cuarenta.
* han pasado como dos o tres semanas jeje supongamos que aquí es como mediados de junio *
(Esta primera parte es un poco corta, era como para relleno y también porque eso lo había escrito desde hace tiempo y no quería que se perdiera jsjs)
...
—Okay, saca 20 dólares— Miles le dijo a Alanis mientras sacaba su cartera de su bolsillo
Habían salido a dar una vuelta, pero terminaron en la cancha que queda cerca de donde viven y Miles la convenció para jugar baloncesto.
—Ay no— rodó sus ojos riendo
—El que haga los primeros 20 puntos, se lleva los 40 dólares—
—Te estás aprovechando— ella sacó también 20 dólares de su cartera
—¿Aprovechando de qué?— la miró —Ninguno sabe jugar profesional—
—Pero tú sabes un poco más que yo—
—Eso no es cierto, cuando pequeños tú me ganabas muchas veces—
Ella rodó sus ojos. —No seas idiota, me dejabas ganar—
—¡Claro que no!— se empezó a reír
—Claro que sí, me cargabas en tus hombros para así poder estar más cerca del canasto—
—Sólo unas cuántas veces— se encogió de hombros y ella rió —¿Qué? Por un tiempo fuiste más pequeña que yo, te cogí pena—
—Muy chistoso— le dio en el brazo, él rió
—Dale— le lanzó la bola y ella la agarró en sus manos
—No me dejes ganar, juega bien—
Él levantó ambas manos. —Lo prometo—
—El que pierda se paga unos hamburgers de Wendys mañana—
—Hecho— asintió
Se la pasaron jugando un buen rato y los 40 dólares los ganó Miles, por cierto. Jugaron más de 20 puntos hast que se cansaron y decidieron irse.
(...)
Eran como las 9 de la noche y Miles estaba terminando un dibujo mientras que Alanis se terminaba de comer un plato de cereal, también estaban escuchando un poco de música. Luego de haber jugado baloncesto, fueron a sus casas a bañarse y luego Miles fue a casa de Alanis un rato. No tenían mucho que hacer, el verano ha estado normal, ni muy divertido, pero tampoco tan aburrido. Y también por otro lado Alanis ha estado bregando con todo lo de la universidad, porque sí la aceptaron, en todas, pero ella va a ir a NYU como siempre ha querido y pues ha estado un poco ocupada terminando como que de resolver todo eso de irse a Manhattan.
—¿Algo que me quieras decir?— habló Miles rompiendo el silencio al darse cuenta de que Alanis lo estaba mirando
—No— ella negó con su cabeza y dejó el plato ya vacío en la mesita de noche
—¿Estás segura?—
—No..—
—¿Qué pasa?— puso el lápiz a un lado
—No sé— cruzó sus piernas —Creo que necesitamos tener una conversación—
—¿Ya te arrepentiste de dar baby steps?—
Ella rió. —No, tonto—
—¿Y qué pasa?—
—¿Vas a seguir siendo el merodeador?— le preguntó
Él suspiró. —No lo hago por gusto—
—Lo sé, pero necesito saber qué piensas hacer, ¿planeas hacerlo para siempre?—
—Obvio no—
—¿Y entonces?—
—Bueno no puedo dejarlo así de simple—
—¿Acaso tu tío no puede hacerlo por ti?—
—Trabajamos juntos básicamente—
—¿Y no puedes decirle que no quieres ya?—
—No funciona así, mami— dijo —No puedo simplemente dejar de hacerlo, literalmente me pagan y tengo cosas que todavía tengo que resolver.. si dejo de hacerlo, ya te imaginas lo que puede pasar, ¿verdad?—
Ella suspiró. —Sí—
—Todo va a estar bien, tranquila— puso su mano sobre el muslo de ella
—No me pidas que esté tranquila, sabes que no voy a estarlo—
—Lo sé, pero es que no quiero que te andes preocupando por esto—
—Eso es imposible—
—Sólo quiero que sepas que todo está bien y que no tienes nada de qué preocuparte, ¿si?—
—Okay— asintió
—Perdón por ponerte en esta posición— hizo una leve mueca
—Está bien, tranquilo— le dio una pequeña sonrisa —Yo decidí quedarme—
—Honestamente no creí que lo harías—
