❝O1. - 𝙋𝙧𝙞𝙢𝙚𝙧 𝙩𝙧𝙞𝙢𝙚𝙨𝙩𝙧𝙚 ❞
𝑯𝒐𝒚 𝒑𝒓𝒆𝒔𝒆𝒏𝒕𝒂𝒎𝒐𝒔
.︶.︶.︶.︶.︶.︶.︶.︶.
─ ─ ─ ─ ─ ── ─ ─ ─ ─
Primer trimestre
╰───⌲Cap. 𝐎𝟏. ༣. . ·
Una semana había pasado desde que le diste la noticia a Izuku, siendo hoy el día en el que cumplas un mes de embarazo. Todo había pasado demasiado rápido, no sabías en qué momento había pasado el primer mes, pero estabas demasiado feliz. Tu vientre se veía levemente hinchado, era casi invisible, pero al parecer tú e Izuku eran los únicos en darse cuenta de ese pequeñísimo cambio.
Habían sido semanas bastante difíciles, ya que los síntomas ya habían comenzando a ser notorios; como las náuseas y vómitos, cambios de humor, los antojitos, aversión a los alimentos (que la comida que te gustaba, ya no lo haga), hinchazón, fatiga, los pechos te habían crecido y se habían vueltos más sensibles, además de que el vientre había crecido un poco, pero tampoco era tan notorio.
Izuku había estado bastante al pendiente de ti durante toda la semana, debido a que había estado bastante sobre protector contigo. Literalmente, cada hora preguntaba por tu estado, qué hacías, qué comías, etc. Incluso mandó a Leo a que viera tu estado en repetidas ocasiones. Al parecer tenía miedo de que algo le sucediera a ustedes dos.
Estabas descansando en estos momentos. No habías podido tener un poco de paz desde inicios de semana debido a las náuseas. Agradecías que ahorita no había nadie para despertarte, aunque sentías náuseas, tenías un poco de hambre, tenías antojo de unos hotcakes que tu papá solía comprarte de pequeña.
Tu padre entró a tu habitación con una bolsa en sus manos. Él sabía que tenías antojos de hotcakes desde hace mucho, por lo que fue al establecimiento donde vendían esos hotcakes y los compró. Se sentó en tu cama y te movió para despertarte. No quería despertarte, pero debías de comer.
—¿Qué sucede? -preguntas algo adormilada. Estabas demasiado cansada.
—Te traje algo de comer -deja la bolsa en tu mueble.
—Gracias -te sientas en la cama- Ya me había dado algo de hambre -dices con honestidad.
Tu padre te entregó la bolsa y adentro podías notar unos hotcakes con fresas, además de un poco de chocolate encima, además de fruta picada con miel y avena. Volteaste a verlo con una gran sonrisa al ver el logo del establecimiento.
—Muchas gracias pa -sonríes abrazándolo.
—De nada princesa -te devuelve el abrazo- Midoriya está esperándote allá abajo, ¿quieres que pase o que te deje sola un momento?
—Déjalo pasar, quiero verlo -dices.
Tu padre asintió y salió de la habitación, unos segundos después Izuku entró con una gran sonrisa en el rostro, tenía un gran ramo de rosas en la mano, con un pequeño oso de peluche en la otra.
—Izuku -extiendes tus brazos hacia él con una gran sonrisa. Él se acercó a ti con una gran sonrisa. Al estar cerca a ti, extendió el ramo de rosas con el oso de peluche.
—¿Cómo está la mujer de mi vida, la más hermosa y futura madre de mis hijos? -sonríe coqueto.
—Mejor, ya que estás aquí -sonríes, tomando con delicadeza los regalos de Izuku. Lo obligaste a sentarse al lado tuyo.
Esto causó una sonrisa en Izuku y un pequeño sonrojo en sus pecosas mejillas. Te acercaste a él para dejar un pequeño beso en sus mejillas. Te separaste de él al notar el ligero sonrojo que tenía. Se veía demasiado tierno, pero era, tan lujurioso y pervertido. Pensaste divertida al recordar lo de esa noche.
Tomas un poco de tu comida y le acercas la cuchara a la boca de Izuku. Este abre la boca y le das un poco.
—Está bueno -sonríe, pasando su brazo por encima de tus hombros.
—Mi papá solía comprarme estos hotcakes cuando estaba más pequeña -comes un poco- Hace mucho que no los comía
Izuku simplemente te veía con una sonrisa. Recargó su cabeza sobre tu hombro, mientras su mano fue a parar a tu vientre.
—Gracias -su voz era apenas perceptible, por lo que te costó un poco entender lo que dijo.
—¿Por qué? -preguntas.
—Por esto -acaricia tu vientre- De verdad, al darme la noticia me hiciste bastante feliz
—Cariño, no tienes nada que agradecer -tomas su mano- Este bebé es fruto de nuestro amor -sonríes.
Siguieron platicando un par de minutos, hasta que tuviste que ir al baño por vómito. Al salir te encontraste con Izuku, el cual se nota preocupado.
