𝐜𝐡𝐚𝐩𝐭𝐞𝐫 𝟑𝟏 ~ 𝐚𝐩𝐨𝐥𝐨𝐠𝐢𝐞𝐬
𝐍𝐨𝐭𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐚𝐮𝐭𝐨𝐫𝐚 (lastblackheirr): por favor aseguraos de votar y comentar, como escritora significa mucho para mí!! espero que os guste este capítulo xx
Este capítulo tiene contenido para adultos!!
Ya que todos los presentes en la residencia Wolff de Mónaco básicamente no habían dormido en las últimas 24 horas, Toto y Susie le asignaron habitaciones a cada uno donde se podían echar una siesta. Podéis apostar a que Toto se aseguró que la habitación de Luna estaba lo más lejos posible de la de Sebastian.
Luna había sido la única que pudo dormir algo anoche, así que silenciosamente se dirigió a la cocina. Se estaba muriendo de hambre, y Toto siempre tenía su nevera llena, donde fuera que estuviera.
Decidió hacerse un sandwich, ya que parecía la cosa más fácil para hacer. Se hizo uno rápidamente, pero cuando se sentó a comer se dio cuenta de que también tenía mucha sed.
Con un queja, se levantó y abrió la nevera. Tan pronto como vio una botella de zumo de naranja sonrió satisfactoriamente y se giró para volver a sentarse. Pero de repente pegó un salto.
"Me has cagado" dijo ella viendo la sonrisa que tenía el hombre en su cara. "Qué puedo decir, soy bueno escabulléndome" Sebastian se encogió de hombros, cosa que hizo que Luna elevara sus cejas hacia él.
"Seguro que sí" dijo ella sentándose en frente de Sebastian. "Te importaría explicarme como es que Toto se ha enterado?" dijo ella luego, poniendo sus codos sobre la mesa e inclinándose hacia delante para mirar a Sebastian.
Ella sabía que él se lo había dicho, porque Toto no tiene ni la menor idea de la vida amorosa de ella, así que no hay manera de que él lo haya descubierto solo.
"Por qué debería yo saberlo?" dijo Sebastian despreocupado "Tú pareces más cercana a él, no deberías conocerlo mejor?" preguntó él inclinándose en su silla. Para ser honestos, él tenía miedo de decirle que había sido él quien se lo dijo a Toto. Ella probablemente se enfadaría, y para Sebastian, eso era peor que ser pegado por Toto.
"Tienes razón, sí que conozco a Toto mejor que tú" dijo ella mirándolo fijamente a los ojos. "Por eso sé que él es demasiado tonto como para descubrirlo solo"
"Así que fuiste tú el que se lo dijo, o sabes quien fue." dijo ella despreocupada queriendo que Sebastian entrara en pánico. Él podía pensar que no se veía como si estuviera aterrorizado, pero ella sabía que lo estaba.
Sinceramente, a Luna realmente no le importa si Toto lo sabía o no. Tampoco le importaba si Sebastian fue quien se lo dijo, pero eso no le iba a impedir jugar un rato con él.
Cuando Sebastian no dijo nada, Luna continuó "Entonces, qué pasó Sebastian? Querías presumirlo? O necesitabas probarte a ti mismo, ya que obviamente me acuesto también con él." dijo ella sarcásticamente haciendo que Sebastian rodara sus ojos.
"Llámame Seb, por favor. Me gusta mucho más." dijo él de repente, con una pequeña sonrisa. "Increíble forma de evitar la pregunta" dijo Luna encendiendo un cigarro. Su sandwich ya había quedado en el olvido para este momento.
"Gracias" dijo él orgulloso y ella rodó sus ojos. "Bueno, tú nunca respondiste ninguna de las mías, así que estamos en paz" dijo él encogiéndose de hombros y Luna soltó un fuerte suspiro.
"Bien entonces, dispara. Qué quieres saber?" dijo ella. Ya no había sentido en ocultarse más, así que a lo mejor le contaba todo lo que él quería saber.
