18

No se percataron de como, pero habían entrado a una habitación entre besos y caricias, terminando SeokJin recostado sobre un sofá mientras Yoongi se encargaba de dejar besos y lamidas por su cuello. Las caricias del demonio se sentían como los más correcto que jamás había sentido desde que el menor vivía con él.

- No puedes negar que me extrañaste

SeokJin frunció el ceño antes de sonreír - Fuiste creado para mi

- Pero no es la razón por la que te amo, SeokJin - Deslizó su mano por el cuello del mayor - Y sé que me amas, me amas de forma diferente que al resto de tus creaciones - Sus hábiles manos comenzaron a desabrochar la camisa de SeokJin - Sabes que esto es lo correcto, así que no me detengas cuando también lo deseas

SeokJin estaba por detenerlo, no debían continuar, para ellos no existía el matrimonio y estaban hechos el uno para el otro, siempre fue así, pero sus mundos eran tan diferentes ahora. Él era Dios, el creador de todo, la luz del mundo y Yoongi era la oscuridad, el traidor, el Rey del infierno, ya no tenían nada en común.

Solo el amor que nos tenemos

- No te dejare continuar, Yoongi - El mencionado lo observó con el ceño fruncido - No aquí, al menos, no así

- ¿Entonces?

SeokJin se levantó, arreglando su ropa y tomando la mano del menor para sacarlo de aquel lugar, llegando a la calle, agradeciendo que no habían personas a su alrededor para que alguien los viera. Utilizó sus poderes para se llevados a un lugar diferente, no parecía la tierra, no parecía el cielo, mucho menos el infierno, era un lugar neutro, vacío, a excepción de una cabaña.

- ¿Donde estamos, SeokJin?

El mayor abrió la puerta de la cabaña para entrar seguido del demonio - Creé este lugar fuera de los tres reinos, como un limbo al que solo tu y yo tenemos acceso a entrar, ningún ángel, demonio o humano puede venir aquí

- ¿Desde cuando ha existido?

- Desde hace mucho - Giró para enfrentar al menor - Iba a ser un regalo para nosotros, pero ocurrió lo del fruto y simplemente lo dejé en el olvido o al menos eso intenté

Yoongi se acercó con cautela - ¿Porque simplemente no lo desapareciste?

- Porque la esperanza es lo último que se pierde y de verdad creí que volverías a mi reino, así podríamos venir a este lugar, juntos - Acercó su mano para acariciar el teatro del menor - Pero me equivoqué, tú nunca vas a volver, escogiste tu camino, yo debo respetarlo aunque vayas en contra de todo lo que yo te enseñé y aunque me duela, sigues siendo al que más amo

El menor terminó de cerrar la distancia, besando de forma desesperada aquellos labios, su lengua se introdujo en la cavidad del mayor y aunque SeokJin opuso resistencia al principio, luego de unos segundos siguió el beso como si no desearan separarse jamás, porque de hecho, así era, tantos siglos sin estar juntos, tantos siglos sin poder amarse como siempre debió ser.

Yoongi empujó el cuerpo de su Dios contra una de las paredes, esta vez no dejaría que lo detuviera, se dedicó a desvestirlo con prisa, estaba desesperado de poder apreciar ese cuerpo con el que había soñado tantas veces en los últimos siglos. Se deshizo también de sus propias ropas, quedando ambos con sus cuerpos a la vista del otro, contemplándose como siempre debió ser.

- Ya no podrás detenerme, Dios mio

SeokJin sonrió al escucharlo - Lucifer, solo ven aquí, no quiero a otro que no sea a mi favorito

El menor se acercó nuevamente, uniendo sus labios en un beso dulce, apoyándose con unos de sus brazos para tener una posición más cómoda mientras que con su mano libre se encargó de tomar los miembros de ambos, masturbandolos juntos, sintiendo aquella fricción tan increíble que los hacía a ambos gemir de gusto y placer.

SeokJin acariciaba el cuerpo de Yoongi mientras continuaban con ese placentero roce y esos besos que dejarían a cualquiera sin aliento. La mano del demonio comenzaba a tomar más velocidad mientras los minutos pasaban, causando una fricción más asfixiante hasta que ambos llegaron al clímax, manchando la mano del menor y sus abdómenes.

- SeokJin - El mayor lo observó mientras trataba de recuperar el aliento - Te amo

Una sonrisa sincera adornaba el rostro de ambos - Yo también te amo, Yoongi

***

***

Yo voy a parar al infierno, lo

Los Amoooooooooooooooooooo :*  :*  :*

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top