Capítulo 1
Miércoles 6 de abril
-Con este ya han ocurrido dos accidentes en el metro de lo que va de esta semana- Eran las palabras de un periodista de la televisión.
Por alguna extraña razón, últimamente los conductores de los metros perdían el control de sus cuerpos ocasionando accidentes. Las veces en las que lograban sobrevivir se les interrogaba, ya que las autoridades creían que algo como esto no podía ocurrir tan regularmente y ser solo una coincidencia, todo era planeado según ellos. Pero al momento de ser interrogados, ninguno de los conductores respondían las preguntas que se les hacían; ellos aseguraban no tener recuerdos de ello.
Algo bastante extraño...
-¿¡El segundo!? Goku, ten mucho cuidado...- Decía la madre de cierto chico.
-No te preocupes, lo he tomado miles de veces y no ocurre nada.- Respondió el joven comiendo una barra de pan.
A Goku le parecía muy extraño la situación actual respecto a los accidentes. Él era de los que creían que no era coincidencia, ya que era prácticamente imposible que ocurran tantos accidentes en muy poco tiempo.
Aún asi él no podía hacer nada al respecto, o eso pensaba, ¿qué podía hacer un chico de 16 años para solucionar algo que ni siquiera las autoridades han podido resolver?
La familia Son solo consistía de 2 integrantes, Son Goku y su madre. El joven vivía lejos de la academia a la que asistía así que caminar no era una posibilidad, no disponía de un auto así que esa tampoco era una opción. El metro era su única salida, incluso si no era muy seguro tampoco tenía de otra.
-Si tu lo dices...- Gine no se encontraba contenta con la respuesta del pelipunta.
Realmente se preocupaba por su hijo, ella tenía que trabajar 12 horas al dia y la paga tampoco era muy buena. Su esposo había fallecido poco tiempo después del nacimiento de Goku.
Bardock era el nombre de aquel hombre. El era el pilar económico de la familia, su ausencia fue un gran golpe para su esposa e hijo. Por si fuera poco Gine no tenía estudios, conseguir un empleo es muy complicado para una mujer sin un título.
Gine hacía lo que podía pero la gran cantidad de tiempo que ocupa en el trabajo la deja sin poder estar con su hijo. Incluso en los fines de semana era así.
Goku entendía que su madre no podía estar con el, pero esto no significa que la mujer estuviera contenta con la situación.
-Ya son las 8, mañana tengo práctica desde temprano... será mejor que duerma- Goku sonreía, pero Gine podía sentir que él no estaba contento como lo hacía ver, no sabía que era pero algo se lo decía.
Su madre sabia que algo estaba mal con aquellos entrenamientos, pero parecía que a su hijo de verdad le gustaba entrenar. Ella quería que el hiciera lo que más quería, pero... ¿el volleyball es algo que el realmente ama?
A pesar de ser madre e hijo, ellos no conversaban demasiado. Gine siempre intentaba hablar con su hijo acerca de dejar el volleyball pero el siempre cambiaba el tema. Después de eso las conversaciones se volvían incomodas e imposibles de continuar.
Ella ya había intentado hablar con el director al respecto, pero él siempre lograba persuadirla para que Goku siguiera formando parte del equipo. Alguien como el capitán del mejor equipo escolar de volleyball no podía dejarlo, con su rendimiento actual era seguro que conseguiría alguna beca deportiva.
-Descansa, hijo- Se despidió la mujer sonriendo.
-Gracias, buenas noches.-
Al día siguiente
Los entrenamientos matutinos habían termiando. Casi ningún integrante del equipo de volleyball parecía cansado, después de todo esto no era nada comparado a lo que les esperaba en la tarde.
Entré esos que se encontraban cansados había un estudiante de segundo año, Yuuki Mishima. Él es un chico delgado con una altura un poco por debajo del promedio, su cabello es de un color azul oscuro.
