𝐂𝐚𝐩𝐢́𝐭𝐮𝐥𝐨𝐬 𝐃𝐢𝐞𝐜𝐢𝐬𝐢𝐞𝐭𝐞

La cena terminó siendo muy placentera, Jung Kook sentía delirar cuando estando en el sofá, Tae Hyung tomó asiento en sus piernas mirándolo a los ojos, no le dijo nada, el menor solo recostó su cabeza en su pecho, Jung Kook no se había tardado demasiado en rodear su cuerpo y atraerlo más hacía él -Juguemos a los complidos -mencionó quedito sin querer sentir la lejanía de esos brazos fuertes-, tus ojos son muy bonitos -Jung Kook soltó una risa coqueta al posicionar las manos a sus caderas-. Te toca.

Arqueó la ceja apenas mirándolo, no sabía por dónde comenzar, él era toda una belleza. Tae Hyung tenía razón en algo, ellos dos se llevaban bien, pero como amigos, aún no se descubrían en un lado romántico y la cena era precisamente para que los dos congeniaron más, Seok Jin no quería meterse, así que recogió los platos para dejar todo limpio mientras hacía tiempo.

-Creo que tus labios son bonitos.

-Lo crees, ¿entonces necesitas más para asegurarlo? -mencionó Tae Hyung algo pícaro mientras mostraba su segunda señal de interés, así acercándose más al rojizo rostro de Jung Kook.

-Después, te toca.

-Pienso que tu risa es hermosa, y que tu manera de sonreír es tierna.

-¿En verdad piensas eso de mí?

-¿Por qué no lo pensaría?, es lo que has demostrado este tiempo, quizá me tienes recelo por lo que ha pasado, pero en verdad quiero que conozcas quien yo soy, así como deseo saber quién eres tú en realidad, porque me gustas, y en verdad quisiera conocerte para llevar esto los tres, pero no podemos hacer mucho si no quieres intentarlo.

-Nadie dijo que no quiero intentarlo -apenas dijo tocando su rostro con cariño-, dije que quería hacerlo, es mi primer día ligando contigo, pero yo nunca hubiera aceptado si no sintiera una atracción por ti, porque sería estúpido de mi parte meterme en esto solo porque no quiero dejar a Seok Jin... porque creo que tú piensas eso de mí.

Seok Jin estaba muy atento escuchando lo que decían y era cierto, esa discusión se había tomando entre ellos dos, Jung Kook había mencionado lo mismo que le dijo a Tae Hyung, aún podía recordar su tono de voz "Soy adulto, si acepto enrollarme con ustedes no es solo porque estás tú, me gustan los dos para intentarlo, eso tengo que dejarlo claro".

El silencio gobernó luego de un par de minutos mientras lavaba los platos, pero cuando dejó todo limpio y regresó con ellos, los encontró besándose, tuvo que detenerse a verlos sin poder evitar jadear, ese recorrido eléctrico que viajó hasta su polla lo dejó sin aliento. Ver a sus novios congeniando por fin, era una locura, sí, pero quería estar con los dos de forma romántica, amarlos y vivir su vida con los dos en un solo camino.

-Tae... -jadeó al inclinar su cabeza a la derecha para que ese diablillo se aprovechara de su cuello, se escuchaban apenas los besos húmedos y el ambiente caliente-, ve despacio, es demasiado para mí en una primera cita -vaciló, aquel regresó sus labios con los de Jung Kook quienes no se habían dado cuenta que Seok Jin los estaba mirando. Tomó asiento junto a ellos y jadeó apenas mirándolos.

-Nos entendemos mejor -mencionó Tae Hyung mirando a su novio.

-Quiero llevar esto con los dos de forma natural y tranquila, entonces me alegra que estén cómodos en nuestra primera cita.

-Sí, Tae Hyung y yo estamos congeniado muy bien, es inevitable no prestarle atención -dijo apenas sintiendo como el menor besaba su mejilla y acariciaba uno de sus brazos, así mirando como Seok Jin se le unía para besarlo, Tae Hyung apenas se dio cuenta de eso, subió la tregua besando el cuello del pelinegro mientras los sonidos húmedos de los besos aumentaban, era lo justo para una primera ctia.

