CAPÍTULO 14
Narrador omnisciente.
No solamente había tenido horribles pesadillas en los últimos días, si no que había visiones extrañas en el agua, en su reflejo del espejo, en su té por las mañana y noches. Aquellos gritos no sesaban ni en sus mimos pensamientos, poco a poco parecía volverse loca sin que nadie se diera cuenta. Eso pensaba ella, pero había solamente un elemento del equipo que ya habia notado el extraño comportamiento de la castaña. Tras semanas de convivir con ella, ya la conocía lo suficiente como para saber que algo no andaba bien, por lo regular ella era mas curiosa y con mas ganas de hacer las cosas, era una joven muy linda y abierta pese a que había sido encerrada y aislada la mayor parte de su vida. Eso ya lo sabía Cole.
— Voy a tratar de investigar que es eso. — dijo Gaizka mirando al Sensei Wu y a _________ un poco preocupado —. No es normal, si es una enfermedad y no puedes curarla por ti misma pese a tu don, debe ser grave.
Hace unos dos días, la castaña había notado un dolor molesto en su nuca, así que busco la ayuda del Sensei Wu al ser el más experimentado en ese tipo de cosas. Y a su vez, este busco el conocimiento de su único hijo.
Gaizka reviso a detalle aquella marca oscura, pero no encontro nada, sin embargo prometio investigar con la información que tenía.
Cerro la puerta de la habitación del Sensei Wu y camino hasta la suya, algo adolorida. De inmediato pensó que tal vez, se trataba de Vanger, pues no podía estar tranquila ni en un día sin el tormento de aquellos dos, estaba cansada y frustrada de que no la dejarán vivir tranquila. De que por culpa de ellos los dos compañeros del equipo aún no pudieran regresar a casa, estaba horriblemente cansada de todo. Al llegar su habitación cerro la puerta, en el momento en que de nuevo pensó en ellos no aguanto más el dolor y termino por desmayarse sobre su cama.
Ni siquiera en sus sueños más profundos podía estar tranquila; ahí estaban de nuevo, aquellos gritos que la volvían loca desde hace muchos días, tinieblas y extraños rostros muertos sobre el andén dónde ella quería pasar, con los ojos vacios e irreconocibles.
Tras unas horas, finalmente había logrado despertar, se incorporo y se sentó a la orilla de su cama para así alcanzar un vaso de agua. Ni siquiera eso pudo saciarla cuando finalmente pudo ver de nuevo aquel espejo, por alguna extraña razón ya no estaba tapado como se supone ella lo había dejado, al contrario cuando quiso apartar la mirada vio el reflejo de Vanger con una retorcida sonrisa mientras detrás suyo estaban los cuerpos de dos personas.
Nadie podrá salvarte .... Estarás siempre sola sirviéndome a mi.
Tras escuchar aquellos susurros en su cabeza no lo pudo soportar más y lanzo contra el espejo su vaso de vidrio con tanta fuerza que los cientos de fragmentos del vidrio volaron por toda su habitación y cortó todo su rostro, brazos, piernas y cuerpo.
La castaña camino hasta uno de los pedazos más grandes que había quedado por ahí, ya no había nada pero si pudo ver su rostro lleno de sangre y pedazos de vidrio incrustados. Tras unos segundos alguien había entrado a su habitación con mucha prisa.
— ¿_________ que fue eso, estás bien. — le cuestionó Cole preocupado mirando de espaldas a la muchacha —. Qué ocurrió aquí, que estás haciendo?.
Cole se paso a la habitación y no pudo evitar mirar el desastre de la habitación. Era como si algo de cristal hubiera explotado por todos lados.
— Si, es que el espejo se cayó y me corto. — dijo nerviosa la castaña aún de espaldas —. Perdón, no quería asustarte.
