CAPÍTULO VI

No debo advertir que es la primera vez que realizo un escrito explícito, gracias por leer.

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La escena era intensa y cargada de deseo. Shockwave y Soundwave, dos Decepticons con una atracción palpable, se encontraban en una situación comprometedora.

Shockwave podía sentir la fuerza con la que la extremidad de Soundwave rodeaba su servo, y el sonido del metal chocando contra el suyo solo aumentaba la tensión entre ellos.

Parecía tener algo más en mente. Su comportamiento silencioso y neutral dejaba entrever sus intenciones. Era evidente que estaba frustrado por el silencio, y Soundwave sabía que estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario para romper esa barrera.

Su comportamiento lo decía todo. Si el silencio era su única frustración, se lo daría convirtiéndolo en un simple chillido. Finalmente, la extremidad lo soltó y se alejó lentamente.

Tus acciones no me dejan otra opción que acceder nuevamente. —La voz del científico seguía siendo monótona como siempre y seguía con la mirada puesta en su extremidad observando con curiosidad

— ¿Qué pretendes, Soundwave?, dime qué necesitas esta noche. —Replicó el titán morado volteándose por completo para mirarlo. Al mirarlo de arriba abajo, no bastaba con sentir cómo sus alerones falsos tanto del yelmo como de su espalda se tensaban ante la impresionante vista.

Shockwave se acercó lentamente a Soundwave, su excitación y duda reflejadas en su mirada.

Sabía que esto era arriesgado, que podría poner en peligro su posición dentro de los Decepticons. Pero la atracción era demasiado fuerte, y la curiosidad sobre experimentar se impulsaba hacia adelante.

Habiendo más Decepticons, tuviste que acudir a mí porque nadie te lo haría como yo. —Insinuó mientras bajaba la mirada y abría más las piernas de Soundwave, quien dejó al descubierto el aire frío que acariciaba su válvula, causándole un cosquilleo que hacía que sus luces biolumicentes y negros se volvieran más pronunciados. Estaba muy sensible a la vista.

Shockwave no pudo evitar soltar un largo suspiro silencioso mientras lo miraba con atención. Soundwave se mordió el labio inferior debajo de la máscara, sintiendo el deseo recorrer su cuerpo. Sus oscuros tentáculos se agitaban impacientes, deseando envolver a Shockwave y llevarlo al clímax del placer.

Estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario para satisfacer sus necesidades y experimentar el éxtasis que tanto ansiaba.

Este le ofrecía una enorme vista a sus paneles abiertos y con la válvula chorreante que mojaba sus glúteos, este temblaba deliciosamente e incitaba con tan solo echarle un vistazo.

Shockwave no dejaba de mirarlo con ese óptico que brillaba con más fuerza. Hace tiempo que no miraba un puerto ajeno a la suya, admitía sentir curiosidad.

Como aquél zarcillo se acercaba a su válvula para luego hacer a un lado uno de sus labios lleno de transluidos.

Soundwave dime... ¿Por qué? —Se acercó aún más, sujetando a Soundwave con posesión pero con delicadeza. La electricidad estática se arremolinaba en el aire, creando una tensión palpable entre ellos. Sin decir una palabra, comenzó a explorar el cuerpo de Soundwave, encontrando sus puntos más sensibles y provocando gemidos contenidos en el espía.

La fascinación se reflejaba en la voz grave de Shockwave mientras exploraba a Soundwave. La excitación crecía y ambos Decepticons sentían cómo la energía fluía entre sus interfaces. El calor entre ellos aumentaba, y el deseo de hacerse uno era evidente.

Había fascinación en el grave vocalizador del mech. — También te has vuelto más sensible desde la última vez. —Dijo mientras se colocaba entre las piernas de Soundwave, quien a su lado parecía un gigante.

Eres un sucio Decepticon... Con solo mirarte... —No era su estilo entablar una conversación de esa forma, pero sabía que Soundwave lo quería solo por una noche.— Estoy perdiendo el control.

Estaba lo suficientemente cerca de su compañero y, con necesidad, tomó los bordes de su rostro enmascarado con sus dígitos, moviéndolos de un lado a otro para apreciarlo mejor desde diferentes ángulos y observar los detalles de su visor.

Esto provocó una corriente de placer en el puerto de Soundwave y entró en contacto con su cuerpo, haciendo que comenzara a soltar vapor por sus aberturas.

¿Entonces Shockwave ya lo sabía?

¿Aceptaría tener interfaz casual solo esta noche?

