Capítulo XXXV: House of M (*)
~Dos días después~
Tipo de narrador: Tercera persona
Hawkins era un campo de guerra, las carreteras de salida estaban repletas de gente que hacía cosas inteligentes, como alejarse lo más que pudieran del pueblo debido a los recientes acontecimientos, las calles estaban repletas de policías y escuadrón de rescate, la preparatoria ahora era un albergue y hospital, la biblioteca estaba destruida y muchas cosas más
En la casa de los Wheeler, Alex Mortenson le encargaba a la señora Wheeler a sus mellizos ya que tenía que ir a relevar a su esposa en el hospital y por obvias razones, no podía llevar a los bebés
En la cochera Nancy, Steve, Dustin, Robin y Francine organizaban un par de cajas con cosas que donarán al albergue para los daños que dejó el terremoto
—¿Vas a regalar al señor cara de papa? — Steve se giró indignado hacia Francine al ver como dejaba sobre el auto una caja con ropa y juguetes viejos de su hijo que donaría, Steve cargaba a Henrik que solo veía con atención a su madre al ver que quería regalar su juguete
—Es viejo, Henrik ya no lo quiere— explicó señalando al niño que cargaba Steve
—¿Ves? Quiere regalar tus juguetes— Steve intercaló miradas con el bebé. Robin y Nancy veían burlonas a Steve, nadie se imaginaba que el rey Steve ahora estuviera tan encantado con un bebé
—¡Papah!— murmuró el pequeño pelirrojo mientras se pegaba al hombro de Steve. Las tres chicas abrieron los ojos ante las palabras del mini pelirrojo
—¿Dijo papá? — Robin hizo una sonrisa amplia al ver al niño pegado a Steve
—¡Papah! — como si necesitaran más pruebas, el bebé volvió a balbucear sacándole una sonrisa a las tres chicas y al chico que lo cargaba
—Dijo papá— confirmó Francine con una sonrisa
—Porque soy su papá— Steve abrazo protectoramente a Henrik ante la mirada de las tres chicas sonriendo— es mío, mi mocoso, no lo comparto con nadie
—O tal vez lo que quiere es esto— Dustin le paso el juguete del señor cara de papa que Henrik tomó de inmediato
—¡Papah!— el mini pelirrojo abrazo el juguete con fuerza
—Quería el juguete— confirmó Dustin con una sonrisa sarcástica
—Gracias, Henderson— Steve miró al rizado con los ojos entrecerrados mientras se giraba para que nadie le quitará al bebé en sus brazos
Los chicos pararon lo que estaban haciendo cuando Karen Wheeler y Alex Mortenson salieron de la casa, el rubio cargaba a uno de los mellizos, Peter. Francine se fue hacia el mayor mientras que Nancy recibió un par de cosas para donar de su madre
—¿Cómo está?— preguntó la pelirroja hacia el señor Mortenson
—Igual— respondió el mayor desanimado mientras se llevaba la mano libre a sus bolsillos y con la otra seguía cargando al bebé— quiero llevarlo a Chicago para que lo vea un buen neurólogo, pero Maddie no se quiere mover de aquí hasta que tengamos noticias de Liz
—Lo entiendo— Francine suspiro desanimada— en la tarde iré a verlo un rato
—Gracias, Francine— Alex le sobo ligeramente el hombro a la pelirroja que le devolvió la sonrisa
—¿Alguien pidió pizza?— preguntó Karen hacia los chicos al ver acercarse una camioneta de pizza surfer boy
—¿Pizza?— Dustin y el resto giraron la cabeza hacia la entrada
Alex sentía que un gran peso se le quitaba de encima al ver a su hija mayor bajar de esa camioneta. Liz de inmediato corrió hacia su padre, Mike hacia su madre, Jessie hacia Robin, Will y Jane hacia Dustin, Jonathan hacia Nancy y Joseph y Chandler hacia Francine
Alex también corrió hacia su hija abrazándola sin soltarla a ella y al bebé más pequeño sin querer despegarse de ambos, era un alivio tener a su hija mayor en casa, pero luego recordó lo molesto que estaba con ella
—Te vas a quedar sin mesada de aquí al siguiente siglo— le dijo Alex rápidamente a su hija que medio sonrió— y olvídate de tu casa del árbol y del concierto de Michael Jackson— eso hizo que la rubia alzó ligeramente las cejas— bueno, eso no porque yo también quiero ir, pero no te compraré nada en el concierto
—Me lo merezco— murmuro la rubia con una sonrisa, luego giró su atención hacia su hermanito que cargaba Alex— Pete, mi amor— extendió las manos por lo que el bebé se fue de inmediato a los brazos de su hermana que lo empezó a abrazar y a besar— si te pareces a él...
