🍁CAPITULO 10🍁

Cap. 10:Tacitas de café (parte 2)

Destino o Casualidad

"Casualidad o Destino no sé, pero te conocí por algo, llegaste cuando menos lo esperaba, pero llegaste cuando más te necesitaba"

Algo frustrado cubrió sus rostros con sus manos y se levantó del sofá de su oficina en el que prácticamente había dormido la noche anterior, por el arduo trabajo que estaba haciendo para salvar su empresa.

Se levantó y estiró por un momento y miró su reloj casi ya eran las 7:00 de la mañana, luego se acercó a su escritorio y sacó su libreta, tomó el portafolio que le había dejado su secretario, en el que se encontraba el horario de sus citas.

Algo llamó su atención y lo hizo fruncir las cejas, y fue el nombre de su cita de las 10:00 de la mañana.

"Sara Asano" el nombre de su próxima cita y su posible futura esposa. 

Hace un par de días le había pedido a su secretario información sobre esta mujer y hace un día este le había entregado un informe sobre ella.

"Jacken la había descrito como una mujer arrogante y algo ambiciosa, que por obtener algo de dinero estaría dispuesta a aceptar la propuesta de convertirse en su esposa rápidamente. Después de todo le había contado que, según algunos informes bancarios; su familia estaba a punto de quebrar por los malos hábitos de su padre y su hermano.

Abrió el portafolio y corroboró toda la información que ya.

"25 años...", "femenino, nacionalidad Sueca Alemana, hija primogénita del grupo Tecnológico MA, cabello castaños, ojos cafés, delgada, modelo y otras cosas".

Quiso saber cómo era la dichosa mujer con la que firmaría aquel matrimonio contractual. Cuando el timbre de su molesto celular lo interrumpió, provocando que terminara poniendo el portafolios a un lado; para revisarlo.

El solo ver el nombre de su madre, provocó que suspirara profundamente de resignación; Pensó que en cualquier otro momento aquella llamada la evitaría o no contestaría, pero en estas circunstancias sería para que en unas horas se apareciera en su empresa.
-cachorro, acaso no pensabas contestar---reclamo con un tono de ironía, que sabía que molestaba a su hijo.
-¿Qué es lo que quieres? - -cuestiono molesto, esperando a que le dijera rápidamente el motivo de su llamada para luego colgarle.
Sabía perfectamente cómo era su madre, la gran "Irasue" una mujer que solo hablaba de negocios y que nunca llamaría solo para ver cómo se encontraba.

En estos momentos de su vida solo había una razón para que su madre lo llamara y era para hablar sobre el préstamo o sobre alguna forma para acorralarlo.
-Hay cachorro... - - - musito la bella mujer con una voz lastimera, mientras buscaba acabar con la poca paciencia que tenía su hijo.
-Habla Irasue, que es lo que quieres.

-pues en unas dos semanas te he conseguido una cita con una buena mujer...

-Tonterías, ya tengo una cita con alguien.

- ¿Cómo es eso? ----quería preguntar más, cuando Sesshomaru corto la llamada.

Lo que menos quería era contarle sobre sus planes a su madre, porque sabía que interferiría y haría todo lo posible para arruinarlos.

"Su madre solo lo veía como una moneda de cambios "pensó, después de todo solo fue un negocio tenerlo. Puesto que cuando él nació, rápidamente busco la forma de divorciarse de su padre y de sacarle dinero.

***

Casi era la hora pactada, cuando salió de su oficina y subió al automóvil negro donde Jacken, lo esperaba.

El hombrecillo al verlo lo saludo parcamente mientras prendía el auto y manejaba al centro de la ciudad.

Unos minutos pasaron cuando lo vio estacionar el auto en la frentera de una pequeña cafetería.

-Destinos Cruzados-"Era algo peculiar y tonto el nombre que tenía", pensó antes de ingresar al rústico lugar.

Cuando entró un grupo de mujeres uniformadas se le acercaron para ofrecerle una mesa.

Sesshomaru que no estaba acostumbrado al bullicio del lugar, pidió que le dieran una sala apate y alejada.

Una de las camareras amablemente los dirigió a uno de los salones que se encontraba al fondo del establecimiento.