La respuesta es un "Sí".

Ya que la escena era comprometedora y fortuita ante Shockwave. Ambos sintieron una corriente de energía arrasar contra sus zonas de interfaces.

El calor entre ellos incrementa y el decepticon no negaría en querer hacerlo suyo esta noche.

Si el tamaño de los vehicons no te convence, estoy seguro que el mío te llevará a Cybertron nuevamente. —En un momento de intimidad, Shockwave abrió su panel y liberó su pico erecto, ofreciéndolo tentadoramente a Soundwave.

Era de tonos morados y con detalles rojizos, grande y apetecible; el mech oscuro y azul índigo no podía resistirse a la tentación. A través de su visor oscuro se iluminó con un corazón digital, revelando su excitación.

— ¿Lo necesitas? —Incitaba con su voz profunda y seductora mientras tocaba su pico, que ya estaba goteando lubricante alrededor de su cabeza. El mech oscuro se estaba tentando demasiado.

Tendrás que hacer lo que yo te ordene. ¿Entendido? —Alzó una pierna de Soundwave para ponerla encima de su hombrera.

El espía asintió rápidamente, fascinado por el tamaño y la apariencia del pico que se presentaba ante él. Las expectativas no lo defraudaron, y el encuentro prometía llevarlos a ambos al éxtasis.-Nunca cambias en ese aspecto.

Lord Megatron tendrá que esperar mi proyecto... El trabajo a veces puede demorar si quieres que esté bien hecho. —Su servo posó en el timón de Soundwave hasta ceñir levemente y seguir paseando en las partes erógenas que su compañero tanto disfrutaba ahora mismo.

Estás muy indefenso ¿no es así?, espía. —Dijo de manera ronca en los audibles del mech a su merced.

Respondió con una sacudida luego de sentir unos dígitos pasearse entre sus labios de forma circular.

Shockwave tomó el control de la situación, ordenando a Soundwave que hiciera lo que él le dijera.

El científico morado exploraba el interior de Soundwave con curiosidad, admirando sus detalles y provocando sensaciones intensas en el espía.

Soundwave se entregaba al placer, sintiendo cómo los dígitos de Shockwave lo tocaban y estimulaban. El sonido obsceno de sus movimientos llenaba el ambiente, y Soundwave caía hacia atrás, arqueando su espalda del placer que le proporcionaba su compañero.

Ngh... —Soltó un clip y observaba el servo del científico tocarlo. En medio de la intensidad del momento, Soundwave se daba cuenta de que Shockwave seguía siendo habilidoso con sus garras.

La resonancia de sus ventilaciones era prueba suficiente de que ambos estaban disfrutando al máximo de su encuentro. La excitación y el deseo los consumían, llevándolos a un lugar de satisfacción mutua.

Shockwave...

La chispa del espía resonaba con una intensidad explosiva. Cada vez que su contrario introducía y sacaba bruscamente sus tres dedos, creando un excitante choque con su válvula, Soundwave experimentaba espasmos de placer.

El científico habló con total excitación, recordándole a Soundwave las sensaciones que había estado anhelando y transportándolo a un estado de éxtasis. Dirigió su mirada hacia un área específica donde un tubo de ensayo vacío amenazaba con caer al suelo. En ese instante, una idea oscura surcó sus sistemas cerebrales. Inclinándose un poco más, aseguró el tubo entre sus dígitos.

La forma en que su spark latía con fuerza dejaba claro que estaba disfrutando de las atenciones del científico y provocando chispas en el tercer al mando de Megatron. Era sorprendente cómo no había perdido la práctica desde la última vez que se habían encontrado.

— Llamando a Soundwave a la realidad... ¿Me escuchas? — Cuestionó Shockwave acercándose lentamente para tomar por sorpresa a su compañero. Después de unos minutos, Soundwave recapacitó y movió sus extremidades para enredarse alrededor de la cintura de Shockwave.

Esto no es todo lo que puedo ofrecerte, y lo sabes perfectamente. —Susurró Shockwave mientras deslizaba el instrumento entre los labios más íntimos de Soundwave, ensuciándose con los fluidos del espía. Soundwave se sentía satisfecho con la atención recibida y notó cómo el cíclope se acercaba aún más hacia su rostro hasta solamente percibir la luz de su único óptico.

Era como si estuvieran compartiendo un beso inexistente. Después de unos minutos, Soundwave se percató de que Shockwave sostenía un tubo de ensayo en su servo, lo cual despertó su curiosidad pero también una leve preocupación. Sabía que sería peligroso si ese objeto llegaba a penetrarlo.

