𝙘𝙝𝙖𝙥𝙩𝙚𝙧 𝙩𝙝𝙞𝙧𝙩𝙮 𝙣𝙞𝙣𝙚, to gain unprecedented leniency








───CHAPTER THIRTY NINE,
ganar una indulgencia inaudita






           Sir Gwayne Hightower estaba muerto.

Laisha no sabía si fue un regalo pequeño de los dioses o fue un día de mala suerte para el hijo varón del fallecido Otto Hightower.

Pero estaba alegre.

Gwayne había cruzado un límite en las tierras de la corona mientras Vaelys y Rhael hacían una patrulla antes de viajar a King's landing. Y el pobre tonto fue quemado hasta que sus huesos se carbonizaron en un arrebato de su niña.

La noticia llegó con Vaelys, quien dejó la espada de Gwayne en la silla de hierro bajo la mirada orgullosa de sus madres.

Ahora, Joffrey, Vaelys y Aegon estaban en el mismo lugar, a salvo con ellas. Sus tres últimos tesoros.

Laisha miró a Daemon con atención, notando el creciente interés del hombre en Ortigas, la joven mujer de la cual muchos dudaban de su ascendencia Valyria.

───La guerra en el lago del ojo de dioses fue sangrienta, muchos murieron, ahogados o con espadas.

Las palabras de Lord Corlys la hicieron girar con lentitud, asintiendo a sus palabras.

───La más sangrienta durante esta danza quizás.

───Al menos en tierra.

───¿Cómo se encuentra, mi lord?───Preguntó pacientemente, el hombre soltó aire divertido.

───Educando a Alyn para que me suceda al morir───Murmuró viendo a Laisha tararear.

───Esperemos no sea pronto, los mares son enormes y sus misterios el triple.

───Mucha sabiduría en sus palabras───Afirmó gentil.

Corlys no era tonto, en el pasado le tuvo cierto resentimiento, aun podia seguir vigente el mismo, pero le tenia respeto, el mismo que Laisha le tenia a el. Y ahora más que nunca debía ser educado con ella al ser la consorte de la reina.

───Su esposa, la reina, me tiene preocupado. Si bien su reinado está siendo bueno, me temo que aún no logra entender los asuntos politico-economicos───Le dijo viéndola asentir entendiendo.

───De todas formas, asi como tu tienes tu fortuna yo tengo la mia───Le sonrió con un guiño───Aun así, ayudaremos a Rhaenyra, ¿no?

───Así es, lady Laisha, pero su esposa últimamente está muy sensible, desde la muerte del príncipe Jacaerys, que los siete lo cuiden.

───Era su primer hijo, su primer niño, y tuvimos muchas pérdidas en poco tiempo───Murmuró cruzando sus brazos, tragándose el nudo de la garganta.

───Es realmente triste, entiendo el dolor de perder hijos───Afirmó enderezandose a su lado───Debo retirarme, mi lady, nos vemos en la reunión.

───Lo veo después.





Lord Celtigar había tocado un tema de suma importancia respecto al dinero de la capital.

Las arcas estaban vacías, Aegon se lo llevó o incluso peor, lo gastó.

Rhaenyra no sabía de qué preocuparse más, de Aegon o la desaparición de los niños del mismo, o del desbalance económico.

Aegon seguía vivo, seguía siendo una amenaza, Aemond estaba en Harrenhal y Daeron estaba con el ejército de Ormund Hightower.

Si bien ya estaban en la capital donde podía sentarse en su trono, la guerra no había sido ganada, tres enemigos seguían vivos, tres aspirantes al trono.

───Madre.

Rhaenyra retiró su mirada de la ventana y miró a su hija inclinarse frente a ella, avanzando hasta pararse justo a su lado en silencio.

───¿Que sucede mi salvaje niña?───Preguntó con cariño, viendo a su hija sonreír por el apodo.

