CAPÍTULO VIII
No había podido actualizar debido a complicaciones que tuve en la Universidad. Es comprensible que haya desaparecido dos meses aproximadamente.
Me complace comentar algo importante, a partir de este capítulo comienza lo verdaderamente interesante.
Sin más que avisar, gracias por leerme por este medio.
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Había resultado de lo más inesperado en el momento exacto de haber cobrado conciencia propia la bestia. Sobre todo Shockwave que no podía ocultar su asombro e inquietud ante la desdicha de saber que Predaking todo este tiempo actuaba y fingía no entenderlos.
Ahora entendía mejor su capacidad, aquello significan malas razones para darle de baja a su proyecto, dada la expresión de su líder decía todo lo que no necesitaba notificarle en una conversación. La llegada de más seres de esta naturaleza implicaría un aumento en la demanda de energon puro, y los recursos en la Tierra eran limitados.
Todo avanzaba bien, era un futuro prometedor lo que ofrecía tener magníficos ejemplares en las filas decepticons, con el único detalle de que tarde o temprano cobrarían conciencia.
Shockwave aún no podía asimilar completamente todo lo que había sucedido en su laboratorio. Estaba sorprendido y maravillado al presenciar la apariencia de su creación, su ingenuidad y su visión del mundo como un ser consciente. Ahora, Megatron tendría una nueva competencia: un individuo con el que tendría que lidiar y controlar, al igual que con Starscream.
Mientras avanzaban detrás de Megatron y Predaking, el entusiasmo y la confianza de la bestia eran evidentes. Sin embargo, Predaking no sabía que Megatron ya no lo toleraba. El nuevo integrante no dejaba de hablar frente a ellos, revelando claramente sus deseos en la nave y chocando con las ambiciones fuertes del Señor de la Guerra.
El tamaño imponente y las habilidades formidables de Predaking aterrorizaban a todos los Decepticons, pero Shockwave había creado un gran arma para la guerra.
— Con profunda gratitud por haberme creado, juro lealtad eterna a ti, mi único amo verdadero. Pero con más de mi especie a punto de unirse a nuestras filas, te pido permiso para liderarlos personalmente como Predaking... — Expresó la bestia con convicción.
— Tu visión es... ilimitada. —Respondió Megatron agobiado por el predacon.
Estaban a una distancia considerable para intercambiar palabras y el seeker aprovechó la oportunidad para lanzar su veneno hacia Shockwave.
— Si ese tal "Predaking" se atreve a hacerle daño a mi señor, estarás en serios problemas, Shockwave. — Amenazó Starscream, hostigando al científico mientras avanzaban. Nadie podía elogiar a su amo más que él.— Así que dile a tu bestia que no se interponga en mi camino.
Steelhawk intervino para calmar la situación.— Starscream, no es momento de intimidarnos entre nosotros. Debemos preocuparnos por nuestro nuevo invitado, un verdadero gigante. —Dijo Steelhawk, observando cómo Predaking continuaba hablando con Megatron, quien claramente estaba disgustado.
— Oh, ¿así que te has quedado sin chistes, Steelhawk? — Respondió Starscream con desdén.— ¿Ver a la bestia te ha hecho soltar aceite del miedo? ¡Pff!
Steelhawk gruñó en respuesta al comentario.— No me haces gracia —Exclamó con desprecio.— Tú ya te encargaste de eso cuando le diste el golpe con el garrote, parecías una femme!
Shockwave suspiró fastidiado por la pequeña disputa entre sus compañeros.
〔No hay momento adecuado para que estos dos discutan.〕
Pensó para sí mismo, mostrando su semblante frío y calculador. Decidió mantener la compostura y respondió con calma a las provocaciones.
-— Starscream, tus intentos de desestabilizar la situación son inútiles y contraproducentes. —Recriminó entre todos sus colegas, entendían lo pesadas que eran sus palabras a la hora de defenderse.— Y descuida, estoy seguro que Predaking no caerá tan bajo como un lamebotas, nadie te supera en eso.
— Ahora resulta que tener lealtad hacia Lord Megatron te convierte en un lamebotas. Me das pena Shockwave —Respondió Starscream con sarcasmo.
— Reconozco plenamente la magnitud de mi creación y las implicaciones que conlleva. Aunque no esperaba que la bestia tuviera una identidad consciente, eso no significa que no pueda controlar. —Ignoró completamente el sarcasmos de este, sin alguna pizca de preocupación, todo estaba bajo control.