Espera, Shockwave... —Intentó decir Soundwave mientras intentaba interponer su servo en su puerto, pero la voz monótona de este lo detuvo en seco.

— ¿Olvidaste lo que te dije o tu módulo cerebral no lo pudo captar? Si quieres mi atención, debes obedecerme solo a mí. —Recordó Soundwave que el cíclope le había advertido que debía obedecer sin cuestionar.— Olvidas que no eres tú quien manda, sino yo esta noche.

Dicho esto, Shockwave deslizó sorpresivamente el tubo de ensayo dentro de la vulva de Soundwave, provocando un temblor en su cuerpo y haciendo que sus extremidades soltaran descargas involuntarias debido al empuje inesperado que golpeó su punto más sensible.

Ambos estaban completamente concentrados en su placer, disfrutando de ese sentimiento primitivo que los envolvía...

Antes que escale nuestro encuentro, quiero darle doble uso a mis herramientas de estudio. —Él no parecía incómodo, en verdad estaba tan excitado que su lógica no razonaba completamente.

Soundwave luego se acordaba que su compañero mantenía aquellas tendencias sádicas, no le molestaba que este tuviera tanta curiosidad de experimentar.

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El Predacon, con su habilidad para sortear las alarmas de la nave sin ser detectado, se alegraba de que Starscream no estuviera pegado a él como una sanguijuela. Estaba convencido de que el seeker ya estaba demandándole atención a otro, lo que le brindaba la oportunidad perfecta de pasar a la nave.

Sin embargo, sentía cierta incertidumbre en su chispa, algo que lo inquietaba. No podía estar seguro de cómo Shockwave tomaría esta sorpresa y si finalmente aceptaría por completo su forma original, así como su propia razón de ser.

Según lo que sabía, su creador no parecía estar interesado en la "Interfaz"; había estudiado cada aspecto del científico lo suficiente como para poder distinguirlo de Starscream y su desenfreno.

Antes de entrar a la nave intentó ensayar su discurso:

Creador mira a tu creación, como ha crecido... Argh, no de esta forma —Meditó en sus palabras y lejos de escucharse fácil, el predacon intentó ensayar su discurso una vez más. Se dió cuenta de que sus palabras no fluían con facilidad y le resultaba incómodo transmitir su verdadero mensaje. Frustrado, murmuró.— Chatarra... Nada me sale bien..

Voy arriesgarme, aún si recibo el fogonazo sé que valdrá la pena. —No le tomó tanta importancia su bienestar.

Ingresó el código que había aprendido descuidadamente del seeker grisáceo y se adentró por completo en la nave Decepticon. Los pasillos estaban en completo silencio y oscuridad, que solamente la luz de su modo bestia era lo único que iba iluminando su camino, creando una atmósfera similar a una película de terror humana.

Intrigado por el siniestro entorno, el Predacon comenzó a merodear, dirigiéndose directamente al laboratorio de Shockwave.

Cada momento que pasaba significaba menos tiempo, y si no se acercaba a su mentor, más tiempo se perdería.

Decidió arriesgarse, incluso si eso significaba enfrentar la ira del científico. Tragó saliva mientras se acercaba a la compuerta del laboratorio, sin saber qué le esperaba al otro lado.

Esa noche, Predaking planeaba confesar su verdadera creación y revelar su verdadera identidad a su creador, manteniéndolo en secreto de Megatron. Aunque había sido creado por Shockwave, experimentar la confianza en él era algo importante para Predaking.

De forma absurda y que muy probablemente no se cumpliera, anhelaba un futuro en el que pudiera protegerlo y solo lo tuviera a él.

Todo estará bien, tu puedes Predaking vamos... —Frente a la compuerta del laboratorio, el Predacon estuvo a punto de presionar con una de sus garras, pero de repente escuchó ruidos extraños desde el interior, algo que no era habitual cuando él entraba. Sus ópticas doradas se abrieron aún más, confundido por el ruido desconocido.

Que extraño... —Murmura impaciente Predaking antes de querer entrar.

Para su sorpresa fue lo siguiente que dejó tieso como un pedazo de chatarra oxidada total. Escuchaba especie de gemidos apenas audibles, por lo que quedó momentáneamente bloqueado y sin palabras.

