𝑪𝒉𝒂𝒑𝒊𝒕𝒓𝒆 𝒒𝒖𝒊𝒏𝒅𝒆𝒄𝒊𝒎.
Las cosas estaban tranquilas en Gangneung. La gente en toda la península esperaba lo inevitable sin soltar el aliento. Cuantos más días transcurrían sin ningún incidente, a JiMin le parecía que la gente estaba aún más en guardia. Incluso en la tienda de abarrotes, compradores y cajeros parecían menos amistosos y relajados.
TaeHyung no regresó a Boksakkot en los días siguientes, ni llamó por teléfono. JiMin trató de sacarlo de su sistema: salió a correr todos los días, a pesar del frío, y se enfocó en sus tareas. Él lo había besado. Si había sido un error, se trataba de su error. No necesitaba sentirse avergonzado. Lo que lo avergonzaba era lo mucho que pensaba en el beso, como si no pudiera controlar a su cerebro. Que TaeHyung confesara que había cometido un error y que con ello hiriera su orgullo no lo asustaba tanto como la idea de no volver a sentir de nuevo ese deseo, ese aturdimiento salvaje.
Decidió retomar su mural, el que había intentado pintar cuando recién se mudó. Tenía una idea: mariposas aleteando alrededor de la luna. Bastaría un montón de azul oscuro para el cielo nocturno, amarillos y rojos pálidos para darle un toque y un matiz a las alas de las mariposas. Empezó a bosquejarlo, visualizaba colores vívidos mientras dibujaba el contorno con un lápiz.
Saltó al escuchar un golpe en su ventana y levantó la vista para descubrir los restos mojados de una bola de nieve que se deslizaban en el vidrio. Se asomó. TaeHyung estaba parado en el patio. Sacó una mano del bolsillo para saludarlo.
JiMin se tragó el bulto en la garganta y bajó las escaleras despacio, se puso las botas en la entrada de la cocina, después abrió la puerta principal. TaeHyung ya estaba subiendo las escaleras. Salió, cerró la puerta y se recargó, inseguro. Se miraron incómodos y luego JiMin se movió a la derecha temblando, para dejarle un espacio en el rellano y él se movió a la derecha al mismo tiempo.
Vacilante, TaeHyung le cubrió la cara con las manos.
ㅡ¿Tienes frío? ㅡJiMin asintió y a mitad del gesto lo besó, sus labios temblaban un poco. Luego se apartó. Lo miró con seriedad, pero esperanzadoㅡ. Estoy mucho más nervioso ahora. La vez pasada era la adrenalina.
JiMin no podía lograr que sonara su voz. Estiró la mano para tocar la solapa del abrigo de TaeHyung y se aferró a ella, sentía cómo se le calentaba la cara. TaeHyung rodeó a JiMin con sus brazos, lo recargo en el barandal y lo besó mucho más fuerte, moviendo sus manos por su espalda baja. Al fin lo apartó mareado.
ㅡMi papá está en casa.
TaeHyung dio dos pasos hacia atrás como si hubiera tocado algo caliente, y se miraron fijamente.
ㅡLo siento ㅡél sacudió la cabezaㅡ. Yo solo..., al mirarte...
ㅡ¿Quieres entrar?, ¿conocer a mi papá de manera oficial?
TaeHyung asintió, sin aliento.
ㅡSeguro, seguro, me encantaría conocerlo. Quiero decir, ahora que mi casa no está incendiándose.
El papá de JiMin estaba en la mesa de la cocina, leyendo su libro de reparaciones del hogar, desde donde posiblemente había visto todo.
ㅡPapá, él es TaeHyung.
ㅡHola TaeHyung. Preferiría que si vas a fajar con mi hijo lo hicieras en donde no pudiera verte, soy anticuado en ese sentido.
TaeHyung se ruborizó.
ㅡSí, sí, claro, lo siento mucho, señor Park. Lo haré..., quiero decir, no haríamos...
El papá de JiMin fingió bostezar, como para cambiar de tema.
ㅡCreo que iremos a caminar o algo ㅡdijo JiMin.