"Cuándo- cuándo empezaste?" preguntó él, sintiéndose asustado por su respuesta.
"A fumar? Joder, a los 12, creo? A lo mejor antes" dijo ella despreocupada. Sí, ella era consciente de que él no le había preguntado sobre fumar, pero de nuevo, quería divertirse un rato con esto.
"Eso es- perturbador, pero ya sabes que no era eso lo que preguntaba." sonrió. Honestamente él estaba contento de que ella volviera a ser como antes, aunque significara tener que lidiar con su sarcasmo otra vez.
"Creo que tenía 15, o a lo mejor 16 la primera vez que corrí. Aunque empecé a ir a las carreras cuando tenía 9" dijo ella y captó visiblemente a Sebastian por sorpresa. "Sí, en 2014, Roma. Este chico, Marco fue arrestado y Toto ya había pagado por él, así que..." dijo Luna tratando de recordar lo más posible.
"Así que pensó que era una buena idea dejar que una niña corriera?" preguntó Sebastian cínicamente, pero inmediatamente se arrepintió ya que había hecho un pacto consigo mismo de no juzgarla.
"Probablemente no, pero en su defensa, yo era muy buena" sonrió orgullosa. "Dónde terminaste?" preguntó el alemán. Podéis imaginaros la sorpresa en su cara cuando ella le dijo que ganó.
"Está bien, ahora mi turno" dijo ella y suavemente aplaudió. "Por qué habéis venido los tres con Toto? Sé de sobra que él no os llamó." preguntó ella con una ceja elevada.
"Es una larga historia" empezó él y ahora Luna quería saber aún más. "Digamos que contiene a Mattia pidiendonos que firmemos un contrato de confidencialidad, luego a nosotros yendo de Maranello a Génova para reunirnos con Toto, y a Charles haciendo que juguemos verdad o reto. Gran error en mi opinión" dijo él y rió recordando el famoso jueguito de verdad o reto.
"Bueno, si tanto te gusta verdad o reto, a lo mejor lo podemos jugar un día" dijo ella descaradamente, lo que pareció divertir a Sebastian. "Te tomaré la palabra" bromeó él y entonces juraría haber oído a Luna decir "Eso espero".
"Bien, mi turno" dijo Sebastian. Sabía lo que quería preguntar, pero tenía miedo de cruzar el límite. Luna debió haberle leído la mente de alguna manera porque rápidamente habló. "Puedes preguntar lo que sea que quieras saber, no es como si pudiera esconder algún secreto ahora." dijo ella, pero honestamente esperaba que él no le fuera a preguntar por aquel 'incidente'.
"Las tomas seguido? Me refiero, las pastillas" dijo él. Honestamente tenía miedo que ella lo mandara a la mierda.
"Solía hacerlo casi todos los días" dijo ella sincera, esperando por la reacción de Sebastian. Cuando él no dijo nada, ella decidió continuar "Ya no lo hago. Solo a veces. Puede ser divertido si sabes lo que te tomas" bromeó ella y Sebastian rió ligeramente, para no parecer grosero.
"Bueno, mi turno. Cuándo perdiste tu virginidad?" dijo Luna y Sebastian solo elevó las cejas en respuesta. "Qué? Tus preguntas están empezando a ser aburridas" dijo ella fingiendo un puchero.
"Tenía diecisiete" dijo Sebastian y Luna jadeó dramáticamente. Cuando Sebastian elevó una ceja, ella dijo "Mojigato." y Sebastian solo rodó los ojos y luego preguntó "Vale, cuántos años tenías tú?"
"Dieciséis" dijo ella, con una enorme y sarcástica sonrisa plasmada en su cara. Sebastian decidió jugar con ella un poco, así que imitó su jadeo de antes. Cuando ella lo miró cuestionando él solo la miró y dijo "Puta" haciendo que Luna riera.
