004. A Viking's Stubbornness

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━━ chapter 004
a viking's stubbornness

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EL DÍA DE HOY, Valkyrie había decidido ponerse flores en el pelo, lo cual no era la mejor opción considerando lo que Gobber había decidido para entrenar. Su mañana no había sido la mejor puesto que sus hermanos se burlaron de sus flores, que venían siendo Mak y Erik, y ella se había metido en problemas porque amenazó con llevarlos en persona al pozo y hacer que un Monstrous Nightmare los devorase. Las flores no debilitan a un guerrero. Simbolizan fuerza, buena fortuna, sabiduría y buena estrategia en la batalla. No son flores femeninas. Son las flores de Valkyrie. ¡Y solo porque las enredó en su cabello, hizo coronas y las puso alrededor de su arma y escudo no significaba que no pudiera clavar su martillo en tu estómago y arrancarte los intestinos! Vivir con hermanos era de lo más molesto y frustrante...

—¡Fuera de mi camino! —Valkyrie empujó a Hiccup mientras corría por el laberinto. El estúpido decidió que era inteligente quedarse con los pies clavados en el suelo y hacerle preguntas a Gobber mientras había un Deadly Nadder corriendo por el lugar con ellos.

Sus pies resonaban en el suelo de piedra, por muy silenciosa que intentara estar. Era capaz de oír el graznido del Nadder como un pájaro a su izquierda, y rápidamente se agachó hacia la derecha, manteniendo la espalda cerca de la madera mientras intentaba calcular a qué distancia estaba.

Hiccup no había captado el mensaje.

—Oye, sabes, me he fijado en que el libro no dice nada de los Night Furies. ¿Hay como otro libro o una segunda parte? —preguntó, aún parado con aprensión en el mismo lugar que antes. Los ojos de Valkyrie se alzaron, molesta. Ya estaba teniendo un mal día, no necesitaba que Hiccup lo empeorara—. O puede que un folleto pequeñito... ¡agh!

Valkyrie encontró al Deadly Nadder. Lanzó un estallido en la parte superior del hacha de Hiccup, dejándolo con nada más que su escudo y un palo quemado. Rápidamente se apartó del camino.

—¡Concéntrate, Hiccup! —gritó Gobber, exasperado—. ¡Que no estás a lo que estás!

Val sacudió la cabeza y se fue una vez más. Pensó en lo que Gobber había dicho la noche anterior y trató de trabajar en ello. Hay que concentrarse en uno mismo al tiempo que os ayudáis mutuamente... bueno, puede que ya haya fallado en eso con Hiccup porque... ¡quería ganar! Fuera del entrenamiento, ella los cuidará o si estuvieran en grave peligro. Pero por ahora quiere ganar y eso es lo que hará.

(Sintió que era exactamente lo contrario de lo que Gobber dijo.)

—¡Hoy se trata de atacar! —continuó Gobber—. Los Nadders son rápidos y ligeros de patas. ¡Vuestra misión es ser más rápidos y más ligeros!

Al poner la vista arriba, Valkyrie vio al dragón corriendo por la parte superior de las paredes del laberinto, ligero y ágil. Jadeó y se alejó de él con rapidez, girando y regresando por donde había venido. Alcanzó a Astrid y ambas corrieron por el siguiente pasaje. Como un gorrión, la atención del Nadder cambió y fijó sus ojos de reptil en Fishlegs, que movía desesperadamente sus piernecitas lo más rápido que podía no muy lejos de allí.

Con un movimiento de su cola, el Nadder quedó armado con espinas. Un breve movimiento y todas volaron hacia Fishlegs. Gritó, sosteniendo su escudo en alto mientras las púas se clavaban en él.

—¡Estoy empezando a dudar de tus métodos de enseñanza! —le gritó a Gobber, golpeando todas las púas de su escudo en la pared para luego continuar.

