Capitulo 2 ||Medio millón de dólares.
Sexo explícito.
Podés saltarlo, y esperar el otro
no hay pierde en la historia
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Quitándo poco a poco los botones del uniforme... Hasta descubrir por completo la parte de mis senos aún cubriertos por el brasier pude notar como entre la poca luz del cielo, el hombre me miraba con lujuria.
Poniendo los brazos a los lados en espera de terminar,alcanzó mi mano jalandome hacia unos centímetros quedando al frente de el sentado.
— Dijiste mirar más no Tocar. —dije al jalonear mi mano de la suya.
— Ten. —extendió su mano con el fajo de billetes que prometió—. Quítate lo que falta.
Se refería al brasier, mire a los lados aguantando la pena que esto provocaba aunque no estaba cometiendo nada malo con enseñar pero eso no quería decir que no me sintiera usada como muñeca.
—Te lo quitas o te largas con la misma vergüenza que sientes ahora solo que con unas esposas en las manos, yo en tu lugar las usó quitándo lo que te hace falta. —dijo.
Maldito, quiero golpear su estúpida cara.
Tome el dinero, y metiéndolo en las bolsas del uniforme caído en mis piernas, buscando el broche del brasier, salto al retirarlo poco a poco hasta que cayó al suelo dejándome expuesta ante su mirada lasciva. Dentro de mi sabía que pensamientos tenía acerca de ellos.
Cerré los ojos apurando el tiempo para dejar que estuviera satisfecho e irme de la habitación a esconderme en cualquier armario. De pronto sentí como sus manos se posaron en mi vientre yendo hacia arriba de ellos, me dió un síntoma de alarma al sentir los fríos que eran.
—No. —quite sus manos de mi cuerpo.
—Ay por favor. —añadió en un tono muy engreído y bufón.—. Si ya llegaste a este punto, que cosas no harías por dinero.
Tenía razón, por un fajo de billetes me quite el brasier sin tanta resistencia, aunque era necesidad no puteria.
Sus manos llegan a mis senos, dibuja el inicio con sus dedos hasta llegar al pezón lo acaricia hasta dejarlo duro y parado, después sus palmas los toma llenando por completa está, los masejea y magrea a su antojó y yo solo cierro los ojos mirando hacia arriba deseando que terminé pero sigue haciendo ese tipo de movimiento por varios segundos.
Un ronco gemido se escucha por la habítacion, ¿es mío? Inconscientemente jadee cuando sentí como su boca se posiciona en uno de ellos sin dejar al otro sólo... Su boca llena todo el pezón moviendo su le gua sobre la cosita dura y un rasguño con sus dientes a la vez que succiona como biberón yendo uno del otro viceversa dejando mi seno lleno de su saliva y sensible.
Por dentro me siento más intranquila de cómo está en ellos, abro la boca queríendo tragar aire o buscando alguna explicación del porque me estoy excitando al tacto húmedo de su boca.
Muerdo los labios cuando el aumenta el ritmo de chupadas, aguanto contraer el estómago con las respiraciónes agitadas, mientras siento como mi calzon se está húmedeciendo y goteando junto al corazón acelerado cada que no puedo dejar escapar algún jadeo por su culpa, en cambio el deja salir varios jadeos y el sonido de su saliva al besar y chupar se hace muy marcado en el eco de la habitación.
Se aparta de mi dejándo un gemido a flor de piel cuando bajo la cabeza a el, encontrando su rostro elevado hacia mi cara. Me esta mirando y el como me excito por lo que me está haciendo.
Sonríe en el medio y se tumba en la cama sostenido con sus codos, luce muy triunfador, al retirarse tapo mis senos con los brazos.
—¿Y cuánto me cobras si te dejas follar?
Aunque estaba más que expuesta, su pregunta me dejó sorprendida ante su normalidad que lo dijo.
—No, eso no. —tomo las puntas del uniforme subiendo por mi cuerpo tapándome con el.
—Se mi puta está noche y todo ese dinero es tuyo.
Mire el dinero del buró y también el que estaba sobre la cama. Por un segundo lo pensé pero también me negué a esa parte.
—¿Cuánto dinero es? —esa fue mi negación.
—Medio millón de dólares.
Abrí lo ojos sorprendida al oir la cantidad, no eran pesos no yenes si no dólares de color verde y en moneda de cien mil grandes.
—Que te gustó ¿verdad? Serán tuyo si dejas que me hunda en tu vagina.
Palmeo sobre la cama aún lado suyo. Cedi y camine a el sentándome en la cama, se levanta de la cama y posándose enfrente mio, tomo mis rodillas y abriendo las piernas para el, quiero cerrarlas pero pone presión y las abre totalmente sacándome un jadeó de miedo cuando deja caer su mano sobre ella.
Se inclina sobre mi, con los codos puestos sobre las sábanas,quedando se frente mirándonos, por más vergüenza que tenga no planeo desviarle la mirada, mete sus manos por debajo del uniforme que seguía cubriendo esa parte, deslizando por mis piernas hasta mi intimidad y dónde el borde mis bragas, las toma y comienza a bajarlas hasta mis piernas, llega a las rodillas y se levanta de la cama sigue llevando ese pedazo de tela al suelo donde las tira dobladas.
Se sienta sobre sus rodillas abriendo su pantalón, está vez si desvio la mirada hacia un lado de la cama, estaba nerviosa por qué no quería sentir esa sensación que antes al estar desnuda sobre la cama en una posición comprometedora con un hombre, se escucha su sonido de risa triunfadora.