Desde que Henry le mostró la historia de su tío así como su nombre, se le hizo algo irónico y tierno que su tío y uno de los mellizos compartieran nombre, y ahora al ver al bebé, si le daba un aire, Peter nació con una mata de pelo rubio, pero ahora su cabello se estaba oscureciendo y rizando ligeramente, y ni decir de los ojos verdes que heredaron de su madre, ese bebé se estaba volviendo la viva imagen del Peter Sloan que le mostraron, por lo cual le gustaba pensar que era una manera de estar con su tío fallecido
—¿A quién? — Alex arrugó las cejas confundido
—Nada, no me hagas caso— Liz negó levemente mientras le dejaba un último beso en la frente a Peter— ¿y Annie? ¿Y mamá? ¿Dónde están?
—Annie está adentro, está dormida— explicó— Hija...— Alex empezaba a buscar las palabras adecuada— tu mamá está en el hospital
—Okey, llévame— pidió de inmediato— quiero verlo también a él, está con ella, ¿no es así?
—Si— Alex suspiró pesadamente
—Se más de lo que te imaginas— Liz dirigió su vista al suelo mientras limpiaba una lágrima rebelde
Nancy Wheeler no le quito de encima la vista a Liz Mortenson, no la había dejado de ver desde que bajo de esa camioneta tratando de olvidar lo que le había mostrado Henry. Maldita sea, estaba casi segura quien era la mujer con el traje escarlata... y no era una mujer, era casi una niña
No lo creía posible, Liz se había aferrado a su padre como si en lugar de 15, tuviera 5, pregunto por su familia primero que nada y se aferraba al bebé que cargaba en sus brazos como si se lo fueran a quitar, le llenaba la cara de besos y lo miraba como si fuera lo mas valioso en su vida, no creía capaz a esa niña de ser la causante de la aniquilación de todo
—¿Y dónde están Lucas y Max? — preguntó Will hacia Dustin
—En el hospital— respondió rápidamente
—¿Están heridos? — pregunto El preocupada
—No, es solo que...— Dustin se detuvo un poco— carajo, no lo saben— miro a un lado un poco preocupado por Liz
—Está bien, lo sé— le dijo la rubia mientras que bajaba la vista
—¿Oye, donde esta Raichil? — pregunto Chandler hacia Francine, todos bajaron ligeramente la cabeza
—Frank— Jessie llamó a la pelirroja algo asustada ante su silencio, o más bien el silencio de todos— ¿Dónde está Rachel?
—Ella no...— Francine cerró los ojos un par de segundos por lo que un par de lágrimas bajaron por sus mejillas— ella y Eddie... no lo lograron
—¿Eddie? — Liz se llevó la mano a la boca ahogando un sollozo— dios, Eddie... Rachel... no...
—No puede ser— Jane se llevó las manos a la boca para luego cubrir sus ojos que se cristalizaron en segundos
Jessie, Chandler, Joseph, Jane y Liz también empezaron a llorar, ahora era tan real la ausencia de Rachel, de la cual no se pudieron despedir, ella no era muy afectuosa, pero claro que la amaban
—Liz...— Steve se acerco lentamente hacia la rubia mirándola con pena debido a que su cara estaba roja por las lagrimas que soltaba— Eddie dijo que esto es para ti
Liz tomó la bolsa de plástico que Harrington le extendió, cuando abrió de esta, soltó una gran respiración al ver una camiseta del club Hellfire que parecía ser de su talla, solo que en vez de tener las mangas negras, estas eran de color rojo escarlata
—Era cierto— murmuro Will— de verdad te iba a agregar al club...
—La iba a hacer la reina, más bien— murmuró Mike mirando de reojo a su amigo. Era bien sabido que Eddie les había reclamado innumerables veces por agregar a Liz al club sin que importarán de que todos siguieran con los rumores y burlas hacía la rubia
Mortenson arrugó la camiseta en sus manos mientras que sus lagrimas se incrementaban, su mirada fue a su mano izquierda y más en especifico en su dedo anular donde portaba el anillo de calavera que le había intercambiado a Eddie. Nunca iba a olvidar a ese chico despeinado que fue el primero en ofrecerles un lugar en el almuerzo a ella y a sus amigos, sin contar que jamás la subestimo por ser mujer y jugar D&D
Quería a Eddie más de lo que se atrevía a admitir
—Oigan, ¿Dónde está Joy? — Dustin llamó la atención de todos al notar la ausencia de la morena
Silencio sepulcral...
