🍁Capítulo 15🍁
"Qué difícil es decidir cuando tu mente y tu corazón te pide a gritos
una última oportunidad"
Capítulo 15: Cláusulas--parte 1
"Que te hace pensar, qué en esos dos años no se pueden enamorar"
Aquellas palabras aún no salían de su mente.
"Realmente no era una opción, aceptar aquella propuesta".
Negó la cabeza
Lo que debía hacer ahora era encontrar una solución y saber toda la verdad, que su padre no le quería decir.
Solo había una persona que le podría aclarar todo eso.
Tomo su móvil de la pequeña mesita y busco entre sus primeros contactos el nombre de su amigo.
Timbro por unos segundos y escucho su voz.
-Hola, preciosa
-¿Puedes venir?--le cuestiono con una voz débil.
-sí, ¿pero qué paso? ---le contesto al escuchar ese tono, diferente al brillante que tenía su amiga.
-Solo ven ...----lepidio con esa voz entrecortada que preocupo a su amigo.
-Entiendo---respondió y resoplo----en una hora estaré ahí.
Dijo mientras Rin corto la llamada.
"Ahora solo quedaba esperar"
. -. -. -.
No pasó tanto tiempo para que la puerta de su apartamento fuera tocado, y que Ayame qué se encontraba a su lado viendo televisión, abriera.
Vio como Hiroshi ingreso y la observó pidiendo una explicación de lo que sucedía.
-Hiroshi--escucho, su nombre ser nombrado por su querida amiga.
Cuando la vio, sintió como su corazón se rompía al verla en aquel estado.
"Acaso le había sucedido algo", pensó molesto. Mientras miraba a Ayame, pidiéndole una explicación.
La joven pelirroja, solo negó con la cabeza.
Algo asustado se acercó a ella y se sentó a su lado.
-¿que sucede Rin te sientes mal? - cuestionó el hombre, mientras la examinaba y buscaba la razón de su dolor.
Ella solo lo miró seriamente.
-¿quiero toda la verdad? - le pidió.
Hiroshi algo confundido, solo la miro tratando entender lo que sucedía.
-sobre mi papá - - dijo por último al ver el nerviosismo del joven, al no saber qué decir.
-Rin.... - - el joven quiso negar, tratando de esquivar aquella pregunta que había jurado guardar secreto.
-Ayer los oí - - confesó la joven.
Él solo se quedó quieto al escuchar aquello.
-¿por favor? - le pidió mientras sentía con se cortaba su voz.
"Qué iba a hacer ahora" se preguntó por unos segundos, "había prometido al señor Lemaire, qué no le diría nada a Rin" se ajustó los lentes en un gesto de nerviosismo, al contestar.
-Rin, yo.. ---dijo nervioso, mientras la miraba a sus ojos y veía esa súplica en su mirada.
Algo que sin duda desde que era una niña nunca le pudo negar.
-Hace unas semanas... - - habló calmadamente, sabiendo que desde ahora iba a romper su promesa con su maestro o al que quería como un segundo padre. - encontré a tu padre muy mal en su oficina, en aquel momento cuando ingrese me pidió que le entregará sus medicamentos.
Lo vi muy mal, que iba a llamar a una ambulancia, pero él me lo prohibió. Indicando que pronto se sentiría mejor.
Quise rechazar aquella idea, pero un momento después lo vi más calmado.---suspiro un momento mientras recordaba- - Quise, preguntarle lo que sucedía y él solo dijo que estaba bien y que no debía preocuparme. En ese momento, quise seguir preguntando. Pero su secretario, había llegado, para informarnos qué los accionistas ya nos esperaban en el auditorio de la empresa.
Esa tarde tuvimos una reunión muy acalorada con esos hombres, por las fuertes bajas en ventas qué estaban teniendo la compañía --dijo muy molesto mientras contaba lo sucedido - - Querían que tu padre vendiera sus acciones de la empresa a Taiki Yong, un joven prodigio de ya familia Yong y que este tomase el puesto de tu padre, porque lo creen ineficiente.
-pero él no...
-es cierto, él no venderá la empresa que con tanto trabajo puso con tu madre y en el que lleva muchos recuerdos con ella.
-Tomaré el puesto de mi padre - - - dijo fuerte y claro.
-eso es lo que quiere tu padre, pero esas bestias no te dejaran - - - dijo algo resignado - - - en estas semanas que estuve trabajando encontré muchas irregularidades en la empresa de tu padre. Por eso me había puesto a investigarlos, pero a pesar de lo que he encontrado aún no tengo pruebas de sus fechorías. - - contó el hombre mientras tomaba su mano - - hace una semana, encontré algo que podría funcionar, pero tu padre me ordenó que no investigará nada y que no me metiera en ese asunto.
