Capítulo 6. ¿Mi novio... un bebé?
(Foto de arriba hecha por mí)
Todo estaba en absoluto silencio. Lo único que se oía era el reloj del pasillo... y la respiración tranquila de un pequeño peliazul que dormía plácidamente en el regazo de cierto pelimorado. Ambos estaban delante de la puerta de la dirección, pues Irene estaba dentro, hablando con el director sobre lo ocurrido con Astrid para confirmarlo. Paola se había quedado con Bonnie, tratando de calmarlo, pues estaba muy estresado... estaba entre enfurecido por lo que le habían hecho a Bon, pero por otro lado se sentía muy culpable por haber caído en una trampa tan tonta y haber puesto en peligro a Bon.
- Jeje, qué suerte que en clase de costura estuvieran haciendo ropa para bebés, ¿no?- intentó entablar una conversación Paola, para romper aquel silencio tan tenso. Bonnie le sonrió.
- Sí, aunque no fue fácil ponérselo, jeje- el pelimorado rió al recordar cómo el pequeño lloraba y pataleaba por el frío que recorría su débil cuerpo, en cierto modo se veía tierno, aunque era un poco problemático.
Miró la cara del moreno de piel. Tenía los ojitos cerrados y las mejillas ligeramente sonrojadas. Estuvo así en su trance por un momento, hasta que escuchó cómo Irene abría la puerta y salía del despacho, siendo acompañada por el profesor que les había traído allí.
- Bonnie, necesitan hablar contigo...- la voz de la castaña sonaba algo fría y seria.
El mencionado se tensó y lentamente se levantó de su sitio, para darle el bebé a Paola mientras hablaban con él, pero una manita lo paró. Se giró y vio aquellos ojos verdes que tanto le encantaban, solo que ahora eran más grandes y brillantes. Bon le agarraba del dedo meñique, pidiéndole que no se fuera.
- Tranquilo Bon, sólo será un momento- le sonrió el mayor y le besó la frente para luego entrar en la habitación. Tragó saliva.
Tras una larga charla de lo peligroso e irresponsable que había sido el comportamiento de ambos adolescentes, el director les dejó salir a ambos, para luego llamar a los padres de la pelirroja, avisando de que estaba expulsada durante un mes del instituto. Nada más salir de la dirección, el pelimorado se dirigió directamente hacia Paola, quien aún tenía a Bon en brazos, el cual ya levantaba sus bracitos para que Bonnie lo cargara, y el mayor no dudó en abrazarlo, para que luego empezara a reír el bebé.
- Bien, ya lo ha oído, señorita Irene... tiene dos semanas para volver al estudiante Bon a su forma original... si no, tendremos que expulsarla y no podrá participar en el concurso de ciencias...
- ¡¿Qué?! ¡Eso no es justo!- la castaña se indignó, dio un pisotón y se cruzó de brazos- ¡¡Yo no tengo la culpa de que Bon ahora sea un bebé!!
- Pero si fue tu culpa de no cerrar el laboratorio con llave...- le recordó Paola, Irene sólo la fulminó con la mirada- Y... ya me callo.
- Vale, hagamos esto- el profesor suspiró-. Si consigue devolver al estudiante afectado en el periodo indicado, aprobará con matrícula las asignaturas de Matemáticas, Biología y Química, ¿trato?
Irene se quedó callada unos segundos, aún cruzada de brazos, pero sin expresión alguna. Paola le iba a tocar el hombro para que reaccionara, pero la de gafas fue más rápida.
- ¡¿Y qué hacemos aquí parados?! ¡¡DEJÁDME PASAR!! ¡Tengo mucho trabajo que hacer!- y se dirigió corriendo al laboratorio.
Todos vieron cómo se iba corriendo la chica, con los ojos como platos. El profesor le dio permiso a Bonnie para que pudiera ir a casa, y Paola le pidió acompañarlo, por si acaso, a lo que el profesor accedió, para luego retirarse de allí.
- Bueno, pues ahora podrás devolvérsela a Bon, por cuidarte el verano pasado, jaja- le dio un golpe en la espalda a Bonnie, haciendo que este se sonrojara.
- Je... supongo que tienes razón...- dijo el pelimorado para luego dirigir su mirada al pequeño, que volvió a dormirse en su regazo.
Paola sonrió y llevó a Bonnie a la salida, para acompañarle a su casa, o en realidad a la casa de Bon... pero...
- ¡Oh, Dios!- Bonnie paró en seco, asustando a la chica- ¡¿Qué le voy a decir a Roselya?!
- Eeh... ¿a quién?
