~Unas horas antes~
Tipo de narrador: Tercera persona
Mortenson y Byers habían ido a la feria de Derry, y Will no se había equivocado al decir que Liz iba a gastar demasiado dinero, ya llevaban casi 80 dólares gastados en juegos mecánicos y comida.
La pareja acababa de salir de la rueda de la fortuna y ambos estaban riendo pues Will se asusto al ver que las luces estaban amarradas con cinchos. Lo que causo que la rubia estallará en carcajadas, a decir verdad era más probable que se les cayeran las palomitas a la rueda de la fortuna
—Mira— Liz señaló hacia lo que parecía el túnel de los enamorados— ¿Vamos?
—Vamos— Will tomo la mano de Liz y salieron corriendo a la entrada del juego antes de que arrancará
Ambos pagaron la entrada y se subieron a un tipo de carrito.
Cuando la luz se hizo más calida, la rubia empezó a repartir besos por la cara del castaño, a él no le desagradaba, le parecía tierno.
Will paso su brazo por detrás de la espalda de Liz, su mano termino en su hombro y acarició esté. Liz empezó a reír y pudo notar que ella se puso demasiado roja reteniendo las carcajadas
Él retiro la mano inmediatamente después de darse cuenta que no había tocado su hombro, si no uno de sus pechos.
— Perdóname, perdóname— hablo Will rápido y se tapó la cara—
Liz estaba riendo ante la inocencia de Will, le parecía tierno al ver el sonrojo del ojiverde. Pero luego se cubrió la cara entre una mezcla de vergüenza e inseguridad por lo pequeña que era esa parte de su cuerpo
(...)
La pareja de enamorados ya iban de regreso a casa de los Denbrough pues faltaban 20 minutos para el toque de queda y aunque Liz sabía cuidarse sola y protegería a Will sobre todas las cosas, no querían preocupar a nadie.
Él ojiverde seguía con algo de pena por lo que pasó en el túnel de la feria, no le molestaba los besos con su novia pero si le daba algo de vergüenza haberle agarrado un pecho, sentía que estaba traicionando la confianza del señor Mortenson cuando esté le pidió que cuidará y que respetará a su hija.
—Perdón por lo que pasó en el túnel— hablo Will y bajo la cabeza
—No te preocupes, fue divertido— hablo Liz riendo— No paso nada, no te avergüenzes
—Te amo— ambos dejaron de caminar y Will abrazo a Liz para después besarla
—¿Te acuerdas de nuestro primer beso?— le pregunto Liz a Will mientras reían
—Si, valió la pena la pelea del día anterior con Mike— Will sonrió mientras volvían a caminar— solo porque me consolaste
—Nunca me dijiste porque se pelearon el día anterior— hablo Liz viendo a su novio— No tengo un altar en mi casa con la foto de Mike así que no afectará
—No recuerdo muy bien que fue lo que nos dijimos— suspiro— Ese día no querían jugar calabozos y dragones
—¿Están idiotas? Calabozos y dragones es el mejor juego que pudo haber existido— dijo Liz alzando los brazos
Liz se había obsesionado demasiado con el juego favorito de su novio, Will decía que ella era la princesa pero Liz prefería ser la bruja en todo el sentido de la palabra y siempre prefería las campañas donde estaba la Hydra, era su monstruo favorito.
—Pues no querían jugar y la pelea subió y lo que dijo creo que no lo voy a olvidar— dijo Will y bajo la cabeza
—Dímelo— se miraron por un segundo— Por favor
—"No es mi culpa que Mortenson no te vaya a hacer caso".— dijo Will tratando de imitar la voz de Mike—
—¿Cómo se le ocurre decir eso? Yo me enamore de ti desde el primer momento en que te ví y creo que era más probable que tú no me hicieras caso— dijo Liz algo enojada
—¿Desde el primer momento?— Liz luego analizo sus palabras y se puso roja
—¿Lo dudabas? Cuando el maestro mencionó el apellido Byers, levantaste la mano y te ví, fue cuando me enamoré— Liz se puso más roja y bajo la cabeza
—¿Por qué dices que era más probable que yo no te hiciera caso?— preguntó Will y paso una mano por los hombros de Liz
—Porque te veías algo tímido y yo era igual, no íbamos a llegar a ningún lado si nadie decía nada— dijo Liz riendo— aun no recuerdo como saqué el valor para hablarte...