El chico se encontraba bastante exhausto, pareciese que su condición física estuviera lejos de ser igual a la de sus compañeros. Las heridas que tenía de antiguos entrenamiento no le favorecían, le era completamente imposible levantarse.
-M-maldición, debo ponerme de pie....- Mishima jadeaba del cansancio. Sus piernas no le respondían por más que se esforzaba.
-¿Mishima, aún sigues en el suelo?- Preguntó un pelinegro mientras le daba la mano a su compañero.
-¿Goku-san? Siento causarle problemas.- Se disculpó Mishima tomando la mano de su capitán. -No pensé que supiera mi nombre...- Pensó en voz alta el joven.
-Bueno, es fácil recordar el nombre de alguien que está en el mismo equipo que tú...- Respondió Goku rascando su mejilla.
-E-Es verdad jajaja.- Se rió incómodamente mientras un pequeño sonrojo de vergüenza aparecía en su rostro.- Siento haber gastado su tiempo.- Se disculpó nuevamente mientras hacía una reverencia.
-No tienes que disculparte.- Dijo Goku un poco incómodo, se sentía extraño que alguien de su mismo curso lo tratará con tanto respeto.
-Lo sie...- Estaba por disculparse de nuevo pero se detuvo al darse cuenta de lo que iba hacer.
Goku soltó una risa, apenas había conocido a Mishima y ya le caía bien. Aunque eso tampoco era algo muy sorprendente, lo difícil era hacer que el Son te odiara.
-¿Qué tal si me acompañas a comer el domingo? No tengo nada que hacer y pareces algo divertido.- Decía Goku a la vez que se dirigía a la salida del gimnasio.
-¿Divertido? ¿Eso es algo bueno...?- Pensaba Mishima un poco confundido. -¿Incluso si me acaba de conocer?- Preguntó el joven un poco extraño por la petición de su compañero.
-¿Eso es un problema? Solo vamos a comer...- Esta no era la primera vez en la que Goku invitaba a alguien a comer. Ya era normal que saliera con alguien nuevo cada fin de semana, algunos estudiantes llegaban a hacer apuestas sobre quien sería el próximo en ser invitado.
-No tengo dinero para pagar, tal vez después.- Nuevamente hizo una reverencia, por alguna razón el peliazul estaba acostumbrado a disculparse.
-Yo te estoy invitando.- Una gota de sudor apareció en la nuca del pelipunta. De verdad que Mishima era un caso bastante extraño, aunque esto le llamaba la atención a Goku.
Minutos más tarde
La primera clase había terminado. Goku se encontraba en la azotea de la academia, en ocasiones prefería llegar tarde a las clases para tener un poco del descanso que no podía disfrutar por la escasa cantidad de tiempo que los entrenamientos le dejaban. Nadie iba a ese lugar durante el horario de clases, eso lo hacía el lugar perfecto para descansar.
Su momento fue interrumpido tras ver como aquella puerta que llevaba al lugar era abierta.
-Son, no esperaba verte aquí.- Dijo una voz femenina.
Goku no tuvo que darse la vuelta para saber de quien se trataba.
-Nos conocemos desde hace años, puedes llamarme por mi nombre.- El joven liberó un bostezo, descansar de esa manera le relajaba tanto que le ocasionaba sueño.
-Eso no importa ahora. Está prohibido para los estudiantes estar en este lugar.- Dijo la chica tratando de fingir seriedad.
-¿Eh? ¿De verdad? Varias veces he visto una chica con un cabello rizado venir aquí. A veces llegamos a hablar un poco.- Respondió el Son levantandose del suelo.
-Ella seguramente forma parte del club de jardinería y este tiene permitido hacer eso, ¿acaso pertences a ese club?- La chica seguía con su típico comportamiento, ella quería fingir estar molesta pero Goku no se creía esa actitud.