—Buscad su punto ciego —fue la respuesta del vikingo, mordiéndose los dientes con indiferencia—. Todo dragón tiene uno. ¡Encontradlo, escondeos en él, y atacad!

—¡Aparta! —Astrid empujó a Snotlout, que corría a ciegas hacia ellas, contra la pared.

Snotlout le sonrió.

—Cualquier cosa por ti, cariño... ¡ay!

Valkyrie miró con curiosidad a su alrededor, preguntándose si este era otro de los trucos de Astrid o no, pero parecía estar diciendo la verdad y no solo tratando de hacerlos perder. El Nadder estaba en los siguientes pasillos, frente a los gemelos mientras intentaban permanecer en su punto ciego; parecían estar teniendo éxito hasta que Ruffnutt decidió hablar.

¡Ew! ¿Es que no te bañas nunca? —le dieron arcadas frente a su hermana. Lo empujó con su escudo y él tropezó hacia adelante.

Molesto, Tuffnut respondió bruscamente:

—¡Si no te gusta, búscate otro punto ciego! —y la empujó. Los gemelos pronto se enfrentaron a empujones y ya no estaban en el punto ciego del dragón. Antes de darse cuenta, se apartaron de un grito y corriendo antes de que pudieran ser quemados hasta convertirlos en cenizas.

Gobber parecía cansado y se frotó los ojos para quitarse el sueño. ¡Me alegra que te lo pases en grande! Pensó Valkyrie.

—Un punto ciego, sí. ¿Un punto sordo? No tanto.

Hiccup tropezó para alcanzar a Valkyrie, Astrid y Snolout, y Val apretó los dientes y lo empujó.

—¡Quítate! —ella le dijo. Ugh, él está haciendo que todo esto sea mucho más difícil y molesto y... Por lo general, Valkyrie podía contener su enojo. Podía enmascarar sus emociones, mantener su arma baja y ser diferente a Astrid, quien les avisaba a todos cuando estaba enojada (tenía algunos problemas de ira...) Pero cuando se trataba de Hiccup, Valkyrie se sentía tan frustrada y molesta que quería gritar y empujarlo de los muelles otra vez. Y ni siquiera sabía qué lo hacía tan diferente a los demás (¡y eso solo la enfurecía más!)

Valkyrie giró en la siguiente esquina, con los oídos bien atentos y los ojos muy abiertos en busca de cualquier movimiento o sonido que pudiera pertenecer al Nadder. Lo más importante de ser rápido y ligero es conocer el entorno. Valkyrie estaba decidida a saber exactamente dónde estaba comparada con el dragón, por lo que sabía cuánto tiempo tenía hasta que la alcanzara. Pero necesitaban descansar, no podían seguir corriendo. Se agacharon junto a la pared y Valkyrie miró hacia atrás para ver si Hiccup seguía cerca, pero no, claro que no. ¡Seguía donde ella lo había pasado! ¡Hablando con Gobber otra vez!

—¿Cómo se puede sorprender a un Night Fury? —preguntó, riendo torpemente de una manera que la hizo fruncir el ceño. Menudo bicho raro.

Gobber se frotó la frente, molesto.

—Nadie ha visto uno y ha vivido para contarlo. ¡Y ahora a pelear!

—Lo sé, lo sé, pero por si acaso...

Valquiria ya había tenido suficiente.

¡Hiccup, calla! —hervía, con los dientes apretados, y él miró hacia arriba, sorprendido de que ella, entre todas las personas, estuviera gritando su nombre. Él se quedó justo donde el Nadder podía verlo, y eso la enfureció. Hizo un gesto con su escudo para que corriera hasta su sitio.

Hiccup miró a su alrededor antes de agacharse rápidamente detrás de ella. Larguirucho y pequeño, parecía más un palo que un ser humano real con su escudo demasiado grande para él y un hacha que ya no era un hacha, solo un trozo de madera quemada. No tenía remedio.