Sin pensarlo dos veces, ingresó al laboratorio con cautela, a pesar de la impotencia que lo inquietaba. Necesitaba comprobar lo que estaba sucediendo antes de saltar a conclusiones. Una vez dentro, comenzó a caminar lentamente, siguiendo el sonido que provenía del frente.〔Esto me está causando muy mala espina..〕

Predaking avanzó sigilosamente, tratando de identificar el origen de los gemidos que había escuchado. A medida que se acercaba a una puerta entreabierta, los sonidos se volvían más claros y distintivos.

El predacon se detuvo un momento, sintiendo una mezcla de intriga y angustia. Tomó preocupación suavemente al tomar el valor y enfrentarse a la verdad.

.
.
.
.
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.
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No..〕

Esto no puede estar sucediendo..〕

Lo que vio lo dejó pasmado. Shockwave estaba allí, si, pero no estaba solo. Otro ser mecánico de quien sospechaba al principio estaba con él, y la escena que presenció era completamente inesperada.

Los dos estaban enredados en una danza de placer, entregándose por completo a sus deseos más íntimos.
Así duró mucho con las dudas, la incómoda escena lo dejaría sin palabras en su caja de voz.

Sus ópticas creyeron haber visto lo peor con Starscream. Pero jamás se lo esperó de su creador, se supone que él no poseía si quiera emociones. Cayendo en el primitivo placer de un mech y no cualquier mech. Era el mismo que hacía enfurecer con los rumores... Los rumores y especulaciones resultaron ser verdad.

Predaking quedó paralizado, incapaz de apartar la mirada de la escena frente a él. Las emociones se agolparon en su interior, sintiendo una mezcla de celos, confusión y excitación.

Se preguntaba cómo era posible que Shockwave estuviera compartiendo ese tipo de intimidad con ese espía, no sabía si había perdido su oportunidad de estar con su creador ahora

Salía de su boca puro humo espeso completamente lleno de ira; quería interrumpir el momento, pero sus piernas no se querían mover. El predacon luchó por controlar sus emociones. Sabía que debía ser cauteloso y no dejar que estos lo descubran. Había más en esa situación de lo que sus ojos veían.

Decidió acercarse sigilosamente, tratando de entender la dinámica entre Shockwave y el otro individuo. Ciertamente no había terminado de conocer su biología, aquello era tan primitivo...

Observaba a su creador, que si, ahí estaba pero interactuando con el Decepticon que tanto despreciaba.

Ambos estaban en el suelo del laboratorio y Soundwave se encontraba encima de su creador, siendo montado por él mientras le daba la espalda. Soundwave podía evitar reconocer que Shockwave era hábil tanto como un amante apasionado.

El encuentro era tal y como lo había imaginado, no podía evitar sentir cierto placer en medio de la incomodidad.

Los servos de Soundwave se aferraban a los pedales de Shockwave mientras trataba de recuperar el aliento y tuvo que levantar un poco el visor de su máscara.

La sensación provocaba un estremecimiento delicioso en el mech violeta, quien con su única mano apretaba la cintura de su compañero, que encajaba perfectamente en su agarre.

Me llena de orgullo tus halagos hacia mis sistemas, Soundwave. —Le costaba hablar entre embestidas profundas que el mismo espía le ofrecía a su pico. Esta era la única parte que Soundwave disfrutaría realmente. Sin embargo, ahora era el turno de Shockwave de tomar el control, y Soundwave sabía que su compañero lo dejaría desactivado esa noche.

Momentos después, Shockwave lo puso contra el suelo con la vista de sus glúteos alzados hacia su único interés, su válvula. Derramaba lubricante hasta formar un charco de transfluidos debajo de ellos. El sonido de las gotas resonaba en el silencioso laboratorio.

El imponente pico de Shockwave palpitaba se acercaba y frotaba la punta lentamente entre la válvula dilatada de Soundwave, provocándole escalofríos en los paneles y haciéndolo hiperventilar. A pesar de saber que terminaría lastimado, a Soundwave poco le importaba, ya que se las arreglaría para repararse después de aquello.

Sin previo aviso, Shockwave empujó su cable dentro de Soundwave, provocando un parpadeo en el visor de este último al escuchar el crujido del tubo romperse en su interior.

Sus tentáculos se aferran al científico.

El maldito tuvo jamás fue retirado, tuvo cuidado de que no se hiciera pedazos pero ahora...

