Capítulo 5. La quedada de Bonnie

(Foto de arriba hecha por NiikoKyon)

La hora del recreo había comenzado. Todos salieron de sus aulas para dirigirse al exterior y socializar con los amigos. Los Animatrónicos y los Toys se dirigieron al aula de música, pues ya iban a empezar a ensayar para el festival. Justo en el aula estaba ya el cartel con la lista de inscripciones, y Mangle los inscirbió como única banda, llamada "Los Toys Animatrónicos", ¿qué original, no?

- Bien, ya estamos inscritos en el festival- Chica aplaudía entusiasmada.

- Sí, es momento para empezar a practicar- decía Mangle cogiendo es micrófono y enchufándolo al altavoz.

- Qué pena que este año no vaya a participar Irene- Joy estaba algo triste-. Cantaba muy bien...

- Bueno, al menos participará en el concurso de ciencias como quería- la animó Bon mientras sacaba su guitarra junto con Bonnie.

- ¡Cierto! Espero que al menos pueda a venir a vernos triunfar- Foxy se hacía el divo mientras agarraba su querido triángulo.

- ¡Foxy! ¡No seas presumido!- le gritaron Chica y Mangle a la vez, asustando a los demás, pero luego rieron.

Así pasaron el resto del recreo, practicando viejas canciones de ambas bandas y consiguiendo nuevas ideas para este año. Mientras, Irene seguía trabajando en su laboratorio, mientras Paola estaba con ella mirando su móvil, viendo fotos de Golden que ella había hecho sin que el rubio se diera cuenta.

- Paola, ¿podrías dejar de estar embobada con el móvil y pasarme aquel destornillador?- la castaña señaló la herramienta sin levantar la mirada. La mencionada solo gruñó por lo bajo y le pasó el destornillador.

- Ay, ya voy, científica loca...

- ¿Y podrías dejar de llamarme así?- se molestó la de gafas.

- Nop, es tu mote de por vida- se rió su amiga, e Irene le miró asesinamente- Por cierto, ¿dónde está Cj?

- No lo sé... supongo que estará espiando a Bon, como de costumbre- y efectivamente, el peliblanco-negro observaba al peliazul desde la ventana del aula de música, dándole escalofríos al moreno de piel.

- Él sí que está obsesionado con él...

- No más que tú con la lámpara, jaja- se rió y Paola se sonrojó apartando la mirada-. Bueno, ya está esto por hoy, ya podemos irnos.

La otra castaña asintió y dejaron ahí el trabajo de la joven científica, para luego salir y cerrar la puerta.

- Qué rollo que tengas que volver a hacer la pistola rejuvenecedora... aún me acuerdo lo emocionada que estabas cuando por fin terminaste los bocetos y la empezaste a hacer por primera vez, jeje...- recordaba Paola cuando ya salieron del laboratorio.

- Sí, y salió muy bien a decir verdad... ¡Logré hacer realidad la OTP!- ok, creo que esta niña se echa demasiadas flores.

- Sí, sí, lo que tú digas...

- Pero esta aún no está terminada, sólo puede reducir el tamaño como la original, pero no  encoge con el cuerpo la ropa y no mantiene la memoria, así que aún es peligroso utilizarla...

- Tranqui- pasó un brazo por sus hombros-, tú eres un genio, seguro que lo arreglas en un abrir y cerrar de ojos.

La de gafas rió y abrazó a su amiga, la cual le correspondió. Ambas chicas salieron hacia el patio para descansar hasta la vuelta de clases. Pero... no se percataron de que no cerraron con llave el laboratorio, y de que alguien escuchó su conversación sobre el invento de la castaña.

- Vaya, vaya... al parecer los nerds sirven para algo en este mundo a parte de recibir palizas- rió Astrid, la líder de la banda de los Bully, mientras sus compañeros entraban en aquel laboratorio y cogían la pistola de Irene, para luego dársela a la chica-. Creo que a ese tal Bonnie le encantará volver a ser un indefenso bebé... sin recordar absolutamente nada...