Su papá levantó las cejas.
ㅡLleva tu gas pimienta.
Salieron, la luz del día cegaba, y se partieron de risa cuando llegaron a la mitad del patio.
ㅡCreí que nunca ibas a regresar ㅡdijo JiMin.
TaeHyung lo miró sorprendido.
ㅡQué locura ㅡlo levantó en el aire y lo cargó en su hombro. A pesar de que JiMin nunca había sido escandaloso, gritó y dejó que lo cargara hasta donde quisiera.
JungKook:
JiMin vio la hoja, por vez primera se dio cuenta de lo complejo que era escribirle a JungKook. ¿Qué le diría?, ¿Qué no le diría?
Las cosas están bastante tranquilas por acá. Estoy contento de que estés en Cheongju sin asesinos, aunque te extraño un montón. SeokJin dice que nos mencionarán (a nuestra próspera metrópolis de Gangneung) en 60 minutos* la semana que entra. Están entrevistando al jefe de la policía y por supuesto, a HoSeok. SeokJin es siempre el primero en saber estas cosas.
TaeHyung terminó el sauna. Lo único que falta eres tú.
Te quiere, JiMin.
Una semana después de que TaeHyung se había aparecido en su pórtico, JiMin se sentó a escribirle una carta a JungKook. Se convenció de que sólo estaba ocultando la verdad parcialmente. Sí extrañaba a JungKook. Pero en esos días a mediados de enero, nada estaba tranquilo. Ni la aceleración ni la relajación de su respiración cuando veía a TaeHyung caminar sobre el patio lateral nevado, ni los subidones y disparos de su pulso cuando el más alto lo apoyaba contra un árbol para besarlo durante sus largos paseos en el bosque, ni la manera en que su corazón latía al abrir la puerta para encontrar algo que él había dejado fuera: un libro sobre orugas, un par de binoculares o una piña seca.
JiMin sintió que se estaba poniendo en peligro por primera vez en su vida, a sabiendas, y le parecía escalofriante y emocionante. Quería hablar con alguien, con su mamá, SeokJin o NamJoon, pero no sabía cómo articular con palabras algo tan abrumador. Su papá era la persona con la que platicaba sobre asuntos importantes, pero hablar con él sobre TaeHyung lo haría sentir incómodo y blandengue. Sentía como si hubiera saltado una brecha, invisible para los demás.
Puso la carta en un sobre, escribió la dirección de envío y le puso una estampilla, después se sentó a mirar por la ventana. Sin saber que hacer, se levantó y fue hacia sus repisas, encontró su viejo cuaderno de bocetos. Se volvió a sentar y estudió los dibujos uno por uno. Los había hecho hacía mucho tiempo, cuando todavía dibujaba: bocetos de su mamá enrollando masa para pan, el edificio de su departamento en Seúl, mariposas en el parque al que solían ir. Había llenado los contornos con pasteles; esa siempre había sido su parte favorita. Trazó la mayoría de los dibujos con un lápiz gris y con destellos de color en mejillas, alas u ojos.
Se mordió el labio pensativo, sacó sus viejos carboncillos y pasteles y abrió una página vacía. Empezó a dibujar la casa Jeon del otro lado el césped, le dio a las ventanas la luz cálida que indica que hay vida dentro. Bosquejar cosas como ésta siempre lo había llevado a otro lugar, a una versión de la vida que era vívida y donde todo tenía un significado, incluso los objetos inanimados. Quería que la casa reflejara la personalidad de los residentes. Recordó que de pequeño se sentaba a dibujar horas enteras. ¿Era demasiado tarde para recuperar esa sensación? Después de unos cuantos comienzos falsos en los que no pudo plasmar la luz de las ventanas del todo bien, dejó escapar un suspiro de frustración. No importaba cuánto se esforzaba, los ángulos estaban mal, la casa parecía sin vida, y los colores que escogía y mezclaba no quedaban bien.
ㅡEstoy muy oxidado ㅡdijo para nadie en particular.
Hizo un par de intentos más, sin llegar a ningún sitio, después cerró el cuaderno de bocetos y lo colocó de nuevo en su estante.
