ᴄᴀᴘɪᴛᴜʟᴏ xᴠɪɪɪ : ʟᴀs ᴛɪᴇʀʀᴀs
- Dime.
- Jimin se hizo literalmente el Rey del Penthouse de la noche a la mañana.
- ¿Por qué crees que eso me interesa? Lo logró. ¡Bravo por él!
- Nicol, esto no se trata de eso.
- ¿Entonces de qué se trata?
- Jimin lo heredó todo de su difunta esposa. ¿Lo sabías, querida mía?
- Claro que lo sabía.
- Entonces qué bien. ¿Y sabías que comenzó a construir sus edificios de penthouse en las tierras de ella? Comenzó comprando sus tierras. ¿Eso te suena conocido? Escuché que Benjamin le ofreció unas tierras a cambio de casarse contigo. Me suena.
- Creo que es patético lo que estás haciendo ahora.
- ¿Y qué estoy haciendo? ¡¿Salvándote de él?!
- Ambos sabemos que no lo haces por mí, sino por tu propio beneficio. ¿De verdad necesitas todo esto? Nunca pensé que fueras capaz de hacer algo así. Incluso si lo que dices fuera verdad, ¿por qué debería de estar preocupada por ello?
- Pero su esposa murió después de eso. Eso debe de tener alguna relación con esto.
- Pero eso qué relación tiene con nosotros, ¿Liam?
- Ninguna.
- ¿Ves? De eso es de lo que estoy hablando. Solo mi corazón puede decidir con quien quiere estar. Y ni tú, ni mi papá, ni nadie en este mundo puede influenciarlo.
• ୨❀୧ •
Vuelvo a casa
Jimin y Jiwoo están jugando un juego.
- Otra vez están jugando UNO...
- ¿Te gustaría jugar con nosotros?
- ¡Claro!
- ¿Dónde estabas?
- Por aquí cerca.
- Yo ya no puedo jugar. Tengo sueño. Nicol, ¿me puedes cobijar?
- Claro. ¡Vamos!
- ¿Te puedes acostar junto a mí y dormirte conmigo?
- ¿Hay alguna razón especial para eso?
- No, solo quiero que lo hagas.
- Bueno. Sabes que ya eres un niño grande.
- Lo sé.
Intento acostarme junto a él.
- ¿Te vas a dormir así?
- ¿Cómo?
- Vestida. Eso quiere decir que no te vas a dormir conmigo, y que te vas a ir cuando me quedé dormido.
- ¿Por qué lo crees?
- No lo sé. Mejor ve y ponte tu pijama por si acaso.
- Bueno. Me cambiaré de ropa.
~ Pijama ~
- Te ves muy bonita, Nicol.
- Muchas gracias, Jiwoo. ¿Quieres que apague la luz?
- No es necesario.
- Bien.
Todavía le da miedo dormir a oscuras. No he tenido tiempo ni de calmarme después de todo lo que me dijo Liam. Me guste o no, me metió el gusanito de la duda.
- ¿En qué estás pensado, Nicol?
- Solo pienso en unas cosas en que piensan los adultos.
- ¿Qué por ejemplo?
- Problemas.
- Recuerdo que mi papá me dijo que los pensamientos vuelan antes de dormir. Y que hay que cerrar los ojos y quedarse dormidos para dejar de hacerlo.
- Es verdad.
- Claro que es verdad. Mamá se lo dijo.
- ¿Mamá?
- Sí.
Me hace recordar las palabras de Liam sobre su muerte, así como el regalo de Jiwoo. Ese gusano de la duda me sigue manteniendo inquieta. Estaría mucho mejor si supiera a qué se refiere Jiwoo ese día, cuando dijo que su mamá le trajo ese regalo. Estoy pensando en una manera de descubrir la verdad.
- Jiwoo, sobre la otra noche, cuando te escondiste en el armario... Traías un regalo.
- Oh, sí.
- Cuando te pregunté quién te lo dio, dijiste que había venido tu mamá.
- Así. Mi mamá me visitó en mis sueños y hablamos.
- ¿Soñaste con ella?
- Sí. Y en mis sueños me dijo que tú me cuidarías.
- Oh, eso es muy lindo.
- Yo compré ese regalo para ti.
- ¿Para mí?
- Sí.
Salta de la cama y trae el regalo de su armario.
- ¡Aquí tienes! Quería esperar un poco más pero te lo puedo dar ahora.
Tengo el regalo en mis manos. Lo abro y encuentro un hermoso muñeco de peluche.
~ Regalo ~
- Oh, es precioso. ¡Muchas gracias!
Me quedo sin palabras. Esta criaturita me ha hecho sentir muy feliz y honrada.
- Te adoro, ¿lo sabes?
- Lo sé, Nicol. ¡Ahora vamos a dormir!
- ¡Claro!
Unos minutos después, Jiwoo se queda dormido. Jimin entra a la habitación.
- Hey, ¿estás durmiendo?
- No.
- Ven a la sala.
- ¡Es tan adorable, Jimin!
- Lo sacó de su papá.
- Me pidió que me pusiera la pijama y me acostara junto a él. Me dijo que si no me ponía la pijama me saldría de su cuarto y no me dormiría con él.
- ¡Es un manipulador!
- Y muy listo.
- Dime, ¿a dónde fuiste?
- Estuve con Liam.
- Eso es lo que quería escuchar. ¿Qué quería?
- Quería hablar.
- ¿Sobre qué?
- Sobre ti.
- ¿Qué quería decirte de mí?
- De hecho, hay algo que me gustaría preguntarte.
- ¿Qué cosa?
- ¿Cómo te convertiste en el Rey del Penthouse? ¿Cómo obtuviste ese sobrenombre?
- Esa es una larga historia.