Jessie soltó a Robin para acercarse a Dustin de nuevo con los ojos cristalizados y con un pequeño cofre de madera que habían ido a recoger de su casa antes de ir con ellos
Dustin sentía que se le detenía el corazón cuando Jessie le extendió el cofre que el tomo con la mano temblorosa
—Lo siento mucho...— las palabras de la pelinegra fueron todo lo que Dustin necesito para tambalearse en su sitio soltando lagrimas
Steve y Robin se acercaron al rizado que estaba a nada de dejarse caer en el suelo, pero logró sacar fuerzas para solo sentarse en el pasto y tomar fuertemente el cofre que abrió lentamente encontrándose con una instantánea de él y Joy y muchas figurillas de papel. Dustin no aguanto más y cerró el cofre mientras se cubría los ojos llorando
—Lo siento, viejo— Steve le dio unas palmadas a Dustin en el hombro, aunque esto no lo reconfortaron para nada, había perdido a su chica y sin siquiera decirle todo lo que ella significaba en su vida
—Debí estar con ella...— Dustin abrazo ese cofre con fuerza— nunca le dije lo mucho que la amaba... y ahora no se lo podre decir
—Ella lo sabia— murmuro Chandler limpiándose la cara con las manos
—Dijo que te agradecía por el tiempo que la hiciste feliz— Joseph se acercó sobándose el hombro a Dustin que estaba tratando de controlar su respiración entrecortada a causa de sus lágrimas
—Éramos doce...— murmuró Liz con la voz entrecortada llamando la atención de todos a su alrededor— éramos doce números, y ahora...— miro a los pocos hermanos que ahora le quedaban: Jessie, Frank, Joey, Chandler, y Jane— y ahora solo somos seis...
<<Los voy a vengar...>>
(...)
El camino al hospital fue rápido, Liz corrió como rayo apenas le sacó a la enfermera el número de la habitación, abrió la puerta de está encontrándose a Lucas leyendo un libro al pie de la cama, Max en uno de los sofás con un cabestrillo sosteniendo su brazo y hombro, Érica en medio del sillón con cara de no haber dormido y su madre medio dormida en el otro extremo del sillón
Lucas se levantó de la silla dejando el libro de lado mientras que se acercaba a Mike y Will abrazándolos con fuerza, cuando se apartó, abrazo a las dos chicas que llevaban una sudadera con capucha para ocultarse
—Lo siento mucho— le dijo Lucas a Liz, que solo podía notar su cara demacrada en señal de lo mucho que había llorado
—Gracias por quedarte con él— Liz le regreso la sonrisa
También se acercó hacia Max dándole un pequeño abrazo con cuidado de no lastimarla por su brazo herido, sin embargo eso no resultó porque Max soltó un pequeño quejido, por lo que Liz se alejó por miedo a haberla lastimado
—Perdóname— Liz se disculpó poniendo las manos sobre su boca— ¿te hice daño?
—No, está bien— Max le sonrió levemente, pero luego la miro con algo de pena— perdóname tú a mí, no pude protegerlo...— negó levemente con los ojos tristes
—Está bien, no es tu culpa—Liz le dio una última sonrisa a Max y luego se apartó ya que Jane también se acercó para abrazar a la pelirroja
Su mirada se conectó con unos ojos verdes idénticos a los de ella por lo que se acercó a su madre que de inmediato la envolvió en un abrazo mientras soltaba un suspiro de alivio de saber que estaba completa y en casa
—Estas castigada— le dijo Maddie sin soltarla— te encadenaré en el sótano y no verás la luz del sol en un mes
—¿Eso significa que puedo salir en las noches? — bromeo ligeramente por lo que Maddie le jalo ligeramente el cabello sacándole una risita
Se apartó de su madre que si bien la había hecho sentir un poco mejor, eso se acabó cuando miro con más atención la camilla en medio de la habitación
Algo en el pecho se le apretujo al ver sobre la cama a Aarón, tenía una mascarilla de oxígeno en la cara, un collarín en el cuello, unos yesos en las piernas y los brazos además de los ojos cerrados con demacradas ojeras
Se acercó con cautela sentándose en un lado de la camilla mientras le apartaba el cabello de la frente al pequeño rubio... deseaba que estuviera bien, deseaba que lo que hizo en "El vacío" hubiera funcionado y que en este momento estuviera saltando como si nada, no conectado a muchas maquinas que lo mantenían con vida
—¿Saben cuándo despertara?— preguntó sin apartar los ojos de su hermano
—El neurólogo no tiene buenas expectativas— dijo su madre mientras se cruzaba de brazos mirando en la dirección de su hijo, a ella también la tenía alterada al ver a su hijo en medio de ese estado, incluso Maddie había sufrido un ataque de nervios cuando le dijeron que Aaron estaba en coma, aunque trataba de ser fuerte por sus otros tres hijos y su esposo— dice que tal vez no despierte...