"Lo intentaré de nuevo mañana", pensó. "Quizá TaeHyung me deje dibujarlo para practicar."
Lo retomó la noche siguiente y la siguiente. Intentó dibujar a TaeHyung. Pero cuando lo hacía, la persona que siempre salía de su lápiz, con la cicatriz en la espalda, pequeños dientes de conejo y ojos brillantes y repletos de estrellas, era JungKook.
Era asombroso lo rápido que un techo se podía reconstruir, aunque fuera descuidado y le faltara la teja. TaeHyung y su papá habían sacado todas sus cosas empapadas y las alfombras. El seguro había pagado mucho, pero como todo lo hacían con sus propias manos, estaban volviendo a acondicionar la sala completamente solos. El cuarto de TaeHyung era habitable, y su padre se había mudado a lo que había sido un cuarto extra en la otra punta de la casa hasta que su cuarto estuviera listo. Se colaban unas cuantas corrientes de aire pero no era demasiado incómodo. Con el techo habían conseguido el aislamiento térmico.
JiMin se escabulló la primera noche que regresaron, lo sorprendió golpeando en su ventana. Entró y TaeHyung lo jaló bajo las sábanas con él, cubriéndolo de besos, en los labios, mejillas, cuello y frente, absorbiéndolo somnoliento, pero muy excitado. Lo tocó como si tuviera miedo de ofenderle o invadir su espacio, con delicadeza le acarició los brazos y el cuello, tímidamente, le temblaban las manos y todo el cuerpo, procuraba mantenerse bajo control. JiMin era menos gentil con él y le avergonzaba mucho que quería tocarlo, tanto como fuera posible. Él entrelazó sus dedos con los de JiMin firmemente.
ㅡNo me lo esperaba ㅡdecía una y otra vez.
ㅡEn realidad nunca me gustó besar a chicos antes de esto ㅡrespondió susurrandoㅡ nunca entendí por qué todo mundo armaba tanto alboroto. Mi amigo NamJoon me decía San Park, o abuelo.
ㅡQuizá sólo eres quisquilloso.
JiMin sonrió.
ㅡ¿No piensas demasiado bien de ti mismo?
No hablaban de JungKook. Su nombre estaba notablemente ausente durante sus horas juntos. Incluso JiMin no tenía espacio en la cabeza para él. Estaba tenso como un cable, sus pensamientos eran dispersos y su sangre corría caliente, correr no le ayudaba incluso en los días en que el camino estaba despejado.
No podía quemar la energía que salía de sus venas. Y aparentemente TaeHyung se sentía igual. Con frecuencia se quedaba en su patio con Van, incluso cuando ya se habían despedido, como si irse cada vez más lejos fuera doloroso. Se agachaba y le rascaba las orejas a Van, hacía tiempo o sonreía a su ventana para después perderse poco a poco en el bosque o en Boksakkot.
También los invadía la sensación de espera. Tenían la sensación que estaban dentro de una burbuja, y JiMin tenía la sobrecogedora sensación, de vez en cuando, de que explotaría cuando JungKook regresara a casa. Pero eso podría tardar varios meses. O podría ser nunca.
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*60 minutes es un programa de televisión creado por el productor Don Hewitt y producido el canal de televisión estadounidense CBS, con formato de análisis e información periodística. (Decidí que este programa también salía en Corea porque quiero y puedo. :)).
Si encuentran algún error ortográfico, por favor háganmelo saber, y lo tomaré en cuenta a la hora de corregir.
Hola.~
Ya terminé con mis clases y sólo me queda esperar mis calificaciones, así que estaré viendo Naruto y tratando de actualizar más pronto, asies.
Pregunta: ¿Verán el concierto de Bangtan este 14 de Junio?
Yo lo veré con mi chikistrikis, aka CANGREJIT0S y emocionado me tienen uwu.
Les recuerdo que tengo otras historias publicadas, por si gustan pasar a darles un vistazo.♡
Siendo todo de mi parte,
gracias por leer.☆
~𝙶𝚊𝚋𝚜.
Kim Seok.
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