-Vamos, Mako-chan. No seas tan amargada. Cuando eramos niños siempre hablabas de como la preparatoria sería la mejor etapa de nuestras vidas, ¿acaso lo has olvidado?- Goku ya se encontraba cerca de la puerta para salir del lugar.
-T-te dije que olvidarás eso.- Parecia que Goku era el único que lograba sacar ese lado inseguro de Makoto. La seria presidenta del consejo estudiantil solo era una estudiante más cuando hablaba con la estrella del equipo de volleyball.
Goku comenzó a reír. Él ya había olvidado lo divertida que era su amiga, al menos para él era de esa manera. Ella no era una persona que fuera considerada muy amigable, pero para Goku esto era lo contrario.
El pelinegro no entendía como es que su amiga intimidaba tanto al resto.
-¡Espero que no hayas descuidado tus estudios!- Dijo Makoto tratando de cambiar el tema volviendo a su semblante serio.
-Jajajaja.- Goku continuó riendo, nuevamente la confianza de Makoto se habia ido por completo.
-¿¡Qué es tan gracioso!? ¡Te recuerdo que los estudiantes tienen prohibido estar aquí!- Ella creía que la vergüenza que le atormentaba no sería notada si fingía estar molesta, pero no podía estar mas equivocada.
Como cualquier hombre, Goku no era muy bueno lidiando con las mujeres cuando se encontraban molestas. Pero para su suerte Makoto no estaba enojada, eso era algo que él podía saber muy bien.
-Si que te gusta pelear.- Goku no se estaba burlando de ella, él creía firmemente que por alguna razón su amiga amaba las discusiones.- Ahora que lo pienso, ¿no se supone que tu también tienes clases?
-E-eso es correcto. Solo salí para hacer algo.- Respondió Makoto, aquella respuesta llenó de curiosidad al Son, ¿qué podría estar haciendo ella fuera de clases?.
Goku estaba por preguntar la razón por la que la chica se encontraba en ese lugar, ella logró percatarse de eso así que se le adelantó y habló primero.
-Como había dicho, estar aquí esta prohibido. Toma esto como una advertencia porque la proxima vez tendrás un castigo.- Dijo Makoto mientras se retiraba.
Goku veía esto con una gota de sudor en su frente.
-Vaya suerte... ahora no podré venir aquí.- Se quejó el Son saliendo del lugar.
Tocó la puerta de su aula, esperó un par de segundos hasta que eventualmente le abrieron.
-Son, llegas a la mitad de la clase, ¿tienes una forma de explicarlo? Te vi en la mañana así que no intentes engañarme.- Decía una mujer de tez morena que poseía un cabello oscuro. Es conocida por sus estudiantes como Ms. Chouno, ella es la encargada de enseñar Inglés.
-¿Eh?- Goku sudó frío, ahora ninguna excusa sería valida. No se percató en el momento en el que la profesora lo había visto temprano.
-Si no tienes nada que decir solo siéntate, pero no creas que te libraras de un castigo.- El Son asintió y entró a la clase.
Varios estudiantes comenzaron a murmurar acerca de lo ocurrido. Ya era costumbre que Goku llegará tarde un dia a la semana, por eso nadie estaba extrañado por la situación. Aun así, no faltaban aquellos que hablaban al respecto. Por alguna razón les gustaba tratar de especular la razón por la que el chico llegaba tarde.
A Goku no le molestaba que hablaran de él, siendo 'la esperanza del equipo de volleyball' era imposible que no fuera alguien conocido. Al principio tuvo algunos problemas lidiando con eso, pero con el tiempo terminó acostumbrandose.
-En estos momentos estamos realizando un trabajo en parejas para que los estudiantes puedan conocer a sus compañeros, ¿qué mejor idea para eso que un proyecyo en equipo? Se entregará el sabado.- Explicó la maestra al Son, el chico asintió mientras iba a su asiento. -Llegaste bastante tarde, tendrás que hacer equipo con el único que no tiene pareja.- A Goku no le importaba eso, no tenía problemas con ninguno de sus compañeros.
