Capítulo 4


Aún estaba viendo a Zee, perdido en su hermoso rostro, ignorando su ridícula ropa y la vergüenza que había pasado. Se robó mis pensamientos por un tiempo, hasta que ví que sus labios se movieron, pero no sé lo que dijo...

- ¿Qué dices?

- ¿No has dormido bien? ¡Ni siquiera prestas atención a lo que digo!

- Después te contestaré.

- Después te repetiré lo que dije.

Hizo una sonrisa un poco malévola, pero me encantó, no sé que tiene él, no sé lo que provoca en mí. Sin embargo, cuando lo veo, me da una sensación de calor en mi cuerpo y siento que mi corazón se saldrá de mi pecho, en resumen, me siento feliz.

Pasé la mayor parte de la clase viendo a Zee, me sentía ridículo riéndome solo, pero fue curioso, sentir su mirada sobre mí. Cuando terminó, salimos y él me dijo que volvería por mí, que lo esperara con mis amigos.

- ¿Qué pasó con tu novio ternura?

- ¡No es mi novio, Max!

- Pero, quieres que lo sea... Vamos bebé, ¿Necesitas ayuda?

- ¡Chicos, no! Ya saben que yo no soy bueno para una relación...

- Ternura, no dejes que tu pasado marque tu futuro.

- No volveré a pasar por lo mismo. Para ti es fácil decirlo porque Tul te corresponde.

- ¡Ay ternura y no tienes idea de cuánto me corresponde!

- ¡MAX! Jajajajajaja.

Mi reacción fue muy tierna en comparación con la de Tul, que le dió un pequeño golpe a Max en el estómago y se fue. Max lo persiguió y se lo llevó a la parte de atrás del edificio donde nadie puede verlos, no quiero ni imaginar a qué fueron ahí.

Narra Zee:

Me pareció muy extraño ver a Saint solo, porque claramente le dije que me esperara con sus amigos, fue aún más extraño, ver cómo se reía solo. Cuando ya estaba cerca, ví que un chico se le acercó, era bajo, moreno y pensé que era mejor esperar a que hablara con él.

Pero al alejarme un poco, pude escuchar que Saint le decía que por favor se fuera, se veía tan destrozado cerca de esta persona. Él no es así, es una de las personas más radiantes que he conocido, y me lastimó ver cómo esa luz se extinguió.

- Por favor vete, tú y yo, no tenemos nada más que hablar.

- Escúchame, quiero que volvamos a ser los de antes.

- ¡Eso no pasará!

- Mira, solo pídeme perdón, y estaremos como antes.

- ¿Qué quieres qué? ¿Pedirte perdón?

No sé quién es ese sujeto, solo sé que ví los ojos de Saint llenarse de lágrimas y pude notar que quería aparentar que no le afectaba. Esa escena me disgustó tanto, que sin conocer a esa persona, me metí en la conversación para salvarlo.

- ¡Saint, mi vida! ¿No te dije que me esperaras con Max y Tul?

- ¿Mi vida? ¿Saint, quién es él?

- En realidad, soy yo quién debe preguntar eso. Conozco a todos los amigos de mi novio, no son muchos, pero son agradables. Pero a ti, no te mencionó nunca.

- Zee, eso es porque... Él ya no forma parte de mi vida... - Saint comenzó a seguirme el juego, pero si usa mi nombre no se verá real.

- ¿Por qué me dijiste Zee? - Le hice un puchero.

- Te juro que no me da vergüenza decirte así...

- Entonces úsalo o me enojaré.

- ¡Mi cielo!...

Me fui sobre él y lo cargué por la cintura, le di un par de vueltas, mientras él sonreía y vi como su rostro se iluminó de nuevo. Cuando lo bajé, le di un beso y él abrió su boca para mí, así que aproveché para meter mi lengua hasta su garganta.

- ¡Mi vida, vámonos! Tenemos toda la tarde para nosotros y traje mi Lamborghini.

- ¿Trajiste tu Lamborghini?

- ¡Es que la motocicleta casi no te gusta! ¿Nos vamos?

- ¿Y adónde iremos?

- ¡A mi casa, aprovechemos toda la tarde!

Narra Saint:

¿Qué demonios acaba de pasar? ¿Zee de verdad me besó? Pude sentir su lengua dentro de mi boca y fue malditamente excitante, casi me dejó sin aire en mis pulmones. Ni siquiera pude decir adiós, solo me agarró con fuerza y me llevó hasta su auto.

Pero, todo el drama se acabó cuando entramos en su auto, él ya no dijo nada sobre lo que pasó. Llegamos a su casa y él seguía sin mencionarlo, esperaba que me regañara, o que preguntara por esa persona, pero no dijo nada.

Lo único que hacía era hablar sobre el tema de nuestra tarea, me sentía tan incómodo, es decir, no puede meter su lengua en mi garganta y después actuar como si nada hubiese pasado. Así que me atreví a preguntar:

- ¿No quieres saber quién es esa persona?

- Te haré otra pregunta... ¿De verdad quieres hablar sobre él?

- En realidad, no quiero.

- Entonces, no debes decirme nada. Cuando quieras decirme algo, dilo con total libertad, si no quieres hablar sobre él ahora, no hay prisa, puedo esperar a que estés listo.

- Gracias Zee, por salvarme... Y por comprender.

- Te diré, gracias a ti. En verdad, besas muy rico.

¡Qué alguien me golpee porque debo estar soñando! ¿A Zee le gustó besarme?...

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top