Eeh... ¿está viva?- le preguntó Bonnie un poco preocupado.

- No lo sé...- la pinchó con un palo, pero no respondía- Mmm... ¡Ah! Ya sé cómo reaccionará...- dicho eso se acercó a la chica y le susurró al oído- Psst... Irene... Edd00chan ha subido nuevo capítulo de FNAFHS... y hay BonxBonnie~

- ¡¿Qué?! ¡¿Dónde está mi móvil?! ¡¡NECESITO VERLO YA!!- gritó de la nada la chica de gafas, sobresaltando a los chicos y haciendo que su amiga soltara una carcajada- Espera... ¡Paola, te dije que no bromearas con eso!

- Perdón, perdón... pero es que no respondías... y no se me ocurrió otra forma de llamar tu atención- se reía la chica, mientras Irene la asesinaba con la mirada.

- Ya... este resfriado me tiene por los suelo... A-a... ¡ACHÍS!- estornudó la castaña- Ay... tengo que terminar ese suero cuanto antes...

Se volvió a la mesa para terminar su experimento y en unos minutos, tenía en su mano un vaso con una especie de mejunje amarillo claro. Antes de que nadie preguntara, Irene se tragó su contenido, para luego soltar un suspiro.

- Mmm~... Vainilla...- se relamió los labios degustando ese exquisito sabor que la volvía loca, mientras notaba cómo el efecto de su método anti-resfriados hacía efecto- Bien, ya estoy mejor.

- Eeh... ¿Qué era eso?- Bonnie la miraba algo confundido.

- ¡Oh! Eso era un experimento para mi pequeño resfriado... aunque como lo he hecho muy rápidamente... puede que tenga algunos efectos secundarios...- la castaña pensó unos momentos, pero lo dejó pasar-. Bueno, dejando eso de lado... Hey, chicos, me alegra que hayáis venido sanos y salvos. Ya pensé que tendría que mandar a esta loca para ayudaros.

- No... no hizo falta, ya supe manejar la situación- rió nervioso Bonnie, mientras que Bon miraba curioso a la chica de gafas. Se le hacía conocida.

- Me alegra oír eso... Bien, pues creo que ya podré empezar a hacerle las pruebas, pero ya tendrías que ir a clases, no te preocupes, ya les expliqué a los profesores lo que pasó con Bon y me han dicho que no hay problema... pero tú tienes que seguir yendo a clases...

- Entiendo...- el pelimorado miró con tristeza al pequeño, suspiró y se lo dio a la chica, pero el peliazul se quejaba y lloriqueaba, ya que no quería separarse del mayor- No te preocupes, Bon, luego nos veremos- le acarició la carita, le besó la frente y se fue con Paola a su clase.

Irene cerró la puerta del laboratorio y Bon empezó a llorar. Él quería estar con Bonnie.

- ¡¡Waahh!! ¡¡Ñuu, quello estar con Buhnie!! ¡Waah!- lloraba el pequeño Bon.

- Shh... tranquilo Bon, Bonnie vendrá por ti luego...- la castaña no conseguía acallar al pobre peliazul, pero en eso recordó algo- ¡Ah, qué bien que me traje mis peluches!

Dejó a Bon sentado en la mesa, para luego rebuscar en su mochila y sacó de ahí un peluche pequeño, idéntico al pelimorado. Se lo enseñó al peliazul, este dejó de llorar y cogió entre sus brazos aquel muñeco para luego abrazarlo y sonreír. Irene suspiró aliviada al ver que eso lo había tranquilizado, al menos de momento. Se sentó delante del pequeño y empezó con preguntas sencillas, para saber si al menos, mantenía algo de inteligencia, pero no. Preguntó sobre sus amigos, pero tampoco. Lo único que sabía el pequeño era sobre Bonnie y que él se llamaba Bon... y, por supuesto, que le gustaba la guitarra, o al menos, aquella palabra.

- Vale... y dime Bon... ¿Qué piensas de Bonnie?

- Buhnie... esh mu bueño- sonrió inocente mientras aún abrazaba con fuerza el peluche, le gustaba escuchar el nombre del pelimorado, pues le parecía que estaba con él.

- Bien... y ¿sabes quién soy yo?

