🖤 Capítulo 9 🖤
🖤 Capítulo 9 🖤
Any
- ¿Conocer a la verdadera Any River? No sé a qué te refieres. -retiro mis manos de su agarre
Nick pasa sus manos por su pelo, despeinándolo. Parece pensar bien sus palabras antes de volver a hablar.
- ¿Me vas a decir que así de verdad eres tú? ¿Me vas a negar que esta Any River es una fachada? -pregunta
¿Que quiere decir? Oh no, no. ¿Me habrá descubierto? Si es así , tengo que ingeniármelas para salir de esto.
- Sigo sin entender, explíquese señor Murray. -cruzo los brazos
- Tú no eres lo que aparentas, para nada. Eres risueña, sencilla y natural. No esa mujer que todo lo resuelve con argumentos de hombres, que se hace la seria.
Así que es eso. Y por una parte tiene razón, no lo soy pero he tenido que acostumbrarme a ser así. Mujer es símbolo de debilidad, de dependencia; yo he logrado que mi nombre, Bethany, sea símbolo de fuerza y de que no importa si es hombre o mujer cualquiera puede tener el control.
- ¿Qué te hace pensar que no soy así? -ahora soy yo la que me acerco a él, con nuestras respiraciones chocando
- Porque esa actitud la tomas solo con los hombres, no con las mujeres. Y sólo quiero saber porqué, solo quiero conocerte mejor.
- A cambio.... -susurro
- A cambio de que seamos nosotros mismos por lo menos una hora. Sin máscaras o papeles que seguir. -dice y me mira
Sus ojos grises examinan los míos. Puedo ver la sinceridad en su mirada. Suspiro y me siento en una de las sillas.
- Pues a sincerarnos entonces. -sonrío
Nick ríe, me encanta su risa. Se sienta en la otra silla.
- Las damas primero. -sirve un poco de vino en mi copa y luego en la suya
- ¿Qué quieres saber?
- ¿Por qué eres tan arisca con todo lo masculino? -pregunta
Muevo un poco mi copa y bebo. No pienso tomar demasiado para no hablar de más. Debo tener control y medir bien mis palabras.
- Por las malas experiencias que he tenido. ¿No has visto como me miran tus propios hombres? Solo como un culo bonito y un par de tetas grandes pero no como una gran genia de las matemáticas. Porque el mundo es así señor Murray, las mujeres solo debemos ser muñequitas hermosas. ¡Por los Dioses, estamos en el siglo XXI! Muy pocas alcanzan lo que yo he alcanzado,muchas se quedan atrás, porque les quitan las oportunidades o por miedo a como las traten. No sabes cuántos hombres han intentado quitarme de sus caminos; con abusos verbales, intentos de chantajes o trampas. He aprendido a no fiarme de nadie, y esa que usted dice que no soy, no es más que la creación que muchos hicieron de mí. Any River, la que no le importó pasar por arriba de nadie para ser alguien, con nombre y con historia. Que sea más suave con las mujeres no quiere decir que confíe en todas ellas, porque también he recibido puñales de féminas. En fin y para resumírselo todito, soy como soy y así me va bien.
Y no dije ni una sola mentira. Las traiciones, las burlas y la ignorancia de muchas personas es lo que ha hecho que sea así. A lo mejor él no lo entenderá. Siempre tuvo lo que quiso y su camino fue más fácil porque es hombre. ¿O me van a decir que si fuera una mujer sería todo igual? Para nada, ahora tratarían de casarla con algún jefe de la mafia como los mafiosos suelen hacer con sus hijas pero siempre el poder se lo queda el hombre con quién se case. No me lo han dicho, le he visto con mis propios ojos.
- Pensarás que no te entiendo pero sí lo hago. ¿Sabes por qué? Porque tengo madre y sé cómo tratan a las mujeres, principalmente en el mundo de la mafia. Mi padre no ha sido tan malo con mi madre pero si la ha mandado a callar como si fuera un perro al que le dices: "No ladres más". Mis hombres solo piensan con el pene y para mí eso es lo mejor, o si nó ya se me hubieran revelado. Por eso te tengo a tí, para que pienses, para que uses ese gran cerebro que tienes. Porque si en verdad solo fueras un culo y tetas no te necesitaría, mujeres hay un montón pero a tu altura, no lo creo. -en el final utiliza las mismas palabras de cuando nos conocimos
"Suelta una carcajada y se posiciona detrás de mi silla.
- Mujeres hay un montón. -me susurra al oído.
- ¿Pero a mí altura? No lo creo. -doy otro trago a mi bebida."
Sin poder evitarlo un leve sonrojo se forma en mis mejillas. Pocas personas me han dicho eso. Y Nick desde un primer día no ha dudado de mis habilidades. Miro al cielo, la noche está muy hermosa y repleta de estrellas. Ellas brillan como pequeños bombillitos en aquel manto oscuro. Recuerdo cuando iba a acampar cuando niña con mi padre y en las noches veíamos las estrellas comiendo dulces. Cierro los ojos por un momento y sonrío.
- Linda sonrisa. -saborea su vino
Abro los ojos para mirarlo. Río bajito y mi sonrisa cambia a una pícara.
- Dime algo que no me hayan dicho señor.
- Tus ojos son la rareza más hermosa que estos ojos jóvenes han visto. -y con esas palabras logra borrar mi sonrisa
Nunca me han dicho eso. Siempre han dicho muchas cosas sobre mis ojos.