───Durante estos pocos días he notado... Algo, en Daemon───Le informo acercándose lentamente a ella───Es... Muy cercano a Ortigas.

───¿Le interesó la mujer que le llevó ovejas al dragón hasta que la aceptó?───Pregunto divertida, Vaelys asintió───Suena algo que Daemon no haría, ¿por qué lo dices?

───... Ortigas salió de su habitación, después de la hora del búho.

───Hmm, ¿cómo sabes eso?

───Iba a ver a Rhael para un vuelo nocturno, y la vi.

───Bueno... Ortigas no es una mala mujer realmente, pero tengo mis dudas con ella───Aclaro volviendo a su trabajo───Por cierto, ¿Mysaria?

───Llegó a las ciudades libres, el príncipe de Pentos la mantendrá cautiva hasta que reciba orden nueva.

───Excelente, ¿algo más que me quieras decir, cariño?───Preguntó tomando una pluma y tinta.

───Bueno...───Pensó por unos instantes, sintiendo sus manos sudar y alisó las arrugas de su vestido perfecto───Ahora que tomaste la capital, y tenemos la esperanza de acabar esta guerra... ¿Me casaras con algún lord?───Preguntó con un hilo de voz, Rhaenyra la miró alarmada.

───No, nunca. No voy a entregarte a ningún estupido───Gruñó molesta ante la idea───Te casaras cuando tu quieras, cuando tu lo ames, no te daré como cordero a un lobo.

───Gracias───Suspiró aliviada, escuchando a Rhaenyra levantarse y caminar hasta ella.

───Entiendo tu dolor, no lo vivo, pero lo entiendo, mi dulce niña───Susurro acariciando su mejilla.

───Si perdieras a madre... ¿Te dolería demasiado?

───No podría vivir sin tu madre, Vaelys, ella y yo somos la mitad de un todo───Murmuró besando su mejilla───Ahora, si gustas puedes volar con Rhael, pero no te alejes de aquí ni un poco.

Vaelys solo asintió y besó la mejilla de su mamá, retirándose en silencio dejándola completamente sola.

Tenía tres hijos, sus dos primas, su tío Daemon y su esposa.

Pero temía que se lo quitaran todo de un jalón.






Laisha miró fijamente la caja frente a ella con Dalton a su lado y Veron al otro, pensando y soltando aire con rabia mientras sus hombres esperaban alguna orden de su parte.

───¿Quién trajo esto?

───No lo sabemos. Pero si donde murió.

───¿Donde?───Preguntó al ver que tenía que hacerlo, hastiada y furiosa.

───Puenteamargo, una represalia por la muerte de Lord Caswell.

───Hm, qué interesante... ¿Hicieron lo que ordene?

───El rumor se esparció rápido pero el suyo aún más, todos saben que la reina pidió por la vida del príncipe Maelor.

───Helaena no se enterara de esto───Inquirió con franqueza───Ya perdió a sus dos hijos, esperemos Jaehaera este a salvo. ¿Noticias de Lady Caswell?

───Debido a un rumor me tome la tarea de averiguar la verdad───Inicio Dalton con brazos cruzados───Lord Ormund tomo puenteamargo en represalia junto al príncipe Daeron y desde la muralla Lady Caswell se suicidó.

───Cobro venganza, pero sus hijos sufrirán───Murmuró mirando a Veron───El jovencito, Daeron, está buscando morir.

───Definitivamente, ¿qué harás?

───Por ahora esperar, siguen avanzando, nos rodearán y después atacaran, debemos poner cinco pies más adelante que ellos.

───¿Y Harrenhal?

───Sir Simon falleció en un duelo estupido que el matasangre le obligó hacer contra él, tomaron Harrenhal y quemó muchas personas, entre ellos lo que quedaba de los Strong.

───La casa Strong está fuera del tablero.

───Solo queda una bastarda que la tomó como trofeo.

───¿Habrá posibilidad de convencerla de ser parte de nuestro bando?

───No───Negó inmediatamente, Daemon zumbo.