- Mmm...- Bon giró la cabeza con confusión, no sabía lo que le había preguntado.

- Vale... creo que eso no lo has entendido...- apuntó en su libreta y luego se recostó en su silla para luego soltar un largo suspiro- Buf... esto será más complicado de lo que pensé.

~Mientras tanto en la clase de Bonnie...~

- ¿Entonces no te recuerda?- le susurraba Paola a Bonnie, para que el profe no les escuchara.

- No... pero ya se ha aprendido mi nombre... je, je, je...- sonrió tristemente el pelimorado al recordar la dulce voz de Bon llamándole.

- Bueno, no te preocupes. Irene es muy rápida en estas cosas de la ciencia y esas cosas- le dio un ligero golpe en la espalda, haciendo reír a Bonnie.

- Señorita Ros, ¿desea compartir su tan divertida conversación con la clase?- la profesora sobresaltó a la chica.

- No creo que usted tenga el suficiente humor como para captar nuestro nivel de diversión- ... ok, eso ni yo me lo esperaba. Por obvias razones, Paola se quedó el resto de la clase en el pasillo.

La hora pasó rápido, y Bonnie corrió hacia el laboratorio, muy feliz, pues...

- ¡¡Sí, el universo me sonríe al fin!!- entró gritando contento el chico, sobresaltando a la científica y al pequeño.

- ¿Pero qué pasó, Bonnie?- le preguntó Irene sorprendida.

- ¡La profe de mates no viene esta semana y no tenemos clases! ¡Wii!

- Wow... qué bien...- se notaba el sarcasmo de la chica a kilómetros, pero el pelimorado estaba demasiado feliz como para distinguirlo.

- ¿Verdad que sí?- en eso se percató de que Bon lo llamaba.

- ¡Buhnie! ¡Buhnie!- estiraba sus brazos, pues quería otro abrazo... al parecer hoy estaba más cariñoso de lo normal. Lo cogió entre sus brazos y en eso notó el peluche que tenía el pequeño.

- ¿Uh? ¿Y ese peluche?

- Oh, eso. Fue un regalo de cumpleaños que me hizo mi hermana, jeje. También tengo el de Bon- le mostró el muñeco al pelimorado, quien la miró extrañado.

- ¿Y tú por qué tienes muñecos de nosotros?

- ¿Con qué te crees sino que me relajo cuando estoy estresada? Simplemente hago que se den unos cuantos besitos, nada más- sonrió inocentemente la castaña, y Bonnie miró aquel peluche, la verdad es que sí era bastante lindo. 

Y así, la siguiente hora, Bonnie se pasó todo el tiempo jugando con el pequeño con los muñecos mientras Irene hacía unas modificaciones para su pistola.

~En otro lugar~

- A-a... ¡ACHÍS!- un rubio que andaba por las calles con su querida mascota estornudó de repente, y se encontraba un poco mareado- ¿Pero qué me pasa? ¿Por qué de repente me encuentro... tan mal?

- ¡Wouf, wouf!- le contestó su perro.

- No, Bestia, no puedo resfriarme, soy totalmente inmune a eso... ¡ACHÍS!- Springtrap volvió a estornudar- Vale, vayamos a casa. Tal vez una sopa de tomate me sienta mejor.

- ¡Wouf!- Bestia ladró feliz y lo acompañó hasta su casa.

Vaya mal día para el estropajo.

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Palabras: 2898

¡Bueno, esto está MUCHÍSIMO mejor, en comparación! Creo que este está mejor, ¿vosotros qué opináis? Por si no lo sabíais, algunos, hice antes otra versión, sin sentido a mi parecer, y esta está mejorada. Simplemente decir si os ha gustado o no.

Vale, ¡vamos con los fanarts! (Son los mismos, los nuevos en el cap 10)

Gracias GabrielaGajardo8 por este Bon tan kawaii. ¡Es muy cute!

Este es de LieselDePaz, ¡Está hermoso!

No podía faltar la talentosa de Dibuja_Con_Mei, ¡me encantó, muchas gracias!

Estos dibujos son hechos y entregados personalmente por nokamotaka_san, nuestra querida Paola. ¡Muchísimas gracias, amiga!

Y los últimos son de fnafhs9838, ¡muchas gracias, los adoro!

¡Difruten!

- Irene

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