"Mi turno" dijo Sebastian de nuevo "Siempre quisiste correr ahí, o había algo más como meta? F1 o algo más?" preguntó él y Luna se debatió en si debería responder con la verdad.
Sí, ella no quería mentirle a Sebastian, pero a la vez tampoco quería contar la verdad sobre esto.
"Bueno, nunca fue mi plan correr ahí. Por supuesto, quería ser piloto de F1, quiero decir, crecí con Michael ganando en Ferrari, no es mucho más inspirador que eso, por lo menos para mí" dijo ella y Sebastian sonrió ampliamente.
Se sentaron en silencio por un momento, Luna terminó su cigarro y ahora se estaba bebiendo su zumo de naranja. "Sabes, estoy enfadado contigo" dijo Sebastian. Su voz sonó seria pero Luna pensó que estaba bromeando, así que se rió.
"Es en serio" dijo él y ella paró de reírse y lo miró. "Mentiste, Luna. Y a pesar de que no te culpo, aún así es una cosa bastante jodida de hacer" dijo él mirando a la mesa.
"Y no fue solo una estupida mentira, me he enterado de que eres una persona totalmente diferente a la que pensaba que eras" dijo él, todavía mirando a la mesa.
"Seb, yo-" empezó ella pero el rápidamente la cortó "No quiero escuchar una disculpa, no significa nada" se despreocupó él, aún mirando la mesa.
Veís, Luna odiaba cosas como estas. Odiaba el sentimiento de que alguien estuviera enfadado con ella, especialmente por su pasado.
"Seb por favor. Entonces dime, dime que puedo hacer para mejorar esto" suplicó ella, mirándolo. Sebastian pretendió pensarlo por un segundo, antes de hablar.
"Chuparmela" dijo él con una sonrisa, haciendo que Luna se ahogara con el zumo. "Qué?!" exclamó ella, sin poder creerse lo que acababa de oír.
"Me has escuchado. Dijiste que querías mejorar las cosas, y ahora mismo me estás molestando, así que ya sabes, estaría bien que te arrodillaras y chuparas" sonrió él viendo la divertida cara que ella tenía.
"Si quieres, claro. Puede ser nuestro pequeño secreto." dijo él de nuevo, esta vez pudo notar sus mejillas tornándose rosas. "Justo como antes" añadió él, todavía sonriendo.
"Seb no creo que sea una buena idea" dijo Luna tropezándose con las palabras. Podía sentir sus mejillas estando rojas, y sabía que él también lo había notado.
"No voy a forzarte a hacer nada, pero sabes, sería una buena disculpa" dijo él, sonriendo y dejando de estar recostado de su silla. "Así que, qué opinas?" dijo él poniendo sus codos sobre la mesa e inclinándose más cerca de ella.
"Opino que Toto te mataría si supiera lo que acabas de decir" dijo ella y sonrió cuando lo vio rodar los ojos. "Oh Dios, por qué mencionarlo a él ahora?" se quejó él haciendola reír.
"Sabes qué? a la mierda" dijo ella levantandose de su silla y extendiendo un brazo para que él la siguiera. "A dónde vas?" preguntó él con confusión, pero no podía ocultar su emoción.
"No puede ser que quieras hacerlo en la cocina" rodó ella los ojos. "Mi sandwich está mirando" añadió ella haciendo que ambos rieran.
"Además creo que debería advertirte que Toto tiene una pistola" dijo ella mientras Sebastian se levantaba. "Y muy buenos abogados" añadió ella haciendo que él rodara los ojos.
Luna entonces tiró de su brazo y lo llevó a su habitación. Pero para su sorpresa, él paró cuando estaban en la sala de estar y la pegó a él.
Cuando sus cuerpos se juntaron y sus rostros estuvieron cerca del otro, Sebastian le sonrió suavemente. Ella miró hacia arriba para mirarlo a través de sus largas pestañas, sus mejillas todavía estaban de un rosa brillante y Sebastian juró que se lo podía montar con ella ahí mismo.
