six || the ceremony alongside with frenemies









Al día siguiente sería la ceremonia donde reconocerían a Tregar Renking como el nuevo senador de Lothal. El evento se realizará dentro de un par de horas más por lo que Athleana estaba en su balcón meditando haciendo tiempo y en un intento concentrarse en rastrear a su mamá a ver si tenía éxito alguno.

Lamentablemente lo único que percibió fueron voces, específicamente voces de la población de Lothal. Como si lograra escuchar los pensamientos de los ciudadanos. Todo iba bien, hasta que esos pensamientos se volvieron antagónicos y todos se sentían angustiados y asustados, como si algo malo estuviera sucediendo.

Athleana quería salir de la meditación pero no podía, algo la seguía atrayendo a que buscase el motivo del peligro. No fue hasta que tuvo una borrosa visión en la que se veía como alguien intentaba asesinar a Tregar en plena ceremonia. Por lo que abrió los ojos de sopetón con la respiración acelerada.

Después, escuchó unos pasos aproximarse a ella reconociendo a la misma Padmé quien se acercó a Athleana—. Estás bien? Te ves un poco agitada y cansada —explica.

—Estoy bien, Padmé. Gracias.

—Acaso viste algo alarmante? —pregunta cuidadosamente.

La Jedi seguía procesando lo que fue su primera visión—. Admiré cómo querían asesinar a Tregar —explica— pero no me dejaba en claro quién o por qué. Él corre peligro —alerta a Padmé.

Ambas decidieron avisar al comandante Theoron de que aumentara la seguridad de la ceremonia para así estar todos listos ante cualquier situación. Luego de eso, Athleana mantuvo una conversación con la senadora mientras se arreglaban para el evento.

—Mencionaste que tu apellido era Jinn, correcto? —cuestiona Padmé a lo que la castaña asiente—. Acaso tienes alguna conexión con el maestro Qui-Gon Jinn?

La pregunta sorprendió a la caballero Jedi pues no esperaba que Padmé conociera de su padre—. Cómo sabes de él? —Athleana contradice.

Padmé sintió que anoche sostuvo una perfecta relación con la Jedi pues se la pasaron la mayor parte del tiempo platicando y riendo, por eso pensaba que quizá habían formado una especie de confianza entre ambas. Al parecer aquella pregunta hizo sentir a Athleana un poco incómoda—. Lo conocí años atrás. Me protegió cuando aún era reina de Naboo y debo reconocer que siempre fue muy gentil y amable en todo momento. También me ayudó a pelear por mi planeta sacrificando su vida al final —relata recordando los sucesos de hace ocho años.

Desconocía la historia y causa de la muerte de su padre. Obi-Wan jamás se atrevió a contársela a Athleana, quizá porque le traía dolorosos recuerdos de su viejo maestro. Aún así, se sentía enojada con el caballero Jedi ya que ella merecía saber esta información. Datos que la acercaban más a su padre motivándola aún más para seguir sus pasos.

Esto hace que Athleana se motive a revelarle a Padmé sobre su linaje—. Qui-Gon era mi padre. A pesar de que nunca tuve la oportunidad de conocerlo, todos me han dicho cosas maravillosas de él, diciendo que era uno de los mejores Jedi en aquellos entonces. Muy sabio e inteligente.

La senadora adopta una expresión de sorpresa en si rostro. Desconocía como los demás de la hija del maestro Jinn—. Ahora puedo asegurar que en definitiva eres igual a tu padre. El consejo Jedi y compañía tienen suerte de tenerte —halaga acompañada de una sonrisa dando paso a que la castaña decida contar más de su pasado a Padmé sellando la confianza entre ambas.

Finalizado el relato y una vez listas, se encaminaron a la ceremonia donde Tregar se encontraba muy arreglado dialogando con un chico que estaba vestido con un conjunto similar al de Tregar. Aquel detalle despertó curiosidad en Athleana debido a que el futuro senador se le notaba que conocía al chico regordete desde hace años.

La Jedi se disculpa con Padmé para acercarse a Tregar pero su camino es interceptado por el mismísimo Canciller Supremo de la galaxia—. Mi querida senadora Amidala, puedo notar que le encanta aliarse con los Jedi constantemente —resalta Sheev Palpatine mirando a Athleana.

La recién mencionada se sonroja levemente con discreción—. Es la nueva guardia personal de Tregar, caballero Jedi Athleana Jinn —presenta la senadora.

Athleana esboza una pequeña sonrisa para dar una decente impresión hacia el canciller—. Athleana Jinn. Un apellido conocido para mí —admite Palpatine.

—Lo sé, todos dicen lo mismo —adjunta la castaña.

—Eres relativa del maestro Qui-Gon Jinn? —se repite la pregunta a oídos de la Jedi.

—Es familia, sí —afirma sin dar más detalles.

Palpatine le regala una mirada satisfactoria—. No dudo que el nuevo senador de Lothal esté en buenas manos —complementa y con ello Athleana logra apartarse de los políticos para ir directo con Tregar.

Este seguía platicando con aquel chico de hace rato— Ah! Athleana, llegas justo a tiempo. Quiero que conozcas a mi hermano menor, Domus —introduce Tregar.

Ahora el reconocido Domus saluda a Athleana un poco distraído pero cortésmente. La Jedi le pide un momento a solas con el mayor de los Renking y el menor se va—. Tregar, el comandante Theoron te avisó de lo de mi...

Tregar interrumpe a Athleana colocando su mano en el hombro de la ojiazul—. No te preocupes, he sido avisado de tu visión. La seguridad ha sido aumentada y sea quien sea que intente asesinarme, no la tendrá fácil con mi nuevo guardaespaldas —afirma con la mirada puesta en ella.

—Me aseguraré que nada te pase, Tregar —promete Athleana responsable.

Con ello, la ceremonia da paso marchando normal haciendo que Athleana se sintiese extraña conforme pasaba el tiempo. Paseaba su vista a cada posible rincón perfecto donde se podría ocultar el asesino. No obstante, llegó el momento que nombraron a Tregar Renking como nuevo senador de Lothal y nada pasó.

Quizá la visión pudo ser uno de los muchos posibles futuros y dado al ser su primera visión resultó errónea. Hasta que los instintos de Athleana la hicieron observar hasta arriba frente a Tregar un disparo de una blaster. La Jedi hizo uso de sus habilidades para llegar a tiempo y bloquear ese disparo que iba justamente al pecho de Tregar. Los ciudadanos quedaron pasmados ante el ataque dentro del lugar.

—El asesino está arriba! Comandante Theoron, ordene a sus guardias hacer un perímetro rodeando el edificio bloqueado las salidas para emboscar al asesino en su fuga. Yo iré tras él —ordena Athleana y sale corriendo en la misma dirección que el asesino.

No le cuesta mucho alcanzarlo, teniendo un leve enfrentamiento los dos con la sorpresa de que la castaña pudo percibir que su oponente era sensible a la fuerza, aunque no puedo reconocer de quien se trataba por estar cubierto por una capa. Al final Athleana sale victoriosa avisando a todos que ha logrado retener al responsable.

Cuando lo desenmascaró, se dio cuenta que el responsable era un joven Lasat.



Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top