Un gruñido más profundo que la de Shockwave escapó de los labios de Soundwave, quien inclinó la cabeza hacia atrás mientras disfrutaba del dolor y los chapoteos obscenos que sonaban cada vez que su compañero morado empujaba con más fuerza. El energon a causa de las heridas internas se fugaba hasta caer al suelo, y Soundwave sentía su cuerpo temblar adolorido bajo el científico.

Por otro lado, Predaking observaba la escena con mezcla de repulsión celos. El gran pico de Shockwave le parecía ancho y llamativo, con detalles rojos y violetas que le tentaban a saborearlo entre sus colmillos. No podía evitar sentir disgusto y celos al ver que Soundwave estaba en esa situación.

Se sentía decepcionado consigo mismo y herido, ya que sabía que nunca tendría una oportunidad de estar cerca de Shockwave.

A pesar de sus sentimientos encontrados, Predaking no podía evitar sentir una leve excitación, nunca había visto a su creador siendo un sádico, menos al espía tener que aguantar las heridas.

En medio de sus pensamientos de posesión y deseo de hacer suyo a Shockwave, se anotaba mentalmente que si no podía tenerlo como algo más, cumpliría sus fantasías. Como un rey, no aceptaría un "No" como respuesta.

Los celos enfermizos hacia Soundwave irradiaban en su interior, y soltó un gruñido entre la oscuridad. Sentía odio y frustración, recordando constantemente que Shockwave no era un ser bondadoso debido a su naturaleza decepticon y que solo seguía las órdenes de Megatron con tal de cometer crímenes.

Con la chispa pesada Predaking decidió retirarse silenciosamente, sin interrumpir el momento de intimidad entre Shockwave y Soundwave.

Le dolía dejar atrás ese deseo de hablar con su mentor sin gruñidos, mostrarle que había hecho a alguien autónomo y con libertad de decidir..

Mientras salía del laboratorio, una nueva determinación se apoderó de Predaking, quien comprendió que debía enfrentar las consecuencias de sus acciones y encontrar una manera de lidiar con sus sentimientos hacia Shockwave.

Caminaba por los pasillos y reflexionaba sobre su propia naturaleza y cómo había llegado a ese punto. Su deseo de poseer a Shockwave era impulsado por la admiración y la atracción, pero también por la frustración y la tristeza de no poder tenerlo como tal.

Con cada paso que daba, los sentimientos negativos y las expectativas no correspondidas invadían a Predaking.

Esto no se quedaría así.

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Se había sentido observado el espía de Megatron, lo cual le resultaba incómodo.

No era fácil intimidarlo, ya que solía mantener el control en cualquier situación. No obstante, puede que la mirada penetrante proveniente de Shockwave con su única óptica inexpresiva, le era difícil de mantener contacto visual.

Shockwave intentaba concentrarse, pero unos recuerdos vagos abrieron paso en su módulo cerebral. Imágenes difusas de sí mismo y de Soundwave se mezclaban en su mente, le resultaba complicado distinguir entre la realidad y las alucinaciones.

En una de esas imágenes, Shockwave se veía a sí mismo en una camilla de operaciones, siendo sometido a la empurata, múltiples voces inundaban su mente una vez que quedó inmóvil y sus alerones del yelmo se agitaron, mostrando su inquietud. Soundwave notó que algo no iba bien y trató de llamar su atención, pero no obtenía respuesta.

Al ver que sus intentos de comunicación no surtían efecto, Soundwave se inclinó hacia él, aunque no estuviera demasiado cerca. Colocó sus servos a los costados del yelmo de Shockwave, tratando de establecer algún tipo de contacto.

Shockwave, responde. —Instó el espía, buscando captar su atención y sacarlo de aquel trance en el que parecía estar sumido.

Después de varios intentos, la óptica escarlata de Shockwave parpadeó confundida. Parecía volver a la realidad y romper el hechizo en el que se encontraba.

Entré en un trance. No hay motivo de preocupación. — Respondió Shockwave con desinterés.— No estoy muy acostumbrado al contacto físico...

Soundwave quería hacer más preguntas, pero comprendió que su compañero solo confiaba en sus experimentos y que no debía agobiarlo con interrogantes.

— Lo estás haciendo bien —Afirmó el mech oscuro agotado para asegurarse de que Shockwave estuviera bien. Luego retiró sus servos del yelmo de Shockwave.— Si no te molesta mi comentario, quiero que sigas...

Shockwave consideraba ilógico ese contacto físico, ya que provocaba efectos en su cuerpo que no comprendía del todo. Sin embargo, no podía negar que las alucinaciones habían sido interrumpidas.