El intercambio de palabras continuó mientras se dirigían hacia la sala de mando. Megatron parecía cada vez más frustrado con la presencia de Predaking y la atención que estaba recibiendo.
Mientras tanto, el comandante no consideró una buena idea lidiar con Shockwave y sus comentarios llenos de tecnicismos.
— Ojalá Knockout nunca te hubiera encontrado, solo has traído desgracias a la nave y es suficiente, tus ideas locas deben acabar ahora. —Se interpuso frente al titán morado sin tener el mínimo respeto al científico. Shockwave estaba más que disgustado y los demás quedaron sorprendidos por su comentario.
— ¿Qué?, A mi no me metas en tus pleitos! —Knockout se sentía más que tenso por la situación, sabía que Shockwave no era cualquier decepticon para nada ordinario. Y por el hecho que estuvieran peleando a medio camino resultaba sofocante para los demás.
Shockwave, cuya paciencia se había agotado ante los constantes desprecios de Starscream, perdió momentáneamente los estribos. Su única óptica centelleaba con ira mientras respondía con un tono de voz cargado de furia.
— ¡Basta, Starscream! Tus palabras insolentes demuestran una vez más tu absoluta falta de comprensión y respeto hacia mi trabajo. Si no fuera por mis investigaciones y avances científicos, tú y esta nave estarían en una posición mucho más precaria. —El científico Decepticon avanzó amenazadoramente hacia Starscream, su mirada fija en el seeker.
— No eres la gran cosa con tus experimentos, eres reemplazable como todos nosotros —Agregó con una sonrisa al ver a Shockwave considerablemente molesto.
— Tus insinuaciones de que mis ideas son "locas" solo revelan tu carencia de habilidades. Nada más te deleitas en tus ambiciones egoístas. —No dudó en arremeter contra el segundo al mando de Megatron. Incapaz de contener su furia, desatando una tormenta de palabras llenas de ira y desprecio.
— Ah, ¿sí? Por lo menos yo tengo una vida y ambiciones que cumplir, tu ni siquiera tienes a alguien que te recuerde. Si nunca te hubieran encontrado, quedarías en el olvido
Los demás Decepticons presentes quedaron atónitos ante la inusual explosión de ira de Shockwave. La sala se sumió en un tenso silencio mientras observaban la confrontación entre los dos Decepticons.
A medida que las tensiones aumentaban entre ellos, Soundwave intervino de manera decisiva con sus zarcillos eléctricos, separando a ambos Decepticons y poniendo fin al conflicto inminente. Su acción silenciosa y contundente dejó claro que la discordia no sería tolerada.
— Ha sido suficiente para ustedes dos. Si no se detienen, harán que Soundwave los tranquilice a su manera. —Protestó el decepticon de blanco y negro al ver la furia en sus rostros.
Shockwave sintió cómo el espía lo apartaba con su zarcillo del seeker. Tras haber expresado su rabia, hizo un esfuerzo por recuperar la compostura y dirigió una mirada desafiante a Starscream.
— Por cierto, no te equivoques. Mis ideas y mi trabajo no acabarán. Y recuerda tu lugar, Starscream. Yo soy un gran científico, dejémoslo así, y tú mantente... demostrándole tu lealtad a Megatron y ganándote su perdón poniéndote de rodillas cada vez que lo traicionas. —Concluyó su respuesta con una mirada desafiante, dejando claro que no toleraría más desprecios por parte de Starscream. Su arrebato de ira fue inusual y demostró que incluso el tranquilo y calculador Shockwave tenía un límite para su paciencia.
Los demás no evitaron reírse de las verdades que le eran devueltas al comandante de Megatron. Quien se sintió tan avergonzado que respondió con repudio.
— Pero recuerda que, al final del día, quienes tomamos las decisiones y lideramos somos Megatron y yo. —Starscream nuevamente respondió con desdén.
— Starscream, no creas que puedes intimidarme con tus amenazas. Megatron es quien ordena, no tú. —Admitió Shockwave sin mostrar preocupación alguna.
— Megatron no tolerará más divisiones entre ustedes. —Steelhawk miró mal a ambos y Soundwave tampoco parecía contento bajo la máscara. Solamente así pudieron proceder con el transcurso con ligera normalidad.
El científico tomó su rumbo nuevamente ignorando a sus colegas, bastantes sorpresas y decepciones habían sido por este día.