—Yo te dije que no me iba a ir—
—Lo sé— sonrió un poco —No creí que iba a ser así—
—Que poca fe tienes—
—¿Me culpas?— dijo, ella rió
—¿Te puedo preguntar algo?—
—Claro que sí—
—¿Sienna sabía lo que haces?— preguntó y él asintió —¿Marcus también?—
—Por Marcus fue que se enteró—
—¿Él le dijo?—
—No se lo dijo exactamente, pero.. algo así— dijo —Él antes no estaba en los mejores pasos y Sienna se había enterado de eso y entonces él me mencionó a mi, porque yo sabía lo que él hacía y pues digamos que él también ya sabía que yo era el merodeador, y eso hizo que Sienna entonces empezara a preguntarme miles de cosas—
—¿Y le dijiste?—
—Ya lo sospechaba y también Marcus ya había abierto la bocota así que simplemente le dije— suspiró —Sólo que ella no lo tomó igual que tú y pues.. pasó lo qué pasó—
—¿Y estás seguro de que no eran nada?—
Él no pudo evitar reír un poco. —No éramos nada, pero salimos por un tiempo.. nada oficial—
—Nada oficial, pero te importaba mucho por lo visto—
—Sí— asintió —Fue alguien importante—
—¿Marcus y tú eran amigos?—
—Algo así—
—Y asumo que cuando Sienna murió dejaron de hablar— él asintió en respuesta —Qué mal—
—Pues si, pero ya da igual— se encogió de hombros —De todos modos no era muy confiable por así decirlo—
—Tiene cara— asintió dándole la razón
—Me daba miedo que él fuera a contarte algo, ¿sabes?— dijo, ella lo miró
—¿Por eso no querías que me pasara con él?— levantó una ceja
—Hey, no me culpes, yo no quería que te enteraras y muchísimo menos por boca de Marcus—
—De hecho, él me dijo que te creyera, lo de tu "trabajo"—
Miles bufó. —Claro, le conviene— rodó sus ojos —Igual le creíste a él—
—Okay, eso ya pasó— Alanis rodó sus ojos —Y no puedes hablar mucho porque él sí tenía razón, me estabas mintiendo—
—Auch, okay— la miró ofendido —Cambio de tema—
—Sí, eso pensé— se paró de la cama —Acompáñame a la cocina que tengo sed—
Ambos fueron a la cocina y Alanis primero tomó un poco de agua, pero los dos terminaron comiéndose un pedazo de flan que había en la nevera.
—¿Prefieres flan o tres leches?— preguntó ella
—No puedo elegir—
—Okay, ¿tres leches o tembleque?—
—Tres leches definitivamente— contestó
—¿Tres leches o flancocho?—
—Flancocho—
—¿Cómo te atreves?— lo miró con la boca abierta —¿Flancocho sobre tres leches?—
—Por supuesto— asintió
—Estás loco— negó con su cabeza —¿Flan o flancocho?—
—Flan, duh— cogió un poco del flan con la cuchara y se lo comió
—¿Flan de queso o de vainilla?—
—Queso, obviamente—
—Muy buena respuesta— asintió —¿Arroz con dulce o tembleque?—
—Arroz con dulce—
—Eres asqueroso, no puedo creerlo— hizo una mueca mientras se comía el último pedacito que quedaba del flan —¡Tiene pasas!—
—Las pasas son buenas—
—¡Asco! No puedo creerlo, esto es indignante—
—Es que el tembleque sabe más a coco que el arroz con dulce—
—¡Pero el tembleque es top, Miles! Va por encima del arroz con dulce—
—No tendremos esta discusión—
—Tienes razón porque no hay ninguna alternativa en donde tu opinión sea válida— dijo —Y me besas con la misma boca que te comes las pasas, Dios mío que horror—
—Eres tan dramática— se empezó a reír —Mañana te compro un tembleque para que te sientas mejor—
—Acepto eso— asintió, él rió
—Dame, yo lavo esto— cogió de la encimera el plato y las cucharas que usaron
—Gracias—
Miles se puso a lavar las cosas y Alanis sólo lo miraba, pensando en qué de verdad se había enamorado terrible de ese chico. Y le gustaba ese feeling porque sabía que Miles también se sentía así y a ella le gustaba mucho la relación entre ellos, estén o no juntos. Simplemente se llevan genial.