Estaba tan molesto por la descabellada idea de tu padre de dejarlos inmunes, qué tu padre me dijo que lo sabía y que era mejor no meterse en ese asunto, porque seríamos los más perjudicados.
Quise entender, pero me mostró algunas cartillas aún poco agradables, me dediqué a buscar pruebas de lo sucedido, pero están limpios. Tu padre ya me había dicho que no encontraría nada y así fue.
Ayer qué estaba en la mansión organizando todo para la siguiente reunión, encontré en uno de los documentos, el certificado de tu padre. - - - soltó por último temiendo lo que diría después.
Ella lo miró y le pidió que prosiguiera.
-tiene Cáncer - - soltó y la tomó de su mano--está en fase terminal.
-cuanto tiempo le queda. - - cuestionó mientras sentía sus lágrimas rozar sus mejillas.
- por lo que dice tu padre, menos de medio año si no sigue el tratamiento y hay posibilidad de un año, si sigue con las quimioterapias.
Escuchar aquellas palabras rompieron su corazón, ocasionando que pusiera sus pies encima del sofá y se acurruca entre ellos, intentando calmar la angustia y desesperación qué sentía en ese momento.
Hiroshi solo se acercó y se quedó por un momento abrazándole, intentando calamar aquel dolor.
-Rin, si yo pudiera...
-Contesto mientras sentía como las palabras se quedaban en su garganta.
Hiroshi sabía que sí en sus manos estaría haría todo lo posible, para calmar la tristeza de su joven amiga,y sacar una hermosa sonrisa que tanto la caracterizaba.
En ese momento el joven solo sintió una enorme frustración por no poder salvar a su maestro.
En ese momento sólo se sentó a su lado y pensó en sus deseos.
-Yo te apoyare en lo que decidas - - - Susurro, mientras la veía levantar la mirada y observarlo.
. -. -. -.
Las horas pasaron y sintió la suave brisa de la tarde que empezaba a colarse por su ventana.
Aún no salía de la conmoción de aquella verdad.
Sus ojos, que aún se mantenían cerrados, se abrieron para ver el reloj de su cuarto.
Se levantó un momento para alistarse, Cuando escucho el sonido de la puerta.
"Debía ser Ayame, que se encontraba desde hace unas horas en la cocina de su departamento" --Sí.
-Rin ---dijo con esa voz emocionada, qué caracterizaba a su amiga ---te buscan ---le comunico
"Debía ser su amigo que después de una llamada importante esa mañana le había prometido volver"
Se levantó de su cama, con la poca fuerza que aún tenía.
"le había dicho que no era necesario, pero parece que no le había hecho caso" .
Busco entre su armario algún abrigo y se lo puso para salir rápidamente de su habitación.
Cuando abrió la puerta de madera , vio la gran sonrisa su amiga Ayame mientras se metía a su cuarto y le susurraba.-"suerte"
"¿Qué es lo que la tenía tan feliz?", se cuestionó mientras avanzaba por el pequeño pasadizo que la guiaba a su sala.
Lo que menos se esperaba era verlo ahí a él.
-¡Sesshomaru!---menciono sus labios, intentando procesar a la persona que estaba en su sala.
Sesshomaru solo la miro y la examino de pies a cabeza.
Ella, algo nerviosa, quiso escaparse de su mirada y desaparecer de aquel lugar.
-he venido a conversar sobre lo de ayer - - soltó este sin anestesia mientras Rin solo lo miraba y trataba de comprender sus palabras y mientras reaccionaba.
-creo.... que ya le había dado una respuesta - - contesto, la mujer algo sorprendida de su insistencia.
Sesshomaru con audacia se levantó y se puso delante de ella y la observó fijamente.
En ese momento Rin pudo sentir aquellos ojos que la examinaban y la dejaban sin palabras.
Era en ese momento que podía ver como aquel hombre alto la hacía sentir tan pequeña.
-¿qué es lo que deseas, para que aceptes? - - - le respondió con esa barítona voz.
Rin qué se quedó perpleja ante esa pregunta, solo sintió como la velocidad de aquel órgano qué estaba en su pecho se movía, por el nerviosismo de tenerlo tan cerca.
Levanto la vista y se encontró con aquellos dorados, qué la hicieron dudar.
"Acepta"
Escucho aquellas palabras en su mente y la idea descabellada de su amiga empezaba adentrarse a su cabeza.
"Y si aquella fuera la solución "se dijo mientras intentaba pensar en las palabras de su padre y lo dicho por su amigo.
-Yo... Acepto.
Continuará...
Hola,¿Cómo están? Espero que bien, aquí les dejo un capítulo más. Si me alcanzó tiempo hoy, termino el siguiente.
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