Abrió los ojos y vio a Doyoung a su lado con su teléfono. Frunció el ceño, no estaban en el sofá donde se había quedado dormido hace unas horas, estaban en una cama de dos plazas, uno acostado al lado del otro. No recordaba haber hecho nada con Doyoung, ni siquiera lo besó, solo se quedó dormido encima suyo como idiota. Así que no entendía cómo mierda llego a esa habitación, mucho menos a la cama.
No la reconoce, tampoco es como si haya estado muchas veces en esa casa; solo en un par de fiesta antes que esa.
Se frotó los ojos y giró en la cama hacía Doyoung.
— ¿Qué hacemos aquí? —Preguntó, su ceño aún fruncido.
— Taeyong, el chico que me gustaba y se estaba cogiendo a otro, me ayudó a traerte. Me dijo algo sobre que no sabía que me gustara montar a alfas dormidos — Comentó, rodando los ojos. A Jaehyun le gustó la idea—. Es un idiota. ¿Cómo es que siquiera me gustaba?
—No lo sé —Respondió Jaehyun, aunque Doyoung solo se hablaba a sí mismo.
—Lo gracioso es que el chico con el que folló lo ayudó a traerte aquí —Dijo, riendo después. Jaehyun también rió.
— ¿Y tú también ayudaste? —Preguntó Jaehyun. Doyoung lo miró con el ceño fruncido.
—No —Contestó, sonando ofendido—. Estaba ocupado leyendo mi fanfic.
Jaehyun sonrió de lado.
— ¿Te levantaste temprano para continuar leyendo tu fanfic? —Le preguntó Jaehyun con verdadera curiosidad, todavía sonriendo.
—No —De nuevo con su tono de ofendido —Ni siquiera dormí. Quería terminarlo.
—Oh —Exclamó, sorprendido. Estuvo a punto de reprender al omega, no podía pasar tanto tiempo sin dormir, eran las nueve de la mañana — ¿Y ya la terminaste?
—Ajá —Murmuró, asintiendo con la cabeza —Ahora necesitó un café, invítame uno —Le pidió, más bien ordenó.
Jaehyun le sonrió, asintiendo con la cabeza y cediendo encantado.
Caminaron un rato hasta el primer café que encontraron, no estaban en una zona céntrica y por eso no hallaron ningún lugar donde desayunar cerca. Mientras caminaban, hablaban, Jaehyun estaba encantando, aunque Doyoung no fuera un gran hablador.
Doyoung estudiaba letras modernas, le explicó, y habló un poco de los libros que tenía que leer para este semestre, sus ojos brillaban, Jaehyun espera conseguir algún día alguna reacción parecida pero que fuera por él. Le dijo que estaba en segundo y saltó, de la nada, hablándole sobre sus hermanas y hermano. Contándole cuantas tenía, como se llamaban y que le gustaba hacer cuando pasaba tiempo con ellas.
Estaba en cámara lenta, alargando las palabras y gestualizando lentamente. Cuando sonreía tardaba segundos, sus labios se curvaban con pereza.
Se quedaron varias calles en silencio, solo caminando uno al lado del otro. No era un silencio incómodo, sino uno tranquilo, que no te ponía nervioso.
— Estoy cansado — Murmuró Doyoung, Jaehyun giró a verlo —. Sino hablo hasta por las rodillas.
Jaehyun soltó una carcajada.
— ¿No se supone que se dice 'hasta los codos'? — Preguntó Jaehyun, divertido.
—Yo digo como quiero —Contestó, levantando la cabeza engreídamente. Jaehyun volvió a reír.
— ¿Sabías que eres mi alfa? —Le preguntó de repente Doyoung.
Estaban sentados en el café ya, Doyoung había pedido un café negro, junto a un muffin, mientras que Jaehyun solo un café cortado. Les acababan de traer sus pedidos cuando Doyoung soltó las palabras. La mesera los miró con el ceño levemente fruncido y se alejó con la bandeja.