La rubia dejó de escuchar cuando le explicaron detalles que ella ya sabía, detalles que le hacían enojarse con ella misma, si no lo hubiera provocado y hubiera matado a Vecna de un solo golpe, aún tendría a Aarón con ella, además de que se lamentaba no haberle hecho caso a Brenner... tal vez si hubiera practicado más tal como le dijo Amelia, no hubiera sido una débil que a pesar de haber alterado la realidad, no quitaba el hecho de que tenía su hermano en coma
La rubia tomo delicadamente la mano enyesada de su hermano, cerro los ojos un par de segundos, y cuando los abrió, sus ojos se cristalizaron, acerco la mano a la frente de Aaron acariciándola con delicadeza, como si cualquier cosita que hiciera lo fuera a herir mas de lo que Vecna ya lo había herido
—Ya no te puedo sentir...— susurro eso sin despegar los ojos de Aarón
Jane se acercó al lado de Liz al ver como apretaba su puño sin despegar la vista de Aarón rogando que despertara
—No es tu culpa— Jane tomó la mano de Liz tratando de hacerla sentir un poco mejor, aunque esto era imposible— ya hiciste muchos sacrificios
—Tuve que ver como ese hijo de perra le rompía los huesos...— la rubia apretó tanto la mano que sus nudillos se pusieron blancos— y fue para nada....
Will se acercó con algo de cautela poniendo su mano sobre su hombro por lo cual ella lo tomó de la mano mientras cerraba los ojos tratando de respirar. Desde que dejó de deambular había estado muy cambiante, primero lloro mucho, luego se quedó callada pensando en todo lo que se equivocó, y ahora estaba furiosa por todo lo que pudo haber hecho para no fallar
Y esa furia aumentaba a cada segundo
(...)
—¿Henry Creel?— Maddie miraba a su hija mayor con los ojos completamente cristalizados, se llevo la mano a la boca ahogando un sollozo
Liz estaba reunida en esa habitación de hospital con sus padres, todos habían salido ya que los Mortenson necesitaban un momento a solas, en los que su hija les explicaba todo lo que había pasado y averiguado en los últimos días
—Ay, mi niña— Alex tomó a su hija para abrazarla, por lo cual ella solo se aferro a su padre aun desconsolada
—No lo recuerdo...— confeso Maddie aun con los ojos llorosos— no soy capaz de recordar a mi hermano... mi gemelo... y no lo recuerdo
—Cariño...— Alex miro a Maddie
—Pensaba que me estaba volviendo loca— confeso la rubia mayor— pensaba que ese hombre era producto de mi imaginación, que mis sueños con él no significaban nada. Me soñaba a mi junto a un niño, se parecía a mi, pero nunca lo relacione con nada, pensaba que estaba delirando, tenía tanto miedo de heredar alguna enfermedad mental de mi madre
—El enano también decía que lo veía en sueños— Liz le dio una mirada fugaz al niño en esa cama de hospital que seguía en coma— por eso le puso Peter a uno de los clones
—Y Henry mató a tu hermano— Alex bajó la cabeza aun tratando de asimilar la información y con la rabia de lo que ese maldito le había hecho a su familia— y también a mi hijo...
—Pero si me acuerdo de Peter Ballard— Maddie apretó los labios con rabia— alguna vez me dijo que me amaba...
Alex se removió incomodo ante las palabras de su esposa
—Dijo que eras el amor de su vida— Liz miró a su madre con un pequeño deje de reclamo
—Y él era mi hámster de investigación para mi tesis— le respondió Maddie a su hija, el melancólico recuerdo del que consideraba su primer amigo real se había ido y fue reemplazado por odio, se había metido con su objeto mas preciado, sus hijos— un obsesivo retraído con tendencias matricidas reprimidas.
Mientras que Henry Creel creyó haber encontrado al amor de su vida cuando conoció a Maddie Sloan, la rubia solo vio en él a un enfermero solitario que le dio la suficiente lastima como para animarse a hablarle, y luego, como buena estudiante de psicología, una mente algo compleja que analizar para su tesis universitaria sobre el comportamiento patológico, eso fue todo para ella, una investigación, un experimento.