Valkyrie oyó el gruñido semejante al castañeteo de dientes. Astrid la miró fugazmente antes de curiosear a su alrededor. Al oír su aliento entrecortado y el movimiento de cabeza detrás de la pared, Val supo que el Nadder estaba allí. Su amiga respiró hondo y asintió para sí misma antes de dirigirse a los demás. A su señal, ella la guió a través de la intersección. Tan silenciosamente como pudo, utilizó su escudo como peldaño para rodar junto al dragón y volver a ponerse en pie con la misma rapidez. Snotlout la siguió con impaciencia, y Valkiria también. Colocando el brazo y el arma en la posición correcta, pasó junto al Deadly Nadder sin que éste la mirara.

Sí, buen trabajo, se dijo. Hasta que se dio cuenta de que se había olvidado de Hiccup. (Mira, es muy pequeño, ¿vale?) Oyó el ruido metálico y se dio la vuelta. Su giro había fallado. Con su falta de fuerza para llevarse el escudo con él, cayó hacia atrás y el Nadder se apresuró a correr tras él.

Hiccup gritó y se puso de pie en segundos, apenas evitando el chasquido de las mandíbulas de la bestia. Con un batir de sus alas, el Nadder volvió a subir a las paredes del laberinto, cortando a Astrid, Snotlout y Valkyrie con un gran gruñido.

Astrid estaba lista. Levantó su hacha, pero Snotlout se puso delante de ella.

—¡Quita, guapa, que yo me encargo!

(Ay, Odín, esto no iba a terminar bien.)

Snotlout arrojó su maza y falló por lejos. Golpeó la pared detrás de las alas del dragón. El Nadder lo observó, y por un segundo, hubo silencio antes de que se volviera e hiciera un ruido en el fondo de su garganta que... un momento, ¡¿eso era una risa?!

Astrid lo fulminó con la mirada y Valkyrie pensó en pegarle con el hacha en lugar del dragón. Snotlout se quedó boquiabierto.

—¡Me daba el sol en la cara, Astrid!

Sólo tuvieron unos segundos para escapar antes de que el Nadder disparara fuego. Valkyrie fue en una dirección, mientras Astrid y Snotlout corrían en la otra. A lo lejos, oyó:

—¿Qué quieres que haga, que bloquee el sol? Puedo hacerlo, ¡pero ahora no tengo tiempo!

Valkyrie notó que Nadder iba tras ella y jadeó. Empujó sus piernas para ir más rápido; con armamento pesado era difícil, porque para hacerlo tenía que mover sus brazos más rápido, y cuando lo hacía, se le complicaba ser ágil. Se sentía como si fuera un Gronckle, cargando solo en una dirección y chocando contra cualquier cosa que obstruyera su camino, que resultó ser una pared del laberinto.

Pasó junto a Hiccup todavía hablando con Gobber y el Nadder justo detrás de ella. A su alrededor, todo el laberinto se derrumbó cuando el dragón golpeó las paredes en su intento de alcanzarla. Pronto, estuvo rodeada de muros que caían. Gritó, esquivando por poco la madera mientras se lanzaba al siguiente pasillo y se ponía de pie más rápido de lo que uno podría decir "corre".

Su corazón se aceleró, golpeando fuerte contra su pecho y sus oídos. No se atrevió a mirar atrás, porque sabía que el Nadder estaba acercándose; podía oír los ruidos sordos de las paredes de madera que caían. Tenía que salir de aquí, de lo contrario sería aplastada.

Valkyrie se esforzó al máximo para aprovechar su impulso y saltar al siguiente tabique que caía. Subió corriendo a la punta y, a medida que caía hacia delante, se subió al siguiente, y al siguiente, y al siguiente... hasta que no hubo otro muro al que saltar y, en su lugar, solo quedó Hiccup gritando y ella cayendo justo encima de él.

¡Hiccup! —ella chilló, pero no sirvió de nada.

Aterrizó justo encima de él con un fuerte golpe. Él amortiguó la caída, pero le había propinado un rodillazo justo en el estómago y quedó sin aliento. El Nadder pasó junto a ellos, y Valquiria supo que no tenían mucho tiempo antes de que el dragón regresara.