El intercambio de palabras había cesado mientras se dirigían hacia la sala de mando. El líder de los Decepticons sabía que debía establecer su dominio sobre la bestia y asegurarse de que no se convirtiera en una amenaza para su liderazgo.
Finalmente, llegaron a la sala de mando, donde Soundwave y otros leales seguidores de Megatron los esperaban. La tensión en el aire era palpable mientras Megatron y Predaking se enfrentaban cara a cara.
— Predaking, has demostrado ser una adición formidable a nuestras filas. —Comenzó Megatron con una voz firme y autoritaria.— Sin embargo, debes entender que mi liderazgo es absoluto. No toleraré ninguna insubordinación ni desafío a mi autoridad
La bestia asintió en señal de entendimiento, pero su mirada desafiante dejaba en claro que no se sometería fácilmente. Era un ser poderoso y orgulloso, y no estaba dispuesto a aceptar la sumisión sin cuestionar.
—Te concedo el título de líder de tu especie y te voy a otorgar la autoridad —Continuó Megatron, buscando una solución que satisficiera las demandas de Predaking sin amenazar su propio poder.— Pero recuerda, tu lealtad debe estar siempre conmigo y los objetivos de los Decepticons. Cualquier traición o intento de subvertir mi liderazgo será enfrentado con severidad.
Predaking asintió nuevamente, esta vez en señal de acuerdo. Aunque no estaba completamente satisfecho, parecía dispuesto a aceptar las condiciones impuestas por Megatron por el momento.
Con esta resolución provisional, los Decepticons se prepararon para enfrentar los desafíos que les esperaban. La presencia de Predaking planteaba nuevos problemas y oportunidades, y solo el tiempo revelaría cómo se desarrollaría esta dinámica dentro de las filas de los Decepticons.
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En lugar muy apartado y lejos de la presencia de Predaking, todos los Decepticons más importantes de la mave se encontraban reunidos con el señor de la guerra, el comunicado era más que obvio que trataba del nuevo huésped.
— Quién lo diría... —Murmuró el gran líder de los Decepticons mientras merodeaba por el lugar en compañía de sus leales seguidores.— El que una vez fue una bestia... —Megatron no podía creer que Predaking fuera capaz de transformarse.
— Puede considerarse un leal sirviente como hoy y todos fueron testigos de aquello. —La mirada de Megatron se dirigió hacia los demás, pero su peso recaía principalmente en Shockwave, el responsable del proyecto. El científico parecía ligeramente intimidado por la presencia de Megatron, y todos eran conscientes de la gravedad de la situación. Starscream, con malicia en su sonrisa, no dudó en dirigir su mirada hacia el científico.
— Pero créanme... —Enfatizó Megatron para captar la atención de sus seguidores.— En cuanto nuestra alteza real se dé cuenta de que su ejército posee más fuerza que la que actualmente nos queda a nosotros los Decepticons.
— Lord Megatron, nunca me he confiado en que una simple bestia no pueda ser consciente... Pero, como usted sabe, la evolución dará paso a la revolución —Respondió Starscream, consciente de la gravedad de la situación.
Megatron tomo en cuenta aquello y tuvo que decirlo con palabras duras.— No me queda otra alternativa que erradicarlos todos los predacons existentes antes de que se les ocurra erradicarnos a nosotros.
— Todo lo que hemos invertido para destruir a los Autobots nos destruirá primero... Qué irónico. —Comentó Steelhawk decepcionado, un tanto desilusionado por haber contemplado la idea de utilizar a un Predacon en futuras misiones.
— Pero, Lord Megatron... ¿Está pensando en cancelar el adorado proyecto predacon de Shockwave? —Preguntó el auto deportivo, sorprendido por la decisión de su líder. Todos dirigieron sus miradas hacia el científico, quien permanecía en silencio.
...
— Su conclusión es lógica, mi señor. —Finalmente, el científico no tuvo más remedio que hablar. No estaba esperanzado y la idea de que los Predacons tuvieran mente propia era simplemente peligrosa.
— ¿Acaso quieres morir, Knockout? —Preguntó de mala manera el segundo al mando, intimidándolo. Knockout solo podía pensar en ello.
— Órdenes son órdenes de nuestro amo, las bestias no tardarán en revelarse contra nosotros. —Responde el Decepticon de tonos blancos y negros, aceptando el acuerdo.