Escucho también como se baja el cierra y tira los pantalones al suelo, se siente el peso de su cuerpo al subir sobre mí...
Por la estimulación antes en su cuerpo, esa parte se había mojado, ante el toque del hombre, se serciora de eso cuando lleva un de sus dedos sobre mis pliegues y resbalan por la humedad.
—Si te gusto que te chupara las tetas sino no estuviera hecha un mar.—comenta y sigue dedeando sin penetrar acercandose más y poniendo su peso.
—Usa condon... —no terminé de hablar.
Cuando grite al sentir su pene metiendose dentro de mi, tragando el aire cuando se hundió por completo, provocando un gemido en su garganta. Tapa mi boca con su mano después de dar un segundo empujón más fuerte.
—¡Que rico.! —gimio el peliblanco deteniendose segundos dentro de mi. Su rostro mostró una sonrisa cuando lo miré.
—¡Sin condon no quiero.!—mamoteo su vientre intentando quitarlo y moviendome para sacar su pene dentro de mi.
—¡Cállate y deja de moverte.! —tapa mi boca con su mano y dando más presión en mi cuerpo cuando intento mover mi pelvis con más violencia, ante eso deja caer un segundo empujón.
Se aleja y vuelve a tomar más impulso en su pelvis y dejar otro empujón con más agresividad dejando más dolor en mi interior dejando por segundo sin fuerza en las piernas.
Sigue haciendo esos movimientos bruscos por segundos hasta cometer su deseos, los jadeos por su parte y gemidos míos no se hacen callar sino lo contrario sigues retumbando el cuarto ante su agresividad que me mueve sobre mi.
Sostengo las sabanas ahogándo los gemidos en mi boca pero es imposible ya que al sentir como toma mis caderas con ambas manos y termina por dar más embestidas más veroces sin detenerse, esta vez gimo como loca al sentir la potencia de aquel flaco que de flaco solo tiene el cuerpo porque su pene no lo es.
Por la poca la luz bajo la mirada hacia mis piernas abiertas y justo en mi vagina en donde nos une y se nota un grosor grueso y largo que entra y sale con rapidez.
En un movimiento rápido, su pene se sale y chocando doblado contra mis labios provocando un grito por lo fuerte que fue...el se ríe por mi grito.
Descansando un segundo sin tenerlo adentró, rápido hondo tragando aire por dónde sea mientras mi vagina sigue abierta... En un movimiento rápido toma mi cuerpo y termino por ser volteada boca abajo, elevando el trasero hacia el.
Abre mis piernas, preparándome para ser penetrada por esa posición, desesperado lo hunde por completo doliendome porque siento que su punta tocó mi útero... Apretando los dedos y cerrando mis piernas, eso le provoca un gemido ronco porque al hacerlo le aprieto más su pene.
—Así quédate. —ordena y hago caso porque después de tanto revuelo me está gustando sentirlo.
Da varias remetidas embestidas con furia, tal parece que la borrachera se la bajo al estar como bestia penetrandome hasta hacerme temblar y gemir como si no hubiera mañana.
A la mierda los huéspedes de las demás habítaciones, no me importa que se despierten con los aplausos de sus bolas en mis nalgas, y las nalgadas que este me está dando como tambor.
Mi orgasmo está a un segundo de salir, y por sus jadeos más fuertes y roncos se que también el se vendrá pronto.
Baja su mano tocandome la vagina justo en el clítoris, pellizca delicadamente lo duro que está pero sin dejar de penetrar, probando un sentimiento de hormigueo por todo el cuerpo debido al placer que me genera como me toca y me hace sin necesidad de detenerse, todo eso me hace elevar mi cuerpo al arquear mi espalda quedando solo unida de de su pene, la otra mano me toma del seno apretándolo con fuerza llevando mi cara hacia la suya quedando cerca de su boca, está se posiciona en mi oído lamiendo mi lóbulo y al vez oyendo como sus gemidos estremecen todo cuerpo desde ese punto.
Cada caricia de el al mismo tiempo sobre mi cuerpo me eleva al cielo y hace tocar las nubes con los dedos, dedicándole los mejores gemidos de mi vida a este hombre.
Tanto placer acumulado dentro de mi cuerpo, hace que las lágrimas salgan por si solas, terminando por escurrir con su pene dentro mío, saliendo empapado de mis fluidos en ese momento sus movimientos se hicieron lentos sacando su pene de mi cuerpo dejando caer en la cama ambos fluidos combinados...
Caigo en la cama boca abajo cansada y la vez el cae a un lado, cuando lo miro tiene sudor en su frente y cuello por tanto esfuerzo. Estando en completo silencio por varios segundos mientras sigo temblando por las piernas.
Se mueve en la cama.
—Otra vez.
—¿Que?
La segunda vez, y una de tantas que desconoci en esas horas de madrugada y sobre su cama. Terminamos por quedarnos rendidos en la cama
El sonido de mi teléfono por la alarma de las cinco de la mañana fue la que me despierta, me levanto como puedo de la cama, mi vagina arde aún siento como está hinchada y demasiado sensible recogo el uniforme apagando la alarma, buscando mi ropa interior, solo halló el brasier pero el calzon desaparece, me visto rápido antes de que mi turno termine.
Al salir estoy muy aturdida, de las piernas estoy pedagosa y las caderas duelen como si me hubiera caído pero contenta porque llevó en la bolsa medio millón de dólares en fajos de cien mil. Con esto puede vivir sin preocupaciones como por un año entero si no gasto demasiado.
Fue una buena inversión.
Notita mia:
Retomando la publicación. Gracias.
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