Pasando varios días, seguían sin tener rastro de Ho Seok o de Ji Min, y esto comenzaba a fastidiar a Seok Jin quién ahora se dedicaba en investigar al 360, había dejado a cargo a otros agentes de algunos casos que estaba llevando para dedicarse al completo, así dándose cuenta que nuevamente, Hyun Jin se aparecía con más frecuencia en el burdel.

Se apareció en ese horrible lugar luciendo precioso, pero tenía un objetivo y ese era aquel rubio que levantó su copa al hacer contacto visual. Se acercó sin timidez hasta ocupar un lugar en la barra.

-Min Ho -sonrió al verlo tomar asiento junto a él-, no esperaba verte -tuvo oportunidad de pedir un trago y conversar. Se consideraban amigos, pero es claro que Hyun Jin sabe la verdad-. Quiero invitarte a la fiesta benéfica que está realizando un amigo mío -Seok Jin asintió mientras escuchaba los detalles, pero parecía muy ensayado para ser natural.

Ji Min sonrió al sentía las manos de su amante sobre sus muslos y esa pecaminosa boca jugando por sus costados -Hyun Jin ya se ha comunicado -jadeó dejando el móvil de lado-, dice que el idiota de Seok Jin estará ahí -su amante levantó la mirada de entre sus piernas y son solo sonrió.

-Tu hermano no resultó ser el imbécil inútil que creí, bien por él -comenzó lamiendo sus labios-. No tienes una maldita idea de lo mucho que espero ver a ese infeliz. Ahora que no tengo acceso a las computadoras de Jung Kook, saber sus movimientos es más difícil.

-¿Podríamos solo olvidar que estamos estancados por dos minutos?

-Como si no fuera obvio -murmuró con mala gana-, es de lo único que puedo decir ahora que descubran cómo podía burlar sus estúpidas estrategias.

Ho Seok era muy listo para el gusto de Ji Min, pero su dominante personalidad lo obsesionó. 360 es suyo por completo y fue así como se conocieron hace más de un año, los negocios y el sexo nunca se mezclan, pero Ji Min ya no lo supo cuando comenzó a necesitar más de Ho Seok que de Adam.

Tenía amigos policías, pero ya no era suficiente, las computadoras de Jung Kook poseían más información acerca del caso y fue una suerte que uno de los corruptos policías a su mando le dijera que el 360 estaba fichado, cuando ya supo que Jung Kook era uno de los agente a su cargo, no le tomó demasiado entrar a la información y ver todo con detalles, mucho antes estaba escapando con ayuda corrupta, pero cuando el caso se redujo en personal, su novio era la única opción.

Ji Min era muy cooperativo, había pasado de ser cliente a socio, sabía que no era buena idea juntarse con los Park, pero necesitaba a más idiotas que estuvieran dispuestos a dar su cara por él y parecía que Ji Min y Hyun Jin eran los imbéciles perfectos para ese trabajo.

El burdel y el club no es solo lo que se esperaría, era apenas la tapadera del verdadero negocio.

Seok Jin les había informado sobre la fiesta benéfica y lo primero que pensó Jung Kook fue que era extraña la invitación a un evento seguramente exclusivo y cerrado de ricos midiéndose las pollas, era los trabajos que más detestaba.

-Quiero ir -habló firme mirando a sus novios, pero Jung Kook negó con su cabeza mucho antes de pensarlo.

-¿Qué se supone que harías, Tae? No estás preparado para estar en el campo, no es como tú crees.

-Yo quiero ayudar, nadie se fijaría en mí.

-Ji Min y Hyun Jin saben quién eres.

-Pero los demás no, puedo hacerme pasar por acompañante, y fichar a alguien que no tenga idea sobre de que puedo traer información, ellos saben mucho más de ustedes que de mí, yo todavía puedo salir desapercibido.

-Para eso hay más agentes que trabajan.

-No, si tan solo lograra regresar al 360...

-Olvídalo, no vas a regresar ahí -intervino Seok Jin-, es poner tu vida en peligro.

-Lo sé, pero quiero ayudarlos... siento que puedo hacer más que solo estar aquí trayendo café... por favor...

-He dicho que no.

Pero Tae Hyung no se quedaría en silencio. Ese día por la noche se comunicó con Ji Min desde uno de los teléfonos del club, había hablado con el dueño o el que creía que era el propietario, parecía una locura, pero Ji Min aceptó contestar a su llamado.