Menudo karma
Y ese karma había caído sobre la persona que más amaba, su hija
Sin embargo con el tiempo le llegó a tener un pequeño cariño al rubio, un hombre que rara vez hablaba con alguien, que a veces llegaba golpeado, obsesivo retraído y con muchos comportamientos asociales que no podría ser captados por una joven de veinte años. Así que termino siendo su amigo, posiblemente había sido su primer amigo real, la mayoría veía a Maddie con lastima, su padre la había abandonado, su madre estaba encerrada en un manicomio y ahora ni siquiera podía decir algo de su gemelo ya que no lo recordaba. Pero Peter Ballard nunca la juzgó, por lo que fue fácil sentirse cómoda con él, pero cuando se dio cuenta que los sentimientos del rubio por ella estaban cambiando, se alejo de él para no hacerle más daño con su rechazo
Henry quería que Maddie lo salvara, y Maddie no quería salvar a nadie más que a ella misma
—Eso no es amor, mamá— Liz miró a su madre con los ojos llorosos— es una obsesión enfermiza... como tú lo rechazaste, me tomó a mi de segunda opción
—¿Hija, recuerdas si ese hombre te hizo algo?— Alex apretó los puños al hacer esa pregunta y sintiendo rabia anticipada por la respuesta de que le hubieran puesto una mano encima a su pequeña— ¿te tocó, o...?
—No— respondió la menor finalmente haciendo que ambos adultos soltaran la respiración que contenían— estaba esperando que creciera para...
—Ya, es suficiente— Maddie cortó las palabras de su hija— Peter Ballard era solitario, me daba lastima porque no tenia amigos, por eso me acerque a él, pensaba que era mi amigo, pero cuando me di cuenta de sus sentimientos, me aleje, porque no quería lastimarlo. Yo no lo amaba, siempre te he amado solo a ti— Maddie tomó la mano de Alex, quien respondió su agarre dejando un beso en el dorso de su mano para tranquilizarla
—Y eso lo hizo enojar— respondió Alex sin soltar el agarre de la mano de Maddie
—Ay, mi amor— Maddie le tomó las mejillas a su hija limpiando sus lágrimas— lo lamento, tantos años encerrada con él en un laboratorio, lamento eso todos los días de mi vida, nunca me lo perdonaré
—Hubiera preferido que me matará— confesó la rubia para sorpresa de sus padres— era una niña, no sabia que la manera en que me buscaba, me tocaba la cara y me hablaba, no era normal... Y luego me dijo que iba a destruir el mundo por mi... y eso solo me da mas náuseas
—No te va a volver a tocar— Alex le acaricio el cabello corto a su hija— nadie, primero tienen que matarnos antes de ponerte un dedo encima
—Te vamos a proteger de todo— Maddie también se acercó sobándole el brazo a su hija— como siempre, no me importa que se me vaya la vida en eso
—Tú eres lo mas bonito que tenemos— Alex le dejó un beso en la frente a su pequeña— y te juró ni Vecna ni nadie te va a volver a herir, nunca.
Los tres se abrazaron con fuerza compartiendo un par de lágrimas
—Señor Mortenson— una de las enfermeras toco la puerta haciendo que la familia la mirara— tenemos noticias sobre la neuróloga que solicito de Chicago
Alex se levantó para ir a hablar con la doctora a cargo de su hijo, mientras que Maddie se quedó con las manos empuñadas en su regazo ante la mirada juzgadora de su hija mayor
—No me mires así— pidió la rubia mayor
—¿Como quieres que te mire?— la menor se inclino aun mirando a su madre acusatoriamente— nunca dijiste nada sobre Henry, nunca dijiste que él estaba enamorado de ti
—Yo no lo amaba— le repitió— jamás, solo he amado a tu padre, y jamás le he faltado a tu padre
—Hace unas semanas me dijiste que nunca amas nada como a tu primer hijo— le recordó a su madre que limpió una lagrima— ¿me amarias aunque hubiera sido hija de Henry?
—Tú eres una Mortenson— Maddie se inclinó para tomar el rostro de su hija y obligarla a mirarla— tú eres hija de tu padre, no repitas eso porque en tú y Peter no hay nada que los una
Liz sabía que era mentira, ahora si había algo que la unía a Henry
Maddie envolvió en un fuerte abrazo a su hija, necesitaba sentirla cerca y a salvo, Vecna los había herido, pero si había algo que caracterizaba a los Mortenson era saber levantarse cada vez que se caían y esta vez no sería la excepción
(...)
