LUNA 12
Narrador omnisciente:
Lo importante es que ya estaban en el templo del Sensei Yang y tuvieron que esperar hasta la noche para poder infiltrarse.
Según el halcón de Zane, Gaizka estaba en camino para ayudarles, dieron las doce de la noche y por fin había llegado el ojigris, abriendo un portal entre espacio - tiempo.
— Wu me mando para ayudarles. — dijo el pelinegro colocándose sus guantes —. ¿Qué debemos hacer?.
Su semblante y voz seria era algo que todos extrañaban, tenerlo a el sería una gran ventaja contra el enemigo, solo el y __________ aun conservaban sus poderes, y ambos eran excelentes en el combate, ya era algo extra para ganar un punto a favor en esta guerra. Los grises ojos de Gaizka se clavaron en el enorme templo en ruinas, podía rápidamente deducir que estaba maldito y que había un gran poder oscuro rodeando toda la isla flotante donde estaban.
— ¿Cómo esta Nya?. — preguntó la castaña
— Excelente. — respondió caminando a la entrada del templo —. Wu y Ronan se encargaran de ella, es una testaruda para aprender cosas nuevas, incluso yo tuve que ayudarle.
— ¿Por qué?. — preguntó kai confundido —. No entiendo porque deben ayudarle, puede sola.
— Es que si te digo lo que pasara, ya no pasara — dijo nuevamente Gaizka —. Ahora que sabemos que la única forma de combatir espíritus es el agua, Nya será nuestra mayor arma en caso de que nosotros no podamos con el enemigo, un gran plan echó por mi.
Kai no dijo mas, tal vez ya no debía insistir.
Zane abrió la puesta del templo y todos pudieron entrar. Fueron alumbrados por una pequeña esfera de luz violeta que tenía Gaizka en la palma de su mano derecha. Exploraron todo el templo, la primera, segunda y tercera planta, bibliotecas, galerías, pasillos, habitaciones vacías y oscuras, balcones, la azotea y sótano, hasta llegar al Dojo donde el entrenaba a los alumnos, aquellos niños que dieron por muertos cuando Yang falleció, en la pared donde reposaba su cetro, había espadas de color oro, y fotografías de Yang y todos los niños.
— Escuchen esto. — dijo Jay leyendo un viejo periódico que había encontrado entre las cosas del Dojo en un baúl —. Las estrictas técnicas y entrenamiento del Sensei Yang han llegado al limite, a muchos de sus alumnos se les vio entrar a su templo pero jamas salir, lo que sugiere un complot mas siniestro si después de su muerte, el templo quedó vacío.
Cole le miro aterrado, jamas le gusto esa clase de historias, las odiaba porque aunque le diera vergüenza, le daba miedo.
La castaña miro el periódico, sabía que Yang era extremadamente estricto con todos sus niños, y temía a la idea de que realmente se deshacía de ellos, o fueron asesinados antes de su muerte.
Ruidos extraños se escuchaban por todos lados, pasos, risas macabras y profundas, canicas caerse de las escaleras, un frío viento que bajo la temperatura de golpe, incluso algunas figuras y estatuas comenzaron a moverse ligeramente, Jay retrocedió del medio hacia una pared y su espalda toco un cuadro de una puntura, causando que esta cayese al suelo, en cuanto lo hizo de esta comenzó a salir agua que en poco rato inundó toda la habitación, kai quien le temía al agua trato con desesperación abrir la puerta de la habitación que estaba atrancada por alguna extraña razón, cuando pudo todos los pasillos comenzaran a inundarsé, en cuanto pudieron salir del tercer piso, entraron en una puerta, Zane la abrió de golpe, era un poso sin fondo, oscuro y en las profundidades se escuchaban gritos de dolor y desesperación, Gaizka de inmediato cerro la puerta y le coló el seguro.
— ¿Qué fue eso?. — cuestionó Jay —. ¡Quiero irme ya de aquí, me dará un pre - infartó si seguimos aquí!.
— Claro, y que Morro nos lleve mas la ventaja, no pienso permitir eso. — dijo kai empapado y muerto de frío
— Cosas extrañas estan pasando, independientemente del lugar. — dijo Gaizka mirando su alrededor —. ¿Qué sigue entonces?.