— ¿Y si esa bestia escupe fuego cuando se entere de nuestra traición? —Expresó con pánico el doctor de los Decepticons, solo de pensar que Predaking pudiera enterarse.
— Knockout, ¿por qué supones que nosotros seremos los encargados de ejecutar la tarea? —Starscream intervino.
Megatron y los demás dirigieron sus miradas hacia él. Admitían que Starscream, en ocasiones, podía ser una mente maestra. Después de todo, estaban hablando de alguien que podría idear miles de formas de traicionar a su amo.
— Después de todo, si la bestia llegara a descubrir que quizás los Autobots fueron los responsables de eliminar a sus camaradas, podríamos usarlos para destruir a nuestros odiados enemigos, o... ellos podrían acabar con él —El plan de Starscream resultó ser la más aceptable para eliminarlos sin necesidad de hacerlo ellos mismos directamente. Estaban sonriendo maliciosamente y echando un ojo a Shockwave, quien, considerablemente, debía estar de acuerdo con el plan, ya que Megatronus le dio su aprobación.
— Ya sabemos cómo deshacernos de la bestia. Un obstáculo menos. Morirá totalmente engañado, si llega a perecer —Afirmó Megatron con indiferencia.
Unos pocos empezaron a aceptar lentamente el macabro plan propuesto por el jet, pero sentía que era un vil desperdicio de todo el esfuerzo invertido en ese proyecto. A medida que escuchaba las palabras de Megatron y veía cómo los demás Decepticons se alineaban con la idea de destruir a los Predacons, una sensación de decepción y desesperanza lo invadió por alguna razón.
Había dedicado innumerables horas y recursos a la creación de los Predacons. Había trabajado incansablemente para perfeccionar su diseño y dotarlos de habilidades formidables. Cada uno de esos seres era una obra maestra de la ingeniería y la ciencia.
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Predaking, perdido en sus pensamientos y contemplando el cielo, no parecía prestar atención a su entorno. Su mente estaba llena de dudas, y no quería enfrentarse a las emociones que le provocaban. Sentía un profundo arrepentimiento por haber confiado en su creador y por haberse dejado llevar por la curiosidad en el laboratorio.
Lejos de todo lo que haya sucedido, todavía seguía sin superar todo lo que vió esa noche, de solo pensarlo se sentía abrumado.
— Sigo confundido por todo. —Murmuró Predaking, mirando sus servos con pesar. Se sentía abrumado por todo lo que había presenciado y ya no quería experimentar esas intensas emociones. Reconocía que su reacción era irracional, pero la mera presencia de Shockwave parecía avivar aún más su malestar.— No quiero sentir esto...
Su orgullo herido aún persistía, y anhelaba una disculpa por parte de Starscream. Planeaba cobrársela en algún momento, sin remordimientos por sus acciones.
— Nunca me dirigirá la palabra, a pesar de haber cobrado conciencia. —Suspiró Predaking, abatido y decepcionado. Recordaba los momentos en que Shockwave se había preocupado por su bienestar, esperando pacientemente a que se recuperara. Eran gestos que Predaking había apreciado, pero ahora que conocía la verdad, no quería tener nada que ver con él.
La bestia continuó observando el paso del tiempo a través de sus ópticos, con la esperanza de que algo más sucediera, mientras sus alas se contraían con cierta pesadez y anhelando visitar a sus hermanos con frecuencia. Perdió la noción del tiempo y no notó los pasos de alguien que se acercaba sigilosamente por detrás.
Shockwave que había decidido buscarlo, sentía aquella intriga de conocer a su creación, lo que él mismo había creado en momentos que fueron críticos para él. Había sido suficiente sentirse decepcionado.
— Predaking. —Habló el científico, mirando a la bestia de espaldas sumida en sus pensamientos y dándose cuenta de que no estaba prestando atención.
Se acercó un poco más y tocó con delicadeza uno de los picos que Predaking tenía como hombreras.— Predaking, te estoy hablando. —Insistió, llamándolo por su nombre con la esperanza de captar su atención y establecer una comunicación entre ellos. La tensión era palpable en el aire mientras Shockwave esperaba una respuesta de su creación.
Predaking, al sentir el contacto inesperado de Shockwave en uno de sus picos, Predaking sintió un escalofrío recorrer su estructura metálica cuando la voz de Shockwave lo interrumpió. Su atención se concentró de inmediato en el científico, quien se encontraba cerca de él y había tocado uno de sus picos con delicadeza. La tensión era palpable en el aire, y Predaking giró la cabeza lentamente para enfrentar a su creador.