Era un hecho que con el gobierno pisándole los talones después de todo lo que pasó en Nina, Joseph, Chandler, Jane y Liz necesitaban esconderse hasta que las aguas se calmaron un poco, por lo que Jane les ofreció su casa ya que estaba alejada en medio del bosque, lo único que los asustaba era la reacción de Hopper cuando volviera y encontrara a tres chicos más en su casa
Al parecer la que menos le agradaba la idea era a Liz, y no era por la compañía ya que estimaba mucho a Hopper y ni decir de sus hermanos, sino porque le dolía dejar su casa donde tenía todas las comodidades del mundo
—¿En serio dejaré mi cama King-size y mi librero con la colección de Jane Austen y L. M. Montgomery para compartir sillón con este baboso?— Liz señalo a Chandler con una mueca de desagrado
—La menos clasista ha hablado— Joey rio señalando a la rubia con diversión ante su mueca
—Aprendiendo a ser humilde con Sophie—Chandler le dijo con una mala imitación del acento de Liz
—Vuelves a decirme Sophie y te quito la boca.— amenazó la rubia al rizado alzando su dedo índice y de en medio. Chandler alzó las manos con una mueca de inocencia, el rizado no había de dejado de llamarla Sophie desde que se enteró que ese iba a ser su nombre, a pesar de que la rubia ya lo había amenazado tres mil veces con que le iba a lanzar otra lata de soda a la cabeza
Nancy animó a todos a limpiar para que todos estuvieran cómodos, todos necesitaban descansar, pero antes acoplar el lugar, por lo que tomaron productos de limpieza empezando a arreglar los pocos detalles de la cocina y la sala. Jane se había encerrado en su habitación limpiando de esta mientras que Liz, Will y Mike se encargaban de barrer y limpiar la sala
—¿En serio no sabes barrer?— Mike miró a Liz que solo arrastraba la escoba por el suelo sin saber cómo
—Yo no hago esto— la rubia solo tocaba la escoba con dos dedos y con una mueca debido al polvo que había por todos lados— lo hace mi mamá o la chica que le ayuda con la casa
—Tampoco conocías el área de detergente hasta hace un mes— Will la miró acusatoriamente recordando lo maravillada que se veía cuando lo acompañó a él y a su madre a hacer compras hace un mes
—¿Tampoco vas al super?— Jonathan la miró con una mueca
—No hago cosas de pobres.
Todos sin excepción miraron levemente ofendidos por sus últimas palabras, menos Will, él ya se había acostumbrado a sus muecas cada vez que sacaban ese tema
—Perdone usted, su alteza— Argyle le dio una leve reverencia
Joseph y Chandler se encargaban de la cocina después de mirar riendo a la clasista que tenían por hermana, aunque el último había salido corriendo hace cinco minutos ya que vio una cucaracha en el lavabo, por lo que el primero se quedó solo
—¿Te ha hablado? — preguntó Will hacia Mike al ver que Jane seguía en su habitación y no había salido de está
—No mucho— respondió Mike
—Papá dijo que no estábamos listas— Liz suspiro pesadamente mientras que se sentaba en el sillón. Will y Mike la imitaron prestando mucha atención a sus palabras— medio tenía razón
—Mi amor, no es cierto— Will la tomó de la mano— tú salvaste a tu hermano, hiciste todo lo que pudiste y Aarón se recuperara pronto
—Si no me hubiera puesto a jugar— la rubia negó varias veces— si lo hubiera matado rápido... pero quería venganza, quería que sufriera cada segundo así sea una décima parte de todo lo que me hizo— con su mano libre, la puso encima de la que Will tenía sobre la suya— todo lo qué te hizo a ti. — Ambos compartieron una ligera sonrisa— pero ese fue mi error...
—Hiciste un buen trabajo, Liz— la rubia giró el cuello tan rápido mirando al otro lado de Will al pelinegro que le dijo eso
—¿Tú, Mike Wheeler? ¿Haciéndome un halago? — abrió los ojos con un deje de sorpresa y sarcasmo
—No será frecuente, arpía— le aseguró el pelinegro
—Mejor déjalo así, patán— Liz lo miro aleteando las pestañas
—Ya dejen de pelear— Will puso sus manos a sus costados y luego miro a Liz— tendrán otra oportunidad— le aseguro a su novia que asintió lentamente ya que ella sabía que tenía razón
—Ojalá que no. Esperemos que One esté muerto y pudriéndose
—No está muerto— Will y Liz se miraron cuando dijeron eso al unísono
—Ahora que estamos de nuevo, en Hawkins, puedo sentirlo— empezó a hablar Will— y está herido, está sufriendo, pero sigue vivo... es extraño, porque ahora sé quién fue todo este tiempo, pero aún recuerdo que piensa y cómo piensa. — Liz y Mike sentían estragos con cada palabra que decía Will, y sobre todo el tono de miedo con el que lo decía— Y no sé detendrá, nunca. No hasta que se haya llevado todo y a todos...— se detuvo un poco mirando a Liz que hasta ahora no había dicho nada— ¿tú también lo sientes?
