🍁Capítulo 14🍁

Capítulo 14:

-Esta era la última vez, que le haría caso a su padre sobre alguna cita a ciegas.--pensó mientras  suspiraba e ingresaba a la enorme mansion en la que vivía su padre.

Realmente estaba tan  agotada qué sólo quería ir a su departamento y no salir por un largo tiempo.

Ahora solo quedaba ingresar a aquella mansion e informale a su padre, qué no se le ocurriese concertar una nueva cita a ciegas.
Estaba por tocar el timbre de la mansión, cuando se dio cuenta que esta se encontraba abierta.
Así que sin dudarlo tanto tomo la manija de la puerta principal e ingresó a la enorme mansion en la que había vivido toda su infancia.
A paso lento se dirigió al estudio, donde probablemente esté se encontraría, y con delicadeza tomobla manija de ese salón.
Cuando oyó la  fuerte voz de su amigo y su padre en la oficina.
-enserio, piensa ocultarselo-- lo escucho reclamar al joven pelinegro qué tenía como amigo.

Vio como su padre suspiraba lentamente y mientras tomaba el hombro e este le contestaba.
-No quiero verla sufrir,---declaró el mayor, mientras Rin solo se quedaba escuchando aquella conversación que parecía agitada entre ambas personas - - - cuando yo... - - - escucho la voz debil y agobiada de su progenitor mientras se dirigía hacia si escritorio y sacaba una carpeta de este.
-y cree que esta será la  solución... - - le contesto, el joven mientras lo miraba y este le extendía aquella carpeta.
Asashi qué intentaba entender, mejor las razones de su jefe tomo la carpeta y leyó lo que estaba escrito en ese contrato.
-si alguien llega a saber de mi enfermedad - habló mientras se acercaba al gran ventanal de su oficina - - - harán todo lo posible, para que renuncie y para que Rin no tome mi puesto - - - contó con tristeza - - temo mucho que la lastimen. - - - dijo molesto mientras,enpuñaba sus manos por la frustración  - - esos buitres.
-pero....
-tu los conoces bien Asashi y sabes que son capaces de... . - - - le dijo mientras sentí aquella opresión en su pecho.  Mientras el joven solo escuchaba callado .
-lo se... - - - contesto el frustrado joven - - - pero de todos modos, creo que Rin debería saberlo---comento, tratando de hacer cambiar de opinión al mayor.
-¡No!, eso solo la lastimaría desde ahora,-contradijo, pensando en su hija algo triste - - Solo quiero verla feliz y no agobiada por mi enfermedad.
-Rin podrá... - - - quiso refutar el joven, pero la mirada de su jefe  le indicaba qué no cambiaría de opinión.
-se que lo es - - - dijo con orgullo el hombre - - se que Rin es capaz de todo lo que se proponga, pero ellos no lo veran así y haran lo posible para lastimarla.
-¿entonces, que es lo que piensa hacer? - - cuestionó.

-es por eso que necesito algún aliado, para qué la apoye, cuando yo no esté.
-No se preocupe yo la apoyare--se ofreció el joven.
-Se que lo harás, pero... - - se quedo callado, haciéndole entender con su silencio, que no sería suficiente.

-esa es la razón de las citas a ciegas - - - inquirio el joven, mientras lo miraba.

-la persona, qué este a su lado debe tener suficiente poder para apoyarla. - - dijo el hombre mayor al joven Asashi, qué de alguna forma termino rompiendo su corazón.
Lemaire sabía perfectamente que Asashi estaba enamorado de Rin, pero también sabía que para su hija, el  siempre sería como un hermano y que no sería capaz de verlo de otra manera.
-entiendo... - - - Solo lo escucho decir, mientras se acomodaba sus lentes.
-Gracias-- le agradeció el mayor, por guardar su secreto.
-¿cuanto tiempo le queda?--lo escucho cuestionar por último.
-Menos de un año-- soltó por último el mayor Lemaire con tristeza.

Pero lo que menos esperaba el señor Lemaire, es que Rin escuchara todo eso.
En ese momento solo quería ir a reclamarle por todo esto, pero su corazón herido decidió callar y hacer la voluntad de su padre, aun cuando sentía como su cabeza retumbaba con aquella noticia.

. _. _. _.
Realmente no recordaba, nisiquiera comk había llegado a su habitación. Solo el hecho de que había estado llorando por sentirse impotente frente a todo esta situación.

