ᴄᴀᴘɪᴛᴜʟᴏ ¹⁰ sᴏʟᴏ ᴇs ғɪɴɢɪʀ
ᴊᴇᴏɴ ᴊᴜɴɢ ᴋᴏᴏᴋ
Deje los cubiertos encima de la mesa cuando escuché las palabras de mi hermano, me había puesto tenso, pero más que nada se sentía la incomodidad en el ambiente. En estos momentos deseaba tomar mi teléfono y llamar a Mijoo para poder vernos y evitar lo que viene en estos momentos.
Mi mirada se encontraba en un punto fijo en la mesa, no quería ver a nadie a la cara. Quería desaparecer de mi propia casa.
—No —sentenció mamá—. No traerás a esa mujer a esta casa.
Siempre era lo mismo, y ya estaba cansado de eso.
Suspiré—. ¿Por qué no la puede traer? —pregunté, ya la situación se ponía tediosa.
—Ves, mi hermano me apoya.
—¿Cómo vas a preguntar eso? —interfirió papá.
—Agotan —respondí—. El vive aquí, puede traerla cuántas veces le de la gana, mientras no se exceda con ella.
—Jungkookie...
—Hyung, ella no me importa ya, todo pasó.
—No te creo —dijo mamá—. Y tú no la vas a traer.
—Tengo novia —me apresuré a decir.
Todos me miraron rápidamente con cara curiosa, pero estaba hasta dispuesto a decir que era vírgen con tal de detener la pelea que se aproximara. Ya estaba harto de ellas, a este punto dejaríamos de ser la familia que habíamos sido antes.
Aunque desde hace tiempo lo hemos dejado de hacer.
—¿Es eso verdad, Jungkook?
Acentí—. Es verdad, papá.
—Ya sé, yo traeré a Hee Sun, y Jungkookie puede traer su novia a la cena el sábado.
Odié a mi hermano en el momento en que esas palabras abandonaron su boca. Bocón, debería de quedarse callado.
Hee Sun es un asunto diferente, dolió porque la amaba, pero más dolió el que haya sido mi hermano, es algo que aún no creo poder superar, pero si ambos se aman yo no será la tercera rueda, solo tendré que aguantar un poco supongo.
Nadie lo cree, excepto el, ni mamá ni papá piensan que estoy bien, pensé que en dejar en claro que tenía novia —aun siendo mentira— dejarían de pensar eso y dejarían de ser tan malos con mi hermano como últimamente, y es que mi hermano aún está en casa por mí, pienso que llegar a botarlo sería demasiado.
Si ella me engaño a mi, ¿quién le asegura a mi hyung que no se lo hará a él? No lo sé, tal vez ella lo ama lo suficiente como para no hacerlo, pero si eso llegara a suceder, yo no seré quien le limpiará las lágrimas.
—¿Cómo se llama tu novia, Jungkookie?
Mamá pregunto ilusionada, había esperanza en su voz.
Yo ni siquiera sabía que nombre decir.
—Debe ser la chica que vino aquel día seguro.
—No te metas, hyung.
—Solo digo. Que aburrido eres.
—¿Es ella? —volvió a insistir mamá.
Acentí apesar de que me estaba arrepintiendo.
—Traela a cenar.
Después de volver a acentir, rápidamente me levanté de la mesa para ir a mi habitación.
¿En qué lío me he metido?
Desearía poder volver allá abajo y gritar que es mentira, pero yo se que no voy a poder hacer eso, y también, mamá no dejará que mi hermano traiga a su novia.
—Ella, no va a poder venir, tenia trabajos de la universidad que hacer —formé una linea con mis labios, mientras rezaba internamente que me creyeran.
Últimamente he notado a Mijoo un poco extraña, no lo sé, tampoco debí de haberle propuesto fingir ser mi novia.
Apreté mis labios mientras miraba al suelo y suspiraba. Nunca debi de haberle seguido la corriente a mi hermano.
¡Maldición! Es que me he metido en un lío grande, mi bruja incluso debe estar molesta conmigo.
—¿Es verdad eso? —preguntó hyung y acentí.
—Otro dia puedo traerla —mentí, otra vez.
No dijeron nada para mi suerte y solo suspiré aliviado mientras iba hacia mi habitación.
ʜᴀɴ ᴍɪ ᴊᴏᴏ
Era algo que no debía aceptar y más por mi bien, pero me faltaba poco por tomar el teléfono y decirle que me viniera a buscar para ir a la maldita cena con él.