- ¡A la madre de Bon! ¡Como vea a su hijo así se va a desmayar y luego me pediré una explicación para después llevarlo a un laboratorio, seguro!- el pelimorado entró en pánico, y se puso muy pálido.
- Tú tranquilo... si se lo explicas de buena manera estoy segura que te comprenderá y te ayudará- Paola lo abrazó de lado, para no aplastar a Bon, que seguía en brazos del pelimorado.
- Gracias Paola... Irene tenía razón, pareces una loca, pero eres muy buena amiga- rió Bonnie, para luego recibir un ligero golpe en la cabeza por parte de Paola.
- ¡Que no estoy loca!
- Lo dice la que está enamorada de una lámpara...- un consejillo... NUNCA os metáis con Golden en frente de Paola, lo digo por experiencia.
- ¡Ya cállate!- Paola se cruzó de brazos, sonrojada, y adelantó a Bonnie sin mirarle. Este sólo atinó a caminar a paso rápido para alcanzarla.
Una vez llegaron a su destino, Paola llamó a la puerta, ya que Bonnie tenía las manos ocupadas, por llevar a Bon en brazos. Luego de unos instantes, una mujer de pelo largo y azul abrió la puerta, y de repente se llevó las manos a la boca.
- ¿Bonnie? ¡¿BON?!- rápidamente la mujer cogió con cuidado de las mejillas al pequeño peliazul, quien, sorprendentemente, seguía durmiendo como un tronco- ¡¿Qué le ha pasado?! ¡Agh, seguro que fue esa Irene otra vez...!
- Espere... ¿cómo sabe que fue Irene?- Paola lo encontraba sospechoso.
- Paola, yo también tengo Twitter, ¿sabes?- y esa es la razón por la que Bon no tiene redes sociales.
- Oh... punto bajo- susurró Paola cerca de Bonnie, quien sólo rió por lo bajo.
- Roselya, por favor, no lleve a Bon a un laboratorio- le suplicó Bonnie, intentando convencer a la mayor con sus infalibles "ojitos de cachorro".
- Ay... ni aunque quisiera podría hacerlo... Querría habértelo dicho antes, pero se suponía que estarías en clases, pero... me han llamado del trabajo y tendré que ir a un viaje de negocios por un mes... Le iba a pedir a Bon que cuidara de ti en mi ausencia, pero... veo que tendrá que ser al revés- rió la peliazul al ver cómo Bonnie se sonrojó ligeramente al ver a Bon-. Pero no te preocupes, te he dejado un poco de dinero para cualquier cosa que necesites, cada semana te enviaré una cantidad de dinero hasta que vuelva- se hizo a un lado para dejar pasar a los chicos-.Bueno, yo tengo que irme en 15 minutos, así que ya que estás aquí te explicaré los conceptos básicos para cuidar bebés...
Paola intentó aguantar la risa al ver la cara de Bonnie, pues parecía un tomate como los del estropajo. Roselya se llevó escaleras arriba al pelimorado mientras Paola se iba al salón, pues no pensaba irse en poco tiempo. Después de 15 minutos, Roselya bajaba las escaleras con el abrigo ya puesto y el bolso en la mano. Bonnie bajaba a paso lento aún con Bon en brazos... fue demasiada información para procesar en poco tiempo.
- Bueno, pues ya me voy- Roselya le dio un beso en la frente a Bonnie y un besito en la nariz de su hijo-. Buena suerte, Bonnie, jiji...- y se fue.
- Bueno, ¿qué tal la clase teórica sobre bebés?- dijo burlonamente la castaña mientras el pelimorado soltaba un largo y pesado suspiro.
- Creo... que me va a costar más la clase práctica...
Bien, deseémosle buena suerte al conejito morado para cuidar al pequeño bebé Bon.
----------------
Palabras: 1271
Hola, ¿qué tal estáis?
Ya estoy de mejor humor. La verdad es que necesitaba desahogarme. No me cansaré de decirlo, gracias por vuestras lindas palabras, habéis conseguido sacarme lágrimas.
¡¡¡Y ya somos más de 700 seguidores!!! ¡¡Aaaahhh!! ¡Os quiero a todos!
Bueno, bueno, bueno... no me enrollo más, que no tengo que decir mucho más. ¡Dentro Fanarts!
Este es de VocaloidGaby. Lo amé con toda mi alma. Muchas gracias.
Estos dos son de Dibuja_Con_Mei. Me han encantado.
Y estos tres son de 1THEWOLFMAN1. ¡¡MARAVILLOSO TRABAJO!!
Sin más que decir, me despido.
¡Disfruten!
-Irene
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top