Sus ópticos dorados se encontraron con el óptico rojo de Shockwave, y en ese momento, una mezcla de emociones se desató dentro de Predaking. Había decepción, resentimiento y una pizca de ira.
Pero también había una chispa de curiosidad y la esperanza de que tal vez.
Solo tal vez, Shockwave pudiera explicar todo lo que había sucedido, lástima que todo aquello era un secreto hasta ahora.
El predacon dejó escapar un gruñido bajo.
— ¿Qué quieres? —Espetó Predaking con voz profunda y llena de desdén. Aunque su sorpresa inicial había sido reemplazada por una cautelosa hostilidad, no podía evitar sentir cierta curiosidad por saber por qué el científico se acercaba a él en ese momento.
Shockwave no se dejó intimidar por la reacción del individuo y mantuvo la compostura, manteniendo la mirada fija en Predaking. Sabía que la confianza entre ellos se había roto, pero estaba decidido a abordar la situación y tratar de restablecer al menos una comunicación mínima.
— Predaking, necesitamos hablar. —Respondió Shockwave con voz serena pero firme.— Sé que esto es nuevo para ti, aún estás desorientado.
Predaking frunció el ceño, claramente escéptico ante las palabras de Shockwave. A pesar de ello, no podía negar que había una parte de él que deseaba escuchar lo que el científico tenía que decir. Estaba cansado de sentirse perdido y confundido, y tal vez, solo tal vez, Shockwave podría ofrecerle algún apoyo ahora que decidió revelarse.
— Si tienes algo que decir, ¡hazlo! -Gruñó Predaking, su voz llena de desconfianza.— Y no esperes que tu creación no sea lo que esperabas.
Shockwave asintió, reconociendo la justa frustración de Predaking. Sabía que había cometido errores y que había perdido la confianza de la bestia, pero estaba dispuesto a enfrentar las consecuencias de sus acciones.
— Al contrario, has superado mis expectativas, Predaking. —Respondió Shockwave con sinceridad. -Aún careces de conocimientos previos a la causa. No obstante, quiero que entiendas que estoy aquí con fines de estudiarte y a cambio, brindarte el apoyo que requieras.
Predaking frunció el ceño aún más, confundido por las palabras de su creador. Sus emociones luchaban entre la desconfianza y la curiosidad, Predaking, aunque todavía lleno de desconfianza, decidió darle una oportunidad a Shockwave. Sabía que necesitaba respuestas y entendió que el científico también tenía un interés genuino en él.
— ¡Bah! Está bien, acepto tu propuesta. Pero ten en cuenta que no toleraré manipulaciones. Quiero el respeto que merezco como ser consciente. —Afirmó el predacon, manteniendo su mirada fija en Shockwave.
Shockwave percibió esa oportunidad como un medio para estudiar a la bestia, y sus antenas se movieron ligeramente hacia atrás.
— Tu respuesta me resulta lógica. Le aseguro que no habrá nada de lo que mencionas.
El silencio se extendió por unos instantes, mientras Predaking evaluaba sus propias emociones y la presencia de Shockwave frente a él. Finalmente, decidió romper el silencio y hablar con una voz profunda y firme.
— Trato hecho —Dijo Predaking, entrecerrando los ópticos y fijando una mirada intensa en Shockwave.
— Mañana voy a requerir de tu presencia, toma en cuenta que son experimentos personales. Lord Megatron no está involucrado en esto.
— Hmmm, comprendo. Pero quiero suponer que no vas a tratarme como una bestia, sino como lo que ahora soy. —Replicó el guerrero dudoso alzando una ceja en busca de una respuesta por parte de este.
No estaba muy seguro pero tampoco le estaba garantizando un mejor trato, pero si uno justo. Su creación está inseguro por todo lo sucedido. Debía tratar a alguien con respeto, debido al plan que iba a llevarse a cabo.
Shockwave no apartó su único óptico sobre el predacon, mientras lo analizaba detenidamente.
— No prometo nada, pero te aseguro un trato justo. No seré despiadado contigo. —Respondió Shockwave con cautela.
Ambos se quedaron en silencio por un momento, cada uno sumergido en sus propios pensamientos. Predaking, con su mirada buscaba señales de sinceridad en el teniente de Megatron. Por su parte, el científico continuaba analizando al predacon, intrigado por su naturaleza y su capacidad de superar las expectativas.