Cole camino hasta ella y la miro. Ella ya se había quitado algunos pedazos de su cara y piernas. El pelinegro con el mayor cuidado posible le ayudo, a quitarlos de rostro y así como los quitaba las heridas se iban sanando por completo por si solas. __________ no decía nada, solamente miraba perdidamente aquellos ojos castaños, la calidez con la que cole le ayudaba sin pedir nada a cambio. Era la primera vez que, tenían ese tipo de contacto tan especial. Cole era mucho más alto de que ella tal vez por unos treinta centímetros por lo que sentía muy pequeñita y frágil ante un joven tan fuerte y amable a la vez. Cole llevaba también su cabello suelto, algo desaliñado, tal parecía que estaba durmiendo cuando ella rompió el espejo.
— Eres muy amable. — susurro la castaña sintiéndose nerviosa cuando esté le sonrió —. No sé ... Cómo alguien como tú pueda existir.
— Y yo creo que tú, eres tan pequeña como una mariposa. — dijo, refiriéndose a qué ella era muy bajita en comparación a él y por fin terminó de quitar el último pedazo de cristal cerca de cuello —. Que suerte que te curas instantáneamente, así no te quedan cicatrices.
— Cole, no puedo mentirte. — confesó —. En los últimos días e escuchado cosas en el espejo que rompí, ya le pedí ayuda al Sensei Wu y Gaizka tratara de investigar que pasa. La verdad es que no quería preocupar a nadie.
— Yo ya había notado tu rato comportamiento. — dijo de brazos cruzados tratando de pensar —. No eres ninguna molestia para mí, por el contrario debes decirme que pasa para que pueda siempre ayudarte. Ambos sabemos que aquel hombre, no te dejará jamás, estoy seguro de que te está buscando de nuevo.
— ¿Debería irme?. — pregunto intranquila.
— No, no creo que sea necesario irnos. — dijo tratando de tranquilizarla —. Pero no sería una mala opción en caso de que el venga para acá, estoy preparado para todo. Pudo hacerlo una vez y se que podré otra vez.
— ¿Tu fuiste quien, asesino a su hermano menor no, al señor Vangelis?. — pregunto.
— No tuve otra elección. — dijo firmemente —. Yo debía proteger a muchas personas, y solamente yo podía acabar con su vida.
__________ solamente asintió. Lo entendía perfectamente, estaba más que convencida si así era Vanger que era el hermano mayor y era el más tranquilo, no quería imaginar lo cruel que era Vangelis, el hermano menor.
— ¿Quieres que me quede contigo un rato más?. — pregunto Cole —. Por si te sientes sola.
— Mírate. — dijo ella —. También estás cansado, se que te desperté a mitad de la noche, lo siento mucho. Pero estaré bien, quiero que tú descanses ahora.
Aunque Cole no estaba convencido terminó por acceder e irse también a dormir. Aunque trato de dormir un poco más, de nuevo ahí estaban aquellas horribles pesadillas por algunos minutos dentro de su subconciente. Sin duda Vanger trataba desesperada de entrar a su mente, para así hacerla regresar cuento antes, la necesitaba con tanta desesperación que no le importaba lastimarla ni torturarla.
Prometí entregarle cualquier recompensa con tal de que nos la traiga de vuelta.
Un intercambio justo, si el me la trae yo le daré las respuestas que tanto busca.
Pude leer su corazón en cuanto lo tuve enfrente de mi. Quiere saber porque su madre lo busca de nuevo, yo le diré por que, si el hace lo que le pido.
Al despertar después de unas pocas horas pudo entender. Si esa Vanger quien vagaba en su cabeza, peor aún si ya sabía que Cole la iba a llevar de vuelta solamente por qué quería unas respuestas. Así que, necesitaba ella misma preguntarle.
Apresurada de cambio y corrió hasta su habitación pero está ya estaba vacía, así que supuso que estaría en la cocina. Y nada, al salir, doblando el pasillo para salir a la cubierta chocó de golpe con alguien.
— ¿A dónde vas con tanta prisa. — pregunto con una sonrisa el castaño —. Pensabas huir de aquí?. No tan rápido, que puedo atraparte más rápido que cualquiera.
— Kai, buenos días. — saludo apenada por el golpe que le había dado, pero este ni se había inmutado —. ¿Kai, has visto a Cole?.
— Si, está en el invernadero. — dijo señalando hacia donde era —. Debe seguir ahí por que tampoco no le visto por aquí, lleva tal vez más de una hora ahí.