Un fuerte ruido del hizo caer al segundo piso. Un humo oscuro los envolvió, parecía una especie de visión, donde habían criaturas aterradoras, demonios de piel oscuras, cuernos y colmillos, dragones y gente siendo masacrada, muchos de ellos tuvieron que taparse los oídos y cerrar los ojos ante tanto dolor, sangre y cólera.
Un ser oscuro de gran sonrisa verdosa y colmillos les observaba en la oscuridad de la habitación, de grandes alas escamosas y un cetro, a su lado otra criatura pero mas baja, de ojos violetas que estaba a punto de matarlos, Gaizka tomo a todos del brazo y los teletransporto al último piso, al mas alto donde habían comenzando.
— Que horrible. — susurro Cole, lo que habían apreciado hace un momento jamás se borraría de su cabeza —. ¿Que era eso?.
— Yo los había visto pero solo en pinturas, la guerra de los Onis y los dragones. — dijo Zane —. También estaba el gran tirano antes de ser dragón.
— Me hizo sufrir. — mencionó Gaizka con seriedad —. Aún lo veo en mi mente, y no seré capaz de perdonarlo, puede que incluso yo no sane jamas.
Las manecillas del reloj indicaban que solo tenían dos horas para largarse, antes que la maldición de pasar al otro mundo de manera física ocurriera.
Ahí estaba el de espaldas, algunos temían a Morro, y este no fue la excepción para manifestarse en el templo, Zane le temía a el, porque era un hombre con una presencia aterradora, fuerte y malvado hasta los huesos, pero el espectro con el cuerpo de Lloyd no les atacaba, al contrario, solamente los miraba desde lejos, la castaña se quedo quieta mirándolo, seguramente en su próximo encuentro ya debía hablarle, y en algunos de los próximos, debía irse.
Morro corrió hasta el ático, y todos los demás le siguieron, al entrar ya no estaba el, en su lugar estaba otro espectro, un anciano de larga barba negra y grandes ojos azules, sonrió de lado al mirar a todos los jóvenes valientes en atreverse a entrar a su templo.
— Al sonar la última campanada y el sol se asome entre las montañas se hará realidad el precio. — advierto —. Salir de mi templo cuanto antes, les dará la clave para el éxito.
Y después lanzo de entre sus ropas, un pergamino antiguo que atrapó Jay, faltaban solo quince segundos para el amanecer viniera, no tenían tiempo de bajar todas las escaleras, ni siquiera corriendo llegarían. Sin pensarlo dos veces, Gaizka los teletransporto en el tiempo casi exacto hasta el primer piso, sin darse cuenta a Jay se le resbaló de las manos el pergamino en cuánto el ojigris lo lanzó fuera del templo, Cole quien era el último en la fila se regreso para poder alcanzarlo, no iba a permitir que como líder perdiera su ventaja para ayudar a Lloyd.
Cuando el sol iluminó todo el lugar, se dio cuenta en ese momento, bajando los pequeños escalones que ya no era como antes, podía serve a través de cualquier parte de su cuerpo, incluso la luz lo atravesaba, y su verdosa y azulada piel solo le indicaban lo temía, no había podido salir a tiempo y tuvo que pagar el precio.
Por la Noche del siguiente día
— Quería hacerte una pregunta. — dijo la castaña sentada al borde de la cama de la pelinegro —. Eres la única mujer del equipo al igual que yo, y pese a que sea cientos de años mayor que tu, no logró comprenderlo.
— Es extraño que me pidas un consejo. — Nya se giro desde la silla de su escrito para quedar de frente, la puerta de la habitación ya estaba cerrada por sí acaso —. Debe ser algo grave entonces, sigues preocupada por Lloyd me imagino.
— Si, eso mismo. — dijo nerviosa con ambas manos en las rodillas —. ¿Nya, que estas haciendo?.
— Ven y mira tu misma.
La mayor se acercó con duda. Sobre el escritorio había un boceto, de un vestido blanco y largo, con detalles de pequeñas flores en color perla, de mangas cortas por arriba del codo, y un largo velo blanco translúcido, era un dibujo muy bello, tanto que incluso la mayor tuvo una gran ilusión y anhelo.