Se sentó en una de las mesas blancas vacías del lugar y desde ahí observó los grandes ventanales de aquel edificio que le mostraban los bellos jardines llenos de rosas del lugar.

Era una cafetería antigua y tradicional pero con una excelente vista.

Jacken que lo acompañaba, se paró a su lado y encargó a una de la joven mesera que no permitiera el paso a nadie a la zona que se encontraban.

La muchacha, algo avergonzada que miraba a su jefe, solo asintió y se fue del lugar.

Algunas curiosas camareras parecían observar desde lejos esperando a que algo sucediera, después de todo no sé veía a hombres tan guapos todos los días.

Sesshomaru en un momento le indico a Jacken a que trajera un café y un periódico para pasar el rato, mientras su acompañante llegaba.

-Oye muchacha, tráele un café negro y un periódico a mi jefe--hablo Jacken en voz alta a la joven meseras que se encargaba de atenderlos, cuando la joven estaba por irse le indico algo más —en un rato vendrá una chica de pelo castaño para una cita con mi jefe, espero que la deje ingresar rápidamente — aviso velozmente el asistente, mientras tomaba su teléfono que se encontraba sonando. 

"Una mujer vendrá dentro de un momento, cabellos cafés. Déjala pasar, inmediatamente". Repitió mentalmente la mesera mientras se retiraba del pequeño salón en que se encontraba el guapo peli plata, que parecía un modelo de revista.

***

-Jefecito...—escucho hablar ansiosamente a su secretario, mientras colgaba su teléfono.

Sesshomaru lo observo silenciosamente, esperando a que su secretario hablara.

-Mi contacto me avisa que ya tiene información, sobre aquella mujer que salió en grabación.---confesó rápidamente mientras se agachaba y le mostraba su teléfono —en unos momentos se lo enviaré para que lo revise.

Sesshomaru solo asintió con la cabeza y siguió con su lectura.

Los minutos pasaban y aún no llegaba su cita. Miró su reloj de mano nuevamente y se dio cuenta de que ya había pasado casi una hora desde que se encontraba ahí. 

No esperaba que aquella mujer tuviera la desfachatez de hacerlo esperar de esa manera. En su mente dio un ultimátum de 5 minutos para que llegara o terminaría yéndose del lugar.

Realmente en estos momentos empezaba a arrepentirse, de haberle hecho caso a Kirinmaru con esa tonta idea.

Jacken que se encontraba a su lado, observo como su jefe a cada momento parecía irritarse más por la situación y como parecía querer destrozar todo a su alrededor.

Sabía que si aquella mujercita no llegaba rápidamente, él sufriría las consecuencias.

"Donde maldita sea, estaba esa mujer "maldijo en su mente mientras miraba la entrada de ese lugar esperando a que llegara, "que se cree para hacer esperar al amo bonito".

Un momento después, Sesshomaru con la mirada le indicó a Jacken que alistara todo para irse de aquel lugar.

Su secretario, que entendió aquel gesto. Salió rápidamente de la cafetería para dirigirse al estacionamiento.

 Sesshomaru permaneció por un momento en ese lugar leyendo el periódico, antes de irse.

 Cuando estaba por terminar, oyó el consistente eco de unos tacones acercándose.

"Acaso era ella", pensó mientras bajaba el gran periódico y dirigía sus ojos a observar a su acompañante.

Ella parecía agacharse y disculparse por la torpeza de haberle hecho perder el tiempo, mientras sus ojos como imanes la examinaban.

 Era pequeña, con unos bonitos ojos chocolates y un largo cabello castaño. Llevaba un vestido hasta la rodilla que le ajustaba perfectamente a su curvilíneo cuerpo a la perfección. También llevaba unos tacones altos que estilizaba sus largas piernas y que la hacían verse un poco más alta.

Por alguna razón la furia que sintió por su tardanza pareció desaparecer al verla ahí parada.

-Sara Asano---la llamó por su nombre mientras, ella parecía verlo sorprendida y con algo de asombro en su mirada.

Hola, ¿cómo les va? Espero que esté bien.


Si se habían dado cuenta, la mesera se confundió de persona y termino llevándolos a una cita a Sesshomaru con Rin. Será una cosa de destino o una casualidad.

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