🌸Dos


Estaba en Shock.

Totalmente pasmado sin poder moverse.

Unos ojos verdes como una piedra preciosa lo veian con curiosidad  con el rostro ladeado.

¿A caso ese no era...

Lo había visto solamente por fotografías ya que vivía en Francia según tenía entendido.

Abrió la boca para decir algo pero su intención quedó en el aire porque el Omega se movió hacia él.

Desprendía un aroma fantástico que lo mareaba a más no poder.

¿O era el vino?

No, él toleraba muy bien el licor y el vino no era rival.

Entonces...

Era él, ese chico.

Ese Omega tan delicado y sensual que caminaba lento hacia él.

Su olor a Melocotón y Maple mezclado con un tercer aroma eran tan exquisitos. Nunca se había quedado así de estúpido por sólo el aroma de un Omega.

La habitación estaba llena de ese olor, dulce, cálido, suave y reconfortante que casi creyó que estaba en un lugar seguro y mágico.

El cítrico del Melocotón y el suave dulzón de madera ahumada del jarabe de maple combinado con el aroma a chocolate amargo que desprendería una margarita por las noches después de florecer.

¡Delicioso!

El Omega Rozó su nariz en el cuello del Alfa quien tuvo que cerrar sus ojos porque las feromonas que le indicaban que estaba en celo le pegaron directamente en la nariz y en su cerebro y por qué no decirlo...  también en su pene.

¿Como? ¿Por qué?

Sintió de pronto una ola gigantesca de calor salir de todos sus poros inundando también la habitación de sus propias feromonas de Alfa.

Su celo se había adelantado en el instante en que su cuerpo había entrado en contacto con aquel lindo Omega.

Su lobo se Alzó ansioso por tocar al Omega pues el aroma del celo también tenía loco a su parte animal y rasguñaba por dentro queriendo salir.

     —Aléjate Omega. —Susurró tan bajó que Jimin casi ronroneó.

     —Alfa, te necesito. —Respondió de vuelta.

Sus manos se deslizaron por el torso y el pecho de Yoongi lentamente mientras seguía ofertando su cuello.

El aroma de Yoongi lo ponía más deseoso y más  cegado a cada minuto que pasaba en esa habitación.

¡Joder! Olía perfectamente bien para él.

Era un olor cálido, sensual y ligeramente dulce con notas ahumadas del ámbar mezclado con con el Agave cítrico, entre dulce, amargo y ácido y el poderoso aroma del Sándalo de  tono dulce, suave y amaderado  que lo inducia poco a poco.

Iba dominando todo su ser completamente.

No podía.

Jimin chillaba en su interior porque no podía detener sus impulsos porque el aroma de Yoongi se lo impedía.

No quería sucumbir ante el deseo carnal de entregarse al primer Alfa que veía y menos uno que  no conocía.

Pero en su defensa,  su lobo le gritaba que ese era su Alfa.

Yoongi tambien negó, no podía dejarse llevar por el embriagante aroma del Omega.

Además si no estaba mal, ese Omega era el primo de su prometido 

     —N-no, no...yo no soy tu Alfa. —Se negó.

Pero el Omega no estaba dispuesto a ser rechazado por aquel Alfa —Su Alfa— que le despertaba más el deseo.

Jamás se había sentido así, tan perdido y atraído por un Alfa.

Inconscientemente soltó más sus feromonas pegando sus labios al cuello del Alfa.

Yoongi cerró sus ojos al sentir los suaves labios del Omega sobre él y apretó sus puños porque sentía sus manos picar por sujetarlo de la cintura.

     —Alfa.. A-alfa... yo te necesito.

Jimin no paró de besarlo por el cuello y a veces dejaba suaves mordidas.

Yoongi maldijo, su lobo gruñía exigiéndole enfadado que le diera la atención que su  Omega necesitaba.

     —Yo no...no puedo yo voy a...

     —¡Oh Alfa por favor!

Jimin buscaba desesperado la atención del Alfa y comenzó a frotarse contra él,  sus caderas con las de Yoongi.

     —Alfa tócame. —Susurró meloso.

Tomó una de las manos de Yoongi y la llevó a su miembro duro y goteante.

El Alfa al principio se resistió a tocar ahí, su mano aún en puño sentía la dureza pero no tocaba. Pero cuando Jimin volvió a besarlo en el cuello su mano tomó vida propia.

Comenzó a amasar lento y suave y sentía que su polla también palpitaba en su pantalón.

Luego reaccionó y abrió los ojos de golpe.

¡No podía! ¡Joder iba a casarse dentro de poco!

