03 || goodbye for lovers

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Chapter Three
Adiós para los amantes.

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TODOS SABÍAN QUE DEBÍAN ESPERAR, SOLO QUE NO estaban seguros de cuanto tendrían que hacerlo, por lo que cada quien se centró en sus propios pensamientos para antes de la batalla. Tenían un plan y parecía ser la mejor idea que a cualquiera se le pudiera ocurrir, incluso Tony trató de hacer mejoras en el traje de Violet con las cosas que le ofrecía su propia armadura e incluso apoyándose del hechizo de protección que la chica aún portaba gracias al hechicero supremo.

Violet se quedó sentada junto a Stephen, quien no había vuelto a decir algo desde su pequeño viaje para ver los diferentes futuros que pudieran llegar a existir, cosa que preocupaba a la chica, quien en todo momento se mantuvo a su lado para sujetar su mano. Violet lo conocía, incluso se podría atrever a decir que lo conocía mejor que cualquier otra persona en el mundo, aún así, había cosas que incluso para ella eran un tanto confusas sobre él.

No podía leer mentes y eso parecía ser un problema en esos instantes, ya que Stephen no parecía querer decir nada sobre la cantidad de cosas que tuvo que ver momentos atrás o del porque había gritado el nombre de su prometida al momento de regresar.

La rubia no quería insistir en respuestas, pero considerando la situación en la que se encontraban, se preocupaba de mas por las cosas por las que Stephen tuvo que atravesar para darles respuestas sobre los futuros posibles.

— ¿En algún momento vas a hablar o solo te quedarás en silencio hasta que Thanos llegue y amenace con hacernos puré?— preguntó Violet mirando a Stephen

— Violet... ¿Me amas?

— ¿Qué clase de pregunta es esa?— cuestionó Violet confundida— Literalmente vine a otro planeta por ti, creo que es bastante obvia la respuesta a eso

— ¿Nunca consideraste estar con alguien más desde que comenzamos a salir...?

— Stephen, dejé de interesarme en otras personas desde el momento que me sonreíste por primera vez las ocasiones que fui a cuidarte después de tu accidente. Incluso cuando te fuiste al Nepal, nadie mas logró capturar mi atención de la manera en la que tu lo hiciste. Contaba las horas y los días para poder recibir tus correos electrónicos solo para asegurarme que siguieras con vida— interrumpió la rubia haciendo que Stephen la mirara de manera directa— Te amo Stephen Strange, te amo mas que a mi propia existencia y no importa las cosas que puedan ocurrir hoy o cualquier otro día, siempre te voy a amar

Algunas lágrimas comenzaron a brotar de los ojos de Stephen mientras acercaba su frente a la de la rubia. Una de las manos del hombre se colocaba en la nuca de su prometida para mantener la cercanía con ella, con su otra mano sujetaba la de la chica que aún no comprendía que estaba pasando.

— Violet... amor mío. He visto mas de 14 millones de futuros posibles y no existe alguno en donde mi corazón pueda dejar de amarte— exclamó Stephen dejando que su respiración se mezclara con la de la rubia ante la cercanía— Cada latido que mi corazón pueda dar es y será por ti, porque eres todo lo que en algún momento pude haber deseado e incluso mucho mas. No solo eres el amor de mi vida, eres el amor de cualquiera de las vidas que el destino pueda tener para mi

Al terminar de decir aquellas palabras que lograron hacer llorar a la chica, la pareja decidió unir sus labios en un beso en donde todos los sentimientos que ambos pudieran tener el uno por el otro se vieron reflejados. 

La realidad era que el amor que Violet sentía por Stephen era la cosa mas real e intensa que pudo haber sentido en la vida. La calidez en su pecho cada que estaba a su lado era tan abrumadora que podía sentir como la envolvía en un nube de amor. Sus latidos parecían encontrar siempre la manera de latir al unísono con los del hombre que tanto amaba. 