Intentó zafarse de él, empujándolo━pero las piernas de ambos estaban enredadas, y por su parte Hipo no hacía nada por ayudar, se limitaba a permanecer tumbado, aturdido. Valkyrie apartó el mazo de su escudo, donde los dientes de dragón se habían clavado. ¡Estaba atrapada! ¡Estaba...! ¡Ugh, odiaba a Hiccup!

No ayudó que Ruffnut y Tuffnut estuvieran agachados, observando entre el polvo y los escombros con risitas y burlas de "¡Ooooh! ¡Hay amores que matan!" y "Es muy tirillas para ella."

Valkyrie apretó los dientes y empujó la palma de su mano contra la cara de Hiccup en un intento desesperado por liberarse. Él tartamudeó, tratando de ver a través de las flores y pelo que se le quedaron atrapados en la boca.

—Déjame que... —tosió una hoja de romero—. Vale, ¿por qué no...? ¡Ow!

Lo apartó y finalmente se liberó. Valkyrie se paró y se preparó para trabajar en alejar su martillo de su escudo, juntando sus manos alrededor del mango.

De reojo, vio cómo el Nadder se liberaba de los escombros caídos. Sacudió la madera, las rocas y las astillas de su cara y de sus alas, preparándose para embestir. Valkyrie soltó un grito ahogado y se esforzó por apartar su maza mucho más rápido. Tiró y tiró, utilizó el suelo, el escudo, la cara de Hiccup como instrumento de peso para que su pie tirara de su arma, pero nada funcionaba. El dragón se acercaba cada vez más y más...

Al final consiguió apartar el mazo, con escudo y todo. El Nadder estaba ya muy cerca. Abrió la boca para morder o echar fuego, Valkyrie no esperó a averiguarlo. Con un poderoso balanceo, descargó el mazo y el escudo contra la mandíbula de la criatura, y la madera del escudo de Hiccup se hizo añicos con el impacto.

El Deadly Nadder gimió y se alejó cojeando, protegiéndose la cabeza bajo el ala. Valkyrie finalmente pudo respirar. Sus hombros se hundieron y su arma cayó. Sin embargo, su corazón aún se aceleraba, haciendo que su sangre bombeara con furia mientras giraba sobre sus talones para mirar al chico encogido de miedo a sus pies.

Mientras Gobber decía "¡Muy bien, Valkyrie!" la joven vikinga apretó los dientes y con un grito apuntó con su arma a la cara de Hiccup.

—¡¿A ti qué te pasa?! —le espetó, y Hiccup volteó a verle desde su escondite, con los ojos muy abiertos y sorprendido de que Valquiria se enfadara así con él. Ella nunca perdía los estribos así, pero, ¡oh, odiaba tanto a Hiccup! Ella podría haber muerto, ¡todos podrían haber muerto! Todo porque él no se tomaba nada de esto en serio. Todo porque él no trabajó con ellos y peleó. Ella podría echarlo todo a perder y sería culpa de él—. ¿Es que esto es una broma para ti? ¡La guerra de nuestros padres pronto pasará a ser nuestra! ¡Así que madura, elige un bando y sé un vikingo!

Tras esto, se marchó furiosa, estrellando el mazo contra los muros de piedra para quitar el resto del escudo de los dientes de dragón. Hiccup la vio salir por las puertas, pateando y golpeando el mazo varias veces en su ira y frustración. No fue el único sorprendido. El resto de los adolescentes se alarmaron al ver ese ataque de ira de la normalmente fría, tranquila y misteriosa Valkyrie. Pero ella era Valkyrie la Viciosa por una razón... sólo que nunca la razón estridente. Todos volvieron a mirar a Hiccup, como si todo fuera culpa suya.

Tal vez lo era. Porque nadie parecía enfurecer a Valkyrie Frode más de lo que él era capaz.

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