"No quería perder a su padre"-se había repetido una y mil veces mientras lloraba - "no quería estar sola" - - lloro toda la noche, aquel día.
"menos de un año" aquellas palabras dichas por su padre  aún resonaban en su cabeza.

. -. -. _. _

Sus ojos vilumbraban el anochecer desde aquella oficina, mientras miraba al horizonte y tomaba un pequeña copa de champán.
Estaba perdido y el tiempo se le iba, sabía que tarde o temprano, su madre  vendría y tendría que cumplir su parte del aquel contrato.

Realmente había pensado que aquella chica aceptaría, cuando la vio entrar por la puerta de aquella pequeña sala.
Pero luego de unos momentos había terminado decepcionando, al darse cuenta que ella no era su cita.
En aquel momento había sentido un dejavu  con el rostro de la joven, como si ya antes la había visto y al estarlo pensado por un largo momento recordó, qué realmente era la tercera vez que la veía.

Recordaba que hace años la había visto observándolo cuando estaba aún se encontraba en la preparatoria, jugando basquetball. Sus ojos eran tan bonitos que siempre le había llamado la atención.

Después recordó qué había vuelto a ver aquellos ojos, como una imagen borrosa aquella noche donde había sido fotografiado con aquella chica.  

No fue difícil dar con su nombre, puesto que Sara le había reclamado por estar en una cita con Rin Lemaire, como si el le perteneciera.
"Tonterias", pensó al ver la furia de esa mujer,a la que no estaba dispuesto a volver a ver.

Ahora con toda esta información, no había dudas que ella fue la de esa noche;puesto qué también toda la información concordaba con las características de ella.

. -. -. -
El brillo de la mañana la hizo levantar y abrir aquellos párpados qué se encontraban hinchados.
Había estado llorando toda la noche por aquella noticia, y había tratado de buscar algún método qué ayudará a su padre en su recuperación.
Quería ir a reclamarle por todo sus mentiras, pero no lo había hecho porque no quería agobiarlo.
Si el quería que salga a más citas, lo haría y le mostraría una sonrisa. También pasaría tiempo con el y buscaría hasta la última alternativa para salvarlo.
Estaba por levantarse después del horrible día, pero la puerta fue abierta por su mejor amiga.
-Rin - - - la escucho gritar animada la pelirroja.
-cuenta y exagera? - - le cuestionó, pidiendo una explicación de lo que sucedió el día anterior.
Rin solo suspiro y se sentó en el gran sofá de la sala, pidiendo a su amiga que se sentará a su lado.

Un momento después, la pelirroja estaba atónita de todas las emociones que había vivido su amiga, mientras la abrazaba.
-por que no me llamaste? - - le reclamo la joven al ver que aún estaba triste su amiga.
-Necesitaba estar sola y pensar. - - confesó la joven, con tristeza.
-No se que hacer en estos momentos - - - confesó, con tristeza.
-Dijiste que tu padre, quiere que te comprometas con alguien no.
-No!--respondió tratando de negar aquella pregunta.
-entonces para que quieres, qué tengas citas a ciegas, dime? - - - le cuestionó mientras la mirada, ella solo se cayó - ahí esta tu solución - - - le dijo.
-¿qué cosa?
_Sesshomaru
-¿qué tiene que ver en todo esto?
-Acaso no te pidió, qué te casaras con él. - - - le contesto.
-esta loca! - - - cuestionó impresionada al escuchar la descabellada idea de su mejor amiga.
-miralo así Rin, todo lo que necesitas es un matrimonio, por contrato - - dijo la entususiasta pelirroja segura de su idea.
-qué tonterías dices---le contesto nerviosa a la loca idea de su amiga , en estos momentos Ayame - - - respondió algo molesta a la pregunta de su amiga.
-es la solución, necesaria para satisfacer la idea de tu padre y para obtener un aliado poderoso.

-pero...

-además, estarás casada con tu amor platónico - - le recordó.

-es por eso, que no puedo aceptar.

-¿por que?

-porque, siento que será la qué más pierda cuando nos divorciemos. - - - dijo con un dolor en el corazón, puesto aunque lo quisiera negar aún le seguía gustando mucho y sabía que al aceptar aquella propuesta, lo que menos tendría sería una relación amorosa.

-y que te hace pensar que en esos dos años, no se podrían enamorar---cuestionó la Optimista pelirroja.
. -. -.
La maldita resaca de la noche anterior le había provocado un dolor de cabeza y recordó qué no tenía tiempo.
-Jacken, dame la dirección de Rin Lemaire - - ordenó ni bien vio entrar a su subordinado por la puerta.

Continuará....

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