«Third, estás ebrio»

La música retumbaba en el sitio, el soviético estaba más que harto de estar allí, había bebido tres botellas de vodka pero aún estaba relativamente consciente. Observaba a los countries bailar, besarse, vomitar, llorar, típicas acciones de borrachos. Sus ojos entonces se fijaron en la pareja de mejores amigos del famoso alemán, parecían preocupados, poco le importó. Se paró de su lugar para buscar a Rusia con la mirada, pensaba en irse y le avisaría porque luego lo molestaba al día siguiente con eso de "no me avisaste". Como era de esperarse estaba bebiendo vodka mientras el pequeño alemán dormía en su regazo abrazado a él.

-Hey enamorado, me voy- espetó. El ruso simplemente asintió y continuó en la suya, el soviético suspiró para continuar con su camino. Salió del sitio aliviado pues al cerrar la puerta la música disminuyó bastante, caminó con destino al elevador lo más pronto posible, no quería ver a nadie. Una vez dentro presionó el botón con el número de piso en el cual se hallaba su habitación. Soltó un suspiro pesado, silencio al fin, pero como el universo lo odiaba su teléfono comenzó a sonar, el soviético agotado tomó el maldito teléfono viendo de quién se trataba. Vaya sorpresa, su ex, colgó, no quería hablar con ella y menos ahora.

Las puertas del elevador se abrieron y salió de este tranquilamente, se dirigió a su habitación tomando la tarjeta en su bolsillo. Se paró frente a la puerta dispuesto a abrirla pero entonces oyó un estruendo dentro. Rápidamente tomó el arma que estaba oculta en su cintura, obviamente llevaba un arma con él siempre, si USA lo hacía por qué él no? Abrió la puerta con cuidado. Caminó despacio dentro de la habitación con arma en mano, analizó todo a su alrdedor, alguien había entrado y no por la puerta, era imposible. Apreció las botellas de vodka vacías en el suelo juntamente con ropa suya, quién entró a su habitación? Nadie se atrevería a hacerlo a excepción de USA y su ex pero el primero estaba en la sala de fiestas ebrio y la segunda no estaba en el edificio aún. Entonces quién?

Caminó lentamente a su habitación, la puerta estaba levemente abierta y la luz prendida. Se acercó levemente hasta la puerta con el propósito de abrirla, oyó leves murmuros graves, claramente era un hombre, ahí fue cuando cayó en cuenta. Los mejores amigos de Reich estaban abajo pero solos, algo que había aprendido con el paso del tiempo era que esos dos no se despegaban del alemán. Entonces si los dos mejores amigos estaban abajo solos y USA junto con su ex no podían estar en el edificio, la única criatura restante que podía estar en su habitación era ni más ni menos que el mismísimo alemán. Abrió la puerta.

En efecto, allí estaba... Pero semidesnudo y con... Vodka en la mano...?

Apreció como los ojitos carmesí se dirigieron a la puerta, el sonrojo en su rostro dejó en evidencia que estaba bajo los efectos del alcohol. Su expresión confundida y su cuerpo tambaleando confirmaron su suposición de que era el culpable de las botellas de vodka vacías. Guardó nuevamente el arma en su cintura, no era un peligro, al menos estando ebrio no, bueno, esperaba, jamás lo vió ebrio.

-Third...?- inquirió confundido. El alemán no habló en absoluto simplemente permaneció observando al contrario sosteniendo la botella de vodka con firmeza. -Por qué estás aquí? Y por qué bebiste MI vodka?- inquirió. El alemán al oír eso miró la botella de vodka en su mano y regresó su mirada al ruso.

-Quiiiiiiieressssss????- preguntó. El soviético le miró realmente confundido, jamás vió a Third de esa manera. -L-Lo tommmaré... C-Commmo unnn sssssí- dijo. Tras sus palabras se acercó hasta el soviético tambaleando tropezandose sin querer con el borde de la cama.

-Qué t-te passssa imbéccccil...?- inquirió volteando a ver el borde de la cama. Una vez estuvo frente al soviético le ofreció la botella de vodka, este se dispuso a tomarla pero el alemán esquivó su mano y bebió el líquido restante. -Thir- llamó al contrario. Este le calló tapando su boca con la mano, el soviético le causó gracia la expresión seria del contratio mientras se tambaleaba.

Le tomó desprevenido al jalarlo de la nuca hacia a él para unir sus belfos repentinamente, sintió el líquido alcohólico entrar a su cavidad bucal en gran cantidad. El rostro del soviético ardió en sobremanera ante esto, sentía la lengua del contrario adueñándose de su boca por completo. Se molestó un poco cuando el contrario se separó de él pero más que nada quedó helado ante la acción previamente ejecutada. Observó como el alemán no se inmutó en absoluto, este la apartó levemente para buscar más alcohol pero se encontró con la sorpresa de que se había acabado.