¿Novios falsos? Cada vez me hundo más en este pozo que sentía que no tenía fondo, es desesperante y me estreso, quisiera ayudarlo aunque eso signifique que me estoy hundiendo, pero aún así, es como si todo me atrayera hacia el, como si no tuviera escapatoria y el único camino que ven mis ojos son él.
Volví a mirar mis pósters en mi habitación, deje de abrazar mis piernas y me senté en la orilla de la cama.
Aceptar su propuesta sería definitivamente mi final. ¿Pero podía decirle que si a pesar de que ayer le había dicho que no?
No, yo no podía hacer eso, debía ponerme a mi por delante de él.
Pero ahora seguro quedaría en ridículo delante de sus padres, no le creerían y es que yo tampoco lo hago, ¿en verdad ya ella no es nada para el? ¿De verdad ya no siente nada? Ni siquiera se que pasó, mucho menos puedo estar seguro de que aquello sea verdad.
Solo sería ayudarlo a encubrir una mentira. En cambio yo, solo quisiera que fuera verdad.
Con cautela me levante de la cama, observe mi cabello siendo un desastre, dios, tendría que arreglármelas fuertemente con el. Tome la primera muda de ropa que me pareció correcta y me vestí, mi mente daba vuelta, todo era un caos. Y solo quería estar a su lado.
Con las manos un poco temblorosas tome mi teléfono.
Conejito 🐇🤓
Podemos hablar?
15:12 ✔✔
Miren quien aparecióo
15:14
En serio, te necesito, Guk
15:14 ✔✔
La pantalla de mi teléfono se ilumino y reí por unos segundos antes de tomar la videollamada, poniendo mi dedo en la cámara para que el no pudiera verme.
Sonreí cuando lo vi a través de la pantalla. Hacia tanto tiempo que no lo veía.
—Eh —reclamó—, eso no se vale. Quita el dedo de la cámara —exclamó, haciéndose el molesto.
—No tengo el dedo en la cámara —mentí.
—Te conozco, Han Mijoo, así que quita ese dedo o activa la cámara.
Solté una carcajada un poco nerviosa y lentamente quite mi dedo de la cámara. No era la primera, y estaba segura de que tampoco seria la última vez que haría una videollamada con él, pero no era muy fan de ellas, y tampoco mi aspecto ayudaba mucho.
El silbó.
—Sigues igualita que la ultima vez, solo que un poco más hermosa —me guiñó el ojo y volví a reir.
—Guk —le llamé.
—¿Pasó algo? Dijiste que me necesitabas. ¿Debo montarme en mi auto y salir para allá?
Negué—. Es solo que, creo, que me gusta un chico.
Se pasó la mano por el cabello, el estaba sentado, en alguna habitación, se veía un piano detrás, y había un espacio grande, tal vez lo toca.
—¿Y eso qué? No le encuentro lógica.
A mi nada más se me ocurre llamarlo a el.
—No se que hacer, Jeongguk.
—Solo no seas idiota, no hagas como yo.
—¿Y tú que hiciste? —pregunté curiosa.
—Te deje ir. Yo digo que le digas lo que sientes —se movió un poco para quedar mas cerca de la cámara—. Si te lo guardas todo y solo dejas el tiempo pasar, lo podrás perder. Ugh, aquí debería estar Jin-hyung para que te diera sus supers consejos.
—Ajá. No necesito consejos de comida.
Reimos.
—El —continué, Guk dejo de reirse para prestarme la completa atención—, quiere que vaya a una cena con el a casa de sus padres.
—Eso es genial.
—Pero, quiere que sea su novia falsa.
—Ouch. ¿Alguna relación fallida?
—Si, y todavía ni siquiera se que fue lo que pasó realmente.
—Realmente no se que decirte, pero si de verdad lo quieres, lucha por él. Tenemos una sola vida, Mijoo, debes saber aprovecharla, porque cuando todo se acaba, te vas a arrepentir si lo dejas ir. No tengas miedo a amar, y tampoco a que te amen, se libre, y si lo amas, amalo.
—Guk...
—Oye, pelusa, debo ir a ensayar con los chicos. Me están esperando, tenemos un concierto en unos días. ¿Vas a ir a vernos? A verme, por supuesto.
—Creido. No puedo ir, pero un día lo haré.
—¡Me estas diciendo eso desde que debuté!
—Pero, Jeon si he ido como a tres concierto de ustedes.
—No es suficiente. Un día te buscare y aunque estés con tu novio te voy a arrastar y vas a ir.
—Si, bueno. Me debo ir.