—Tenemos que dejar de ser tímidos— bufo él
—Si— ambos rieron y siguieron caminando
(...)
Liz y Will venían riendo al recordar la cara del niño que se le cayo su algodón de azúcar en la feria, era algo cruel, pero la rabieta y la cara de ese mocoso los hizo reír tanto que tuvieron que salir corriendo después de que la madre del niño los mirará peor que una hiena
Iban a entrar a la cochera pero se encontraron a Steve y Robin con los brazos cruzados.
—Vieron la hora?— preguntó Steve con el tono que siempre usaba cuando hacían algo malo—
—Aqui hay toque de queda, es peligroso salir después de las 7— dijo Robin usando el mismo tono que Steve
—Pero no salimos, ya estábamos afuera— dijo Liz haciendo una sonrisa exagerada—
—Solo tengan más cuidado, tengo que llegar con los 7 completos a Hawkins— dijo Steve—
Ambos asintieron mirando a los dos chicos con un saludo militar burlón, pero sus caras cambiaron a una mueca cuando oyeron a lo lejos unos gritos, más preciso de la cochera.
—¿Qué pasa ahí?— preguntó Will señalando la cochera
—Lucas y Max están peleando, por lo del cigarro— explicò Robín haciendo una mueca
Se acercaron a la cochera donde Dustin, Jane y Mike estaban escuchando la pelea recargando la oreja en la puerta. Liz y Will se unieron a escuchar la pelea, mientras Steve y Robin iban al auto, ignorando las peleas de adolescentes
Max había salido muchas veces con Beverly, por lo que ambas pelirrojas ahora eran compañeras de cigarro, esto le desagradaba a Lucas porque temía que su chica se volviera viciosa, pues últimamente siempre que la veía era con un Marlboro entre los dedos, y siempre le apestaba la ropa a nicotina
Y Max sabia que no era una niña para que le estuvieran ordenando que hacer
—¡Deja de actuar como si la vida valiera mierda!— era Lucas quien gritó
—¡Deja de comportarte como si fueras mi papá, yo puedo hacer lo que quiera!— grito Max algo harta
—¡Que no entiendes que me preocupo por ti, no quiero que te pase nada porque te amo!— grito Lucas causando que hasta los chismosos detrás de la puerta se quedaran callados
Max se quedó callada, Lucas nunca le había dicho que la amaba y ella no era de dar muchas muestras de amor.
Jane, Dustin, Mike, Will y Liz estaban con la boca abierta al oír al silencio, quien sabe quien estaba más sorprendido, Max y Lucas tenían casi 2 años siendo novios, a veces terminaban y regresaban en un circulo vicioso algo extraño, pero nunca se habían dicho esas dos palabras
—N-nunca me habías dicho eso— tartamudeo Max con nervios
—Lo siento si te hizo sentir incómoda, pero quiero que entiendas que me preocupo por ti, a diferencia del idiota de tu padrastro o que Billy— ambos suspiraron— no necesitas está cosa— dijo y le quitó el cigarro que tenía en el mano— Billy es una chimenea andante, y antes decías que odiabas el olor
Lucas tenia razón, Max antes odiaba el olor del cigarro ya que Billy y su padrastro siempre tenían uno en la boca, y a pesar de que su relación con Billy había mejorado después de lo ocurrido el cuatro de Julio, no era que no supiera lo mal que le hacia el vicio que había adoptado últimamente, solo era curiosidad, y luego le atrojó la tranquilidad que le daba la nicotina
Aunque sabia que no la necesitaba
—¿Estamos bien?— preguntó Max con una sonrisa
—Si, si tú quieres— ella se acercó a Lucas y le dio un beso pequeño
—También te amo— dijo Max sonriendo pero lo que salió fue una mueca
Max se dirigió a la puerta de la cochera, pero cuando la abrió, Dustin, Jane, Mike, Liz y Will cayeron al piso. La pareja miro a sus amigos en el suelo con la boca abierta, mientras que los cinco le dieron una sonrisa inocente fingiendo que no habían oído su reciente confesión romántica
—Chismosos de vecindad.— susurro la pelirroja rodeándolos para irse y dejarlos en el suelo
-------------------------------------
-Ellis
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top