- Astrid, ya he dejado la nota en la taquilla del moradito, ¿ahora qué?- Jake, el moreno con ojos rojos, apareció detrás de la chica, cruzándose de brazos.

- Sólo es cuestión de esperar... dejemos que vaya solito su trampa...- rió por última vez y se fue con los otros hacia el punto de encuentro.

(...)

- ¡Wow, chicos, nos salió genial!- Golden animó al resto, quienes ya estaban exhaustos.

- Por fin , conseguimos que el "Don perfecto" no te interrumpiera al cantar- dijo Foxy marcando las comillas mientras reía.

- Oye, mi voz es mejor que la de ese rubio oxigenado...- soltó con simpleza la segunda personalidad del castaño.

- Claaro, Fred, lo que tú digas~- canturreó el peliazul, haciendo reír al resto.

- Bueno, chicos, ya es hora de volver a clases- Chica les advirtió-. Ya ha sonado el timbre.

Todos asintieron y empezaron a recoger sus cosas, para luego ir saliendo de la sala. Bonnie fue hacia su taquilla para coger sus libros, para su siguiente clase, pero una nota asomó por el fondo, la cogió y con curiosidad empezó a leerla.

"Bonnie,

Reúnete conmigo en la azotea después del recreo, es urgente.

Bon."

El pelimorado miró confundido aquella nota. Hace nada que había estado con él, ¿por qué no le dijo nada en ese momento? Tal vez quería hacerlo en un lugar más privado. El de piel pálida miró de reojo el reloj de la pared de la escuela, aún tenía tiempo. Cerró su taquilla y a paso rápido se dirigió a la azotea. Iba tan rápido que no se percató de cierto par de chicas que pasaban por allí y las empujó son querer, haciendo que todos cayeran al suelo.

- ¡Auch!- se quejó una de ellas- ¿Pero qué...? ¿Bonnie?

- ¿Irene? ¿Paola?- el pelimorado se levantó rápidamente y se disculpó con ellas- ¡Lo siento, no os había visto!- las ayudó a levantarse.

- Tranquilo Bonnie, pero, ¿a qué vienen esas prisas?- Paola se quitaba el polvo de su falda.

- ¡Ah, he quedado con Bon en la azotea! ¡Nos vemos luego!- Bonnie se despidió rápido de ambas y volvió a correr hacia su punto de encuentro.

- Pero, ¿no acaba de verlo en el ensayo?

- Ni idea, tal vez sea algo nuevo...- cuestionó Irene recolocándose bien las gafas.

- ¡Oh, hola chicas!- Bon las saludó, y las otras, lo miraron confundidas- Eeh... ¿pasa  algo?

- ¿Bon, qué haces aquí? ¿No habías quedado en la azotea con Bonnie?- le preguntó la castaña al chico, el cual ladeó la cabeza confundido.

- ¿Qué? ¿De dónde has sacado eso? Si yo ya he visto a Bonnie en el ensayo...

- Entonces... ¿por qué Bonnie nos ha dicho que ha quedado contigo en la azotea?- Irene no comprendía nada, y Bon, de repente, se volvió pálido.

El peliazul echó a correr en la misma dirección del pelimorado, muy angustiado, y ambas amigas se miraron confundidas. Paola acompañó a Irene al laboratorio para seguir con su experimento, pero...

- ¡¡AAAHHH!!- gritó la pobre chica de gafas- ¡¡Me han robado la pistola!!

Mientras, en la azotea, Bonnie miraba a sus lados, buscando a su novio con la mirada, pero no lo encontraba. Pegó un saltito en su sitio al escuchar el sonido de la puerta por la que había entrado cerrándose de golpe, y se abrazó a sí mismo.

- Vaya... qué alegría que aceptaras la invitación... Bonnie- una voz femenina erizó los pelos de la nuca de Bonnie, haciéndolo estremecer.

- T-tú... eres la chica que nos amenazó ayer- la voz del pelimorado sonaba entrecortada con una pizca de enojo-. ¿Qué quieres de mí?