Su lobo volvió a protestar pero ahora era a él a quién él Omega escurridizo le frotaba su miembro con una mano.

Yoongi Gruñó por lo bajó tratando de alejarlo.

     —Por favor Alfa, se bueno conmigo.  —Ronroneó.

¡Mierda y más mierda!

El lobo en su interior se moría por complacer los ruegos del hermoso Omega.

Yoongi no podía pensar, no con todas esas feromonas de sexo y celo en el aire. No con ese olor exquisito de Omega inundando su nariz. No con su lobo aullando como loco y rasguñando en su interior por salir y poseer a ese Omega frente a él. No con su propio celo incrementando a velocidad máxima.

El Omega lo soltó un momento y él echó en falta esa cercanía de la cual era víctima porque Omega lo tenía aprisionado contra la puerta pero luego eso acabó cuando Jimin se colocó de espaldas y contoneó sus caderas.

Las bragas  negras de encaje quedaban perfectamente bien ajustadas a un abultado y prominente trasero.

Yoongi abrió la boca para tomar aire y sintió como el Omega se acercaba más a él y pegaba su trasero en su entrepierna.

No pudo evitar jadear.

Colocó sus manos sobre la cintura del Omega e inconscientemente también pegó su  nariz en el cuello liso y limpio de alguna marca.

El lobo Gruñó por ser él quien mordiera ahí.

El Omega no dejaba de restregarse en su parte inferior provocando que su erección creciera aún más. Movía rápido caderas de manera circular y gemía bajito.

De pronto todo fue demasiado rápido cuando Jimin volteó para arrancar su sacó y desabotonar su camisa.

Las manos de Yoongi volvían a sujetarlo por la cintura de forma dura y posesiva.

Poco tiempo después sus manos apretaban el gran trasero sobre las bragas, una sensación exquisita sentir lo suave del encaje junto a la piel tersa del Omega, lo apretó y masajeo a su gusto.

Pero luego era como si voliera a salir a flote de aquel mar envolvente de emociones y se acordaba que no debía.

     —¡Oh Dios, Park Jimin Detente!

El Omega negó, no quería detenerse y además ya no podía su lobo y él estaban totalmente dominados,  logró dejar desnudo a Yoongi de la cintura para arriba, las manos de Jimin ahora acariciaban sobre la  piel del Alfa  y él sentía una sensación electrificante recorrerlo por completo. 

     —Tómame,  Tómame Alfa, soy tuyo.

Los ojos de Yoongi antes ámbar ahora estaban de un azul  intenso porque estaban dilatados.

Y supo que todo se había ido al carajo cuando llevó sus labios a los del Omega y lo besó.

Lo supo.

¡Estaba cayendo muy bajo!

Pero Joder, el cuerpo de ese Omega estaba tan caliente, tan precioso que no podía seguir reprimiendose y además su lobo no ayudaba.

Finalmente el celo los había cegado a los dos.

Con sus fuertes brazos tomó a Jimin de su trasero y lo elevó en el aire, Jimin enredo sus piernas en la cintura del mayor que con pasos pesados y rápidos lo llevó hasta la cama.

Cuando lo dejó caer recostó su cuerpo sobre él y siguió besándolo.

Esos labios sabían a la gloria y lo confirmó  unos minutos más tarde cuando se encontró sentado en la orilla de la cama y frente a él arrodillado comiéndose su polla estaba el Omega.

Ya no había marcha atrás y si había, él no quería.

Porque lo que estaba haciendo estaba jodidamente mal, su novio lo esperaba abajo y él estaba ahí follandose la boca de un Omega que no era su novio.

Sus testículos se pusieron duros y sintió como se corrió fuerte e intenso en la boca del Omega.

     —¡Oh joder!

En aquella habitación reinaba el aroma alterado de ambos debido al celo.

Era un aroma tan cítrico y dulce.

Era el olor de la traición... eso era.

Jimin se puso de pie en un movimiento rápido y comenzó a despojar a Yoongi de su cinturón y su pantalón que estaban bajados hasta las rodillas.

Yoongi llevó una mano entre las piernas del Omega y tocó su lubricante por sobre las bragas y luego lo llevó a su boca.

     —Joder sabes muy bien,  tan dulce!

Jimin soltó una risita y entonces Yoongi lo inclinó sobre la cama dejando su trasero levantado al aire y su pecho pegado a la cama.

Yoongi masajeó su pene de arriba hacia  abajo un par de veces antes correr a un lado las bragas negras de encaje y alinearse entre las piernas de Jimin.

     —Alfa por favor,  rápido no soporto más. —Pidió dulcemente el lindo Omega.

