Capítulo 15
Narra Zee:
No puedo creer lo qué pasó anoche en mi habitación, fue increíble, Saint es sensacional, me desperté entre sus brazos por primera vez. Me levanté sin hacer escándalo, me duché y al salir, él seguía durmiendo, así que saqué el lubricante del cajón y me fui al sofá.
Cuando llegué ahí, encendí la televisión y me puse a observar la botella, estaba casi vacía, ni siquiera puedo pensar en cuantas veces lo hemos hecho para que esté así. Después de un buen rato, Saint venía saliendo, con su cabello mojado y muy poca ropa.
En realidad, no debo quejarme por eso, yo estoy vestido de la misma forma, solo con mi ropa interior y una camiseta. Él me miró por un momento, luego se acercó y se sentó sobre mi regazo con sus piernas a mis costados.
- Buenos días...
- Buenos días, chico sexy.
- Gracias Zee.
- ¿Por qué me agradeces?
- Por lo de anoche, fue muy especial para mí.
- Más bien, gracias a ti, eres excepcional Saint.
Entonces me regaló una hermosa sonrisa, para después comenzar a besarme, sé por donde va esto y si eso es lo que él quiere, que así sea. Pero, primero tenía la necesidad de hacerle una pregunta, espero que no reaccione mal.
- Saint... ¿Puedo preguntarte algo?
- Claro que sí dime.
- ¿Es muy pronto para decir que te amo?
Creo que fue muy pronto, ni siquiera sé cómo interpretar la expresión de Saint justo ahora, es más, ya hasta tengo miedo de que se vaya. Bajé mi mirada por un momento, hasta que sentí sus manos en mis mejillas para levantar mi rostro y que lo viera.
- La verdad es que...
- ¿Fue muy intenso verdad?
- Cállate, y déjame hablar.
- Adelante, di lo que tengas que decir, pero no me dejes... - Me dio un pequeño golpe en la frente y me dice:
- Zee Pruk, yo también te amo.
Lo agarré del cuello y lo traje hasta mis labios para un beso muy intenso, en verdad estoy feliz de que él sienta lo mismo que yo. Después le quité su camisa, metí mi mano en su ropa interior y comencé a masturbarlo.
Entre beso y beso, a Saint se le escapaban pequeños gemidos muy sensuales, con facilidad provocó una erección en mí. Hasta que ya no lo soporté, lo hice a un lado para quitarle la ropa y lo puse boca abajo sobre el sofá...
- ¿Estás listo para mí Saint?
- Ven y compruébalo...
Entonces, apliqué en mi mano de lo poco que quedaba de lubricante para cubrir mi longitud y su entrada. Después de un momento, entré de una vez y sin ninguna piedad, el gemido de Saint fue como una hermosa melodía a mis oídos.
Lo mejor que me ha pasado, es hacer mío a Saint, estar dentro de él mientras gime mi nombre una y otra vez. Estábamos cerca de nuestro clímax, podía sentirlo, así que le di vuelta y volví a entrar, puse mi frente junto a la suya con nuestros cuerpos sudando.
- Aahh, más, más, Zee, eso es...
Después Saint me agarró del cuello y me llevó hasta sus labios en un beso muy salvaje y extremadamente delicioso. Lo abracé, lo besé, lo acaricié, todo para que al final, ambos fuéramos envueltos en un increíble orgasmo.
Caí entre sus brazos, mientras tratábamos de recuperar el aliento, estos días con él han sido completamente geniales. No cambiaría ni un solo segundo a su lado, es más, le haré saber todo lo que siento por él y que realmente voy en serio.
Narra Saint:
Definitivamente, vivir con Zee, fue la mejor decisión que pude tomar, me siento tan afortunado por haberlo encontrado. Aún sigo sin creer que esto sea amor, y lo cuidaré como si fuera él cristal más hermoso y delicado del mundo.
El fin de semana terminó, así que nos tocó volver a la realidad, llegamos a la universidad juntos y a Zee se le ocurrió marcar territorio. Me agarró de la mano, me solté y me abrazó, volví a soltarme, pero me agarró de la cintura.
- Zee ya basta.
- No quiero, eres mío.
- Suéltame, quédate quieto... - Entonces apretó mi trasero.
- Esta noche lo probaré de nuevo... - Me sonrió muy pícaramente.
- No, esta noche, yo te comeré a ti.
- Si eso quieres, por mí está bien.
- Deberíamos hacerlo en el baño de la universidad.
- No me tientes Saint, o abusaré de ti y no me arrepentiré.
- Qué miedo me das Zee Pruk.
Somos dos locos amantes pimerisos que están dispuestos a amarse sin temor a nada, lo abracé para que él entienda que soy más feliz que nunca. Estábamos ahí actuando muy tiernos y cariñosos, cuando aparecieron Max y Tul.
- ¡Ternura!
- ¡Bebé! ¿Cómo estás?
- Cuidado con esas bocas... - Advirtió Zee.
- Parece que disfrutaron el fin de semana.
Dijo Tul mientras abrió mi camisa para ver las marcas que Zee me dejó en el cuello y el cuerpo, ni siquiera yo las había notado. Son completamente visibles, pero lo que en verdad me hizo reír, fue Zee mostrando sus celos, quitó la mano de Tul y le dijo:
- No toques a mi Saint.
- No seas exagerado, además, yo también soy el pasivo de la relación.
- Pero mi Saint no es solo pasivo... - Dice Zee, mientras agarra mis manos y me hace rodearlo por la cintura.
Estábamos tan felices, que ninguno vio venir lo que sucedería, Max y Tul estaban tan sorprendidos por la confesión de Zee. Yo estaba muy avergonzado y todo mi rostro estaba completamente caliente.
- Zee... ¿Cómo se te ocurre decir eso?
- No quiero que te toquen, eres mío.
- Lo bueno es que tú también eres mío... - Dije mientras toqué su trasero.
Ambos parecíamos estar provocándonos, incluso estábamos ignorando la presencia de Max y Tul, es tan hermoso. Me refiero a que, en cuanto lo tengo cerca, solo existimos él y yo, hasta que, Max aclaró su garganta y cuando lo vimos, señaló detrás de nosotros.
Nos dimos la vuelta y Perth estaba justo frente a nosotros, Zee me miró muy sorprendido y fue cuando él dijo:
- ¿Él no lo sabe verdad Saint?
- Perth, por favor, no lo hagas...
- No te preocupes, no quiero hacerte daño, solo quiero hablar, pero mejor regresaré cuando él lo sepa, para no causar problemas. Puedes llamarme cuando estés listo, créeme, solo quiero hablar.
Perth se fue después de esas palabras y en ese momento yo entré en pánico. Creo que ya es momento de decirle la verdad...
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