Escuchando la esperada sobrecarga del decepticon muy cerca, Shockwave decidió seguir adelante con el acto, dejándose llevar por el momento.

El tiempo parecía detenerse mientras se sumergían en su encuentro íntimo, explorando los límites de su deseo.

La lucha entre el deber y el placer se desvaneció, dejando solo el éxtasis compartido entre dos seres que encontraron en el otro la satisfacción que tanto ansiaban.

Luego de varias rondas de sexo Soundwave finalmente se vino, desparramando de su pico la sobrecarga, hasta manchar todo su abdomen plano de lubricante.

Después de aquello había caído agotado y medio inconsciente en la mesa, pero su amante todavía no había sobrecargado en él y seguía activo aún.

Sentía que en un momento lo iba a romper de tantas estocadas que cada vez venían con fuerza. Haciendo que olas de placer lo dejaran aturdido de su sistema.

La pasión y el dolor los consumió mientras se entregaban el uno al otro en un frenesí de deseos prohibidos.

El laboratorio se convirtió rápidamente en un santuario de placer, donde ambos Decepticons encontraron la liberación que anhelaban.

Los gemidos y susurros resonaron en la habitación, mezclándose con el sonido de sus cuerpos chocando en un ritmo frenético.

Soundwave...

Shockwave se corrió dentro de su contrario, luego de haber deslizado su cable aún más profundo golpeando su punto más sensible.

Soundwave se aferró al científico con sus últimas fuerzas al sentir que este finalmente se había corrido dentro de él.

Después de alcanzar el clímax, se recuperaron lentamente, jadeando y sudorosos. Tenían em cuenta que su interludio había sido arriesgado, que podían enfrentar consecuencias severas si alguien los descubría.
Por un breve momento, se habían entregado a sus deseos más profundos y habían encontrado un consuelo en la oscuridad de su mundo.

El científico ya agotado apoyó su cañón sobre el piso mientras trataba de ventilarse también él. Mirándose el uno al otro, Soundwave y Shockwave compartieron una complicidad silenciosa.

Las piernas temblorosas de Soundwave se enrrollaron en toda la cintura del cíclope y empujaron más dentro de él.

Deseoso de ordeñar todo lo que ese pico dejó desparramado dentro de su válvula. Ambos permanecieron en la misma posición, solo se sabía que incómodos no estaban.

Eran buenos compañeros para divertirse cuando alguien se sentía estresado luego de un agotado día.

Y así fue.

Al final Soundwave cerró sus paneles de interfaz para irse. En cambio Shockwave se alejaba como si nada de él.

Debes retirarte ahora mismo, o pueden descubrirte que saliste de mi laboratorio. —Sugiere Shockwave sin cruzar ni siquiera una mirada con Soundwave, mostrando su habitual falta de expresión. Pero no era algo que Soundwave llegara a esperar de él.

Y créeme que los rumores no son algo que tolere. Si es que lograron escucharte. —Advirtió el científico.

Ante las aclaraciones, Soundwave no tuvo más opción que asentir en respuesta y con cuidado bajarse de la mesa en la que se encontraba. Un dolor nauseabundo recorrió sus circuitos, pero lo soportó, ya que esto era lo que había buscado.

Se pregunta el "porqué" se había dejado llevar como un joven con los procesadores descontrolados. Ahora su problema era cómo repararse, pues ardía como nunca. Sin embargo, decidió pedir ayuda al mech de una sola óptica.

Shockwave, requiero de tu ayuda. Esta vez te excediste de fuerza. —Le dijo Soundwave. Por un momento, pensó que su compañero simplemente ignoraría su comentario, pero para su sorpresa, Shockwave se dio la vuelta para mirarlo.

Shockwave había analizado rápidamente el presunto problema de Soundwave. Era evidente que no acudiría a Knockout, ya que no era alguien que se caracterizara por mantener la boca cerrada.

Entiendo tu conveniencia, no soy un doctor especializado en esto. Pero será rápido, como parece. —Respondió Shockwave y acto seguido, fue a buscar sus instrumentos y pinzas.— Sígueme, no tomará mucho tiempo.

Dicho esto, Soundwave siguió a Shockwave hasta ser colocado en una litera que había sido utilizada en el pasado para detener a prisioneros enemigos.

Y así, el tercer teniente siguió siendo el apoyo silencioso de Shockwave en el laboratorio, pero ahora con un vínculo que los unía. Aunque el mundo exterior no podía conocer.

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