───¿Por?

───Aparentemente es una bruja, y las brujas piden altos precios por favores, y este es un favor demasiado grande. Nadie intentara nada a mis espaldas.

───No es como si fuéramos a hacerlo, hermana.

───En novedades, Aemond abandonó el castillo hace tres días───Informó Veron con orgullo por haber estado adelantado a ellos───Pero Lady Sabitha Frey tomó el castillo.

───¿Nuevamente es nuestro?

───Quizás, pero al parecer el príncipe Aemond pudo hundir bien su verga y ahora está embarazada.

───Mierda.

───Tendremos que esperar, pero debemos mover las flotas.

───Tessarion está en puenteamargo, Vhagar quema todo en las tierras del tridente...

───¿Dreamfyre?

───Helaena está moribunda como para montar su dragón, ella está en nuestras manos.

───Solo tienen dos dragones───Susurro rascando su barbilla───Y están algo lejos.

───Nos moveremos pero no solos, hablaré con la reina para permitirle a Vaelys, Baela y Daemon acompañarlos.

───¿No vendrás?

───Tal vez vuelva a Dragonstone, pero no iré con ustedes aun.

───Esperamos indicaciones en ese caso.





───Criston puto hijo de perra Cole esta muerto.

Vaelys aplaudió alegre, apretando sus manos con clara satisfacción mientras Rhaenyra bebía un poco de Vino.

───¿Cómo murió el imbécil?───Pregunto viendo a Daemon burlarse.

───Tres flechas, sin espada en mano, pidiendo una tregua, los hombres del norte se tardaron.

───Llevaban días bajando hombres de Cole hasta que lograron abatirlo. Buen truco debo admitir.

───Uno menos entonces───Murmuró tomando una moneda y viéndola relucir───Pero aún nos falta.

───Ormund sigue avanzando con el mocoso, Vhagar y Aemond no paran su masacre.

───Un joven indignado por haber sido engañado. Te provoca.

───Claramente quiere mi preciada atención. ¿Para que dársela?───Pregunto egocéntrico, Laisha sonrió.

───Harrenhal volvió a ser de los verdes, Casterly rock sigue teniendo lealtad a Aegon.

───Y el maldito sigue vivo, oculto, pero vivo.

La puerta se abrió y un guardia presentó a Lord Corlys y a Baela, Laisha miró a todos los presentes con una mueca, era la única sin sangre especialmente valyria en la sala.

───La ayuda del valle esta en camino a través de barcos, mi reina, las nevadas bloquearon el camino por tierra. Y soldados de puerte blanco están aquí.

───Nuestro ejército se expande.

───Pero no es seguro, debemos ser conscientes de los peligros───Afirmó Corlys siendo respaldado por Laisha.

───Hemos pensado en ofrecer indultos absolutos a los Lannister, Hightower y Baratheon en cambio de que hinquen su rodilla para jurar lealtad y aporten rehenes.

───Aegon y Aemond podrían ir al muro───Susurro Laisha, Rhaenyra la miró fijamente───Aegon morirá en cuestión de días incluso durante el viaje y Aemond podría sufrir misteriosamente un ataque de osos───Susurro más bajo viendo la expresión de su esposa suavizarse───En cambio Helaena y Alicent darían su vida a la fe y las oraciones, ser septas hasta morir.

───Y, tengo una propuesta, majestad.

───Digala, Lord Corlys.

───El príncipe Aegon podría casarse con la princesa Jaehaera para mantener un mejor control sobre la reina viuda y la princesa Helaena.

───¿Sangre Hightower con la sangre Greyjoy?───Se burló viendo a Lord Corlys───Nunca.

───No estoy de acuerdo, Jaehaera se podría convertir perfectamente en dama de Vaelys o mia.

───Es un término de paz, para considerar.