— Gracias.
Siguió las indicaciones de Kai y pudo encontrar el invernadero casi como se encuentra la locación de un sótano, hacia abajo.
Entro y encontró muchas cosas y el ambiente muy húmedo. Ahí había el cultivo de muchas verduras, plantas medicinales, plantas para los tés del Sensei Wu y demás cosas.
Al fondo encontró a Cole regando tranquilamente unas bonitas flores lilas como pompones.
— Son muy lindas. — admitió la castaña mirando una a una de las cinco flores en macetas de barro que se encontraban en diferentes puntos de la habitación —. ¿Qué son? Parecen lilas pero, redondas ... Que bonitas.
— Se llaman Allium y bueno, eran las únicas que mamá pedía en el hospital. — contó mientras terminaba de regar la última —. En realidad, su cuidado es bastante sencillo, si jamás la volvería a ver, entonces aún conservaría sus flores favoritas.
— ¿Vanger, te prometió alguna respuesta de ella no es así? — pregunto sentandose en una de los peldaños de la escalera que daba al primer piso —. Nadie me lo dijo pero con solo verte se que es así. Cole, lo lamento tanto, si tan solo yo pudiera hacer algo, soy tan insignificante que no soy capaz de ayudarte en algo tan importante para ti. Pese a que, me salvaste.
Cole le miro con una tierna sonrisa, el jamás la odiaría por algo así. El sabía que ella era capaz de entregarse de nuevo a esos dos con tal de que el supiera algo más de su amada madre. Sin embargo ahora que había forjado un vínculo con ella, se sentía incapaz de dejarla ir con ellos.
Cole cerro la manguera del agua y limpio sus manos en su cabello haciéndolo hacia atrás. Se sentó junto a ella en el escalón y como la primera vez que se contaron el uno del otro, este tomo la mano de __________ y le mostró unidas a las suyas una flor de Allium formada con su misma tierra como las que estaba regando hace un momento.
— En realidad los Allium no siempre fueron así. Esas hermosas florecitas lilas vienen de las cebollas. — dijo con gracia.
— ¿Cebollas. — pregunto confundida mirando a lo lejos las bellas flores lilas —. Es en serio?
— No, te estoy hablando en serio. — sonrió —. Mis padres me lo contaron, de la forma más amable posible obviamente. Papá decía que eran verduras solamente para consumo y que eran insignificantes ante la belleza de las demás flores, incluso decía que un tomate era más bonito que una tonta cebolla. Pero mamá decía que de la simples de esa "verdura" hubo alguien que las rescató, las cuido y les dió la oportunidad de ser algo diferente, hasta verlas convertidas en lo que son ahora, Alliums.
— ¿De una simple cebolla entonces?. — sonrió incrédula aunque, ahora sí le creía a Cole —. ¿Por eso le gustaban a tu mamá?.
— Pues claro. — dijo —. Así que, insignificante no eres. No eres una cebolla como mis plantas, pero no tienes porque sentirte así, cuando hay algo más, más de lo que crees que eres capaz.
Soltó su mano y deslizó su tierra. La castaña sonrió de nuevo mirando las macetas, sin duda Cole era muy especial con ella, aunque ella significará una gran recompensa para el, no le importaba, el prefería tenerla a salvo. No solo eso, era un chico muy amable y tenía a su parecer una cara tan tranquila que le transmitía paz.
Pero por lo que había escuchado por palabras de sus demás compañeros el no siempre fue así, al contrario el era muy enojón y amaba pelear con quién fuera con tal de llevar a acabo bien su misión. Y la prueba está en sus fotos, siempre salía molesto.
— ¿Nunca has ido a ciudad nueva Ninjago de noche verdad? — pregunto y _________ negó —. Quieres que vallamos?.
— ¿Me llevarías?. — pregunto con una sonrisa feliz —. Pues si, vamos.
— Bueno entonces más en la noche vamos, la ciudad es muy linda de noche. — dijo levantándose del peldaño tomado de su mano para ayudarla a levantarse —. Más que de día.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top