—¿Qué me ves?— la miró
—En lo lindo que te ves— se encogió de hombros
—¿Lavando trastes?— levantó una ceja y ella rió
—Definitivamente, esperancito— asintió
—Bueno saberlo— cerró la llave y luego se secó las manos —Tú no te quedas atrás, esperancita—
—¿Que me veo linda fregando?—
—Haciendo lo que sea, guapa— se acercó a dejar un corto beso en sus labios, ella sonrió un poco
Alanis no tardó en pasar sus brazos por el cuello del moreno y lo acercó a ella para besarlo de nuevo. Miles pasó sus brazos por su cintura y ella comenzó a caminar hacia atrás jalando a Miles de su camiseta sin romper el beso. Llegaron hasta su cuarto donde entraron casi tropezando y Alanis empujó la puerta con su mano para cerrarla antes de quitarle la camisa a Miles. Él dió unos pasos hacia atrás hasta quedar sentado en la cama y rápido se deshizo de los pantalones de Alanis antes de tomarla de los muslos y sentarla sobre él. Las manos de la chica rápido bajaron al pantalón de Miles para desabrocharlo. Al diablo el "tiempo" y al diablo los "baby steps".
—Espera..— la tomó de las manos —No traigo..-
—A la mierda, olvídalo—
Empujó a Miles de los hombros haciendo que se acostara en la cama y sus manos rápido desabrocharon el pantalón de él para luego bajarlo junto con su ropa interior. Ella no tardó en posicionarse sobre el miembro del chico y él colocó sus manos en las caderas de la contraria para por fin introducirse en su interior provocando que un gemido se les escapara a ambos. Miles le quitó la camiseta a Alanis y sus manos rápido se aferraron a los muslos de la chica cuando ella empezó a moverse lentamente sobre él.
Miles llevó sus manos a las caderas de la chica incitándole a que aumentara un poco la velocidad de sus movimientos y así lo hizo. Alanis dejó salir un gemido un poco alto y Miles se sentó tapando su boca con una de sus manos mientras la otra la estaba sosteniendo de la espalda. Los brazos de Alanis rodearon el cuello de Miles y entre los gemidos y los pequeños brinquitos de ella, lo llevaban a que cada vez estuviera más cerca de correrse por lo que la sostuvo de los muslos indicándole que fuera más lento, pero ella no cedió.
—Estoy demasiado cerca..— murmuró sobre sus labios a la vez que sus uñas apretaban la espalda de él sintiendo cómo cada vez se acercaba más a su orgasmo
—Dale, mami, vente— empezó a dejar besos por su cuello
Miles simplemente dejó que siguiera moviéndose como lo estaba haciendo y no pasó mucho cuando llegó a su clímax, seguido por Miles quien se volvió a acostar, Alanis quedando sobre su pecho ahora. Ambos cuerpos sudados y ambos con la respiración un poco agitada.
Cuando sus respiraciones se calmaron, Miles movió con cuidado a Alanis y la acostó a su lado.