───La guerra no terminará hasta que las cabezas de Aegon y Aemond terminen en picas───Afirmó bruscamente Daemon───Bastion de tormentas puede ser entregado a Ulf y Casterly Rock a Hugh como agradecimiento de su lealtad.

Corlys se horrorizó por las palabras de Daemon y la poca reacción de Rhaenyra o Laisha, tragando duramente saliva al notar el ceño fruncido de Laisha.

───Envíen los indultos a Casterly Rock y Bastión de tormentas, pero no perdonaré la vida de mis medio hermanos, ellos morirán. Mis aliados más cercanos, es tiempo de acabar con los últimos dos dragones de los verdes, sin piedad alguna.

───Ortigas y yo volaremos a las tierras de los ríos, Baela y Vaelys podrían ir a las cercanías de puente amargo.

De pronto Rhaenyra se tenso, respirando pesadamente por la mención de su hija.

───Alguna de las otras dos semillas de dragón irán con ustedes, Ulf ira. Mi hija y Baela irán con Hugh.

───¿Y Addam?

───El ira a acabar con el séquito de lord Ormund.

───Me parece una buena idea tomar como prisionero al príncipe Daeron, majestad.

───No, ninguno de ellos permanecerá con vida───Aclaro con fuerza, molesta───Aspirara al trono al ser mi heredera Vaelys y eso no sucederá.





Los gritos de Alicent en el torreón de Maegor tenían a Laisha harta.

Rhaenyra admitía que ella también estaba harta de la esposa de su fallecido padre, aun más cuando no la dejaban disfrutar agusto de la lengua de su esposa entre sus piernas.

Aun así, no permitió que Laisha saliera y le arrancara la cabeza, montandola como la jinete de dragón que era y mordiendo sus labios con eficacia sintiendo el recorrido de sus manos por toda su piel blanca, marcandola posesivamente a la vez que mordisqueaba su hombro.

Eso hasta que el grito desgarrador de Alicent pidiendo la presencia de Rhaenyra colmó la paciencia de Laisha.

───Dejala gritar todo lo que quiera───Susurro molesta, aferrándose a la nuca de Laisha───Opaquemos sus gritos, ¿no te parece bien?

Un par de toques a la puerta frustraron a Rhaenyra, sentándose con pesadez sobre Laisha sin permitirle retirarse de su interior, besándola y moviéndose sin señales de querer responder.

───La reina viuda exige su presencia majestad junto a la de su esposa───Aviso el guardia fuera, Rhaenyra mordió con fuerza el labio de Laisha───Dice ser un asunto importante.

Los dedos de Laisha se enterraron en la piel de su cadera, haciéndola jadear por la deliciosa sensación.

───Vamos.

───No.

───Dije, vamos───Susurro molesta, bajando sus manos por su trasero y arrimandola contra ella, haciéndola jadear por la sensación de su miembro chocar contra su interior duramente.

───No me importa esa mujer.

───Quizás nos de la razón definitiva para matarla, y ciertamente quiero hacerlo.

Rhaenyra se enfureció.

Levantándose de su regazo tomó su vestido y se lo puso con total rabia, ignorando rotundamente a Laisha mientras intentaba ajustar por sí sola su largo y costoso vestido.

Laisha acabó de ponerse sus botas, avanzando con cuidado y sigilo hasta ella y rodeándola con sus brazos para sentir su piel estremecer y usar su fuerza para quitársela de encima.

───No te molestes, al volver haré que olvides hasta como respirar, ¿te parece?

───No me importa───Susurro furiosa, Laisha se separó de Rhaenyra para ayudarla con su vestido, ajustandolo hasta que Rhaenyra estuvo satisfecha.

Pronto la llevó hasta un espejo y vio los ojos de su esposa tornarse más tranquilos, sus brazos rodearon nuevamente su torso, sus manos pararon en su estómago para calmarla inconscientemente.

───Vamos a ver que quiere esa mujer despreciable, volvemos y... Quizás permita que tengas control absoluto.