Y él...

Él sólo quería complacerlo.

Él solo quería poseerlo, hacerlo suyo, enterrarse duro en ese estrecho lugar.

Y eso hizo.

Se enterró duro en él.

Sus ojos veian como su pene entraba en ese agujero apretado,  jadeo y Gruñó como loco sintiendo las paredes calientes del Omega hacer lo suyo.

     —Mierda...

El Omega comenzó a moverse lento y Yoongi acarició su trasero y su espalda.

Ese Omega era muy hermoso.

     —¡Alfa hazlo!

Yoongi entonces comenzó a moverse un poco más rápido en su interior y todo se volvio un torbellino de sensaciones a partir de ahi.

El Alfa sentía que estaba en el paraíso, oyendo los jadeos del Omega pidiendo por más de él. Veía casi hipnotizado como se enterraba en él y eso lo volvía más loco, ver como el culo de Jimin se tragaba toda su polla en su totalidad.

Casi se corrió con tan solo ver.

Colocó ambas manos en las caderas del Omega y comenzó a embestir más rápido, provocando chasquidos sucios en la habitación.

     —¡Mhgg Alfa! Si, más más Alfa.

¿Por qué? ¿Por qué sentía que lo que hacían estaba bien cuando no?

Porque si  lo estaba disfrutando ¡Joder que si!

Era la sensación más satisfactoria que había sentido y estaba mal, estúpidamente mal y también era enfermo comparar pero con Hobi jamas se había sentido así tan pleno y tan satisfecho. 

Quería más, más del Omega.

     —Joder bonito estás tan apretado, tan rico...

     —Mmmgh Alfa,  Minnie soy tu  Minnie.

Algo en la mente de Yoongi hizo un click.

¡No podía ser lo que estaba pasando!

¡Estaba follando con Park Jimin! ¡El otro  padrino de la boda!

Pero contrario a lo que podría pensarse, el lobo aulló feliz y él sintió la adrenalina y la serotonina apoderarse de su ser

     —¡Oh Dios!

Se estaba follando al primo de su novio el día de su boda y eso no podía importarle más en ese momento porque lo que precisamente  ese momento deseaba era sentir al Omega debajo de el gemir su nombre.

Gritar su nombre.

     —Jimin. —Susurró. —Me llamo Yoongi, dime Yoongi.

Jimin soltó y grito fuerte cuando Yoongi le palmeó una nalga con fuerza, sintió el ardor mezclado con la lujuria y el deseo en ese momento.

     —¿Yoongi? ¡Oh por  D-dios Y-yoongi! ¡Yoongi!

¡Sabía que lo conocía!

Jimin sabia que conocía a ese Alfa, pero estaba tan cegado por el deseo que su celo le causaba que no le había permitido reconocer que ese Alfa era del  que tanto había mencionado su primo Hobi.

El pelinegro pensó que al revelar que se conocian y que compartían más que una habitación en ese hotel el Omega le pediría que se detenga.

Ocurrió exactamente todo lo contrario.

     —¡Ah Yoongi si! ¡Oh si Min Yoongi!

     —¿Te gusta Omega? Mi Omega...

¿De verdad había dicho eso? ¿Su Omega?

Y es que Yoongi no era estúpido ni mucho menos.

Desde que vio su celo adelantado y besó los labios de Jimin supo por qué había caído tan pronto en esa situación,  supo por qué su lobo le gruñía. Supo el por qué se había visto tan débil ante el Omega.

Jimin y él eran destinados.

Yoongi pudo identificar fácilmente el tercer aroma de Jimin.

Margaritas.

Y ahora estaba ahí sintiendo más placer que culpa.

¿Podrían culparlo y condenarlo?

Estaba siendo infiel el mismo día de su boda y con él primo de su novio.

Pero él no sentía más que gozo y placer por como se follaba al Omega y como el Omega lo disfrutaba y le correspodia.

     —Oh, Alfa si Alfa...

Yoongi salió de su interior y le dio la vuelta en la cama,  le arrancó las bragas y  se  volvió a enterrar de un sólo haciéndolos gemir a ambos.

Sus embestidas fueron más rápidas y ahora sus labios se comían la boca contraria sin piedad.

Yoongi tambien aventuró a bajar por su cuello donde besó y lamió y también mordió duro ahí. Su lobo chillaba ansioso por querer enterrarse en ese cuello para reclamarlo como suyo.

     —Alfa, Yoongi Oh si ahí.

     —¿Ahí? ¿Te doy duro ahí Jimin?