—No— respondió con un deje de tristeza, ella pasó lo mismo que Will, con la única diferencia que ella ya no podía sentirlo— a mí me soltó... hace mucho dejé de sentirlo
Sin embargo Liz sabía que Vecna no estaba muerto porque no lo pudo matar ella misma y nunca vio su cadáver. Este sería su nuevo propósito, no descansar hasta ver el cadáver de Vecna a sus pies, venerándola de la manera en que ella quería
Mike se alejó un poco cuando oyó sonidos afuera de la casa. Liz aprovechó esto y se acercó un poco al lado de Will en el sillón, no habían tenido tiempo a solas desde afuera de la pizzería en Nevada
—Mi amor...— Liz se acercó con algo de cautela a su novio, no sabía si se sentiría cómodo con su tacto, veía como miraba sus manos empuñadas en su regazo y como respiraba con pesar
—No va a parar...— repitió Will sin dejar de empuñar las manos— no hasta consumir todo... y tenerte a su lado
—Yo jamás estaría a su lado— le aseguro la rubia— y no porque me quiera hacer la buena, sino porque yo no nací para ser la segunda
—Está obsesionado contigo— Will despegó la vista de sus manos empuñadas para ver a su novia— ahora que lo veo... es tan extraño... no va a parar hasta que seas suya
—Yo no soy de nadie. — le aseguro la rubia ignorando las arcadas que le provocan esas palabras— y me va a dejar a mí para el final, puedo matarlo antes de que él me mate a mi
—No te va a matar— le aseguró el castaño— pero si nos va a matar al resto
—Pues que mate a todos los que quiera, pero no a ti— Mortenson tomó el rostro de su novio obligándole a mirarla, no podía pensar en perderlo, no a él
Liz ya había pedido a su hermanito, su tío había muerto sin la oportunidad de tener una tumba para llorarle, Joy había recibido dos tiros en la espalda para salvarla, la ultima vez que vio a Rachel y Eddie no pensó que fuera la última, no dejaría que todas esos sacrificios fueran para nada. Tenía que proteger a su familia, Henry expresó su odio por su padre, estaba obsesionado con su madre, y no dudaba que tampoco se detendría en deshacerse de Anna y Peter, así como lo había hecho con Aarón
—Tengo mucho miedo— admitió Byers viéndola con pesar
—Mientras yo este viva, no voy a dejar que nada te pase— Liz le tomo de la mandíbula para acercar sus frentes y que se quedaran recargadas con los ojos cerrados tratando de respirar con tranquilidad— le dije algo a Henry, y ahora te lo digo a ti. Henry me dijo que iba a destruir el mundo por mí y que me daría las cenizas... y yo haría lo mismo, pero por ti. Entregaría a todo el jodido mundo con tal de que tú estés bien.
—¿En serio? — Will la miró algo extrañado ante sus palabras— ¿destruirías el mundo por mí...?
—Sí.
No podía negar que ella diciéndole que estaba dispuesta a destruir el mundo solo por él... le gusto... le gusto saber que había alguien que tenía a su lado dispuesta a hacer todo solo para que este juntos... le gustaba saber que alguien lo amaba a esa magnitud
Porque ambos ya habían pasado por mucho dolor, quizás estaban igual de dañados, no pedían mucho, solo tener tranquilidad al lado del otro lejos de todo lo que les había hecho daño, ¿acaso era mucho pedir? pues así de injustas eran las cosas en el mundo real
Cuando la rubia le puso la mano en la mejilla a su novio, casi la retiro al instante ya que una leve luz roja salió de su palma, Will soltó un pequeño quejido a causa del agarre de Liz
—Perdón, perdón— Mortenson miró sus manos completamente asustada... esa maldita luz roja salió de su palma, tal como en el otro lado— ¿Qué mierda es esto?
—Mi amor...
—Estaba aquí— le enseñó sus manos, había empezado a temblar al ver esa luz— me pasó lo mismo cuando estaba con Henry... ¿Qué es esto?
Liz escondió por completo las manos dentro de los bolsillos de sus jeans además de inclinarse para dejar sus manos ocultas todo el tiempo mientras que las lágrimas salían de sus ojos
—Liz— Will tomó su brazo, y aunque estaba un poco a la defensiva, logró que le mostrará su mano— tranquila, seguro no es nada
—No, es que...— sollozo entrecortadamente— Henry me dijo que tarde o temprano destruiré todo lo que amo... no quiero eso... tal vez el resto si, pero no a las personas que quiero— levantó la vista para ver a su novio— no quiero lastimarte
—Tú nunca me lastimarías.— le aseguró mientras que sobaba su mano, luego la tomó dándole un beso en su palma que la hizo sentir mejor
Will se inclinó un poco al igual que Liz por lo que sus labios se juntaron en un beso lento por lo que el castaño puso la manos sobre su mejilla sosteniendo su rostro y ella le despeinó ligeramente el cabello de la nuca sin querer apartarse del beso que necesitaban y que les hacía sentir mutuamente que todo estaría bien para ellos
Se separaron cuando oyeron el carraspeo de Mike en la puerta
—Deberían venir— les dijo Mike rápidamente.