-Esta bien... ¿quién no tiene pareja?.- Preguntó Goku con una voz aburrida.
-Sakamoto, no tienes compañero, ¿me equivoco? Harás equipo con Son Goku.- Ambos chicos abrieron los ojos por la sorpresa al saber que serían pareja durante este trabajo.
Nadie quería hacer equipo con Sakamoto por la reputación que este tenía, la mayoría de los estudiantes trataron de evitarlo y tuvieron éxito en ello. Por eso mismo él fue el único que quedó solo.
-No tienen que comenzar ahora, es un trabajo después de clases.- Explicó la maestra, esto más que aliviar a Goku le preocupó. Con las prácticas de volleyball, ¿cómo tendría tiempo para ello?
Él sabía que su compañero no haría nada, sin tiempo ni alguien que le ayudara, ¿podría terminar el trabajo a tiempo?
El pelipunta decidió preocuparse por eso después, se dedicaría a poner atención a la clase por ahora. Aquél problema era uno que resolvería el Goku del futuro.
Las clase pasaron hasta que eventualmente llegó la hora del almuerzo.
Antes de comer Goku tenía pensado hablar un poco con su compañero, Sakamoto Ryuji, si tenía suerte tal vez lograría convencerlo para que lo ayudara en el proyecto.
Lo buscó por un par de minutos hasta que logró encontrarlo. Ryuji comía en una mesa, en la cual se encontraba solo. Sus compañeros no solo le ignoraban en clase, si no que este problema se extendía incluso en otras actividades como a la hora de la comida.
En aquella academia eran pocos los estudiantes que ocasionaban problemas como para que hubiera alguno con juntarse con alguien con la reputación como Ryuji. No era fácil entrar a Shujim y nadie en su sano juicio querría correr el riesgo de ser suspendido o incluso expulsado.
Goku decidió acercársele, algunos estudiantes vieron esto con asombro, mientras otros no estaban tan sorprendidos. Se le conocía al Son por ser alguien muy amigable, por eso algunos veían que fuera normal que tratara de llevarse bien con todos, incluso con alguien como lo es Ryuji.
-¡Hey, Ryuji!- Llamó al rubio.
El joven paró de comer tras escuchar su nombre, miró a quien le llamaba para después mostrar una cara de molestia. Decidió ignorar al Son pero le fue imposible al ver como se le acercaba.
-Te estoy llamando.- Dijo Goku sentándose a su lado.
-Puedo ver eso.- Respondió el chico hablando con la boca llena.
Goku no era quien para corregir modales, pero incluso él sabía que no era algo muy educado hablar mientras masticas algo. Aunque para ser justos, probablemente él también haría eso si no fuera por los regaños que había recibido por parte de Makoto.
-No quise preguntarle a Ms. Chouno cual era el proyecto porque creí que se molestaría, llegué tarde a clases y no parecía muy contenta conmigo.- Dijo el pelinegro mientras rascaba su mejilla con un poco de pena.
-¿Si? Eso no tiene nada que ver conmigo.- Goku miró un poco extrañado al chico, no entendía porque su amigo había adoptado esa actitud.
Antes se llevaban tan bien que parecía una persona completamente distinta. Aunque a ojos de los demás si que era alguien completamente distinto.
Cuando el club de atletismo estaba abierto, Ryuji era una estrella de este, incluso habían algunos estudiantes que le admiraban. Pero tras su cierre el joven cambió completamente, pasó de ser alguien ejemplar a un "don nadie".
Goku dejó eso de lado. Lo importante en estos momentos era resolver su problema sobre el trabajo de clase.
-¿Sabes de qué trata el proyecto?- Preguntó Goku con la pequeña esperanza de recibir una respuesta positiva.