"Eres tan linda" dijo él besándole la punta de la nariz haciendo que ella riera ligeramente. "Oh por favor, ya he dicho que lo haría, no hace falta halagarme" dijo ella despreocupada intentando llevarlo a su habitación, pero él la paró.
"Pero eres tan linda. La chica más linda que he visto" dijo él y de alguna manera sintió su corazón encogerse cuando la vio sonreír por sus palabras. Enronces inclinó su cabeza un poco y depositó un suave beso en sus labios.
"Ahora vamos, me has prometido algo" dijo él y la llevó a su habitación. La escuchó reír un poco, pero por suerte entraron a la habitación antes de que su risa se volviera muy fuerte.
"Ahora que estamos solos" dijo Sebastian y tiró de ella para besarla. Sabía a zumo de naranja y cigarros, cosa que era una extraña combinación, pero extrañamente sabía bastante bien.
Mientras Sebastian prolongaba su beso, empezó a jugar con el dobladillo de la camiseta de ella, pero ella rápidamente quitó su mano. "No hay necesidad de aue me desnude" dijo ella encogiéndose de hombros haciendo que Sebastian soltara una ruidosa queja.
"Por favor" suplicó él "Solo la camiseta, puedo ver que no llevas sujetador debajo" sonrió él y Luna rodó los ojos. "Bien, pero solo la camiseta" dijo ella, pero Sebastian ya había empezado a quitársela antes de que terminara la frase.
Él inmediatamente bajó su cabeza para estar al mismo nivel que sus tetas y empezó a jugar con ellas. Luna gimió en respuesta, pero rápidamente lo apartó. "No hemos venido a eso" dijo ella haciendo que Sebastian se emocionará más de lo que ya estaba. Por un momento simplemente se pararon ahí extrañamente, antes de que Luna señalara a la cama y le dijera que se sentara.
Tan pronto como él se sentó Luna se arrodilló, y él pudo sentir como se ponía aún más duro. Ella rápidamente desabrochó sus pantalones y le quitó sus boxers, así que ahora estaban en un extraño silencio una vez más.
"Abre la boca" dijo Sebastian repentinamente. Ella lo miró y cumplió obedientemente lo que le dijo. Ahora su boca estaba abierta, su lengua saliéndose un poco, y Sebastian pensó que esa era la mejor vista que había tenido nunca.
Él empujo su cabeza un poco hacia abajo para que sus labios lo tocaran. Ella lamió un poco, haciendo que el gimiera y empujara más, para poder entrar más en su boca.
"Tengo un presentimiento de que eres buenísima en esto" dijo Sebastian mientras sus labios tocaban la punta de su polla. Ella miró hacia arriba para verlo y bajó un poco más su boca, esta vez sin él empujarla. Su cabeza empezó a subir y a bajar mientras que Sebastian gruñía suavemente y cerraba sus ojos.
"Está bien?" preguntó ella alejándose un poco, y Sebastian inmediatamente asintió con la cabeza.
Ella continuó, pero cuando notó que Sebastuan ya no estaba tan hablador como al principio, paró por un segundo y preguntó "Quieres follarte mi boca?" dijo ella inocentemente.
Ella vio a Sebastian asentir con la cabeza, pero antes de que pudiera continuar con su acción, Sebastian se inclinó un poco para jugar con sus tetas un poco más. Él pellizcó uno de sus pezones haciendo que Luna gimiera suavemente mientras lo miraba. En respuesta, Sebastian sonrió para sí mismo y continuó apretándolas y jugando con ellas.
Cuando estuvo satisfecho, posó sus manos a ambos lados de la cara de ella, y la empujó hacia abajo. Sintió como ella gemía alrededor de él. Ella parecía no poder tomarla toda de una, pero Sebastian realmente quería llevarla al límite.