Finalmente, Predaking rompió el silencio con una leve sonrisa pícara y una mirada llena de curiosidad por la nueva faceta de su creador. Agradecido por esa promesa implícita de justicia.
— Supongo que seré tu experimento personal, ¿verdad? —Dijo Predaking, con un tono ligeramente burlón pero también mostrando un atisbo de interés en explorar esta nueva dinámica y descubrir qué más podía aprender sobre sí mismo y su lugar en el mundo.
— Eso es correcto, temporalmente vas a ser inducido a una serie de pruebas en el que serás participe de ello. — Respondió Shockwave con firmeza, estaba dispuesto a entablar un diálogo con el ser que creó. Por lo pronto no había tanto trabajo para él, claramente no habría nada que temer cuando llegue ese día.
— No debería decirlo pero tu curiosidad hacia mi naturaleza, llega a ser... Interesante. —Añadió dejando entrever una pequeña muestra de aceptación hacia su creador. La desconfianza y el rencor persistían en sus circuitos, estaba dispuesto a seguir adelante y descubrir lo que el futuro les deparaba a él y a Shockwave.
Shockwave se sintió incómodo ante la mirada penetrante de Predaking y la respuesta desafiante de la bestia. No se ha percatado de que había logrado captar su atención.
— Entiendo tus reservas y haré todo lo posible por ser transparente contigo. —Respondió Shockwave, intentando transmitir honestidad en sus palabras.
Predaking asintió levemente, cauteloso pero abierto a escuchar lo que Shockwave tenía que decir. Aunque la desconfianza seguía presente en él, la curiosidad por conocer más sobre sí mismo y su origen era más fuerte.
— Está bien, adelante, explícame todo lo que necesito saber por ahora. —Predaking reflejaba con su voz una mezcla de cautela y un leve destello de esperanza.
— Bien, con base a mis conocimientos previos trataré de ser breve para que puedas comprender que eres. —Se acercó a la bestia y se sentó a su lado, la comparación de tamaños eran notorios.
Desde ahí la bestia se dió cuenta que su creador seguía siendo más pequeño para él. Por lo que soltó un largo suspiro y Shockwave se tomó un momento para organizar sus pensamientos antes de comenzar a relatar las teorías de sus orígenes, su propósito y los detalles que había ocultado hasta ahora.
Explicó cómo había sido creado como un arma poderosa para los Decepticons, pero que también buscaba entender su propia identidad y encontrar su lugar en el mundo.
— Se ha teorizado también que ustedes son mitad orgánicos, algo que no suele verse en la naturaleza cybertroniana.
A medida que Shockwave hablaba, Predaking absorbía la información, procesándola lentamente. La incredulidad inicial comenzó a ceder paso a una sensación de comprensión más profunda. Aunque aún había heridas emocionales que sanar, el predacon comenzaba a vislumbrar una posibilidad de redención para su creador.
El diálogo entre Predaking y Shockwave se prolongó mientras el sol se ocultaba en el horizonte, tejiendo sombras sobre la estancia. Aunque las tensiones persistían, se vislumbraba un entendimiento entre ellos.
En ese momento, Predaking decidió agarrarlo desprevenido, buscando desestabilizar al científico con palabras sugerentes. Se acercó a este, su voz adquiriendo un tono ronco y seductor que sorprendió a Shockwave.
— Entonces... ¿es posible que yo, como predacon, pueda tener una descendencia con un cybertroniano? — Predaking cuestionó al científico, dejando que la insinuación flotara en el aire, su sonrisa mostraba sus colmillos a raíz de aquello.
Shockwave se sorprendió y su óptico único parpadeó momentáneamente ante la pregunta inesperada por el cambio repentino en la actitud de Predaking. Trató de mantener su compostura y analizar las palabras del predacon.
— En teoría, no sería posible tener descendencia directa con un cybertroniano. Nuestro funcionamiento biológico difiere significativamente. Sin embargo, hay otros métodos para expandir la especie y asegurar su supervivencia. —Shockwave intentaba no ceder ante la provocación de Predaking.
— Interesante. Imagino que esos métodos alternativos podrían ser... Fascinantes de explorar —Susurró Predaking, su voz llena de intenciones ambiguas.
Shockwave mantuvo su mirada fija en Predaking, sin revelar ninguna emoción visible. Sin embargo, la tensión entre ellos era palpable. El científico era conocido por su frialdad y lógica, pero incluso él se encontraba ligeramente desconcertado por los comentarios insinuantes de la bestia.