Compartieron una mirada confusa y salieron de la cabaña donde vieron a Hopper y Joyce, la última abrazaba a Jonathan, Will corrió hacia su madre por lo cual abrazó a sus dos hijos sin querer apartarlos de ella
Jane salió de la cabaña y cuando vio a su padre también corrió hacia él y se fundieron en un fuerte abrazo de varios segundos donde solo Mike, Nancy, Joseph, Chandler y Liz veían todo con una ligera sonrisa al ver los abrazos de esa gran familia
—Ay, cariño— Joyce se apartó un poco de sus hijos y abrió los brazos por lo que Liz se acercó a ella recibiendo el abrazo que necesitaba, cuando se separaron, le acaricio la mejilla— ¿estás bien? Nos tenías muy preocupados
—Estoy bien— le aseguró a la mayor— gracias por preocuparse
—Me acabo de enterar de lo de tu hermanito— Joyce hizo una mirada de pena— lo siento mucho
—Gracias. Estoy tratando de sobrellevarlo— Liz fingió la sonrisa
—Cualquier cosa, sabes que estoy aquí
—Gracias— Joyce le dejó un último beso en la frente a la rubia, pero Liz se apartó cuando vio a Jane abrazada a Hopper, por lo que Joyce corrió hacia la castaña también apretándola en sus brazos
Sin embargo la plática sobre lo que los chicos tenían que hacer ahora para esconderse del gobierno fue interrumpida...
Will volvió a sentir aquel escalofrío en la nuca, apretó la mano que tenía entrelazada con de Liz con tanta fuerza que ella lo vio extrañado, sin embargo sus ojos se abrieron cuando noto como se tocó la nuca y aguanto la respiración por unos segundos, sus ojos se conectaron con los de Will que empezó a respirar pesadamente hasta que la vista de ambos se fue al cielo donde todo se nublo y pequeñas partículas empezaron a flotar alrededor de ellos
Todos giraron a la misma dirección que Will y Liz viendo asombrados las mismas partículas que parecían extenderse por todo Hawkins.
Todos empezaron a caminar con el fin de ver con mayor claridad cuando el cielo empezó a sonar relámpagos hasta llegar a un alto de la colina donde se veían las nubes extenderse con mayor intensidad y relámpagos en color rojo realzan la tormenta siniestra que estaba a punto de venírseles encima
—Bonita...— Will no había soltando en todo este tiempo la mano de Liz
—¿Mmh? — Liz apenas y pudo murmurar eso por el shock de lo que estaba viendo
—¿Me prestas una de tus runas? — pregunto el castaño aun con el tono asustado
—Hasta dos, si quieres— respondió la rubia
Miraban el cielo como rayos en color rojo resplandecían del cielo y las nubes negras alrededor de los portales. Eleven se acercó a lo que parecía un planta la cual empezaba a marchitarse igual que el pasto a su alrededor dejándolo todo en color gris
El otro lado estaba adentrándose en Hawkins...
—¿Lo tienes?
—Claro que lo tengo.
Liz alzó un poco de su blusa de cuadros donde estaba el libro de los condenados atorado en su cintura el cual pasó su dedo por todo el borde de este mientras que en su rostro se formaba una mueca de satisfacción
Vecna le había tocado uno de sus puntos débiles, ahora le quedaba un último punto débil, ese que tenía a su lado en este momento y que no estaba dispuesta a perder por nada del mundo, y si eso incluía cruzar la línea, Twelve ya había cruzado demasiadas líneas.
Porque como un sabio dijo una vez... el mundo se pudriría entre fuego y hielo...y entre brujas y hechiceros...
— F I N —.
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protagonista con depresión, sed de venganza y el darkhool para crear un desmadre el siguiente act: ✔
nos vemos en 2024 con la quita temporada, sé que será mucho tiempo, y antes de despedirme dejare un pequeño extra de la primera parte de esta historia dónde muestra más a fondo que pensó Will cuando vio a Liz la primera vez y como se enculo a la primera xd
en fin, nos vemos en un par de años (pero antes, en un extra)
—Ellis
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