-¿Te atreves a regresar, perro de la policía?

-¿Dé qué estás hablando?

-No seas estúpido, tú sabías que Min Ho era policía, que él estuvo aquí ese día para buscarme.

-Min Ho... él solo estaba jugando conmigo, me dijo que se casaría con su novio, estoy en la mierda, no sabía ni que era policía y tampoco me importa, es un infeliz, lo único que necesito es regresar a trabajar, voy hacerte fiel, Yoon Gi no quiere saber de mí... le robé y estoy viviendo en un maldito motel, Minnie hyung, por favor... te necesito.

-Voy a creerte porque eres mi amigo, pero no olvido tu traición. Pásame a Won -Tae Hyung devolvió el teléfono donde llamó y el supuesto jefe respondió-. Mantenlo vigilado Won, estoy seguro que el estúpido de Seok Jin lo mandó aquí, no confío en ese perro.

Won solo asintió mirando al muchachito que se vistió desarreglado para pretender ser un pobre diablo. Estuvo trabajando lo que restó de la noche y cuando regresó al departamento de Seok Jin, el lugar donde estaba viviendo, tuvo la confrontación.

-¡¿Qué demonios te pasó?! -exclamó Seok Jin tomando por sorpresa en sus brazos al verlo tan mal vestido y sucio.

-Tae -apenas llamó Jung Kook mirándolo-, ¿te han robado?

-No les voy a mentir, es un disfraz... He regresado a trabajar al 360.

Seok Jin no se lo tomó bien, Jung Kook todavía lo abrazó fuerte al saber lo que se aproximaba -¿Cómo fuiste capaz de exponerte así?, ¿por qué hiciste eso?

-Sé que puedo hacer más que ser su ayudante, tengo agallas y... sé que puedo traer información si estoy adentro -Seok Jin no le dijo una palabra más y solo se fue, estaba demasiado molesto como seguir pensándolo, no creía que eso era verdad, estaba seguro que era peligro asegurado, pero Jung Kook estaba más convencido de que quizá fue buena la estrategia.

-Eres valiente, pero demasiado terco, te dijimos que no.

-No son mis padres -murmuró con enojo-, sé que puedo ser útil.

-Yo te apoyo, seremos cómplices en esto y convenceremos a Jin, solo prométeme que si hay peligro no lo vas a pensar y te vas a ir, promételo.

-Te lo prometo -dijo sonriendo mientras sus meñiques se juntaron y cerraron su promesa con un beso pequeño motivado por Jung Kook-, No voy a exponerme, te contaré que mentira dije para que me dejaran regresar.

-Te escucho.

Estuvo trabajando dos semanas, tan solo matando el tiempo para ejecutar su plan que ideó junto a Jung Kook, y ese día había llegado más que rápido. Tuvo la malicia de coquetear con Won todo ese tiempo para intentar obtener su confianza, quizá no se llevaban, quizá lo apuntó con un arma y lo hizo arrodillarse para suplicar por si vida aquella vez, pero para Won parecía estar en el olvido.

Para su hora de salida, logró escabullirse a la oficina de Won, este no pareció sorprenderse cuando lo vio aún con su traje de trabajo y la mochila en su espalda -Hola Vante -mencionó coqueto al tomarlo de la mano y asegurar que nadie lo notara, alguien importante, alguien como Ji Min o Hyun Jin.

-Hola cariño -habló esperando que su presa tomara asiento y darle un espectáculo privado como las pasadas noches cuando lo sedujo-, ya quería estar a solas contigo -el tipo tomó aquellas redondas nalgas en sus manos, mirando con lujuria al muchachito que comenzaba con su privado gratis. Tenía demasiadas ganas de golpearlo que eran insano.

Una vez que terminó, le hizo el divino favor de servirle un trago, aunque ya su plan estaba mucho más en marcha, pensó que no iba a funcionar, pero aquel no se dio cuenta cuando sacó un sobrecito blanco que se escondía en su bata negra, de forma tan sutil vertió el líquido que contenía y con apuro lo volvió a guardar. No sabía lo que era ese líquido, pero Jung Kook se lo dio y dijo que era seguro. Con su dedo lo revolvió, se hizo el desentendido cuando escuchó a Won decirle que se apresurara.