Y ni hablar de los sentimientos de Stephen por Violet. Ella no solo había sido la luz en medio de toda la oscuridad que hubo en su vida después del accidente, ella había sido el sol que alumbró todo a su alrededor y volvió a darle vida a todas esas cosas en el interior de Stephen que creía ya no tener salvación.

Violet y Stephen eran el claro ejemplo de lo que pasaba cuando dos almas destinadas a encontrarse podían estar juntas.

Su amor incluso podía sentirse para quienes los veían.

Ella lo miraba como si de su mundo se tratase, pero él la miraba como si de universo entero se tratase.

Violet lucharía por salvar el mundo solo por mantener su futuro junto con Stephen a salvo. Pero Stephen era capaz de poner al mundo de rodillas con tal de que Violet se mantuviera con vida y a salvo.

Para cuando ambos se separaron se tomaron un momento para mirarse a los ojos antes de que Stephen suspirara, besara la frente de Violet y anunciara que era el momento de pelear.

— Te amo Violet, sin importar nada, siempre lo haré— decía Stephen mientras se ponía de pie

— Yo también te amo Stephen y cuando ganemos, tendremos esa bonita boda que tanto llevamos deseando y será el inicio de nuestra vida juntos— sonrió Violet imitando la acción de su prometido

— Como quisiera que eso fuera cierto— murmuró Stephen sin que Violet lo escuchara— Porque no quiero imaginar que sería de mi vida sin ti

Todos se colocaron en sus posiciones, Violet debía estar junto con Peter por lo que el chico la ayudó a subir hasta el punto donde debían esconderse. Ambos estaban en lo que asimilaba un techo y en silencio se dedicaron a escuchar la conversación que hubo entre Stephen y Thanos.

En un momento, Violet miraba anonadada como la imagen del planeta en el que se encontraban, comenzaba a cambiar, mostrando un lugar lleno de vida. Por lo que pudieron escuchar, eso había sido Titán en algún momento del tiempo, solo que había caído por una falta de recursos que les impidió mantenerse con vida.

Instantes mas tarde se escucharon las palabras que eran la señal para comenzar con el ataque. Peter y Violet esperaron a que Tony diera el primer golpe para después bajar y unirse a la batalla. Ambos se sentían demasiado nerviosos pero trataron de mantener la calma, sabían que no solo sus vidas dependían de eso, si no las de la mitad del universo.

El primer golpe fue dado, Peter con ayuda de su telaraña bajó a Violet, quien de inmediato corrió junto a Drax después de que Peter lo cegara con una telaraña. Fue cuando ambos corrieron para cortar la piel del titán con unos grandes cuchillos. Debían hacerlo con la suficiente fuerza para hacer que cayera de rodillas o de menos tambaleara.

Sin embargo el titán era demasiado fuerte y aunque Violet y Drax hacían todo por dañarlo, Thanos soltó un fuerte golpe que hizo que ambos salieran disparados a una bola de escombros. Drax alcanzó a sostener a la rubia y la abrazó para evitar que el impacto fuera tan fuerte.

La magia del hechizo que Stephen le puso, también había ayudado a soportar el impacto, por lo que solo sacudió su cabeza para quitarse lo mareada.

— ¿Estás bien?— preguntó Drax al ver que una parte de su traje pareció romperse por la fuerza del golpe que habían recibido

— Si... lo estoy

Le tomó unos momentos retomar su fuerza para volver a siquiera levantarse, el golpe había sido realmente fuerte, pero se negaba a darse por vencida, así que con la ayuda de Drax se volvió a poner de pie.

Las cosas en la batalla pasaban con demasiada velocidad, sin saber de donde había salido, una nave golpeó a Thanos. De esta, Violet pudo ver a una mujer de color azul salir para enfrentarse al titán, cosa que solo duró un par de segundos ya que de un solo golpe, ella también salió disparada a los escombros.