—Creo que tenemos que ir a comprar..-
—Lo sé— suspiró ella un poco cansada —Vamos en la mañana, ¿si?— se acostó de lado para estar más cómoda
—Esos baby steps se fueron a la mierda—
—Pues si, ya qué diablos— se encogió de hombros y él rió
—Bueno, mucho duraron— ella no pudo evitar reír un poco ante el comentario —La tensión sexual era tanta que se podía cortar— simuló una tijera con sus dedos
—Ay por Dios, eres tan exagerado— le tiró una almohada en la cara —¡Y enfermo!—
—Un burro hablando de orejas, si la que me besó fuiste tú—
—Y tú que te dejas, tonto—
—Pues obvio, ¿cómo no?— rodó sus ojos —Y tonta eres tú que no sé porqué diablos esperaste tanto tiempo, Dios mío.. te traía unas ganas que no tienes ni idea—
—Ay Miles, Dios santo— le dio un empujón y él rió
—Debería irme, ¿qué hora es?— estiró su mano a la mesita de noche para coger su celular y ver la hora
—No, no te vayas— Alanis se pegó a él abrazándolo —Quédate— dejó un besito en su cuello antes de recostar su cabeza en su hombro
—Bueno, si me lo pides así, está bien— volvió a dejar el celular donde estaba y con su brazo rodeó el cuerpo de Alanis pegándola más a él —Hace tiempo no te tenía así—
—¿Desnuda en tus brazos?— Miles no pudo evitar reír por el comentario
—Bueno eso también, sí— asintió riendo mientras pasaba sus dedos por la espalda de ella —Pero no decía eso, me refería a tenerte así bien cerquita— dejó un beso en su cabeza —Y dormir juntos—
—Es verdad, hace tiempo no pasaba— levantó un poco su cabeza para mirarlo
—Puede pasar más seguido—
Ella rió. —No te emociones—
—Eres una aguafiestas— rodó sus ojos —Pero bien a gusto que estabas hace unos minutos, toda sonrojadita y también..-
—Ay ya, Dios santo— lo empujó y él sólo rió
—Te ves bien linda así—
—¿Así cómo, enfermo?—
—Así, sonrojada como estabas hace ratito— pasó su pulgar por una de sus mejillas
—Basta— rió empujando su mano —Ya duérmete— bostezó
...
(vamos a adelantar alv, quiero terminar)
* día después *
—¿Puedes avanzar?— Miles no paraba de apurar a Alanis, quién estaba terminando de amarrarse los tenis
—Relájate, tenemos 72 horas— se paró de la cama una vez había terminado y ambos salieron del cuarto
—Mientras más pronto mejor—
—Muy preocupado ahora, pero anoche sí que ni te importó venirte adentro— lo molestó, él rodó sus ojos
—No vi que tú te hayas quejado por eso—
Ella rió. —Mejor cállate—
—Ya, vámonos— la jaló del brazo
Salieron de casa de Alanis y primero se fueron a la farmacia para poder comprar la pastilla de la que tanto Miles ha estado hablando desde que desayunaron.
—Esta mierda— Miles le mostró la cajita a Alanis una vez ya había salido de la farmacia —Costó 50 dólares, ¿sabías eso?— se la dio —Acabo de gastar 50 dólares por una pastilla que ni tan siquiera tiene el 90% de efectividad—
—¿Terminaste con tu crisis?— Alanis lo miró
—No, no he terminado— rodó sus ojos —¿Cómo es posible que una cosa tan pequeña sea tan cara?—
Ella no pudo evitar reír. —Así es el mundo en el que vivimos—
—Es absurdo— pasó una mano por su rostro —Más vale que funcione porque te lo digo que voy y pido que me devuelvan el dinero—
—Tienes que relajarte—
—¿Cómo quieres que me relaje? Si mira que cara salió—
—Mejor vamos a comer a ver si te calmas— lo tomó del brazo
—Sí, vamos porque te toca pagar los hamburgers a ti— sonrió
Ella rodó sus ojos riendo. —Sí, lo sé, vamos—
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A/N:
No puedo creer que acabo de escribir esto.. Dios, pido perdón jsksjdks 🫣
Sorry por tardarme en actualizar 😭 por fin les traigo un capítulo y es uno largo así que espero que lo disfruten 🫶🏼 tómenlo como regalo por no actualizar seguido jsjsjs
Yo me voy a dormir, ya mismo son las 2 de la mañana JAJAJAJA así que me largo porque tengo sueño alv
Nos vemos en el próximo capítulo 😚

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