xᴠ. nadie siente la calidez
La incomodidad era palpable en aquel comedor redondo del hogar; en la mesa había una pizza junto con platos y un refresco. Los jóvenes que se encontraban sentados veían cómo la progenitora de Ximena recogía un trío de vasos y los dejaba en la mesa. Posterior a eso, se sentó y tomó una rebanada de la pizza.
━ ¿Qué esperan? Se va a enfriar, órale. Coman.
Algo intranquilos, ambos tomaron una rebanada y comenzaron a comer.
━ ¿Tienes novia, Memo?
Ximena estuvo a punto de atragantarse con su comida debido a la pregunta repentina de Lidia.
━ Eh... No, señora ━sus ojos se mantenían muy abiertos y sus mejillas rojas.
━ No me digas, señora. Háblame de tu, dime Lidia, cualquier amigo de Ameyalli es de la familia.
━ Ma... No me digas así ━de sus ojos brotaban la vergüenza que sentía.
━ Yo te engendré y te di ese nombre para que se usara.
Memo no sabía dónde poner la cara; estaba incómodo por la situación. Lidia se mantenía comiendo tranquila mientras ambos chicos no se miraban los rostros por la pena. Al terminar con la pizza, la mayor se retiró por unos minutos antes de que la azabache le hiciera mención al alto sobre subir a jugar. Lidia llegó con una aparente carpeta.
━ ¿Les gustaría ver fotos? Justo agregué una foto y se me hizo increíble idea enseñárselas.
El rostro de la chica era un poema; no entendía cómo su madre había entrado en confianza con él chico tímido.
━ Mira, Memito. Estos somos yo y el papá de Ameyalli en nuestra boda. ¿A que me veía hermosa?
━ S-sí, se parece a Ximena.
━ Bueno, es que la hicimos con mucho amor. Oh, mira esta, es Ameyalli de bebé; tenía unos hermosos cachetes.
El ambiente era muy surrealista para Ximena; nunca pensó en ver a Memo y su madre viendo fotos de ella y su familia. No sabía qué hacer, qué decir o cómo reaccionar; se quedó callada escuchando los relatos que su madre le decía a un atento Guillermo.
━ Esta foto es de Ameyalli cuando tenía 6; le encantaba ver la película de Ariel. Decía que cuando fuera mayor tendría un príncipe de ojos azules, yo creo que pronto conseguirá uno.
Memo, no entiendo, pero sintió como si la mirada de la mayor quisiera decirle algo. Miro a Ximena, quien llevaba rato sin mencionar ninguna palabra; solo estaba atenta a los relatos y las reacciones que él tuviera.
━ E-era solo una chiquilla ━se excusó sintiendo el par de azulinos ojos mirándole.
━ Sí, claro, como la vez que llegaste con el cabello mochado en la primaria ━pasó la siguiente página, era una pequeña Ximena con su melena mal cortada; tenía mechones largos y otros cortos. Memo soltó una risa al ver lo tierna que se veía en la foto.
━ Sí, ahí también era una chiquilla ━desvió la mirada, sintiendo como si estuvieran clavando miles de agujas en su espalda por los nervios.
━ ¡Ay! Mira esta, Memito. Es una foto de Ame en su cumple de hace dos años ━la chica abrió los ojos, no quería llegar a esa foto.
━ Ma... ━ya era tarde, Guillermo tenía su vista fija en la imagen.
━ Eh... Estás diferente ━sus grandes pestañas se alzaron del libro a la chica.
Estaba más que impresionado; su negro cabello que tenía a la altura de las costillas antes se mantenía por debajo de las caderas. Su vestimenta negra contrastaba con la colorida que ahora usaba, era un cambio bastante notable.
━ Y esta es de hace un año.
La fotografía que mostraba su madre era de una Ximena diferente a la primera imagen, pero algo parecida a la de ahora. Mantenía su melena a la altura de los hombros y los colores predominantes en su atuendo seguían siendo oscuros, pero no llegaban al negro, mientras que aquellas características pulseras aparecían. Pero algo había cambiado en esa imagen; no era físico. Su mirada castaña, a pesar de ser un color oscuro, se veía triste. Ella estaba triste.
━ Mamá... ━Palacios miró a la chica, estaba avergonzada.
━ Y bueno, esta ya es la última. Lo prometo.