"Son super extraños."
"Son tan vacios y oscuros como su dueña".
"Me dan curiosidad".
"Vaya ojos tan raros".
Pero que son hermosos, jamás en la vida. El leve sonrojo se convierte en uno bien grande. Mis labios están entreabiertos y no puedo dejar de mirar al hombre causante de mi conmoción. Él me mira entre serio y sinceridad. No miente, lo veo claro en sus ojos que ahora brilla bajo las luces. Al no estar tan separados estira su mano y acaricia una de mis rojas mejillas.
- Otra cosa hermosa en tí es cuando te sonrojas. -su pulgar delinea mis labios
¡Bum, bum, bum! Mi corazón late como si hubiera corrido la maratón. Me ha dejado sin palabras.
- Y me vas a decir que mi cuerpo no. -río nerviosa
- Tú cuerpo es súper atractivo, no lo voy a negar. Pero para mí no es lo que te hace especial. Lo demás sí.
Y, ¡Bam! De un paro cardíaco pasé a un tiro en la cabeza. Lo examino para ver si hay un rastro de maldad o mentira en él pero nada. Joder, es la primera vez en mucho tiempo que un hombre me deja choqueada como ahora. Si no hago algo rápido sabe Dios como acabe esto.
- Creo que solo he hablado yo. No es justo. -aparto su mano de mi cara con delicadeza
- Tienes razón. -suspira y se acomoda en su silla- ¿Qué quieres saber?
Me tomo el vino que queda en mi copa de golpe. Sentía como si estuviera en el desierto por todo un mes sin tomar agua.
- ¿Te gusta tu vida Nick? -le pregunto
Suelta una carcajada y me sorprendo. ¿Mi pregunta le pareció graciosa?
- ¿Piensas que sí? -sonríe irónicamente
- Lo tienes todo. -digo
- Y a la misma vez no tengo nada. -también termina su copa de golpe- A veces quisiera ser una persona normal. Ir a trabajar en algo que me guste, salir con amigos; llevar una vida porque esto princesa no es vida. Cada centímetro de mí está manchado de sangre, de mí y de mi apellido.
Su rostro por un momento adopta una imagen de tristeza. Vuelve a reír pero de manera falsa.
- Cuando niño quería ser arquitecto y construir edificios que llegarán al cielo. Ese sueño duró hasta que con solo 8 años mi padre me mandó a presenciar sus ventas de drogas. Ni hablar de la cantidad de chivatos que lo ví asecinar. Todo delante de mí. Cada vez que quería mencionar lo de mi sueño él venía y me decía que me olvidara de esa mierda, que mi único sueño debe ser mantener el honor de la familia en alto.
Me paro y me siento en el encima de la mesa. Cojo la botella y me empino de ella. Nick mira todos mis movimientos con detenimiento.
- La vida es una mierda señor Murray pero uno puede hacerla una mierda atractiva. -le doy una sonrisa de lado
Nick se pone de pie delante de mí y ríe abiertamente. No aguanto y lo hago también. Cuando por fin podemos parar nos quedamos mirándonos. No sé cuándo ni como pero cuando vengo a reaccionar nuestras narices ya están rozándose. De cerca sus labios se ven rosados y algo llenitos. Pongo mis manos en sus hombros y el toma mis mejillas. Es como si estuviera fuera de mi cuerpo y alguien lo estuvieses manejando. Me estoy dejando llevar por un impulso. Para mi perdición, o mejor dicho mi salvación, su teléfono suena. Se aparta un poco de mí y saca su celular para contestar.
- ¿Qué pasa? -pregunta
Escucho murmullos a través del aparato y entiendo que es algo grave cuando tensa la mandíbula y su mano libre se forma un puño.
- ¡Serán hijos de puta! ¡Cómo dejaron que eso pasara! -empieza a gritar
Se aparta aún más y empieza a caminar en círculos.
- Pero ustedes van a arreglar lo que pasó. Sobornen a quienes tengan que sobornar, maten a quienes tengan que matar. Es más, -se lo piensa- no quiero testigos. Así que me le cierran la boca a todos los que cogieron presos. Y yo después me encargo de darles una buena indemnización a las familias.
Ahora soy yo la que se tensa. Bajo de la mesa y me alejo a esperar a que termine de hablar. Veo que cuelga y lanza el celular al piso con rabia.
- ¡Carajo! -grita
- ¿Qué pasó?
- La policía llegó a mis almacenes y confiscaron toda la droga. ¿Sabes cuánto dinero se perdió? Y para colmo se llevó presa a mucha de mi gente. -sigue gritando
Veo que el jefe hizo bien el trabajo.
- Mañana con la cabeza fría arreglamos eso. Me voy. -paso por su lado para caminar de vuelta al trillo
Detrás de mí escucho como se rompe un cristal y después otro y otro. No puedo creer que casi caigo en el papel de pasado triste. Ese hombre es igual de monstruo de su padre, va a matar a muchos de los suyos para dar una lección y callar la boca de muchos. Paso las manos por mis labios con fuerza, intentando borrar el beso que nunca me dió. Sin poder evitarlo un lágrima de rabia rueda por una de mis mejillas hasta que logró sentir su sabor salado. La vida es una mierda pero Nick es hectáreas de ella.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top