— ¿Tu lo hiciste?. — preguntó tomando la hoja entre sus dedos
— Zane lo hizo, con ayuda de P.I.X.A. L — respondió —. Yo solamente me dedique a colorearlo. Veras, eres la única amiga que tengo, quería yo misma darte algo especial para el día en que te cases con Lloyd, yo misma me encargare de confeccionarlo. Por favor, debes estar tranquila, Lloyd regresara y todo estará bien, debes confiar en el.
La mayor le miró sorprendida, se había olvidado que ellos ya estaban comprometidos, _________ no podía decirle a Nya que se olvidara de eso y que ya no quiera casarse, que sus sentimientos por Morro habían despertado como un muerto viviente, definitivamente no iba a poder decirle, no entendía del porque antes había dicho y echó cosas mas difíciles no podía con algo que aparentemente parecía mas simple.
— Nya ..... Yo, te lo agradezco. — dijo no muy segura —. Esta muy bonito.
— ¿Que ocurre?. — preguntó confundida —. Pensé que esto te haría muy feliz.
— Claro que si, es solo que.... — buscaba alguna excusa para liberarse de esa conversación —. No creó que sea momento de pensar en esto, verás, estamos en plena guerra con el reino de los condenados, he estado en muchas guerras y siempre se debe dar prioridad a ganarla.
— Un momento para estar tranquilos no nos hará ningún daño. — respondió guardando todo su trabajo en un cajón de por debajo de sus piernas —. Sera como una última celebración antes de un desastre, de una guerra como dices tu.
— ¿Lo crees así?. — preguntó con duda
— Por supuesto que si. — con felicidad miro el cajón —. Es la primera vez que veo a una amiga casarse, siempre serás una mujer bella, entonces realmente no importa lo demás.
La mayor sonrió con amabilidad, pensaba que tal vez Morro ya había cambiado de parecer, tal vez lo mejor era derrotarlo para que ella pudiera vivir feliz en compañía de quienes ahora eran su familia, de quien ahora era su prometido, el elegido, tal vez debía cumplir la ultima expectativa de su amo, Jian, después de todo el elegido y su prometido eran la misma persona y el estaba en peligro, Morro le estaba haciendo daño sin compasión, si a este último no le importaba pasar por encima de los demás para cumplir con su misión, ella no podría estar ni regresar con una persona que es capaz de hacer tal cosas, el probablemente ya no era el joven que alguna vez amo con todo su ser, de ser ese el caso, debía ella misma acabarlo.
Ambas salieron de la habitación hasta el cuartel general donde ya todos estaban reunidos, a excepción de uno que al parecer no salía de su habitación desde hace días, los demás habían estado practicando Airejitzu en los últimos días, iban avanzando de apoco.
Nya dijo que iría ella misma a hablar con Cole, que se encargaría de traerlo de vuelta y subirle el animo.
— Yo lo vi. — dijo kai a Gaizka y todos escucharon —. Morro solo con leer una vez el pergamino al instante aprendió Airjitzu, mientras nosotros llevamos días casi sin avanzar.
— Entrene a Morro aproximadamente quince años. — dijo Wu —. Es un genio para aprender las cosas casi al instante, ni siquiera Zane podría llevarle el ritmo y no es por menos preciarlos, pero si es necesario que lo aprendan cuanto antes.
— Bueno, ¿entonces ya han descifrado la siguiente pista?. — preguntó Gaizka —. No tenemos mucho tiempo.
— Por supuesto que si, tienes razón Gaizka. — dijo Misako — la siguiente pista es una espada, a la que llaman la espada del santuario, por desgracia no se encuentra en nuestro reino.
— ¿Dónde esta entonces?. — pregunto la castaña
— En el reino de las nubes. — respondió Wu —. Es el segundo reino que se creo después del reino Oni, es bastante extraño, pues tiene una ley que sobre pasa lo humano.
— Escribir el destino de todos. — dijo Misako —. Todo lo que hacemos y decidimos esta en manos de ellos.
— Yo mas o menos se como llegar. — dijo Cole saliendo del pasillo en compañía de Nya —. Pero, no sera fácil.
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