Stephen hizo aparecer una especie de lazo rojo para jalar la mano con el guantelete. Drax y Violet aprovecharon eso para correr y golpear la parte trasera de las rodillas del titán para hacerlo caer. Cosa que sorprendentemente había funcionado.

Cada quien estaba haciendo su parte del plan para inmovilizar al gran titán, las cosas parecían estar funcionando a la perfección. Entre Violet y Drax sujetaban con toda la fuerza que podían las piernas de Thanos para evitar que este se despegara del suelo.

Violet agradecía la fortaleza extra que el traje de Tony le había proporcionado, gracias a eso es que podía aferrarse con mucha mas fuerza (aunque el traje comenzara a romperse ante el esfuerzo).

Podía sentir como sus músculos comenzaban a doler por todo el esfuerzo que estaba haciendo, pero ni así quiso rendirse y se aferró tanto que logró comenzar a hacer un pequeño agujero en la tierra al igual que Drax.

Incluso decidió activar las armas de sus muñecas a la máxima potencia para que las descargas también ayudaran a mantener a Thanos lo mas quieto que se pudiera.

Pero de un momento a otro todo se arruinó, Peter Quill golpeó a Thanos ante la perdida de Gamora. El plan de poco a poco se fue desmoronando ya que Tony tuvo que intervenir para detenerlo, Mantis estuvo por perder el equilibrio, lo que hizo que perdiera la concentración para mantener a Thanos en un trance. 

— ¡No seas idiota, Quill!— gritó Violet al darse cuenta de lo que pasaba— ¡Detente!

Todo se había arruinado ya que el gran ser de color morado había recuperado la conciencia y por supuesto se negaba a ser sometido por mas tiempo.

El titán le dio un fuerte cabezazo a Mantis, aventó a Peter Parker (quien estaba por quitarle el guantelete) y con su mano ya libre, lanzó a la chica de antenas por los aires.

Con fuerza, Thanos levantó sus piernas, haciendo volar también a Drax y Violet.

La rubia sintió el fuerte impacto al caer al suelo e incluso algunos pedazos de escombro enterrarse en su cuerpo. Sin levantarse, rápidamente intentó encender nuevamente sus armas, pero estas no parecieron funcionar y maldijo por eso. No podía culpar al traje, después de todo no pensaba que estuviera diseñado para una batalla de este nivel.

Nébula, Peter Quill, Drax y Violet se pusieron nuevamente de pie para tratar de seguir en la lucha, sin embargo el titán usó una de las gemas para hacer que los cinco cayeran inconscientes al suelo.

— ¡Violet!— gritó Stephen al ver el cuerpo de la mujer caer al suelo inconsciente

El hechizo de protección había desaparecido, por lo que la única cosa que mantendría a salvo a la rubia sería el traje diseñado por Tony Stark.

°°°

Para cuando Violet abrió los ojos lo único que pudo ver fue a Thanos desaparecer entre una nuble, unos rayos blancos con contorno azúl y el brillo de las gemas. Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas en cuanto logró distinguir un tono verde entre los diversos colores. Había obtenido la gema del tiempo.

Violet no tuvo ni siquiera el tiempo para reaccionar a que se encontraba colgando de una telaraña o para tratar de pensar que había pasado con ella, le pidió a Peter que la bajara lo más rápido que pudiera para asegurarse que Stephen se encontraba a salvo.

La presión en su pecho era enorme, nunca había sentido tanto miedo en su vida, ni siquiera cuando su vida estuvo en constante peligro cuando pertenecía a la red room. La lágrimas apenas le permitían ver lo que tenía enfrente, sus pasos eran torpes y todo su cuerpo parecía temblar.

Unos pasos mas adelante logró divisar a su prometido en el suelo. Se encontraba con algunas heridas en el rostro, pero el alivio invadió su cuerpo cuando pudo asegurarse que se encontraba con vida.