Sonrió sutilmente, satisfecho por haber provocado una reacción en su creador. Sabía que el científico estaba acostumbrado a mantenerse imperturbable ante cualquier situación, pero quería poner a prueba los límites de su control.
— La reproducción no es un tema al que generalmente nos dediquemos. Nuestro enfoque principal es la guerra y la supervivencia de nuestra especie —Respondió Shockwave, tratando de desviar la conversación hacia terrenos más seguros.
Predaking se dio cuenta de que había llevado su juego demasiado lejos y decidió retroceder. Aunque disfrutaba de poner nervioso a Shockwave, también reconocía la importancia de mantener ciertos límites en su relación.
— Entiendo. La guerra nos ha consumido durante mucho tiempo. Supongo que es un tema que no deberíamos explorar más a fondo en este momento. —Dijo Predaking, su voz volviendo a su tono profundo y serio habitual.
Shockwave asintió, aliviado de que la conversación se hubiera desviado hacia temas más neutrales. Aunque la tensión seguía presente, ambos comprendían que había límites que no debían traspasar en ese momento.
El diálogo entre ellos continuó, a diferencia de antes y ahora Shockwave estaba incómodo todo el tiempo que estuvo presente hablando con el predacon. Llegó ese límite que toda conversación debe siempre tener como un cierre de comunicación
Aunque intentaba mantener su compostura y responder con la habitual frialdad que lo caracterizaba, las palabras sugerentes de Predaking habían logrado socavar la tranquilidad del científico.
A medida que la conversación avanzaba, Shockwave buscaba formas de no sobrepensar el tema y mantener la distancia con Predaking.
Finalmente, llegó el momento en que la conversación llegó a su punto de cierre natural. Shockwave aprovechó la oportunidad para poner fin al diálogo, consciente de que necesitaba un respiro y tiempo para procesar todo lo que se había discutido.
— Hemos llegado al final de nuestra conversación por ahora Predaking. —Shockwave expresó con su voz firme pero con un dejo de incomodidad.— Necesito tiempo para reflexionar sobre lo discutido y considerar los siguientes pasos.
Predaking, aunque sorprendido por la abrupta finalización de la conversación, asintió en silencio. Aunque disfrutaba de poner a prueba a Shockwave, también reconocía que había cruzado una línea y que era necesario respetar el límite establecido.
— Entiendo, es demasiado tarde — Respondió Predaking, su voz más tranquila y serena.— Estaré mañana en tu laboratorio...
Shockwave asintió, poniéndose de pie y dando por concluida la conversación. Se alejó lentamente de Predaking, sintiendo un alivio momentáneo al poner fin a la comunicación. Había establecido un límite claro y estaba ansioso por tomarse el tiempo necesario para procesar todo lo discutido.
Sin embargo, justo cuando creía que la interacción había terminado, una voz retumbante pronunció su designación...
— Shockwave! —La voz del predacon se escuchó demandante.
El científico se detuvo en seco, sintiendo cómo el silencio se extendía a su alrededor. Sabía que no podía ignorar el llamado de Predaking, por lo que se dio la vuelta lentamente para enfrentarlo.
Las orbes doradas del mencionado se encontraron con el suyo y en ese instante se hizo evidente que el predacon esperaba una respuesta. Se mantuvo en silencio, negándose a ceder ante la presión que emanaba de Predaking. No obstante, no pudo evitar fijar su mirada en la bestia, esperando a ver qué tenía que decir.
El silencio se prolongó, y la tensión entre ellos se hizo más palpable. Para que al final Predaking rompiera el silencio y sus palabras eran inesperadamente suaves para el científico.
— Solo quería decirte que... Descanses. —Murmuró Predaking, y luego se quedó en silencio.
Shockwave sintió una mezcla de sorpresa y confusión ante las palabras de Predaking. Era una despedida inesperada y una muestra de consideración por parte de la bestia.
Terminó apartando su mirada y darse la vuelta sin decir una palabra al respecto; Predaking por su parte se quedó mirando a su creador retirándose.
A medida que se alejaba, Shockwave se sumergió en sus pensamientos, buscando la claridad y la calma que necesitaba. Había dejado un impacto profundo en Shockwave, recordándole la importancia de mantener ciertos límites en la comunicación. El llamado final de Predaking había dejado una marca en Shockwave.
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