"Dios, eres aún más linda así, con mi polla en tu garganta, atragantándote con ella" dijo él. Un gemido escapó de su labios y Sebastian casi se viene ahí mismo. Entonces rápidamente bajó el ritmo y dejó que ella lo hiciera sola.
La calidez de sus labios era el cielo para él, así que no le llevó mucho decir "Estoy cerca, por favor no pares" dijo él, y a Luna hizo justo eso. Antes de que él pudiera protestar y preguntarle porqué había parado, ella empezó a lamer la punta una vez más mientras lo miraba. De repente, él se dio cuenta. Lo estaba provocando.
"Qué? No te gusta? Sabes que siempre puedo irme con alguien más y dejarte así" dijo ella descaradamente, repitiendo las palabras que él dijo la noche que pasaron juntos.
"Ooh por favor" suplicó, pero ella ni se inmutó. "No hasta que te disculpes" dijo ella y ahora aparto completamente sus labios, y en cambio usó su mano para empezar a pajearlo descuidadamente.
"Mierda- sí, lo siento" dijo él y gimió ligeramente mientras que la mano de ella parecía estarle haciendo maravillas.
"Y que no lo harás de nuevo" Luna lo provocó mirándolo. Para su sorpresa, Sebastian sonrió. "No sabía que iba a haber otra vez" dijo él haciendo que Luna rodara sus ojos.
Antes de que ella pudiera decir algo más, Sebastian aprovechó ese momento de distracción para empujar su cabeza hacia delante y hacia su miembro. A este punto, él solo quería venirse, así que no se preocupó por todos los gemidos y sonidos que salían de ella. No le importaba si alguien podía escucharlos. Dios, una parte de él hasta deseaba que Toto los escuchara, no es que fuera muy difícil, las habitaciones estaban al lado.
Cuando él ya de estaba acercando, no se dio cuenta de que no le había preguntado si se lo quería tragar, así que, cuando llegó, simplemente se vació en su boca y la miro apologéticamente cuando ella subió su mirada para mirarlo.
Cuando se levantó, Luna se veía como un sexy desastre. Su previamente corrido rimel estaba aún más corrido y tenía un hilo de semen y saliva colgando de su barbilla.
Eso no detuvo a Sebastian, así que tan pronto como ella se acercó a él, la tiró a la cama y la besó.
Esta vez menos acelerado que antes, y se atrevería a decir, que hasta fue algo apasionado.
"Eres buena" dijo él sin aliento cuando se separaron. "Lo sé" ella sonrió antes de tumbarse en la cama.
Para su sorpresa, Sebastian se levantó y le pasó el cerrojo a la puerta. Mientras se volvía a acostar en la cama, se inclinó hacía ella y la besó de nuevo. No era su culpa que pensara que los labios de ella se veían irresistibles. "Quieres echarte la siesta?" preguntó él con visible cansancio.
De repente se volvió consciente de que no había dormido en toda la noche anterior, y Luna parecía una increíble compañía para su siesta.
Antes de que ella pudiera responder, él se acostó boca abajo y palmeó un sitio para que ella se tumbara ahí. La última vez que pasaron la noche juntos, ella pareció ser de las que se acurracaban, y él estaría mintiendo si dijera que no le gustó.
La cara de Luna se iluminó, ya que no muchos chicos estaban dispuestos a soportar su necesidad de contacto físico, y rápidamente se acurrucó con él, pero no antes de dejar un beso en su mejilla.
"Duerme bien" dijo ella, pero Sebastian parecía ya haberse quedado dormido.
•
•
•
𝐍𝐨𝐭𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐚𝐮𝐭𝐨𝐫𝐚 (lastblackheirr):
Este capítulo me tomó un poco más de tiempo escribirlo, espero que no os importe xx
Que pensáis sobre la relación dd Luna y Seb? Serán más cercanos ahora?
Creéis que Toto se va a enterar de esto?
Qué pensáis que va a pasar ahora?
Espero que os haya gustado este capítulo, por favor dejad vuestras opiniones en los comentarios <33
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top