-Mierrrrda- dijo. Se volteó para ver al ruso quien se encontraba en el mismo sitio aún procesando todo lo que había pasado. El alemán camino hasta él para tomarle la mano y con fuerza jalarle junto a él para caminar hasta la puerta. -Third, qué hacés? A dónde vamos? Eres consciente de lo que acabas de hacer?- cuestionó el mayor. El alemán paró de caminar y volteó a verle, el soviético apreció la expresión despreocupada del alemán mientras le tomaba de la mano.

-Te gustó?- inquirió. URSS se sonrojó notoriamente ante esto, desvió la mirada nervioso ante la pregunta, qué se supone que respondería? No podía decirle la verdad. -A mí también, acostumbrate porque no será la última vez okey???- dijo. El soviético no podía estar más sonrojado porque su dermis no se lo permitía, regresó a la Tierra una vez observó como el contrario abría la puerta. Rápidamente lo jaló hacia él y cerró la puerta, confundiendo al contrario.

-Third, estás semidesnudo y me estás tomando de la mano, no podemos arriesgarnos a que nos vean- dijo. El alemán le miró como si fuera tonto, poco le importaba quienes estuvieran viéndolos, además todos estaban abajo. -Tú sólo sígueme bombón- dijo. El soviético sintió su rostro arder tras sus palabras y dejó que el contrario le guiara.

Caminaron juntos hasta el elevador, URSS permaneció callado y nervioso, jamás había visto al alemán de esa manera, le gustaba pero por alguna razón lo ponía nervioso. Sentía su rostro arder con demasía pues no le había soltado la mano desde que salieron de la habitación, sufrió un escalofrío cuando el alemán se volteó a verle. Los ojos carmesí fijos en él lo ponían nervioso, tragó saliva cuando divisó como el contrario se relamía. Recordó entonces sus palabras "Acostúmbrate porque no será la última vez", le agradaba la idea pero de todas formas seguía estando ebrio.

-Me dejas chuparte el pito?- inquirió. En ese instante su cerebro y su pene exclamaron que sí pero su corazón y su boca respondieron lo opuesto. -No- respondió. Su rostro ardió, oyó un suspiro por parte del contrario y seguido la puerta del elevador abriéndose.

-Ven mi amor- dijo. Tras sus palabras le jaló con fuerza mientras que el mayor se sonrojaba, sentía su corazon bombear con fuerza en su pecho mientras su mirada estaba fija en sus manos entrelazadas, se sentía como un jovencito otra vez. Observó como abrió la puerta de uno de los penthouses del edificio, que sorpresa, el papá de Alemania tenía un puto penthouse.

-Willkommen meine liebe- dijo. Observó el gran penthouse maravillado, entró cerrando la puerta tras él, apreció como el alemán se dirigió al refrigerador para buscar alcohol. -Scheiße, sólo tengo cerveza, te sirve?- inquirió. El soviético asintió levemente y continuó apreciando el lugar, oyó como el alemán destapaba las cerveza regresando a donde el estaba.

-Y... Por qué estamos aquí?- inquirió. El alemán le miró de arriba abajo, algo andaba mal, el soviético sintió nervios ante la mirada del germano. Observó como se acercaba a él peligrosamente, cayó en el sofá detrás suyo tras ser empujado por el contrario. El mencionado se subió sobre su regazo y sin pronunciar palabra unió sus labios con intensidad. Las manos de este acariciaron su pecho de forma desesperada, escabulló sus manos debajo de su playera y acarició su abdomen. El soviético se sonrojó ante el tacto, sufrió un espasmo al sentir como sus manos subían hasta su pecho, se separaron y el alemán le despojó de la mencionada prenda. Tras esto su ojitos se enfocaron en sus pantalones, el soviético sufrió un escalofrío al oír como desabrochaba estos mismos.

-Estamos aquí porque tengo una piscina la cual no he usado- dijo. El soviético suspiró aliviado ante sus palabras y observó como el contrario se separaba de él. El germano tomó la botella de alcohol para caminar fuera del sitio con camino a la mencionada piscina, el soviético tragó saliva. Observó como el alemán se despojaba de la única prenda que cubría su cuerpo para entonces dejar la bebida alcohólica al borde de la piscina y tirarse al agua. URSS se sonrojó notablemente, quería volver a ser su novio definitivamente, observó como el mencionado asomaba nuevamente con el cabello chorreando agua y su pecho empapado en agua.

-Vienes?- inquirió tomando la bebida alcohólica. El soviético tragó saliva nuevamente y sin más se paró de su sitio tomabdo la botella de cerveza. -Perdóname Third- dijo. Tras esto se quitó los pantalones y el calzado antes de salir a la terraza, observó al alemán mirándole juguetón mientras bebía alcohol. Suspiró pesado para entonces quitarse la ropa interior y sentarse en la orilla.