—Lo sé — Contestó Jaehyun con una media sonrisa en sus labios. Levantó la taza con su mano para tomar un sorbo al terminar de hablar —Lo pude oler en ti.
Doyoung rió.
— Fuiste bastante raro al respecto —Comentó, una sonrisa en sus labios y sus cejas levantadas. Jaehyun rió.
—Lo fui — Contestó Jaehyun, todavía riendo—. Pensé que había sido por haber fumado flores.
— ¿Fumaste florcitas? —Preguntó Doyoung, su voz sonando como si hablara de un bebé o un osito. Jaehyun se rió y asintió — Dame.
Jaehyun miró hacia los lados, fijándose de que nadie escuchará su conversación. Doyoung rodó los ojos.
— Tengo en mi departamento —Contestó Jaehyun en un susurró. Doyoung volvió a rodar los ojos — Algún día puedes venir.
—Claro — Respondió alegremente Doyoung —Solo, supongo, te aviso que cuando fumo me pongo caliente.
— No tengo problema con ello —Sonrió lascivamente —. Yo te puedo enfriar luego.
Doyoung frunció el ceño levemente.
—Eso sonó horrible —Soltó burlón—. Tienes suerte de ser lindo.
Continuaron hablando; Jaehyun le comentó de su familia, era pequeña a comparación con la de Doyoung, solo teniendo una hermana, una mamá y un papá. Le contó que Yeji estaba trabajando en una biblioteca y que estudiaba moda.
Su mamá trabajaba como secretaria en la empresa de su papá (Doyoung sonrió lascivamente a eso, pensando que su papá había tenido de amante a su secretaria, pero Jaehyun le dijo, riendo, que se convirtió en su secretaria después de casados. Doyoung bufó, soltando un "eso es aburrido"). Y su papá, bueno, tenía una empresa chica, había estudiado economía en la universidad.
Doyoung también le contó unas cosas más sobre su familia; su mamá tenía un supermercado que atendía con sus hermanas, cuando él no estaba en la universidad, antes, o volvía en vacaciones también ayudaba. Yeri, la siguiente de sus hermanas, estudiaba maquillaje. Mientras que las demás seguían en la escuela.
Intercambiaron números de teléfono y después de una hora de haber terminado sus cafés y varios bostezos de parte de Doyoung, decidieron que debían irse (y Doyoung dormir). Pagaron y salieron juntos, hablaron de la dirección de cada uno para ver si podían caminar juntos y al parecer sí, vivían a un par de cuadras. Para diferentes lados, pero hasta allí, podían ir juntos.
Caminaron en silencio porque Doyoung estaba cansado y Jaehyun también, no acostumbrado a caminar tanto con pocas horas de sueño.
Llegaron a la esquina donde debían separarse y Doyoung continuó su camino en dirección a su departamento, sin siquiera saludar a Jaehyun.
— ¿No me darás ni un beso? —Preguntó, su voz lo suficiente alta para que Doyoung escuche.
— Ven aquí y lo hago — Contestó, un puchero en sus labios.
— Doyoung —Soltó Jaehyun, sonando divertido—. Estás en medio de la calle.
— Entonces ven y llévame a la otra vereda —Le dijo, rodando los ojos.
Jaehyun también rodó los ojos, pero hizo lo que le pidió y lo llevó de la mano hasta la otra vereda. En ella, tomó con su mano libre su cintura y acercándolo a su cuerpo, lo besó. Fue un beso perezoso y suave. Sus labios apenas moviéndose sobre los ajenos. Jaehyun apretaba con su mano la cintura de Doyoung; y Doyoung acercaba más a Jaehyun con sus manos rodeando su cuello.
Se separaron después de varios minutos, Doyoung soltando un suspiró y Jaehyun dejando rápidos y suaves besos sobre sus labios. Mi sabor y mi estación preferida en una persona, le susurró Jaehyun. Doyoung le sonrió amplió.
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