—Yo igual. Ash, el cuerpo me duele, pero ya sabes, deber de un idol. Te quiero un montón, vieja pelusa.
—Ja, Ja, Ja, te quiero conejito. ¡Salúdame a los chicos, principalmente a mi solecito!
—Si, claro. Bye.
Apague el teléfono, lo deje encima de la cama mientras me ponía de pie. Me mire en el espejo de mi habitación y reí al ver mi pelo completamente desordenado. Creo que, debería de empezar por allí.
Trate de arreglarme lo más rápido que pude y en un tiempo récord estuve lista. Suspire a la par que tomaba mi teléfono y lo guardaba en el bolsillo de mi jeans. No pienso llevar mas nada, solo será ir, comer y volver a mi casa.
Mire la hora. Eran las siete de la noche. Debia de haber estado ahí para las seis y un poco.
Sali de mi casa cerrando la puerta y guarde las llaves en el otro bolsillo. Maldicion, si tan solo un taxi me llevara, me tardare como media hora mas en llegar a casa de Jungkook.
Comencé a caminar, trate de no hacerlo muy rápido para no agitarme tanto, después cuando llegue voy a estar toda empegostada del sudor y no va a ser muy educado de mi parte llegar así.
Exactamente unos veinte minutos me tomo llegar. Las manos me sudaban. Me detuve frente a la puerta pero no toque.
Jungkook, estoy dejándome caer en el abismo solo por tí. Estoy teniendo miedo de misma, de mis sentimientos, de lo que puedo llegar a sentir por ti, de lo que ya estoy sintiendo.
Con la mano temblorosa toqué. Me mordí el labio inferior y comencé a mirar mis zapatos como si fueran lo más divertido del mundo.
Cuando la puerta se abrió había un señor en la puerta. Respire agitadamente.
—¿Ju-jungkook está?
Me escaneo y luego asintió.
—Entra. Eres bienvenida.
Di un paso y cerraron la puerta detrás de mí, pero no me moví más, hasta que vi al señor desaparecer. Me deje caer en el sillón que había, esto es una locura, una verdadera locura.
—Pense que no ibas a venir —mire hacia arriba.
Ese imbecil quiere joderme la noche más de lo que está.
—Soy el hermano de Jungkook.
—Se quien eres —susurré.
—Entonces... ¿Eres mi cuñada?
—Eso parece —dije, cortante, pero tratando de no parecer pesada.
El rió.
—Por un momento pensé que Jungkook estaba mintiendo. El sigue siendo un cordero pensando que-
—Sea lo que sea es mejor persona que tú —me levanté—, no creas que no se todo lo que ha pasado —¿lo que ha pasado? Que diablos Mijoo, ni siquiera el te ha contado, apenas y tienes una leve noción de lo que pasó—, y te digo desde ya que mejor me evites, porque terminaremos mal.
—Todas son iguales.
—No. La diferencia entre ella y yo era que ella solo lo quería para acostarse. Y yo, lo amo. ¿Siquiera sabes lo que es el amor? ¿Te has enamorado?
Suspiré, tenia mas por decir, pero era mejor dejarlo ahí. No quería el odio de mi ahora temporal e incierto cuñado.
Y yo, lo amo.
Mis propias palabras hacían eco en mi mente. Suspire y rece porque Jungkook bajara ya.
—¿Mijoo? ¿Viniste? —agradecí al cielo cuando lo hizo.
Quería reír por su cara. Esto es por él, mientras yo me hundo.
—¿No-no tenias trabajos de la u-universidad que hacer?
Entendi rápidamente que fue lo que quiso decir.
—Si, pero los termine rápido —sonreí—, espero haber llegado a tiempo.
El sonrío, tal parecía que no estaba fingiendo. Me abrazo y me dio un beso demasiado cerca de mis labios. Su hermano casparreo detrás de nosotros y nos separamos.
Me cae mal ese nuevo cuñado.
—Vamos a comer. Mamá está poniendo la mesa —dijo antes de marcharse.
Quería reír, pero no sabia si estaba bien que lo hiciera. Pero lo hice cuando Jungkook lo hizo.
—Oye, bruji —iba a vomitar arcoiris—, puede ser posible que te encuentres con Hee Sun aquí.
La cucaracha. Rode los ojos.
—No te preocupes —junte su mano y la mía—. Solo es fingir.
El necesitaba mi apoyo. ¿Que podría salir mal de todos modos aparte de mi corazón roto?
Nada.
Jeongguk, i love you <3
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top