— ¡Stephen!— exclamó Violet entre lágrimas abrazando al hombre— Creí... creí que te había perdido... joder... no vuelvas a... creí que te... nunca te vayas

Stephen le regresó el abrazo entre lágrimas a su prometida, acción que rompió un poco su corazón, odiaba ver a su chica llorando y sabía que odiaría mas el momento en que ella se encontrara en un terrible agujero y él no pudiera ayudarla a salir, justo como ella lo había hecho con él.

— ¿Perdimos Stark?— se escuchó la voz de Quill

Al escuchar eso, Violet se puso de pie y caminó completamente furiosa en dirección a aquel hombre. 

Por lo que había escuchado Gamora era novia de Quill y trataba de entender sus sentimientos al enterarse que el titán la había asesinado. Sin embargo aún así estaba demasiado molesta ya que por dejarse llevar por aquellas emociones, el plan terminó fracasando.

— ¡Eres un imbécil!— explotó Violet golpeando fuertemente a Quill— ¡No solo arruinaste el plan y casi haces que nos maten, acabas de joder el destino de la mitad del universo! ¿¡Qué tanto te costaba esperar a que le quitaran el guantelete a Thanos para golpearlo!?

Pero Quill no decía nada, su mirada estaba perdida en el suelo mientras las lágrimas también caían por su rostro. Violet imaginaba que era ante la perdida de la mujer que amaba.

— Violet, calma— intentó hablar Parker— Ya no vale la pena

— ¡Arruinaste todo!— gritó Violet tratando de golpearlo una vez mas, pero siendo detenida por Stephen— Estamos jodidos

— Cariño, ven, vamos a hablar— le dijo Stephen a la rubia— Vamos, no fue su culpa

Violet aún miraba mal a Quill, por lo que se liberó del agarre de su prometido para darle un último golpe a Star Lord, acción que lo hizo caer ante la fuerza del impacto.

— Si que tiene fuerza— murmuró Peter Parker viendo la escena

— Fue una viuda negra. ¿Qué esperabas?— le respondió Tony

Después de eso, Violet caminó junto a Stephen hasta llegar a una parte de los escombros en donde pudieron tomar asiento.

Ambos se quedaron mirando mientras Violet acariciaba las heridas del rostro del hombre que tanto amaba. Había lágrimas en los rostros de ambos, Violet odiaba pensarlo, pero esto parecía ser una especie de despedida y podía sonar egoísta, pero secretamente deseaba que si eso era así, fuera una despedida por parte de ella.

Violet se negaba a vivir una vida sin Stephen.

— Violet Arinka Petrova. Eres lo mejor que el destino pudo poner en mi camino, me arrepiento tanto no haber tenido las agallas de hablarte desde el primer momento en que te vi en los pasillos del hospital, tal vez si lo hubiera hecho tendríamos una vida diferente y no estarías poniéndote nuevamente en riesgo... te amo tanto que creo que podría dejar de respirar— decía Stephen acariciando el rostro de Violet, la cual cerró los ojos al contacto— A veces pienso que te conozco de toda la vida, incluso me gusta creer que nuestras almas fueron creadas específicamente para encontrarse porque desde que apareciste en mi vida no puedo imaginar un escenario en donde no estés presente  

Violet abrazó a Stephen, necesitaba sentirlo, necesitaba aferrarse a la imagen que tenía frente a ella, necesitaba memorizar cada detalle de la presencia del hombre que tanto amaba, necesitaba mantener toda la esperanza que fuera posible de que Thanos no pudiera obtener la última de las gemas. No quería morir y tampoco quería que Stephen se fuera.

— Y te prometo que sin importar nada de lo que pueda depararnos el destino, siempre tendrás mi corazón, siempre serás la dueña de mis latidos, de mis suspiros, de mis miradas, de mis besos, de mis respiraciones, de todo mi ser— seguía diciendo Stephen mientras acariciaba el cabello de Violet— Llegue quien llegue a nuestras vidas, todo de mi siempre te va a pertenecer, porque te amo y lo voy a hacer en los mas de 14 millones de futuros que son posibles

Ella se sentía demasiado confundida, sabía que Stephen podía ser romántico, pero había algo en su manera de decir las cosas que hacía que la preocupación invadiera su pecho.