Oh Dios Jimin sentía que se iba a desmayar. Jamás había tenido sexo con esa intensidad.  Era otro nivel.

Esa voz tan sensual le hacía casi querer correrse.

Asintió y en respuesta obtuvo tres brutales estocadas ahí en su próstata.

Su interior se contrajo tanto que Yoongi jadeo.

El mayor volvió a besar a Jimin y entonces sintió que estaba a punto de suceder.

     —¡Oh Yoongi Joder!

Arremetió más duro y más rápido y entonces se corrió al mismo tiempo que Jimin soltando un grave y duro gruñido.

De inmediato el nudo se formó y Yoongi dejó caer toda su esencia dentro del Omega. 

      —Mierda, Jimin Oh Jimin.

Sus colmillos salieron afilados y empapados de saliva y entonces su mandíbula se cerró fuertemente en el fino cuello del Omega.

El Omega de Jimin aulló y Jimin Chilló adolorido al tiempo que un sin fin de sensaciones los invadían a ambos.

Con su lengua lamió el lugar de la marca empapando de saliva para que sanara rápidamente.

Las emociones en ese momento estaban tan mezcladas pero entre tantas Yoongi pudo sentir el miedo en el Omega y entonces supo que estaba muerto. 

¡Mierda!

Había marcado a Jimin,  no a Hobi su futuro Esposo.

Había marcado a otro Omega y no a uno  cualquiera!

Ambos de desvanecieron cansados y sudados sobre la cama.

Yoongi enfocó sus ojos en Jimin quien le sonrió y luego le miró con culpa con sus ojos cristalizados.

     —¿Qué hicimos Yoongi?

El mayor tragó pesado.

La había cagado era obvio.

Pero había  amado cada segundo y minuto ahí.

Lo había disfrutado tanto. Y aunque su corazón le dolía porque amaba a Hobi y lo había traicionado, su interior estaba en paz por primera vez.

⇢⇢⇢⇢⇢⇢⇢≫𝔜𝔬𝔬𝔫𝔪𝔦𝔫✧------------➣

     —¿No crees que ya se tardó Yoongi en bajar? —Preguntó Seulki.

Todos los invitados estaban ya sentados en sus respectivos lugares.

Hobi aún no salia de su lugar de espera, debía esperar la señal para salir.

     —No lo se, es que pensé que estaría ya aquí. Lo dejé esperando en el pasillo y cuando volví ya no estaba ahí supuse que se había desesperado y bajó solo.

Namjoon miró su reloj, llevaban ya de retraso más de media hora.

Iría a buscarlo.

Más allá, en un lugar apartado Taehyung salía de la habitación donde estaba Hoseok y caminaba por el pasillo.

Debía ir a ver a Jimin  como seguía.

Subió a toda velocidad por el elevador y cuando llegó a la habitación solo sacó la llave que le había dado Jimin.

Habían tenido que pedir una habitación de última hora por el estado en que Jimin se había puesto.

Fue todo tan repentino.

Jimin acababa de llegar al hotel cuando le llegó el celo.

Él como buen Alfa y como su mejor amigo de ambos primos decidió ayudarlo.

Ojalá los empleados le hayan llevado ya los supresores.

Al abrir sus fosas nasales se llenaron de pronto de un olor que le llegó hasta el cerebro.

Era en sí una mezcla de olores y fragancias.

Otro Alfa estaba ahí con su  amigo.

     —¿Jimin? ¿Estás Bien?

Se detuvo de golpe al ver como un Jimin de mejillas rojas y en una bata salía del baño.

     —¿Jimin? ¿Tomaste los supresores?

Tae se quedó parado a una distancia prudente. No quería que por alguna imprudencia pasara algo.

     —¡Taehyung!

La voz de Jimin salió totalmente quebrada.

Taehyung se asustó.

Si había un Alfa en la habitación y Jimin lloraba entonces esto no podía ser nada bueno. 

Entonces sus ojos casi se salieron de su lugar y su mandíbula cayó al piso cuando vió una marca en el cuello de su amigo.

     —¡Oh Por Dios!

     —Taehyung por favor, yo... no se lo que hice. ¡Mierda!

Jimin se acercó y Tae pudo reconocer más ese aroma de Alfa tan familiar.

     —¡Oh-por-la-mismísima-sheet!

Min Yoongi apareció  detrás de Jimin y veía tan o igual de aterrado que el Omega. 

     —¿Yoongi?

Los tres voltearon a ver y ahí estaba parado en la puerta Namjoon también con la boca totalmente abierta y asombrado.

Todo eso era una auténtica pesadilla.






    

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top