Capítulo 1
Londres, Inglaterra.
En una bella y amplia mansión se encontraba un joven de hebras color oscuras y orbes rojizos el cual caminaba por uno de los pasillos de dicho lugar. Sus manos descansaban en los bolsillos del pantalón oscuro que portaba ese día, una mirada le dedico a una de las ventanas y a los segundos un suspiro exhalo de forma pesada. Ese día estaba completamente soleado, un clima bastante diferente al que se vio hace dos años. En la mente del joven, el recuerdo de dos cuerpos al pie de la escalera con múltiples heridas se hizo presente, provocando que este sacudiera de forma rápida su cabeza, buscando hacer desaparecer dichas imágenes.
Una suave y delicada mano se poso en la espalda del joven el cual al sentir ese tacto suspiro de forma mas tranquila y se giro a ver a la dueña de dicha mano... Ahí de pie frente a él, la figura de una joven de orbes oscuros y largos cabellos negros se hizo presente. La chica portaba un vestido ligero de color blanco con acabados en negro, su rostro mostraba una expresión serena pero sus orbes una suma tristeza, tristeza que el mayor pudo ver y suspirando la envolvió entre sus brazos.
— Sabes que ellos no quieren verte así de triste, sanguijuela. . . —Exclamo el de cabellos oscuros mientras sentía el cuerpo de la mas baja temblar con ligereza.
— Satoru onii-sama. . . —Musito la joven mientras correspondía ese abrazo que tanto necesitaba en esos momentos.
— Quita esa cara, tenemos una junta con el tío Raphael y sabes que no le gusta que le hagamos esperar mucho y mas en esta fecha.
— El tío extraña a papá. . .
— Igual que todos enana, igual que todos. . . Anda vamos.
Así, ambos chicos salieron del pasillo y se dirigieron al amplio salón principal en donde un grupo de personas se podían ver en los sillones esperando a que mas gente o los anfitriones llegaran y ahí, en medio de todos ellos, un hombre alto de cabellos oscuros y mirada penetrante se encontraba cruzado de brazos y a su lado un joven con facciones amables y orbes color índigo saludaba a ambos jóvenes captando la atención de todos en los presentes.
Satoru suspiro mientras caminaba hacia su lugar que era justo aquel sofá en donde su padre hace muchos años sentaba a sus dos hijos en su regazo para leer cuentos... Con pesadez que pocas personas vieron ocupo su lugar y por fin, se digno a ver a todos con esa mirada característica que tiene...
...Con esa mirada de demonio que tiene...
— Sean bienvenidos, agradezco que hayan aparecido tan rápido, siendo sincero pensé que todos ustedes llegarían mas tarde... —Musito con pesadez mientras miraba a algunos en especial a un azabache de orbes platinados y un pelirrojo.
— ¡Satoru deja de verme como si fuera a llegar tarde, oe! —Exclamo molesto y rojo de la cara el pelirrojo ante tal mirada.
— Mah, cálmate Jun. —Le pidió el azabache de orbes color índigo con una sonrisa mientras palmeaba la cabeza del pelinegro de orbes platinados.
— Yo no llego tarde, hump, baka-onii.... —Musitaba entre murmullos el de orbes platinados y sombrero en la cabeza.
— Como sea... —Dijo el jefe de familia mientras ignoraba a los otros dos.— Los he citado porque quiero hablar con ustedes sobre lo sucedido hace dos años... —Ante la mención del tema, todos prestaron atención a sus palabras.— Como saben... Lo que le paso a nuestros padres, Satoru y Cordelia Synclair no fue un accidente. . . Fue un asesinato. . .
— Oe Satoru. . . ¿A donde quieres llegar? —Le pregunto su tío el cual estaba algo impaciente.
— A eso voy tío. . . Descubrí los motivos de su asesinato.
El silencio reino en la sala, muchos de los presentes se quedaron sorprendidos mientras que algunos ponían expresiones serias e incluso algo siniestras. Satoru suspiro, ahora mismo su familia estaba que irradiaba sed de sangre y eso lo hizo ponerse algo tensó y eso que el señor demonio es él. El de orbes rojizos carraspeo un poco para suspirar y calmar los humos mientras le pedía a su hermana que le pasara las carpetas que tenían bajo llave. Una vez se las entrego las dejo caer en la mesa del centro donde todos podían ver claramente su contenido y abrían sus ojos de par en par.
Dentro de la carpeta, varias fotografías en donde destacaban gente con poder de varias partes del mundo, investigadores, lideres de familias y demás se encontraban amontonadas en l,a mesa de centro... Entre las tantas fotos, algunas de ellas se encontraban tachadas con una cruz roja, entre ellas las de Cordelia y Leonardo Synclair. . .
— ¿Que es todo esto Satoru? —Pregunto el azabache de orbes color Índigo ya que era el mas calmado.
— Creo que todos lo han notado... Son objetivos...
— ¿Objetivos? —Pregunto un peliplateado de orbes color morado.
— Es correcto Kyle. . . —Hablo ahora la joven la cual suspiro.— Tenemos sospechas que hay un grupo de personas detrás de todo esto, incluso de los asesinatos encubiertos en accidentes de las fotografías tachadas...
— ¿Que buscan? —Pregunto Raphael de forma dura.
— ... Una antigua investigación donde mi abuelo estuvo involucrado... —Respondió Satoru de forma lenta para incorporarse y cruzarse de brazos.— . . . Una investigación que podría hacer que gente común o soldados tengan la capacidad de regenerarse y seguir combatiendo. . . Es decir la inmortalidad.
—. . . Pensé que esa investigación estaba obsoleta. . .
— Lo estaba. . . Hasta que alguien descubrió archivos secretos los cuales robo de una base de datos ubicada en Noruega. . . Un viejo amigo de mi padre y la primera victima aviso a papá. . .
— Entonces el tío. . . —Murmuro el pelirrojo.
— . . . Fue silenciado para que no hablara sobre ello. . . Mamá fue un daño colateral ya que estaba en casa.
De nueva cuenta el silencio reino por unos segundos pero el golpe de una palma contra la mesa capto la atención y asusto a cierto pelirrojo ante semejante reacción. Satoru había golpeado la mesa para descargar parte de su enojo y también llamar la atención. . . Finalmente, hablo y dejo a todos sorprendidos por su petición.
— Ayúdenme a detener a estos monstruos que mi padre no pudo hacer. . .
El azabache miro las reacciones de todos para buscar alguna pizca de duda, algunos hombres salieron de ahí diciendo que debía proteger a sus familias de aquella amenaza y solo unos cuantos se quedaron, para él eso era suficiente, su familia conformada por su tío Raphael y su familia, Jun y unos cuantos mas le eran suficientes... Por lo que empezó a decir lo primero que iban a hacer. . .
Buscar aliados.
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