Temía lo peor y detestaba eso.

Las lágrimas siguieron descendiendo por el rostro de Violet. Deseó culpar a todo por estar viviendo esta situación.

Deseó culpar a Peter Quill por arruinar el plan. Deseó culpar a Tony, Bruce y Wong por no evitar que la nave sacara a Stephen del planeta. Deseó culparse a ella misma por no haber hecho mas por evitar que Stephen se involucrara en esto. Incluso deseó culpar al propio Stephen por ser un hombre tan maravilloso que era capaz de todo por el bien de los demás.

Pero sabía que la verdadera culpa solo podía caer en una sola persona y esa era Thanos.

De pronto, todos se acercaron hasta la pareja. No sabían cómo explicarlo, pero había algo que había cambiado a su alrededor.

— Algo está pasando— exclamó Mantis en brazos de Quill antes de comenzar a hacerse polvo

Violet ya no solo comenzó a sentir miedo, era también pánico y un terror que no podía ser descrito con ninguna palabra conocida. Lo que tanto había temido desde que Bruce Banner regresó a la tierra se hizo realidad, Thanos había obtenido todas las gemas del infinito y con ello había logrado su objetivo.

— Quill— dijo Drax antes de también comenzar a volverse polvo

Los rostros de todos mostraban demasiada preocupación y miedo a lo que estaba pasando. Violet se aferró a la mano de Stephen mientras veía como Peter Quill también comenzaba a desaparecer.

Entonces Violet sintió que jalaron su mano, lo que la hizo terminar en el suelo. Stephen se había vuelto a sentar en el piso sin soltar la mano de su prometida.

— Tony... solo había una opción— decía Stephen antes de voltear a ver a Violet— Amor mío, te amo mas que a cualquiera y así será sin importar lo que llegue a pasar...

Las palabras de Stephen fueron interrumpidas por el hecho de que su cuerpo también parecía estarse convirtiendo en polvo.

— No, no, no. Por favor no te vayas, no me dejes— comenzó a gritar Violet con desesperación— No sé como seguir sin ti, por favor no. Tú no

Pero no hubo nada que la rubia pudiera hacer para detener lo inevitable.

Violet quedó de rodillas llorando al suelo en donde momentos antes estaba el hombre que tanto amaba.

Stephen Strange había desaparecido y con él, se había llevado no solo el corazón de Violet, si no también su alma y sus ganas de vivir.

— ¿Señor Stark? ¿Violet?— preguntó la voz temblorosa de Peter Parker— No... no me siento bien

Peter Parker cayó en brazos de Tony Stark mientras repetía entre lágrimas que no se quería ir. Violet se levantó con los ojos cubiertos de lágrimas para acercarse e intentar darle algo de calma al chico que lloraba y ya se encontraba en el suelo.

— Lo siento— se disculpó el chico antes de también desaparecer

Violet deseó ser la siguiente, quiso que lo que sea que las gemas hicieran, también lograrán hacerla desaparecer. Tenía un vacio en el pecho que nunca en la vida había sentido. El dolor era insoportable, quemaba todo en su interior como si un incendio comenzara a propagarse dentro de si misma. Era como si todo lo que sintiera evitara que pudiera respirar.

— Lo hizo— exclamó la mujer azúl detrás de Tony y Violet

Los tres se quedaron en silencio mientras se sentaban en el suelo. Era como todo estuvieran esperando a también ser víctimas del chasquido.

Pero eso, para la desgracia de los tres, no ocurrió y se quedaron sentados en el suelo de aquel devastado planeta mientras lloraban sus pérdidas.

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