Capítulo 9

-¿Vamos a comer filete y ohagis?- preguntó el pelirrojo mientras veía curioso como su alfa cocinaba.

-Sí, pensé que tal vez te guste comer carne hoy-

Tanjiro mira a Giyu fijamente, le recuerda a su madre cuando cocinaba para él, con esa cálida aura de paz y tranquilidad, le daba tanta nostalgia que comenzó a llorar en silencio sin quitar la sonrisa de su rostro.

Giyu se da cuenta de esto y deja de prestarle atención por un momento a la cocina, acariciando la mejilla de su solecito.

-Todo está bien ahora, porque yo te protegeré- dijo en un tono suave mientras besa sus labios.

El pelirrojo mira al alfa con su amable sonrisa, provocando un leve sonrojo en sus mejillas.

-Gracias Giyu-san-

-Tanjiro, dile a tu hermana que ponga la mesa, la comida ya casi está lista- dijo Kie mientras acariciaba las hebras pelirrojas de su cachorro.

-¿Qué comeremos hoy mami?- preguntó el pequeño Tanjiro.

-Filete y ohagis-

-Yeiii- el de ojos rubí corrió hacia su hermana menor para avisarle la noticia, ya que era la comida favorita de ambos hermanos -Nezuko, pon la mesa que hoy comeremos ohagis y filete-

La azabache dio un saltito de felicidad y fue con Tanjiro para poner la mesa, tal y como había pedido la omega. Kie reía feliz al ver a sus hijos entusiasmados por la comida.

Giyu
Oye, necesito que me hagas un favor.

Sabito
Depende, ¿qué necesitas hermano?

Giyu
Tengo una plaga, y no me gusta como me acosa, necesito que te encargues de ella. Se llama Stella, y no me deja en paz.

Giyu ha enviado una foto

Sabito
Entendido, me enteré que encontraste un omega, ¿eso es cierto?

Giyu
Si, te lo presentaré cuando vengas de visita.


Un chico de ojos color lavanda toca la puerta de la casa de Giyu.

Tanjiro escucha el llamado de la puerta y este al querer ir a ver Giyu lo detiene, por si es la castaña que no desea ver. El azabache abre la puerta encontrándose con nadie más y nadie menos que con Sabito, su hermano menor.

Sabito tiene 22 años, siendo dos años más joven que Giyu.

-Hola hermano, ¿me dejas pasar?-

El azabache se hace a un lado para el de cabello melocotón ingrese a su hogar.

Sabito olfatea el ambiente y su mirada se dirige a Tanjiro, quien está sentado en el sofá con una sudadera color verde pino bastante grande que le llega hasta las rodillas.

-Tu debes ser Tanjiro, ¿verdad?-

El omega asiente con la cabeza nervioso al ver a Sabito, ya que nunca lo había visto.

-Tanjiro- habló el azabache -Él es mi hermano menor, su nombre es Sabito-

-Ohh-

-Mucho gusto- dijo Sabito sonriendole a Tanjiro.

El pelirrojo mira a Sabito con su sonrisa, recordándole a su hermana menor Nezuko, la cual está desaparecida y perdió el contacto con ella, este vuelve a llorar de la nostalgia que siente aferrandose a un cojín de los muebles de Giyu.

El de ojos lavanda mira preocupado al omega, pero Giyu hace una seña diciendo que le explicará todo después.

-Ven Tanjiro- el azabache cargó al pelirrojo en sus brazos, tranquilizandolo haciendo que este deje de llorar -Todo estará bien, vamos a a dormir, ¿sí?-

-S-Sí- responde el menor aferrandose a su alfa.

Después de hacer dormir a Tanjiro, Giyu se encuentra, en la sala con su hermano menor mirándose atentamente.

-En pocas palabras, ¿quieres que la mate?-

-Sí- responde el azabache.

-Está bien, pero la búsqueda de Nezuko va a ser complicada, puede que esté muerta o en un prostíbulo de élite, si está en manos de otra mafia será difícil sacarla de ahí-

-Lo sé, por eso estoy dispuesto a ayudarte con el negocio de papá-

-Bueno, pero quiero algo a cambio- dijo Sabito sonriendole maliciosamente a su hermano.

Giyu sabía que a veces las cosas que pedía Sabito eran algo difíciles, y en la mayoría de ellas era asesinar a alguien o robar algo.

-¿Qué quieres?-

-Hace un tiempo una mafia que se quiere unir a nuestras fuerzas insiste con comprar todo lo que tenemos en armamentos de guerra, pero quiere los equipos especiales-

-Entonces significa...-

-Significa que quieren adueñarse de nuestro negocio, básicamente nos quiere sacar de la lista y deshacerse de nosotros después-

El alfa menor de la sala toma otro sorbo de café dejando la taza en la mesa. Este se levanta y alcanza otra galleta con sus manos.

-¿Entonces me ayudarás?- pregunta ansioso.

-Sí, lo haré-

-Perfecto-

Tanjiro mira a Giyu, quien limpia su cuerpo con el jabón lentamente, este jadea levemente al sentir que roza suavemente sus muslos con el jabón. El azabache suelta una leve risita, al escuchar ese leve jadeo, decidiendo frotar su pequeño miembro con el jabón. El pelirrojo chilla de placer por la sorpresa, separando más sus piernas en busca de las placer.

Sus mejillas están decoradas con un lindo color rojo, mientras jadea desesperado por sentir más contacto.

-Cariño, ¿acaso ese pequeño toque te ecxitó?-

El pelirrojo avergonzado lleva una de sus manos hacia su vientre, acariciando su propia piel.

-Quiero tu semen- señaló su vientre -Aquí, lo quiero en mi interior-

Su cuerpo ardía y picaba, sintiendo leves cosquilleos. El alfa moja a ambos con la regadera saliendo del baño. Poniendo dos toallas en la cama Tanjiro se acuesta sobre ellas abriendo sus piernas con su miembro al descubierto y palpitando por atención.

El tigre se relame sus labios maravillado por la belleza de su omega, lamiendo desde su muslo hasta su miembro, donde da pequeñas lamidas en la punta, Tanjiro no resiste mucho ante ese contacto liberando su semen chorro tras chorro soltando un grito.

Su cuerpo se arquea al sentir el orgasmo golpearlo, el semen de su eyaculación cae en el rostro de Giyu y poco en sus labios, lamiendolo y tragando.

Mientras la pareja sigue con el acto sexual, un hombre los mira por la ventana, sonriendo ladino mientras que con su celular les toma un foto.
.
.
.

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top