—¿Todo bien? -preocupado.
—Sí -limpias tu boca- solamente que no me acostumbro a esto -sonríes.
Izuku te tomó de tus muslos y te cargó, se sentó en la cama y tú en su regazo, se abrazaron, transmitiendo su calor a ambos.
• • •
El tercer mes había llegado, y con él, habían llegado más problemas. El segundo mes fue irrelevante, debido a que habías tenido los mismos síntomas que en el primer mes, cambiando un poco solo porque Izuku se fue a vivir con ustedes a su casa para estar más al pendiente de ti, debido a que tus padres salían más a trabajar y Leo no podía hacerse cargo de ti, por lo que le pidieron a Izuku que se mudara con ustedes para que se hiciera cargo de ti en todo momento.
Ahora mismo estabas con tu madre, tu padre e Izuku habían salido a comprar un par de cosas, por lo que ustedes se quedaron sola en la casa
—La panza ya se te nota más y la ropa ya te queda más ajustada, cariño -dijo tu madre. Tenía razón, la ropa te quedaba un poco apretada, creías que era momento de comprar nueva ropa.
—Ya lo sé -sacas una camiseta de Izuku- Por eso le robé unas camisetas a Izuku -sonríes, y te pones la camiseta.
—¿Y qué pasa si se queda sin ropa? Recuerda que él poco a poco va comprando su ropa debido a que trabaja sábados y domingos como mesero -te recordó.
—No te preocupes por eso mamá, yo le he estado apoyando para comprarse más ropa -dices.
• • •
Horas habían pasado, y ambas se encontraban en la tienda de ropa. Tu madre había decidido comprarte ropa más grande, para no tener problemas en el futuro.
—Ya vámonos, me siento cansada -bostezas.
—Ya casi, no exageres -piensa- Cierto, que estás embarazada -ríe.
—En ese caso vámonos -dices.
—De acuerdo -te sigue.
Ambas se acercaron a la caja y empezaron a pasar la ropa para que la pagaran. Al finalizar el total fue de cinco mil pesos, y felices se regresaron a casa. Durante el camino pasaron al McDonald's para comprar un helado para ambas.
Al llegar a casa se encontraron con tu padre, con Leo y con Izuku.
—¿Qué haces aquí Leo? Hace mucho no te veo -lo abrazas.
—Tu padre me dijo que hace mucho se te antojaron unas fresas con miel y avena -te da una bolsa- Así que aquí tienes
—Gracias -sonríes y tomas la bolsa.
Te acercaste a Izuku y lo abrazaste, también le diste un beso en la mejilla. Hiciste lo mismo con tu padre.
—Ya se te nota más la panza -Leo hablo.
—Sí, ya hasta tuvimos que ir a comprar ropa -dices sentándote en el sofá.
—Además de que tuviste que robarme la ropa -Izuku dijo.
—Además de eso -ríes.
—¿Y qué ropa compraron? -Raúl preguntó.
—Suéteres, y más suéteres, además de ropa de embarazada -Camila dijo.
—Ya veo
Siguieron platicando un rato, hasta que llegó la hora de la comida. Comieron en un ambiente bastante dulce y cómodo.
• • •
Izuku empezó a acariciar tu vientre, mientras estabas sentada frente a él, recargada en su pecho.
—¿Sucede algo? -preguntaste.
—Sigo sin creérmelo -sonríe.
—¿El que pronto vayas a ser padre? -sonríes.
—Exactamente -dijo.
—¿Por qué?
—Siempre pensé que estaría solo -admitió- Kacchan siempre me decía que estaría solo durante toda mi vida, que nadie querría estar con un quirkless como yo.
"Esas cosas siempre me hacían sentir mal, ya que yo sabía que nadie querría estar con un inútil como yo. Además de que mis otros compañeros siempre me hacían sentir horrible.
"Cuando nos preguntaron que era lo que queríamos para el futuro, el profesor dijo que yo quería una familia, y todos se reían. Comenzaron a burlarse de mí de nuevo, diciendo que nadie querría estar conmigo debido a mi falta de quirk."
"Desde ese día había vivido con ese pensamiento de que nadie querría estar conmigo. Al entrar a la UA, y hacerme amigo de Uraraka-san, pude darme cuenta de sus sentimientos hacia mí, le correspondí sus sentimientos y nos volvimos pareja después del campamento en secreto."
"Sin embargo, después de año nuevo, ya no sentía lo mismo por ella, había decidido terminar con ella después de la misión, pero eso terminó en la guerra y me fui de la U.A, pero en la carta le había escrito que ya no quería nada con ella."
—Pero ahora estás tú... -acaricia tu mejilla- Y estoy completamente agradecido por eso
Se dieron un beso, demostrando una vez más su amor hacia el otro.
Te sentías mal por Uraraka, pero tú también lo amabas, y nadie podía cambiar las decisiones de Izuku y tuyas.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top