- ¿Que qué quiero de ti? Jaja... quiero que te alejes de Bon, no te lo mereces- habló firme la pelirroja, a punto de perder la paciencia con aquel chico.

- ¡Ja! ¿Tú qué sabrás lo que me merezco o no?- Bonnie miró desafiante a la otra, con una sonrisa pícara- Yo le amo, y él me ama. Así que, lo siento, querida, pero ya perdiste tu oportunidad...

- ¡Agh! ¡Ya me tienes harta, estúpido nerd!- sacó de su bolsillo la pistola de Irene, haciendo que el de piel pálida retrocediera- Lo he pedido por las buenas... ¡pero veo que tendrá que ser por las malas!

Justo en ese momento, Bon abrió la puerta de golpe, encontrando una escena que no le agradó para nada: Astrid apuntaba con la pistola rejuvenecedora de Irene hacia su novio, quien seguía teniendo la mirada firme, pero con el miedo sobresaliendo de estos. La ira se apoderó de su cuerpo, y empezó a correr hacia ellos.

- Veamos cómo serías teniendo 1 año de edad... sin recordar nada- y apretó el gatillo.

Bonnie cerró los ojos, esperando el impacto... pero nunca llegó. El peliazul logró llegar a tiempo y empujó a Bonnie haciendo que el rayo diera de lleno contra él. El pelimorado notó que cayó al suelo, pero seguía siendo normal... hasta que un llanto captó su atención. Bonnie abrió sus ojos y no daba crédito a sus ojos. En el suelo, el uniforme de Bon estaba esparcido por el suelo, y justo debajo de la camisa, asomaba la cabeza de un bebé de pelo azul turquesa y piel morena, el cual lloraba sin control alguno. Bonnie corrió hacia el pequeño y con cuidado, lo cogió entre sus brazos, tapándole con la camisa, mientras trataba de calmarlo.

-¡¡Waaahh!!- lloraba aquel pequeño peliazul- ¡¡Waah!!

- Ya, ya, calma Bon, calma- Bonnie trataba de tranquilizarlo mientras lo mecía suavemente.

El pequeño ya empezaba a calmarse. Tenía las mejillas ligeramente sonrosadas y la nariz roja, pues hacía algo de frío ahí arriba. Cuando se calmó, abrió lentamente sus ojitos, lo cuales eran muy grandes, y miraba curioso a aquel que lo cargaba. Bonnie sonrió ligeramente al notar que Bon había dejado de llorar, y el bebé trató de tocarle una mejilla, estirando su bracito. Bonnie intentó dormirlo, mientras dejaba que el pequeño de piel morena le cogiera de la mano, y este agarró con un poco de fuerza su dedo pulgar.

Astrid, no podía creer lo que veía. Había cometido un error. Quiso irse de inmediato, pero un profesor, junto dos alumnas, entraron rápidamente a la azotea, mientras le llamaba la atención a la pelirroja, y Paola e Irene se acercaron al pelimorado, quien había conseguido dormir al peliazul.

- ¿Qué ha pasado?

- Bon... se ha sacrificado... por mi- Bonnie no evitó soltar algunas lágrimas, que cayeron sobre la carita del bebé, quien dormía tranquilo sobre el regazo del mayor, agarrando su dedo.

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Palabras: 1732

¡Aleluya! Por fin puedo escribir... Ah, perdón, no quería decir eso... Emm... ¿Cómo estáis?

¡Ale, no me juzguéis! He estado muy liada, y casi sin tiempo... así que esto lo he escrito de una tacada. Así que espero que os halla gustado.

Bueno, no os voy a enrollar con mis estupideces. ¡Dentro Fanarts!

Este es de TrinidadrdenesAraos, y me encanta, le ha quedado clavado.

Y este otro es de CatyKawaii20 (creo que así se escribe). Sinceramente, ¡¡me encanta!! Sobre todo donde estamos tú y yo detrás... pero también me gusta el Bonnie de delante.

Y este último es de Leticia, y en mi humilde opinión, dibuja HER-MO-SO.

Bueno. Eso es todo.

¡Disfruten!

-Irene

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