Al cambiar la página, el castaño miró aquella fotografía familiar para él. Era nada más que la que Ximena se tomó junto con él; eran ambos en el álbum que su madre guardaba sobre la vida de Ameyalli. El chico sintió una extraña calidez, se sentía feliz de poder estar presente en la vida de la morocha.
━ ¿Tú tenías la foto? Con razón no la encontraba...
Antes de que la mayor se excusara, el tono de aquel teléfono de casa sonó. Rápidamente, Lidia salió del comedor para atender la llamada. Ximena le pidió a Memo que subieran a su cuarto; no quería que su progenitora le metiera en otro asunto embarazoso.
━ Lo siento, no sabía que ella iba a hacer eso ━se disculpó mientras tomaba asiento frente a aquel televisor━. Qué pena ━soltó un suspiro y se recostó en el suelo.
━ No te preocupes ━el chico imitó a Gómez y se recostó a su lado━. Me gustó saber un poco más de ti.
Ximena solo sonrió mientras veía su techo adornado por aquellas estrellas de plástico que brillaban en la oscuridad. Guillermo dirigió su mirada al mismo lugar; se sintió fascinado por cada faceta de ella, cada una de ellas era diferente. Esto solo hizo que su admiración y fascinación por la azabache aumentara, se sentía más cerca de ella.
━ Me alegra saber eso; sé que seguramente te preguntas por que cambié tanto... ━su mirada ahora fue a él━. Cuando entré a la prepa, yo vestía diferente... pero ya sabes cómo es la prepa y el culero del Diego... me miraban y se burlaban de mí... de cómo vestía y la música que me gusta; no es común que a una chava le guste este género. Entonces, pues, hace un año decidí cambiar mi tipo de ropa y ocultar más mis gustos por la música; quería encajar porque no tenía amigos y me sentía sola... Pero ahora creo que ya no me importa mucho lo que digan de mí y mis gustos. No necesite encajar para ser tu amiga ni la de ellos.
Su mirada nunca se dirigió a la del chico, solo miraba sus facciones, pero nunca sus ojos; sentía que si los miraba, algo en ella la haría soltar sus verdaderos sentimientos. Ahora ya entendía por qué llegó a enamorarse de él; era porque él la escuchaba, no la juzgaba, le hacía sentir querida. Jugeteo con sus pocas pulseras; que ahora poseía más, en concreto jugaba con la pulsera que compartía con Memo.
━ Ximena, si yo te hubiera conocido hace dos años, aun así sería tu amigo. Son tus gustos; si a todos nos gustaría lo mismo, nadie sería diferente.
━ Gracias...
━ ¿Por qué?
━ Por entenderme y ser quien eres.
La radio aún se mantenía prendida; la estación reproducía música tranquila, algo que coincidía con el ambiente de la habitación. Sus miradas se mantenían puestas en los ojos del otro; era como si aquellas miradas hablaran más que sus palabras.
Ximena ahora estaba sentada mientras se recargaba en sus codos, a diferencia del castaño, quien aún se encontraba acostado. La música de fondo era como una alabanza para que ella se aventurara a hacer algo más que darle un simple abrazo; los ojos azulinos del contrario brillaban ante la dulce mirada que me brindaba la morocha. Ambos corazones palpitaban rápidamente, resonando en sus tímpanos; el rubor en sus mejillas empezaba a brotar.
Las miradas de ambos bajaron desde sus pupilas hasta sus labios. Ximena lentamente comenzó a inclinarse hacia él con una sonrisa tímida; Memo no se quedó atrás y devolvió aquella misma sonrisa tímida. La cercanía cada vez era más corta. Ambos cerraron los ojos; Memo rápidamente se sintió nervioso, su rostro se sonrojó mientras sus palmas sudaban.
Pero algo cambió: la valentía de ella se desvaneció. Sus nervios aumentaron y su torpeza aumentó, pero no podía simplemente alejarse de él.
Palacios sintió un par de labios impactar en su mejilla cerca de la comisura de sus labios y, antes de hablar, aquella sensación cálida de un abrazo le hizo abrir los ojos. Las hebras oscuras del cabello de Gómez no le dejaron mirar su rostro sonrojado, pero sintió como su rostro se hundía en su pecho. Memo solamente le regresó aquel abrazo a la chica.
╰──────--NumberEight Notes─➢
¿Les gustó el cap? Quise darle más trama a la relación que tenían Memo y Ximena, al igual que quería que conocieran un poco más de ella.
Mi canal de difusión y demás redes están en el link de abajo, al igual que también están en mi bio.
https://linktr.ee/NumberEight8
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top