Sus piernas temblaban ligeramente mientras lo observaba beber, esperando de corazón que no sospechará, comenzó a beber él también del Whisky. Poco a poco Won se quedó dormido y Tae Hyung logró tomar el vaso antes de que se estrellara contra el suelo -Cerdo -escupió con enfado al dejar el vaso en la mesa y buscar por todos sitios, lo que buscaba era cualquier cosa, aunque fuera mínima, necesitaba llevarse algo que ayudara al caso y ese era el único lugar donde podría investigar, era la única oficina que conocía. Estuvo intentando entrar en las computadoras, pero fue imposible, no podía irse con las manos vacías, no cuando ese debía ser su último día de trabajo.

Le sacó fotografías a varios papeles que se encontró "toma lo que puedas y no te detengas en analizar, solo procura que sean buenas tomas", recordaba la dulce voz de su novio Jung Kook, y le haría caso, tomó muchas fotos, no tenía idea de que eran, pero no iba tomarse el tiempo de verlas.

-Maldito -dijo mirando a Won que dormía desvanecido-, odie todos los días que me tocaste -se dijo mentalmente mientras lo analizaba, pensaría que Won tuviera algo, como su billetera, quizá podría sacar información de ahí.

Cuando la obtuvo no vio nada relevante mientras tomaba fotografías, pero algo que sobresalía de la camiseta llamó su atención, era un colgante, días anteriores también lo observó, parecía tener una forma de rueda, como si fuese la tuerca para abrir una caja, no lo pensó más y tomó el collar, pero sus manos temblaban, le daba temor que se despertara, pero no lo hizo.

Salió de esa oficina ya cambiado y con aquel collar de Won entre su ropa interior, siempre revisaban los bolsos al salir, lo cual no podría dejarla a la vista, el sobrecito lo escondió entre una caja de condones que Jung Kook le dio, su novio era experto en su trabajo. El gorila de la puerta no sospechó nada y lo dejó irse.

Caminaba con prisa, deseando irse por fin de ese lugar, al menos sintió alivio de ver a su novio a lo lejos, ya listo para arrancar a Daniel, una Ducati que Jung Kook se había comprado hace no mucho. No se dijeron nada, apenas se subió aquel arrancó para nunca regresar.

Seok Jin sabía que algo extraño se tramaban sus novios. Se quedó esperando a que llegaran "Es una misión de Tae y mía" recordaba escuchar la voz de Jung Kook hace menos de cinco horas. Sabía que Tae Hyung continúo yendo al burdel, pero no se entrometió, si esa era su voluntad, no iba a oponerse, pero no formó parte de la idea.

Apenas los vio entrar respiró de alivio, Jung Kook resumió la historia mientras Tae Hyung sacaba su celular con todas las pruebas que fotografío además del colgante. Algo de razón tuvo al llevárselo, si era algo más que un simple adorno, al abrir la perilla mostraba una memoria USB. El collar tenía una caja, porque antiguamente traía un reloj donde ahora se alojaba la pequeña pieza.

No parecía haber nada extraño, pero la memoria USB tenía una lista de nombres, no estaban muy seguros de que se trataba, aunque ahí estaba el nombre de Lee Min Ho. Investigando los otros nombres se percataron de que se trataba de gente millonaria y multimillonaria.

-¿Creen que tenga algo que ver con la fiesta? -preguntó Tae Hyung, pero ya los agentes habían sacado esa conclusión en sus mentes-, se me ocurre algo... le había dicho a Ji Min que ustedes se casarían, ¿lo recuerdan?, si ustedes se presentan como esposos y me hago pasar por el ayudante personal de Luan puedo entrar con ustedes a la fiesta.

-¿Y con qué fin? -preguntó Jung Kook imaginando las posibilidades.

-Podría buscar algún nombre de la lista... que fuera cliente del 360, así sí podría... sacar la información extra.

-Si Ji Min se aparece definitivamente estamos jodidos, pero esta vez te apoyo.

Seok Jin estaba de acuerdo con eso, no quería exponer a Tae Hyung, pero sentía que su novio estaba encontrando una afición por esa adrenalina. Revisando la lista encontró a un conocido con el que en verdad podría intentar algo, Oh Se Hun, un tipo joven que recurre mucho al burdel y que pagaba bastante por Tae Hyung, eso sería pan comido.

Muchas gracias por leer 😄❣️
-: ✧ :-゜・.FairyWinB

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top