-Por qué estoy haciendo esto? Mañana me vas a matar cuando me veas aquí y así- dijo. El alemán sonrió burlón y continuó bebiendo alcohol bajo la atenta mirada del contrario. -Sé que me amas, tanto sobrio como ebrio pero sobrio jamás confesaría que también te amo- dijo. URSS sintió su rostro arder mientras miraba al germano atónito, dejó la cerveza de lado viendo como el alemán se acercaba a él.

-Pero como dice el dicho...- dijo. Tras sus palabras dejó la cerveza junto a la del contrario y se acercó al ruso peligrosamente. Sus ojos se encontraron y el contrario le miró completamente enamorado, el alemán le sonrió de forma pícara muy cerca de su rostro. -Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad- espetó. El rostro del soviético ardió con demasía mientras apreciaba la bella criatura frente a él.

-Y yo te amo Unión Soviética, te amo- confesó. URSS sintió su corazón bombear con rapidez, mordió su labio inferior aún observando al contrario. -Yo te amo más que a mi propia vida Third, a pesar de que seas un hijo de puta- confesó. El alemán sonrió burlón dispuesto a unir sus belfos pero en verdad lo jaló a la piscina con él. URSS cayó al agua profunda aún aferrado al contrario, este posó sus brazos sobre sus hombros y unió sus belfos una vez más, el contrario le abrazó por la cintura mientras que regresaban a la superficie.

Los dos tomaron aire al salir pero permanecieron el uno junto al otro, el alemán río siendo seguido por el soviético. Este acarició su rostro con delicadeza apreciando la belleza que portaba, el alemán permaneció sonriendo ampliamente mientras el ruso lo miraba. Nuevamente se besaron pero esta vez el soviético le besó primero, el alemán acarició su cabellera besándole hambriento. Las manos ásperas del mayor acariciaron toda su espalda encantado con su cuerpo.

-Por qué no puedes ser así cada vez que nos vemos? Por qué tienes que ser tan enojón cuando me ves si realmente sientes esto por mí?- inquirió. El alemán sonrió tranquilamente y acarició lad mandíbulas opuestas bajo la atenta mirada de su contrario. -Orgullo Bombón, orgullo, si tú no das el primer paso yo tampoco- dijo. Tras sus palabras tocó la nariz del contratio rápidamente para luego irse nadando lejos de él. Se acercó a la orilla para tomar la botella de alcohol y beber más nuevamente.

Entonces cayó en cuenta de lo que estaba pasando, cuando entró a su habitación estaba excesivamente ebrio por eso tomó la iniciativa de besarlo. Cuando llegaron aquí bebió más alcohol y por eso él lo comenzó a desvestir. Ahora antes de confesar lo que sentía por él había bebido alcohol sin parar y ahora estaba bebiendo más alcohol. La única manera de que él tomara la iniciativa era estando ebrio, así si a él le desagradaba su comportamento (cosa que claramente no era verdad) tendría una excusa. Menudo hijo de puta brillante, sonrió ampliamente, ahora sabía perfectamente su estrategia la cual lo protegía de ser rechazado. Todo lo que le dijo era verdad, todas sus acciones fueron sinceras. Miró como este bebía más y más cerveza, era increíble como buscaba una forma para salir ganando sin ser culpable. Se acerco hasta él y lo abrazó por la espalda con fuerza, este se sorprendió ante la acción y dejó la botella de alcohol de lado.

-Qué?- inquirió con una sonrisa. El soviético le miró victorioso, lo pegó contra la orilla de la piscina mirándole juguetón. -Sé lo que estas haciendo Third, esto de beber alcohol para hacer lo que te da pena hacer estando sobrio- dijo. El alemán le miró con una sonrisa confundida y por primera vez en toda la noche su rostro ardió con demasía.

-Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad- respondió. URSS sin responder volvió a besarlo nuevamente jalandolo junto a él hacia abajo, esta vez el soviético tomó el poder sobre el beso. Nuevamente salieron a la superficie y el alemán se aferró al contrario sonriendo ampliamente. -De verdad me fascina tu verdadera personalidad, me recuerdas a cuando eramos jóvenes- dijo. Acarició la mejilla del contrario con dulzura, observó como la sonrisa del contrario se desvanecía levemente y su rostro comenzaba a enrojecer más.

-No es necesario que te emborraches para mostrarte como eres en verdad, a mí siempre me gustó tu personalidad, desde que nos conocimos- confesó. El alemán sonrió levemente y desvió la mirada, permaneció aferrado al soviético sintiendo su mirada de enamorado. -La cerveza no es tan efectiva como el vodka- dijo.

