—¿Por qué tardaste tanto?, ¿Te estabas maquillando o qué show?— el mayor le reclamó.
—No encontraba ropa para ponerme.
—Que tontería si todo lo que te pongas se te verá lindo— Yeo sintió un leve sonrojo. —Pero no homo.
—Tenias que cagarla diciendo eso.
Ambos chicos comenzaron a caminar en dirección a la pizzería.
—No quiero pizza.
—¿Entonces que se te antoja?
—Una hamburguesa— sonrió como niño chiquito.
—Pues ándale, vamos por tu hamburguesa— lo tomó de la mano y cambiaron de dirección.
—Estas algo raro— mencionó. —En otro día me hubieras mandado a la goma y seguiríamos caminando hacia las pizzas.
—Las personas cambian.
—¿Eso que?
—Entonces no te llevo a tu hamburguesa.
—No, si quiero— hizo un puchero.
—Entonces cierra esos bonitos labios y sigue caminando.
—¿Y si no?
—Si no te callas tendré que cayarte a besos— Yeo Sang lo miro de reojo. —Pero no homo.
—Tú y tu pinché "Ni Himi"— refunfuño.
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