- Tengo todo el tiempo del mundo.
- Bien. Cuando la madre de Jiwoo y yo comenzamos a vivir juntos, no teníamos mucho. Pero en cierto punto se nos ocurrió una idea. La idea era unir todas las tierras que poseíamos, y comenzar a construir edificios en esas tierras.
- ¿Ustedes o solo tú?
- Nosotros dos. Pero poco después de eso, ella se enfermó.
- ¿Y falleció?
- Sí.
- ¿Y qué hiciste entonces?
- Seguí construyendo edificios y cumpliendo su deseo. Decidí no mirar atrás y seguir con el trabajo. Cuando murió, me enfoqué en el trabajo y en nada más. Me mantuve ocupado con tareas y trabajo duro para no pensar en ella.
- Eso es muy noble de tu parte.
- No sé... Solo sé que Jiwoo y yo estábamos solos y no podía darme por vencido. Tenía que encargarme de él.
- Entiendo.
Justo como lo pensé. Liam tenía la información equivocada sobre Jimin.
- Vuelvo en un instante.
- Ok.
El teléfono de Jimin suena y en la pantalla aparece una foto de una mujer y un nombre.
- ¿Lola? ¿Quién podrá ser? Debe ser alguna conocida o una prima... ¿Pero por qué lo llamaría a estas horas...?
Jimin regresa. No puedo sacarme de la mente a la mujer que lo llamó...
- Ya vengo...
No me calmaré hasta que sepa cómo se llamaba su esposa. Nunca me dijo su nombre.
- Dime... ¿Cómo se llamaba tu esposa? Nunca me lo dijiste.
- ¿No lo hice? Eso es imposible... Se llamaba Seung-Hee.
- Oh... Qué nombre tan bonito.
Oh, ahora me siento aliviada. No es ella.
- Fui a revisar si Jiwoo estaba durmiendo.
- ¿Está durmiendo?
- Está profundamente dormido. Como un bebé. Creo que tengo aquí algunas fotos suyas.
- ¿En serio? ¡Muéstramelas!
Quiero ver si hay alguna similitud entre nosotras.
- Fui a la recámara para encontrar algunas fotos, pero las quité todas. Quería enseñártelas.
Toma su teléfono de la mesa de la sala.
- Pero estoy seguro de que tengo una foto suya con Jiwoo cuando era un bebé en mi teléfono.
- Excelente. Quiero ver cómo se veía.
Busca la foto en su galería.
- ¡Aquí está! ¡Mírala! Era muy joven entonces.
Jimin me muestra una foto en la que Jiwoo esta siendo cargado en los brazos de madre a las pocas horas de haber nacido. Era una mujer muy hermosa.
- Qué pequeño estaba.
- Tuvimos una linda vida.
La palabra bebé resuena en mi mente. Todavía no le he dicho que estoy embarazada.
- ¿Qué sucede? ¿Por qué pones de pronto esa cara larga?
- No es nada. Es solo que esa historia es muy triste.
- Eres muy sensible. ¿Qué dijo Jiwoo, todo estuvo bien en la escuela?
- Sí, todo está bien.
- Nos esperan tiempos maravillosos, amor...
- Lo sé.
- No hay necesidad de estar tristes. Ya escogiste tu vestido de novia, enviamos las invitaciones... Jiwoo comenzó a hablar... Solo falta que...
Me toma entre sus brazos, esperando un beso.
- Eres una enviada del cielo. No sé qué es lo que haría sin ti. Ningún poder ni riqueza en el mundo podría reemplazarte jamás. ¿Lo sabes?
Me ama tanto...
- Jimin, yo siento lo mismo. Mi vida estaría vacía sin ti y tu bondad. ¡Te amo!
Nos estamos besando en una habitación vacía, y resuena con nuestros besos a mitad de la noche.
- No puedo esperar a que te conviertas oficialmente en mi esposa.
- Yo tampoco.
No veo nada más que mi reflejo en sus ojos. Sé que este es el verdadero amor y nadie me lo va a quitar.
- Solo faltan dos semanas para nuestra boda.
- Sí.
Aunque estoy preocupada por muchas cosas. El periodo que sigue trae consigo muchas decisiones importantes. Debo decirle que estoy embarazada.
- Jimin... Yo...
- Dime, mi amor...
- Tengo noticias importantes para ti...
- Habla...
- Estos últimos días no me estuve sintiendo bien, tuve mareos, dolores de cabeza y también náuseas. Cuando fui a visitar a mí mamá el otro día lleve una prueba de embarazo para hacermela...
- ¿Y, Nicol?, por favor no me dejes así...
Me mira expectante.
- La prueba salió positiva.
- ¡Nicol!
Me toma de nuevo en brazos y empieza a girar lentamente.
- ¡Voy a ser papá de nuevo!
- Jimin...
- ¡Gracias mi amor, gracias!
- Jimin...
- ¿Qué pasa?
Me baja sin soltarme y me mira.
- ¿No estás feliz?
- Sí que lo estoy...
- ¿Entonces por qué esa cara?
- Es que no sé si estoy embarazada por completo.
- ¿Por qué lo dices?
- Porque las pruebas de embarazo a veces dan falsos resultados. No quiero ilusionarme y que al final no lo esté. Hablé con mi mamá y me dijo que lo mejor para quitarme las dudas es hacerme un análisis de sangre así lo sabré por completo.
- Si eso te va a dejar tranquila, me parece perfecto, amor. Haztelo y me avisas cuando tengas los resultados, ¿sí?
- Está bien.
Sonreímos y nos besamos. Estoy demasiado feliz. No puedo creer lo que está pasando. Voy a tener un bebé con el hombre que amo.
• ୨❀୧ •
Dos semanas después: París.
El día de la boda...
Continuará...
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