El soviético río nuevamente tras sus palabras, observó como el contrario se separaba de él y se acercaba a la orilla para salir de la piscina tomando la cerveza en el transcurso. Rápidamente el soviético le siguio dispuesto a arrebatarle la cerveza de una vez por todas, este se quejó ante la acción del contrario. Quería que estuviera completamente sobrio para actuar así realmente, quería ver a Third Reich siendo completamente él.

-No más alcohol Third, ya te dije, no debes embriagarte para actuar así conmigo- dijo. URSS tomó una de las batas para ponérsela y tomó otra de las toallas para secar al alemán. -Puedes llamarme bombón y mi amor estando sobrio y me fascinaría diez veces más- dijo con una sonrisa. El alemán sonrió juguetón tras sus palabras sintiendo como el contrario le envolvía en la toalla.

-Puedes tirarme a la piscina mientras me besas sin ropa alguna y luego decirme que me amas y yo estaré más que encantado- dijo. Tras sus palabras alzó al contrario en brazos para llevarlo dentro, el alemán se aferró del cuello opuesto mirándole sonriente. Caminó hasta la habitación del alemán aún cargándolo en brazos mientras sonreía ampliamente.

-Puedo despertarte en las mañanas con besitos y luego matarte a almohadazos? Puedo decirte cuanto me gustan tus pechos y luego morderte el cuello? Puedo tomarte de la mano cuando caminamos y celarte frente a tu ex?- inquirió. El soviético río entretenido ante las preguntas del contrario, lo recostó en la cama y permaneció arriba suyo para luego asentir ante cada una de sus preguntas.

-Puedes dormir conmigo y abrazarme así como abrazas a tu almohada en la noche?- inquirió. URSS sonrió ante sus plabras y acarició su mejilla con dulzura, en verdsd le gustaba su verdadera personalidad. -Sí- respondió. Era todo lo que siempre quiso hacer con él pero el señorito no se dejaba.

El ruso se quitó la bata de baño y se acostó a un lado del alemán en la cama, se acercó hasta él y le abrazó de manera posesiva después de todo pidió que le abrazara como a su almohada. Olfateó su cabellera detenidamente sintiendo el aroma único que emanaba del contrario.

La mañana llegó, los rayos de sol se escabulleron entre las cortinas, el soviético abrió los ojos levemente encontrándose con el alemán aferrado a el firmemente. Aún seguían desnudos y esperaba que el alemán si se acordara de todo lo que pasó anoche. Repentinamente oyó su teléfono sonar nuevamente, suspiró pesado y apartó al alemán con cuidado para ver quién era. Llegó hasta la sala para tomar el teléfono que estaba en su pantalón. Observó de quién se trataba y suspiró pesado para atender de una ves por todas.

-Ekaterina- dijo. Oyó como la mujer hablaba sin parar del otro de la línea, el soviético suspiró y miró alrededor. Su ropa tirada por todo el lugar botellas de cerveza, su ropa interior afuera. Sonrió. -Ekaterina, habla con Rusia, en estos momentos estoy ocupado con mi novio- dijo para entonces colgar la llamada.

Se dió la vuelta dispuesto a regresar a la habitación, a duras penas volvió a entrar viendo que el alemán seguía en la misma posición. Se acostó en la cama una vez más y abrazó al europeo con delicadeza para no despertarlo. Sintió como este se aferraba a él nuevamente enterrando su rostro en su cuello. El soviético le abrazó firmemente otra vez y cerró los ojos dispuesto a continuar durmiendo.

-Así que ahora soy tu novio- dijo. URSS suspiró pesado y acarició la cabellera del alemán, eso sonaba más como el Third que conocía. -No sé, como tu quieras- dijo. El alemán esbozó una sonrisa burlesca ante sus palabras y sin más abrazo al contrario con fuerza.

-Te otorgaré el placer- respondió. El soviético sonrió ampliamente tras sus palabras, definitivamente ese era el Third que conocía. -Gracias su majestad- respondió. El alemán río divertido ante sus palabras reafirmando el abrazo.

-Y también te otorgaré el placer de verme completamente sin filtros- y tras sus palabras el soviético estalló en felicidad.

«Third, estás ebrio»

→Una patata XD se ha conectado←

OLA! Muy bueeeernas, cómo están? Espero que muy bien. Este capítulo fue más que nada algo que yo siempre quise ver en una historia pero lamentablemente no pude así que decidí hacerlo para que ustedes si puedan verlo en una historia jsjajs. Y pues nada, no tengo nada para anunciar ando leyendo todo tipo de trastornos y ataques para escribir el nuevo capítulo de mi historia basada en el Alesito así que los que están leyendo eso van a tener que esperar y poco más. Sin más que decir nos veremos en el siguiente one-shot, yo me retiro.

Shau

→Una patata XD se ha desconectado←

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top