Rhaenyra se giró interesada, Laisha se rió besando su nariz antes de adelantarse.

───Soy tu reina, voy primero.

───Ah, es cierto... Mi reina y mi mujer───Alardeo dejándola pasar primero.

Rhaenyra miró a los guardias en cada esquina, entrecerrando sus ojos al sentirse desprotegida de forma repentina, apretando sus manos en su vestido y acercando su cuerpo lo mejor posible al de Laisha.

───No tengo un buen sentir───Susurro viendo a Laisha asentir, entendiendola.

───Mientras esté contigo nada va a pasarte, puedes tranquilizarte.

Rhaenyra soltó todo el aire una vez llegaron al salón del trono, subiendo los escalones con cuidado antes de sentarse con gracia y fuerza en él.

───Traigan a la reina viuda Alicent───Se burló del apodo con furia, Laisha subió un par de escalones con un suspiro pesado, esperando.

Una vez la puerta se abrió y vieron la cabellera rojiza de Alicent ingresar, Rhaenyra se esforzó por no levantarse y ahorcarla con sus propias manos.

───¿Por qué ha de estar tan preocupada y desesperada por verme?───Se burló inclinando su cabeza───Interrumpió mi tiempo de paz.

───¿Cómo se puede tener paz cuando miles de vidas se pierden?

───¿Quien inició esta guerra?───Preguntó con una ceja alzada, Alicent respiro hondo, arrodillándose con lamento.

Laisha y Rhaenyra se miraron por cortos momentos.

───Deje a mis hijos con vida──Pidió con rabia desesperada.

───¿Y porque haria eso?

───Propongo nuevos términos a cambio de que dejes con vida a mis hijos; los siete reinos se dividirán.

Laisha frunció el ceño cruzando sus brazos tras su espalda.

───Desde antigua, Aegon reinará sobre el dominio, las tierras de la tormenta y las tierras del oeste, en cambio, usted gobernara desde aqui las tierras de la corona, el valle, el norte, las islas de hierro y las tierras del tridente.

───Jamás───Aclaró mordazmente, Laisha sonrió.

La propuesta era estúpida.

El dominio se encargaba de impartir la comida a desembarco, las tierras de la tormenta no iban a ser cedidas cuando allí murió Luke, iban a hacer de un tormento las vidas de los Baratheon, las tierras del oeste eran ricas en minerales.

Simplemente, no.

Y tal vez sea avaricia, pero Rhaenyra nunca permitiría que Aegon gobierne, ni siquiera como un lord.

───Tus hijos hubieran poseído posiciones honrosas de haber preservado la fe, pero quisieron privarme de mis derechos y se mancharon las manos con la sangre de mis amados hijos───Masculló con firmeza.

───Sangre de bastardos vertida en una guerra───Replicó inmediatamente.

Laisha frunció el ceño y sonrió hacia Alicent.

───Olvidas que tu hija, Helaena está con nosotros, y mis hombres ciertamente quieren probar a una mujer de sangre valyria───Se burló gratamente.

───Mis hijos eran del mio eran inocentes y los asesinaron cruelmente, ¿cuántos más deben morir para apaciguar tu sed de venganza?

───No pienso escuchar más mentiras, Laisha prepara a Helaena... Y veinte de tus hombres.

Los ojos de Alicent se abrieron horrorizados al ver el rostro satisfecho y sádico de Laisha, tragando saliva duramente, furiosa.

───Helaena no tiene por que sufrir por esto───Susurro furiosa, Laisha asintio.

───Ciertamente, inclinate un poco mas en el suelo y considerare dejar a tu hija en paz───Afirmo inclinando su cabeza, Alicent se mordio la lengua e incliso su cabeza hacia el suelo, dejandolas a ambas satisfechas.

───Habla de nuevo de bastardía...───Rhaenyra se levanto de su trono y avanzo hasta Alicent, retirando de su cabeza el tocado con velo para verlo con repudio───Y te arrancaré la lengua..






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