-¿Eh? La verdad es que no, supongo que un cero más tampoco hará la gran diferencia... Es verdad, somos compañeros. Supongo que estamos en el mismo hoyo.- Ryuji sonreía con nostalgia, estar en el mismo problema que el Son le recordaba aquellos momentos en los que eran compañeros de atletismo.
-Eso no suena muy bien jeje...- Goku reía por no llorar, ahora estaba casi seguro que obtendrían una mala nota por aquel trabajo.
-Si te preocupa tanto preguntaselo a alguien más. Alguien de la clase tiene que saber acerca de eso.
Las clases continuaron de manera normal. Nada fuera de lo común ocurrió, era otro día aburrido.
Una vez todos los periodos había termiando, Goku estaba por dirigirse al gimnasio.
Una vez salió de su aula, se extraño por no encontrar a Suzui ahí. Aunque aquella sorpresa se desvaneció al verla cerca del lugar hablando con Ann.
El pelipunta decidió acercase, hablar un poco antes de ir a los entrenamientos sería un poco relajante.
-¡Hola!- Saludó Goku al par de chicas.
-Hola, ¿cómo te va con eso?- Preguntó la rubia. Goku no entendió bien a que se refería con "eso".
-Buenas tardes.- Saludó Suzui haciendo una pequeña reverencia.
-¿"Eso"? No sé de que hablas.- Respondió confuso. A Suzui también le dio un poco de curiosidad, pero decidió no preguntar al respecto debido a que el propio Goku ya lo habia hecho.
-El proyecto, ¿ya lo olvidaste? Te tocó hacerlo con Ryuji, creo que no la tendrás muy fácil...- Goku se desconcertó un poco por la respuesta que había obtenido. Aunque lo que más le llamó la atención fue la forma en la que Ann había llamado a su compañero.
Generalmente solo se le llama por su nombre a quienes son cercanos a ti. Entoces, ¿por qué la chica llamó a Ryuji por su nombre? Goku nunca los había visto hablar, al menos no en clase. Por eso le resultaba un tanto extraño.
-Sobre eso... la verdad es que no se cual es el trabajo.- Goku rascaba su cabeza con nerviosismo. La chicas no sabian que tan aplicado era el joven, pero por alguna razón no les sorprendió el hecho de que no tenga ni idea de que va el proyecto.- Espera, ¿cómo sabes eso? No recuerdo haberte visto antes en clase, pensé que ibas en otro grado.
Suzui tampoco iba en la misma clase que él, por eso mismo no sabía muy bien de que hablaban. Pero tampoco le fue muy complicado darse una idea sobre el tema.
-Varias personas hablaron de eso como si fuera una gran noticia.- Respondió Ann soltando una risa.- Ms. Chouno le puso el mismo trabajo a cada clase, apunté un par de cosas, podría prestarte mi cuaderno. De todas formas tendrás que arreglartelas con Ryuji.- La joven soltó otra risa, ella no imaginaba una forma en la que se le pueda convencer al rubio para hacer el proyecto.
-¿De verdad? ¡Gracias! Yo veré como me las arregló.- El Son no se despidió y simplemente se fue. La rubia vio un poco extrañada aquella acción, no conocía muy bien al pelipunta pero esperaba que la menos dijera un "adiós".
Suzui se dio cuenta de esto así que hizo una pequeña reverencia.
-Puede que este un poco ocupado, siento que no se despidiera.- Se disculpó la chica.
-No importa... deberías ir con él, tienen que entrenar, ¿no?.-
-Oh, tienes razón.- La pelinegra se fue con algo de prisa sin despedirse. Una gota de sudor apareció en Ann, parece que tenían algo en común.
Fin del capítulo
En este capítulo no ocurrió mucho ya que decidí seguir presentando un poco más a los personajes y la relación que tienen con Goku.
Al principio de cada capítulo dire en que dia se encuentran como lo hice en este.
No tengo mucho que comentar así que, ¡gracias por leer y feliz navidad!
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